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Las comunidades tecnológicas del África francófona asumen el reto de sus homólogos anglófonos

4 communautés tech qui s'épanouissent en Afrique (Akendewa CIV, Habaka, Mg; Qleasy, CIV; JokkoLabs, SEN)

Cuatro comunidades tecnológicas que están creciendo en África: Akendewa CIV, Habaka, Mg; Qelasy, CIV; JokkoLabs, SEN).

En los últimos años, las historias sobre un “renacimiento tecnológico africano” y las extraordinarias promesas de “Silicon Sabana” y otros centros tecnológicos en el África subsahariana han sido abundantes en los medios de comunicación. Este despliegue publicitario alcanzó su máximo esplendor durante la visita del presidente estadounidense Barack Obama al Global Entrepreneurship Forum de Nairobi.

El África francófona ha estado muy ausente en esta cobertura mediática, pues los ojos del mundo se fijaban en los importantes países anglófonos, como Nigeria, Kenia, Sudáfrica y Ghana. Por eso, de las treinta start-ups (empresas emergentes) con mejor rendimiento que participarán en el próximo concurso, DEMO Africa, solo tres proceden de países francófonos: dos de Camerún (que es mitad anglófono) y una de Costa de Marfil.

Existe un consenso generalizado de que los sectores tecnológicos en el África subsahariana francófona se están quedando atrás con respecto a sus homólogos anglófonos. Sin embargo, parece que la tecnología del África francófona está lista para afrontar el desafío con la aparición de nuevos y prometedores proyectos de innovación tecnológica.

Algunos indicadores de las posibles fuentes del problema incluyen el hecho de que los emprendedores francófonos todavía están limitados en gran medida por su falta de financiación en comparación con sus homólogos anglófonos. La mayoría de los proveedores de capital financiero son inversores anglosajones, que son más reticentes a la hora de invertir en el África francófona y tienen menos probabilidades de conocer a estas start-ups. De hecho, en comparación con los países anglófonos, el África francófona está prácticamente desprovista de los inversionistas necesarios para lanzar incubadoras tecnológicas. He aquí un mapa con todas las incubadoras de start-ups, Hubs TI, espacios de coworking y laboratorios TI en el continente africano:

A pesar de estos obstáculos, la situación está empezando a cambiar y Senegal ha sido el primer país en fundar numerosos negocios tecnológicos. Jokkolabs es uno de los primeros espacios de coworking en el África subsahariana francófona, y abrió sus puertas por primera vez en Dakar en 2010. Desde entonces, con la incubadora de negocios CTIC Dakar abriendo camino, las comunidades tecnológicas han continuado y han organizado diferentes hackathones, cursos de formación (#Codecamp) y conferencias (como #Failcon #Dakar el mes pasado). Jokkolabs está ahora extendiendo su modelo por el África occidental y ha abierto filiales en Costa de Marfil, Burkina Faso, Mali y Benin, y próximamente en Marruecos. En 2012, Senegal fue el primer país del África francófona en organizar una conferencia de start-ups.

Screen capture of TEDx event in Madagascar

Captura de pantalla del evento TEDx en Madagascar.

Sin embargo, Costa de Marfil podría estar a punto de superar a Senegal en el ámbito tecnológico. El primer hub tecnológico del país, Akendewa, se lanzó en 2009 y ha seguido activo durante la crisis financiera de 2010-2011. Este país también ha producido start-ups prometedoras, como Qelasy (una tableta educativa para niños) y TaxiTracker (una aplicación de geolocalización para responder a las preocupaciones en torno a la seguridad de los taxis costamarfileños), que abordan los problemas concretos a los que se enfrentan los habitantes de Costa de Marfil.

Togo, país vecino, también ha destacado en el movimiento “Maker” africano gracias a su famoso “fab lab” (un laboratorio de fabricación equipado con herramientas controladas por ordenadores con el objetivo de fabricar “casi todo”), el Woe Lab, y el lanzamiento de un nuevo fab lab en el norte del país a principios de este año. El Woe Lab es principalmente conocido por su pionera impresora 3D, un proyecto realizado con chatarra electrónica.

La primera incubadora nigeriana, CIPMEN, se creó con el apoyo financiero del gigante de las telecomunicaciones francesas: Orange.

No obstante, el dinamismo tecnológico no se limita al África occidental. La empresa emergente VMK, en la República del Congo (Brazzaville), lanzó el primer smartphone y la primera tableta africanos hace unos años (se vendieron en el Congo y en Costa de Marfil) y abrió su primera planta de fabricación para estos dispositivos el 22 de julio en Brazzaville. El fundador y consejero delegado de VMK, Verone Menkou, también ha fundado BantuHub, un hub tecnológico sin ánimo de lucro, y la incubadora de start-ups en Brazzaville.

En las cercanías, Camerún cuenta también con el hub bilingüe sin ánimo de lucro ActivSpaces, el primer acelerador de start-ups del país que terminó su primera promoción de empresas de este tipo en junio.

Habaka destaca en Madagascar por sus múltiples proyectos relacionados con la innovación y por su apoyo a proyectos educativos digitales. Este proyecto se creó en 2011 y fue iniciado originalmente por accionistas independientes de la Association of Malagasy IT Developpers (blogueros y trabajadores independientes en nuevas tecnologías). El siguiente vídeo presenta los proyectos que participan en el evento de TEDx en la capital del país, Antananarivo.

Todos estos centros de incubadoras tecnológicas en el África subsahariana francófona son prometedores, pero los ejemplos de éxito de start-ups brillantes todavía son escasos. Además, un buen número de start-ups de la región se financian a través de organizaciones sin ánimo de lucro o a través de los gobiernos, y no con inversores privados (con la excepción de Senegal que ha creado recientemente Teranga Capital, una sociedad de capital de riesgo que se financia con el sector privado para proporcionar financiación para negocios pequeños).

Aunque el emprendimiento tecnológico no pueda contribuir como sector de forma significativa al crecimiento económico de los países francófonos de África, tiene el potencial para producir innovaciones locales que serían capaces de mejorar las vidas de los ciudadanos de este continente.

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