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Turquía en búsqueda de una gentrificación más sustentable

Istanbul, Turkey. 23rd August 2013 -- Demolition areas have become part of community life as the Tarlabasi area of Istanbul undergoes a major redevelopment project. Children are playing there all the time. -- Istanbul's Tarlabasi area is to undergo a redevelopment project. Whole building blocks are getting demolished and people are being evicted. Expensive hotels and shopping centers will take their place. Demotix, ID: 2684393

Estambul, Turquía. 23 de agosto de 2013 – Las zonas de demoliciones se han vuelto parte de la vida cotidiana mientras el barrio de Tarlabasi es sometido a una gran renovación. Cuadras enteras de edificios son demolidas y la gente está siendo desalojada. Costosos hoteles y centros comerciales ocuparán su lugar. ID Demotix: 2684393

Las sensacionales Elecciones Generales del 7 de junio en Turquía concluyeron con la pérdida de la mayoría absoluta del largo mandato del AKP (Partido de la Justicia y Desarrollo). Entre otras cosas, el gobierno unipartidista de AKP fue conocido por convertir a Turquía en tierra de construcción, generando millones de dólares en ganancias para empresas constructoras y, supuestamente, para inescrupulosos funcionarios.

Hemos construido infraestructura social, incluyendo 577 hogares, un centro de salud y un centro comercial.

Han reemplazado el amarillo, azul, verde, anaranjado, púrpura, rojo, por marrón y blanco. Han destruido Sulukule [zona en Estambul que está sufriendo una agresiva remodelación].

Los fenómenos de renovación y gentrificación han estado particularmente politizados en Turquía desde las protestas de Gezi en 2013, que comenzaron con un conflicto entre los residentes de Estambul y el gobierno por los espacios públicos.

Kids play in Tarlabası

Niños jugando en Tarlabası. Foto tomada por Soultana Kabouridou el 23 de agosto de 2013. ID Demotix: 2684393.

Dos años después, grupos a favor y en contra de la gentrificación continuaron en un diálogo de sordos mientras las demandas por el desarrollo se acumulaban. Dada la inquietud y la violencia ya generada por los conflictos de la construcción, la pregunta es: ¿Existe una salida pacífica?

Para encontrar una respuesta, Global Voices habló con Boğaçhan Dündaralp, un premiado arquitecto e investigador que jugó un importante papel durante la campaña para salvar el Jardín Kuzguncuk.

Comprendiendo la gentrificación

Según el Diccionario Oxford, gentrificación es “el proceso de renovar y mejorar una casa o un barrio para que se ajuste al gusto de la clase media”. Desde la década pasada, este fenómeno prevalece en Turquía, especialmente en Estambul. Los residentes de ciertos barrios (como Sulukule y Tarlabaşi), han sido desplazados exitosamente de sus casas a través de una combinación de tentaciones y coacciones de constructores en busca de incrementar el valor de ese lugar en particular. Críticos de dicho proceso sostienen que su naturaleza intempestiva y orientada exclusivamente al lucro, refuerza la creciente desigualdad económica y social en Turquía, e ignora la seguridad y felicidad de los residentes del lugar.

Boğaçhan Dündaralp explica cómo la gentrificación acelerada puede perjudicar a largo plazo el tejido social:

When we consider the roots of ennoblement [gentrification], we realize that it comes from the word noble, and indicates a renovation of areas that are valuable within a given city, [and consists of] remaking them in accordance with their status and economic value. The outcome of ennoblement changes when there is an existing settlement involved. In this sense, ennoblement might also have a forceful aspect as well, creating a problem within the bigger picture. Because by considering only the economical aspects — instead of the whole — you root the place in purely abstract, mathematical values, and forget or refuse to pay for the possible consequences that occur outside the economic reality.

Cuando consideramos las raíces del ennoblecimiento, [gentrificación], nos damos cuenta de que viene de la palabra “noble” y que indica una renovación en áreas que son valiosas en una ciudad determinada, y que consiste en rehacerlas según su estatus y su valor económico. El resultado del proceso cambia cuando ya existe un vecindario. En este sentido, la gentrificación puede también tener un aspecto compulsivo, creando un problema en un panorama más amplio. Porque al considerar solamente los aspectos económicos (y no el todo), se posiciona al lugar puramente en valores abstractos y matemáticos y se olvida o se niega el pago de las posibles consecuencias que se generan fuera de la realidad económica.

¿Cuál es el lugar de cada uno?

Dündaralp enfatiza el hecho de que los arquitectos que forman parte de los proyectos como el de Tarlabaşı, son personas muy exitosas y decentes. Cuando hablas con ellos, su principal argumento es que los residentes de Tarlabaşı no son precisamente de allí, por lo que cuando son desplazados de un determinado barrio por el proceso de gentrificación, no se trata de una pérdida histórica.

Sin embargo, concediendo que este punto puede ser cierto en gran parte, los residentes aún así crean relaciones en un barrio determinado (relaciones que se destruyen cuando entran las constructoras con topadoras). Cuando las personas deben mudarse a nuevas casas fuera de sus barrios, no pueden llevar consigo estas relaciones vitales, señala. Una gentrificación exitosa requiere que se construya un lenguaje en común entre las distintas partes, incluidos los residentes, los arquitectos, las compañías y las ONGs, siendo que todos entienden y perciben los espacios físicos desde diferentes perspectivas.

Falta de continuidad histórica

Dündaralp sostiene que es por esta falta de comprensión de la importancia histórica y cultural que las personas pueden asignarle a un lugar, lo que hace que el proceso de gentrificación en Turquía sea tan problemático.

Un ejemplo de esto es el reciente intento por demoler Camp Armen, un lugar muy significativo para los armenios, donde se alojaron los niños pobres de Anatolia (Hrant Dink y su esposa Rakel inclusive) cuando fueron obligados a abandonar Estambul entre los años 60 y 80.

A pesar de que se logró detener la demolición gracias al esfuerzo de muchos activistas, el futuro de Camp Armen sigue siendo incierto.

Dündaralp dice:

What is it that requires protection? What is it that we would like to protect generations after generations? What should we protect so that the value of that particular place proceeds?

Saving only the physical object of history is not enough to establish this continuity. What is essential is to proceed from the perspective of the networks and relationships that make that place what it is.

On the other hand, there are the needs and expectations of today. But meeting the expectations of today while incorporating the perspective of historical continuity within these given relationships is a very different approach from what we are doing at the present moment.

¿Qué es lo que requiere protección? ¿Qué es aquello que queremos proteger generación tras generación? ¿Qué debemos proteger para que se conserve el valor de ese lugar en particular?Para establecer esta continuidad, no es suficiente con salvar únicamente el objeto físico de la historia. Es esencial proceder desde la perspectiva de las conexiones y relaciones que hacen que el lugar sea lo que es.

Por otro lado, están las necesidades y expectativas actuales. Pero cumplir estas expectativas incorporando además la perspectiva de continuidad histórica en estas relaciones dadas, es una estrategia muy diferente a la actual.

Dündaralp explica que si se percibe un lugar solo desde la perspectiva económica, lo único que se obtiene son soluciones económicas. Entender las identidades que se han construido en relación a un lugar supone estudiarlo a fondo. Durante ese proceso, se descubren aquellos lugares con un significado tan importante que no pueden ser destruidos por cualquiera. En lugar de cambiar totalmente el significado de estos lugares para ganar dinero, se debe respetar ese lugar e intentar satisfacer las necesidades actuales dentro de ese contexto.

¿Es posible un lenguaje común?

Actualmente, según Dündaralp, el mayor problema en cuanto a la discusión de cambios que ocurren en o alrededor de Estambul (o Turquía), es que todos se encierran en su posición y se aferran a su punto de vista, sin dejar lugar al debate y a la mediación. En vez de una cultura de mutuo acuerdo, ha surgido una mentalidad que toma su propio punto de vista como ley, destruyendo la confianza y la comprensión. Así, muchas personas capaces de trabajar en conjunto terminan oponiéndose unas a las otras.

Dündaralp también notó esta tensión cuando formó parte de las negociaciones por el Jardín Kuzguncuk:

For example, during the dialogue between the Kuzguncuk residents and the Municipality, radical ecologists also wanted to get involved by saying that ‘this is a garden, a green space and it has to stay that way, no person should enter.’ Now, if they knew the 20 years-old background of the garden, they would have never said such a thing. Instead, they would have realised that this garden has a very public identity.

Now you look at the garden and people are doing their sports in the morning, elderly people have started to make use of it more, children are there as soon as they get out of the school, farming continues, and the upper side is left as green space. As to the ideal image of the garden, we all had different perceptions and comments. Maybe no-one would say of the current garden ‘this is exactly how it was supposed to be!’ For some of us it is less, for some of us it is more.

Yet, essentially, we agreed on a precise point: The garden is safe from construction threats, and continues to provide public and farming space. Natural products were used in every arrangement […] The important thing is to be able to form this common aspect from our different visions.

Por ejemplo, durante el diálogo entre los residentes de Kuzguncuk y la municipalidad, ecologistas radicales también querían involucrarse al decir que “esto es un jardín, un espacio verde y debe permanecer como tal, ninguna persona debería entrar”. Ahora bien, si hubieran conocido el trasfondo de hace 20 años del jardín no hubieran dicho semejante cosa. En su lugar, se habrían dado cuenta de que este jardín tiene una identidad muy pública.

Miren hoy el jardín y verán gente haciendo deporte por la mañana, personas mayores han comenzado a utilizarlo más, los niños van apenas salen del colegio, el cultivo continúa, y la parte superior permanece como espacio verde. En cuanto a imagen ideal del jardín, todos teníamos diferentes percepciones y comentarios. Quizá nadie dirá sobre el jardín actual que “¡es exactamente lo que debía ser!”. Para algunos de nosotros es menos, para otros es más.

Pero básicamente coincidíamos en un punto. El jardín está a salvo de amenazas de construcción y continúa ofreciendo un espacio público y de cultivo. Se utilizaron productos naturales para cada acuerdo […] lo importante es poder llegar a este aspecto en común a pesar de nuestras distintas visiones.

Por ahora, la solución para el problema del Jardín Kuzguncuk  es la excepción y no la regla. Pero Dündaralp está convencido de que los pequeños ejemplos conducen a grandes cambios.

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