The photo was mixed by the International Campaign for Human Rights in Iran.

Foto mezclada por la Campaña Internacional por los Derechos Humanos de Irán.

Este post apareció por primera vez en iranhumanrights.org y es publicado aquí en colaboración con la Campaña Internacional por los Derechos Humanos en Irán. 

“¡Nuestro próximo acuerdo será sobre nuestros derechos civiles” fue una de las consignas que la gente coreaba en Teherán durante las celebraciones callejeras luego del acuerdo nuclear, el pasado 2 de abril.

Durante su campaña electoral, el presidente Hassan Rouhani prometió repetidamente respetar los derechos de los ciudadanos, poner fin al arresto domiciliario de los líderes del Movimiento Verde, y liberar a todos los presos políticos. Sin embargo, casi dos años después de asumir el cargo, la mayoría de estas promesas todavía no se han cumplido.

Algunos de los partidarios del presidente creen que después de una resolución a la disputa nuclear, el ambiente cambiará y permitirá que se cumplan esas promesas, mientras que algunos de sus críticos creen que el desempeño del presidente indica que a pesar de sus declaraciones anteriores, los derechos humanos no están en el orden del día de la administración.

La Campaña Internacional por los Derechos Humanos en Irán, ha entrevistado a varios prominentes iraníes que representan distintas profesiones, como abogados, escritores, directores, analistas, profesores universitarios y artistas, acerca de los efectos del acuerdo nuclear sobre el estado de los derechos fundamentales y las libertades en el país.

Mahmoud Dolatabadi, escritor y novelista: No hay otra elección que la esperanza

Al igual que muchos otros ciudadanos, también espero que el acuerdo nuclear cambie el estado de cosas dentro del país. En sus discursos y promesas en la campaña electoral, Hassan Rouhani había indicado que prestaría atención a los temas culturales. Debemos ahora suponer, que si encuentra la oportunidad, probablemente les prestará atención. No hay más elección que tener esperanza.

Mohammad Saleh Nikbakht, abogado de derechos humanos y académico: No vamos a volver a la época de Khatami

Si se alcanza el acuerdo nuclear en junio, las condiciones económicas de Irán van a mejorar. La mejora económica afectaría naturalmente a la libertad política. Aún así, será un error esperar que las puertas se abran a los iraníes, y que la libertad que solía existir en los primeros tiempos de la presidencia de Mohammad Khatami, se reinstale. Las condiciones de la sociedad iraní, hoy deben medirse dentro de sus propias características. Creo que después del acuerdo nuclear, ciertas soluciones en dirección a la libertad en algunas áreas sin duda empezarán a tomar forma y la situación de los derechos civiles o lo que se ha denominado “los derechos del pueblo” en la constitución iraní, mejoraría al menos un poco.

Naghmeh Samini, profesor de dramaturgía y drama en la Universidad de Teherán: Mejores condiciones para el teatro

Sería imposible no [esperar] efectos o mejoras en el ambiente artístico y cultural del país, tras un acuerdo nuclear. Por ejemplo, después del acuerdo nuclear, la relación entre los grupos de teatro iraníes con grupos de otros países sin duda, mejoraría. Nuestro problema actual está en traducir las obras iraníes a otros idiomas y estar en contacto con otros grupos teatrales de otros países, y actuar fuera del país. Independientemente de lo que el gobierno quiere hacer, creo que después del acuerdo nuclear y la mejora de las relaciones de Irán con Occidente, estas cosas sucederían de forma automática para los grupos de teatro profesionales y de teatro estudiantil en Irán, y el ambiente de trabajo mejoraría. Otro punto sería que después del acuerdo nuclear, la situación económica del país mejoraría, lo que afectaría de forma natural la situación cultural.

Ghasem Sholeh Sadi, abogado, exparlamentario, exprofesor de derecho internacional, y expreso político: No soy optimista.

Dudo que el acuerdo nuclear tendrá un impacto positivo en la resolución de las cuestiones de derechos humanos en el país, debido a que hay varias razones para la presente situación de los derechos humanos en Irán. Por una parte, hay una diferencia de puntos de vista ideológicos, por ejemplo, con relación a la tortura y las Qisas [sentencias de muerte en represalia por asesinato] que se hace referencia en la Declaración Universal de los Derechos Humanos, que son vistas por funcionarios iraníes como contradictorias a nuestras leyes. Otro punto es que no hay mecanismos de vigilancia reales en Irán para supervisar el cumplimiento de la aplicación de los derechos humanos.

Cuando Hassan Rouhani se convirtió en presidente, se esperaba que los derechos humanos serían más respectados en la sociedad, pero el número de ejecuciones indica que hay muchos más casos de ejecuciones siendo llevadas a cabo en el país. No hace mucho tiempo, Ali Younesi, asistente especial de Rouhani, y exfiscal de Teherán y ministro de inteligencia, dijo a la Agencia de Noticias de Estudiantes Iraníes (ISNA) que las violaciones de los derechos humanos se producen en las cárceles y en los tribunales del país. Por todas estas razones, no soy optimista con respecto a que el acuerdo nuclear concluído tendría un gran impacto en la mejora de la situación de los derechos humanos en Irán.

Massoud Shafiee, abogado: El acuerdo tendrá un impacto en las libertades civiles

Antes del discurso del señor Khamenei, el 9 de abril, no tenía una visión clara sobre este tema, pero en su discurso mencionó un factor clave que lo esclareció. Aunque discrepó del trabajo de los negociadores nucleares, mencionando que el acuerdo se encuentra todavía en fase de elaboración y que aún no se ha alcanzado un acuerdo final, dijo que si el acuerdo se alcanza finalmente e Irán sale satisfecho de las negociaciones y el otro lado muestra su honestidad, será posible hablar más adelante de otros temas con los EE. UU. y los países occidentales. Mi comprensión de esta parte del discurso del Líder Supremo es que luego de un acuerdo nuclear, habrá definitivamente, aperturas en otras áreas de la sociedad, y esto sin duda tendrá un impacto también en las libertades civiles.

Kambozia Partovi, autor y director de cine: El cambio no es la prioridad de Rouhani

Creo que la creación de cambios en las estructuras artísticas y culturales del país no está entre las prioridades de la administración de Rouhani. Sin embargo, cuando Irán llegue a un acuerdo nuclear, la situación económica del país va a mejorar, y, naturalmente, la mejora de la situación económica provocaría una mayor inversión para hacer más películas. Pero, en general, no es posible dar una opinión definitiva acerca de si el ambiente cultural en el país se abriría o no. Sólo puedo decir definitivamente que tras el acuerdo nuclear las cosas serían mejores de lo que suelen ser ahora, y al menos los artistas continuarían su trabajo con más paz, con relación a la economía.

Fariborz Raisdan, economista, exprofesor universitario, expreso político: No hay cambios en las libertades debido a la falta de compromiso del gobierno

Definitivamente habrá una mejora económica limitada, y una sección de la clase media va a experimentar una mejora moderada, pero esta mejora no significará que los pobres del país se salvarán. Actualmente tenemos 5.5 millones de personas desempleadas, y el salario mínimo mensual para los trabajadores es casi un 50% por debajo de la línea de pobreza. Estos problemas no se resolverán con un acuerdo nuclear y con un acuerdo con los EE. UU. y otros países. Incluso antes de que la cuestión nuclear se convirtiera en algo importante, teníamos mucha pobreza y desempleo en nuestro país. Actualmente, el 70% de la renta disponible del país está en manos del 5% de la población. ¿Cambiará la estructura política y económica del país luego del acuerdo nuclear? La estructura económica de Irán está en manos de dos poderosas facciones, cada una de las cuales controla una parte de la potencia económica y luchan entre si por ese control. En lo que respecta a los bajos ingresos de los trabajadores y de las mujeres jefas de hogar, este acuerdo nuclear no les va a cambiar nada.

En cuanto a la expresión [y] los derechos sociales, étnicos y religiosos, nada va a cambiar mucho, porque la administración Rouhani no cree que las organizaciones sindicales y los partidos [políticos] puedan ser activos, y no tolera que los intelectuales hablen libremente y cuestionen los fundamentos ideológicos y del poder, ni que defiendan los derechos humanos. ¿Nuestro problema siempre ha sido la cuestión de las sanciones y las relaciones con los EE. UU.? Por ejemplo, la Asociación de Escritores de Irán fue reprimida durante años, cuando el propio señor Rouhani era el jefe del Consejo Supremo de Seguridad Nacional. Creo que los derechos humanos como la libertad de asociación, la libertad de expresión, los derechos de las mujeres, y la eliminación de la discriminación por género, étnica y religión no son compatibles con la ideología dominante. Por ejemplo, en el caso de los derechos de la mujer, después de tanto tiempo todavía estamos hablando de si las mujeres pueden o no ir a los estadios deportivos. Dicen que esto se debe a que la policía no puede asumir la responsabilidad de cuidar de la seguridad de las mujeres [en estadios deportivos]. ¿Cómo es que la misma policía puede tomar medidas en contra de una mujer cuyo velo islámico [hiyab] no está perfectamente colocado?

Sadegh Zibakalam, analista político e investigador: Los cambios sólo se producirán a largo plazo

Creo que el acuerdo nuclear influirá en la mejora de las condiciones en el país, pero no a corto plazo; más bien, mostrará su impacto a largo plazo. Esto, por la sencilla razón de que el acuerdo nuclear dará lugar a la mejora de las relaciones y una reducción de la tensión entre Irán y los países occidentales y los EE. UU., y esto ayudará indirectamente a la mejora de muchos problemas en Irán. Por el contrario, cuando existe una relación de tensión y odio entre Irán y otros países, eso mina la energía necesaria para los cambios dentro del país.

En cuanto a la posible apertura del ambiente artístico y cultural y la libertad de expresión en el país, creo que si los intelectuales, la élite, los estudiantes universitarios y los artistas no exigen que Hassan Rouhani aborde estos temas, no pasará nada. Debe ser empujado en esta dirección. Si se le pone bajo presión, definitivamente se verá obligado a prestar atención a la creación de un cambio en la situación cultural y artística.