Hace dos años, en marzo de 2013, Daniel Andres Helmdach fue detenido y deportado de Taiwán porque inmigración sospechaba que visitaba el país para participar en una protesta antinuclear. El joven alemán no había hecho antes nada ilegal en Taiwán, simplemente había trabajado como voluntario en proyectos de conservación en 2011. Demandó a la oficina de inmigración por el tratamiento poco razonable y finalmente el 30 de julio de 2015, el Tribunal del Distrito de Taipei condenó a las autoridades de inmigración a pagar 125.000 nuevos dólares taiwaneses (4.200 dólares americanos) a Daniel por su billete de avión y como indemnización.
El caso de Daniel ha sido considerado un ejemplo típico del uso abusivo de poder de las autoridades taiwanesas para reprimir el disenso. Dos japoneses de Fukushima recibieron advertencias de la oficina de inmigración inmediatamente después de haber dado un discurso en una manifestación antinuclear el 30 de abril de 2011 en Taiwán.