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Perdonó la vida de su “enemigo” en la guerra Irán – Irak. Hoy son amigos cercanos

Zahed Haftlang (L) and Najah Aboud. Credit: Screengrab/Fathom Film Group

Zahed Haftlang (L) y Najah Aboud. Crédito de la foto: Screengrab/Fathom Film Group

Este artículo y reportaje radial de Shirin Jaafari para The World apareció originalmente en PRI.org el 28 de mayo de 2015, y se republica aquí como parte de un acuerdo para compartir contenidos.

Eran dos reclutas en lados opuestos de la sangrienta guerra de 1980. Uno de ellos recibió instrucciones de matar al otro, pero no pudo. Décadas más tarde, esta cortesía se ha vuelto útil – y es el tema de una nueva película.

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Sus caminos se cruzaron en la batalla de Khorramshahr, cuando Zahed Haftlang de Irán encontró a Najah Aboud de Iraq herido de gravedad en un búnker. Haftlang había recibido la orden de matar a los soldados enemigos que encontrase. “Pero cuando vió una foto de la mujer y del hijo de Najah en su bolsillo [de Aboud], no se atrevió a dispararle,” explica Ann Shin, el director de documentales detrás de “Mi Enemigo, Mi Hermano“.

En lugar de matarlo, Haftlang perdonó la vida de Aboud.

Ambos hombres pasaron un tiempo como prisioneros de guerra. Haftlang fue prisionero de guerra durante 17 años, hasta el 2002.

Shin dice que los dos habían “vivido vidas paralelas.” Haftlang sufrió de PTSD y, después de pasar de un trabajo a otro, terminó en la marina mercante. Durante un viaje en el mar, se metió en una discusión. “Él rompió algo que estaba dentro del barco y el capitán dijo: “Usted será encarcelado una vez que vuelva a casa ‘”, dice Shin.

Haftlang no podía soportar la idea de pasar más tiempo en la cárcel. Así que abandonó el barco en Vancouver. “Estaba muy deprimido… e intentó suicidarse”, dice Shin.

Visitó un centro de asesoramiento llamado VAST, Asociación de Vancouver para los Supervivientes de la Tortura. Sentado en la sala de espera, por casualidad, estaba Aboud. Ellos no se reconocieron entre sí, pero iniciaron una conversación sobre Irán e Irak que terminó llevando al tema de la guerra, en la cual fueron asesinados cientos de miles de personas.

“Uno dice: “Oh, ¿estabas en la guerra, también?” “Sí, yo estaba en la batalla de Khorramshahr,” dice él: “Sí, yo estaba allí, también,” dice Shin.

Ambos de repente se dieron cuenta de que Haftlang era el joven que había salvado la vida de Aboud. “Comenzaron a gritar y estaban tan emocionados que los consejeros del centro pensaron… hay una pelea empezando en la sala de espera”, dice Shin.

No es una pelea – sólo incredulidad total. Y asombro.

Desde ese día, Haftlang y Aboud se han convertido en amigos cercanos. Son tan cercanos como que: Haftlang recientemente se sometió a una operación para extirpar un trozo de metralla que aún estaba alojado en su garganta. Y Aboud estaba junto a su cama. “Najah estaba diciendo: “Tú eres mi ángel, me salvaste hace 20 años, y ahora, todo lo que puedo hacer por ti es nada ‘”, dice Shin.

Shin, que espera hacer un largo metraje sobre ellos, dice que ambos esperan regresar a sus países de origen. Aboud planea buscar a su esposa y su hijo, desaparecidos desde la guerra. Y Haftlang quiere visitar a su padre, quien recientemente ha sido diagnosticado con cáncer.

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