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Inmigrantes varados, refugiados sirios y acoso sexual callejero en titulares de Costa Rica

Frontera de Nicaragua

No hubo bienvenida a Nicaragua para los inmigrantes cubanos desde Costa Rica. Foto en Flickr del usuario Kippelboy (CC BY-NC 2.0).

Costa Rica acapara en estos días titulares con las siguientes noticias: el drama de los cubanos varados en su ruta hacia Estados Unidos, los sirios que estuvieron cinco días en el país sin que nadie se diera cuenta y la muerte violenta del valiente muchacho que filmó a uno de tantos acosadores callejeros.

Bien decía el entonces presidente Ricardo Jiménez Oreamuno en la década de 1930, que en Costa Rica hay solo tres estaciones: la lluviosa, la seca y la del pleito con los nicas.

Más de mil cubanos permanecen en territorio costarricence en espera de un “milagro” que les permita pasar por Nicaragua en su ruta al norte. Su situación ha estado en el centro de la noticia durante varios días:

Se deja ver la luna en La Cruz de Guanacaste, a 16 kilómetros de la frontera con Nicaragua. Está fresca la noche del lunes y en las faldas de la pampa se ha desatado desde el domingo un drama fronterizo que tiene a unos 2.000 cubanos anclados en Costa Rica, dada la negativa de Nicaragua de permitirles transitar y retomar su romería hacia los Estados Unidos.
[…]
Hasta el miércoles [18 de noviembre], 883 personas permanecían en albergues instaurados por la Comisión Nacional de Emergencias, con el apoyo de múltiples organizaciones. Además de la pastoral, se izaron tres refugios adicionales en La Cruz, y el miércoles se inauguró otro en Liberia.

La Cancillería costarricense ha estado más activa que nunca, con constantes comunicados de prensa:

El Presidente (Luis Guillermo) Solís fue enfático en que la principal prioridad del Gobierno es de carácter humanitaria, para garantizar que hombres, mujeres y niños migrantes tengan las condiciones adecuadas de alimentación, atención médica y psicológica, cobija y techo para afrontar la difícil situación que afrontan en la frontera norte.

A Costa Rica se le conoce por su respeto a los derechos humanos de todos. Lo mismo que le repitió el Ministro de Comunicación, Francisco Herrera Ulloa, al cantante cubano Silvio Rodríguez en un ameno intercambio epistolar virtual:

Somos respetuosos y garantes de los derechos humanos, por esta razón, hemos trabajado para brindar las condiciones necesarias y garantizar los derechos fundamentales para que estas familias reciban un trato digno.

Últimamente, las cosas también han girado en torno a los sirios que ya no están en Costa Rica, pero que estuvieron cinco días en el país sin que nadie se diera cuenta. El 19 de noviembre, encontraron y detuvieron a una mujer siria, que solamente habla inglés y árabe y que se hospedaba a 25 metros de la embajada de Arabia Saudita. Se sospecha que venía con los otros cinco sirios, pero se quedó atrás, nadie sabe por qué exactamente.

De otro lado, una lamentable noticia llegó el jueves 19 de noviembre, cuando se supo del fallecimiento de Gerardo Cruz, el valiente muchacho que filmó a uno de tantos acosadores callejeros que caminan por las calles de San José. Este en particular iba grabando el video de una muchacha por debajo de su falda.

Al día siguiente de conocerse la denuncia, Gerardo fue apuñalado. Estuvo en coma algunas semanas, tuvo una aparente mejoría hasta que finalmente se informó de su muerte por un infarto.

La policía dice que no pudo encontrar vínculos entre el video de Gerardo y su ataque, y que por el contrario, se trató de un asalto al que Gerardo se resistió y lo apuñalaron.

Las redes le rindieron tributo a un tico cualquiera, que quería un país mejor donde se respete a las mujeres, que tenía una esposa y una hija en camino:

Basta con asomarse a Twitter para entender por qué tuvimos una Guerra Civil en 1948. A pesar de ser un país donde todos nos conocemos, somos familia o tenemos por lo menos a una persona en común, hace 70 años nos matarnos entre nosotros, nos traicionamos y perseguimos unos a otros.

Y es que en el país más feliz del mundo hay que volver los ojos hacia adentro y hacer los cambios que haya que hacer para que lo siga siendo.

Gabriela García Calderón Orbe colaboró con la redacción de este artículo.

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