¿Ve todos esos idiomas arriba? Traducimos las historias de Global Voices para que los medios ciudadanos del mundo estén disponibles para todos.

Entérate más sobre Traducciones Lingua  »

Estos son los hombres que escaparon de la policía secreta de barbas de Tayikistán

Flickr image by the user Joebeone.

Imagen de Flickr del usuario Joebeone.

Cuando empezó el siglo XVIII, el gran modernizador de Rusia, Pedro el Grande, introdujo uno de los tributos más extraños de la historia: el impuesto a la barba. Más de tres siglos después, el presidente Emomali Rakhmon de Tayikistán está haciéndole frente al vello facial con el mismo fanático fervor.

Inspirado por las culturas más rasuradas de Europa Occidental, el Zar Pedro quiso que los rusos lo imitaran:

After Peter’s triumphant return to Russia at the end of his European voyage in 1698, a joyous reception was thrown in his honor. In attendance were his commander of the army, his frequent second-in-command Fyodor Romodanovsky, and a host of assorted aides and diplomats. Suddenly, the crowd’s mood went from elation to horror as Peter unexpectedly pulled out a massive barber’s razor. As biographer Robert K. Massie writes, “After passing among his [friends] and embracing them… he began shaving off their beards” with his own hands! Given his political stature, none of his associates dared question this stunning turn of events. (His physical stature didn't hurt either: Peter stood an imposing 6’8”.)

Hairless necks and faces were all the rage in the Western World, so the Czar initially ordered that all of his subjects (excluding clergy and peasants) must lose their face fuzz. So dedicated was Peter to his cause that he even instructed police officials to personally shave those who refused to comply on sight.

Luego del regreso triunfante de Pedro a Rusia al final de su viaje europeo en 1698, se organizó una jubilosa recepción en su honor. Entre los asistentes estuvo el comandante de su ejército, su habitual segundo al mando Fyodor Romodanovsky, y una multitud de variados edecanes y diplomáticos. De repente, el ánimo de la concurrencia pasó del entusiamo al horror cuando inesperadamente Pedro sacó una gran cuchilla de afeitar. Como escribe el biógrafo Robert K. Massie: “Después de pasar entre sus [amigos] y de abrazarlos… empezó a afeitar sus barbas” ¡con sus propias manos! Dada su estatura política, ninguno de sus auxiliares se atrevió a cuestionar este pasmoso giro de los acontecimientos (su estatura física tampoco hacía daño: Pedro ostentaba una imponente estatura de 2.03 m.)

Cuellos y caras sin pelo eran la última moda en el mundo occidental, así que el Zar ordenó inicialmente que todos sus súbditos (menos miembros del clero y campesinos) deberían perder el vello de la cara. Tan dedicado estuvo Pedro a esta causa que hasta dio instrucciones a los oficiales de policía para que personalmente afeitaran a los que se negaban a obedecer al verlos.

Aunque el Ministerio del Interior de Tayikistán niega que instrucciones similares estén vigentes en el país de Asia Central, se han extendido informes según los cuales los policías han afeitado a los hombres barbudos a la fuerza.

Si Pedro tenía en la mira a lo que consideraba un cierto retroceso inherente a la barba rusa, el objetivo de Tayikistán parece ser la creciente influencia del Islam en la sociedad local.

El presidente Rakhmon, de 62 años, que era jefe de una granja colectiva antes de ascender al poder en este país de mayoría musulmana, está aplicando medidas represivas a la religión y todo lo que se le relacione.

Además de la prohibición de hecho a la barba, este año hubo restricciones a la importación de hijabs y un impulso para eliminar nombres árabes y en idiomas en el uso diario.

Escandalosamente sin embargo, algunos hombres siguen recorriendo las calles tayikas con la cara peluda.

Asia Plus, uno de los pocos medios de comunicación independientes de Tayikistán, entevistó a algunos de esos hombres:

Dzhavod Rabzhadov, a Dushanbe DJ. Image courtesy of Asia Plus.

Dzhavod Rabzhadov, DJ de Dusambé. Imagen cortesía de Asia Plus.

Милиция останавливает редко, но если останавливает, то скорее из-за всего образа в целом: серьга в ухе, длинные волосы, стиль одежды. На улицах на мою внешность реагируют по-разному: кому-то нравится, кому-то – нет. Я стараюсь следить за своей бородой, придавать ей красивую форму.

Кстати, бороду ношу достаточно давно, мне так удобно и нравится свое отражение в зеркале.

Dzhavod Rabzhadov, DJ de Dusambé: La policía casi nunca me detiene, pero si así fuera, por lo general es por mi aspecto en general: un pendiente, pelo largo, el estilo con que me visto. En la calle, la gente responde a mi apariencia de manera diferente: a algunos les gusta, a otros no. Trato de cuidar mi barba y darle una forma agradable. Por cierto, he estado usando barba desde hace tiempo ya, así que me siento cómodo con mi reflejo en el espejo.

Romish. Image courtesy of news.tj

Romish Ibrohimov. Imagen cortesía de Asia Plus.

Romish Ibrohimov, designer and photographer: Бороду я отпустил не по религиозным соображениям и не потому, что хотел быть брутальным, а потому, что она красивая, рыжая и мне нравится.

На улицах Душанбе моя борода, чаще всего, привлекает внимание обычных людей: все считают необходимостью спеть мне строчку из песни: «У тебя есть борода, и я скажу тебе – да».

Впрочем, негативная реакция на бороду все-таки присутствует: я выяснил, что многих моих религиозных знакомых моя борода бесит исключительно из-за того, что сам я не религиозный. Они считают, что я не имею право носить бороду, что это  несправедливо: у меня есть борода, а у них нет (им или на работе запрещено или просто нет растительности, а мне на работе – можно и спасибо моему тестостерону).

Romish Ibrohimov, diseñador y fotógrafo: No me dejé crecer la barba por razones religiosas o porque quería ser vulgar, sino porque es bella y me gusta su matiz rojo [natural].

En las calles de Dusambé, mi barba muchas veces atrae la atención de la gente común y corriente: todo creen que debo cantar una estrofa de la canción [rusa]: “Tienes barba y yo te diré — sí“.

Sin embargo, hay algunas reacciones negativas. Veo que mi barba enfurece a mis amigos religiosos, solamente por el hecho de que de que yo mismo no soy religioso. Ellos creen que no tengo derecho a usar barba, y eso es injusto, pero ellos tampoco usan barba porque está prohibido en su lugar de trabajo o porque no pueden dejarse crecer barba. Mi trabajo me lo permite, igual que mi testosterona.

Mikhail Petrushkov. Photo courtesy of news.tj.

Mikhail Petrushkov. Foto cortesía de Asia Plus.

Бороду я ношу уже больше 20 лет. Никогда никаких проблем с ней не было. А, почему, собственно, должны быть проблемы? Мне нравится борода – поэтому я ее и отпустил. Прохожие реагируют нормально.

Mikhail Petrushkov, representante de los paises de Asia Central en el Consejo de Coordinación Mundial de Compatriotas Rusos: He usado barba durante más de 20 años. Nunca he tenido ningún problema por eso, ¿por qué debería tenerlo? Me gustan las barbas — por eso me la dejé crecer. Los transeúntes reaccionan normalmente.

1 Comentario

Únase a la conversación

Autores, por favor Conectarse »

Guías

  • Por favor trate a los demás con respeto. Comentarios conteniendo ofensas, obscenidades y ataque personales no serán aprobados.