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El único héroe de Rusia que no se llama Putin

Photo: Ramzan Kadyrov / Instagram

Foto: Ramzan Kayrov / Instagram

Es díficil decir algo nuevo sobre Ramzan Kadyrov, quién gobierna la república de Chechenia, la cual forma parte todavía, al menos en forma nominal, de la Federación rusa. Kadyrov era conocido como el “presidente” republicano, hasta que en 2010, no quiso más que se lo denominara de esa manera. “En Rusia, solo un funcionario público tiene el derecho a ser llamado presidente” le dijo al parlamento checheno, en una nota de amor para Vladimir Putin. Dos semanas más tarde Kadyrov consiguió su deseo (como lo hace a menudo) y su título se convirtió en lo que es hoy: “jefe de la república”

Aunque Ramzan Kadyrov no es presidente de Rusia, él es más que una simple figura regional en la política de la nación y en las últimas semanas ha ofrecido solamente la última prueba de su talento para acaparar la atención y polarizar a la gente. El 12 de enero, Kadyrov dijo a la prensa que los representantes del movimiento de protesta en Rusia (el bien llamado “oposición no sistemática”) deberían ser tratados como: “enemigos de la gente” y “traidores”. Desde entonces intensificó su discurso, amenazó a los líderes del movimiento de protesta con perros viciosos y dijo que esta preparado para arrojar a los opositores a los centros psiquiátricos.

Además de amenazar a sus críticos, a Kadyrov también le gusta humillarlos. Estos castigos son especialmente duros cuando se aplicaron a los propios sujetos dentro de Chechenia, donde Kadyrov parece tener un cheque en blanco para hacer lo que quiere, mientras que esto le evite a Moscú una tercera guerra contra los insurgentes.

El mes pasado, diciembre de 2015, antes de su actual ofensiva contra los “traidores” de la naciòn, Kadyrov estuvo ocupado limpiando la casa en su propio patio, recordando temas que cualquier tipo de crìtica pública (incluso aunque esta fuera una publicación equivocada en lìnea, o un audio compartido en una aplicación de chat), es más de lo que su régimen tolerará.

A principios de diciembre, Kadyrov publicó en Instagram un video de sí mismo en el gimnasio. Lo hace con frecuencia, pero en este último también usaba una remera que presentaba una foto gigante de Vladimir Putin con anteojos de sol, arriba de las palabras “ejército ruso”. La banda de sonido del video es una canción que repite una y otra vez, las palabras: “Mi mejor amigo es el presidente Putin”. El usuario de Internet Adam Dikayev, un hombre joven que vive en Chechenia, pensó que el video era un bochorno no menos importante porque Kadyrov lo publicó en el aniversario del comienzo de la guerra ruso-chechena. “Este evento ocurrió hace 15 años”, Dikayev escribió en línea. “¡No 150, no 350, solo 15!” y el Zar corre en la cinta caminadora al ritmo de la canción: ‘Mi mejor amigo es el presidente Putin’. ¡Nadie olvida y nada se olvida!”.

Nueve días mas tarde, un nuevo video apareció en línea (no en la cuenta de Instagran de Kadyrov,  pero claramente inspirado en su clip de rutina), que muestra a Dikayev sobre una cinta caminadora. La canción “Mi mejor amigo es el presidente Putin” suena y Dikayev esta perdiendo los pantalones. Le habla a la cámara , caminando sobre la cinta en calzoncillos, retráctandose de las críticas al líder de Chechenia e insultándose a sí mismo.

Я Адам Дикаев из села Автуры. Думая, что меня не найдут, я написал в Instagram то, что не нужно было писать. Меня нашли, сняли с меня штаны. Я понял, что я никто. С этих пор Путин – мой отец, дед и царь.

Soy Adam Dikayev de la localidad de Avtura. Creyendo que no me encontrarían, escribí en Instagram algo que no debía. Me encontraron y me sacaron los pantalones. Comprendo ahora que no soy nadie. De ahora en más, Putin es mi padre, mi abuelo y mi zar.

Esa misma semana, el régimen checheno aplastó a otro detractor, cuando trajó a Aishat Inaeva a un programa de entrevistas, donde el mismo Kadyrov la regaño (casi sin interrupción) por un lapso de treinta minutos, usando palabras como “extremismo” y “wahhabismo”. El anfitrión del show no la trató mejor.

¿Cuál fue el crimen de Inaeva? Hizo circular un clip de audio en la aplicación de mensajería WhatsApp, donde se quejaba que el estado estaba reteniendo gran parte de sus ingresos como pagos adelantado para vivienda y costos de servicios. (Ella dijo especificamente que 3.000 rublos (alrededor de 36 dólares de acuerdo a la tasa de cambio actual eran retirados de su salario). El asunto no se detuvo alli, ella criticó directamente a Kaydrov diciendo: “Usted ni siquiera nos permite llevar nuestros salarios a casa”, y preguntó, ¿Sólo usted tiene permitido comer?. Las criticas de Inaeva se propagaron viralmente en WhatsApp y luego en otras redes sociales, antes de convertirse en noticia.

Inaeva apareció en televisión junto a su esposo, aunque ninguno de los dos dijo gran cosa. Pasaron la mayor parte de la emisión sentados en silencio, mirando al piso avergonzados. Su esposo se disculpó por ella, culpándose de “permitir que su propia esposa hablará tantas mentiras”, mientras Kadyrov prometió que “no la castigaría” aunque insistió que ella le dijera al público porque decidió difamar su administración. Inaeva no pudo dar una explicación.

Adelantemonos rápido a mediados de enero, cuando Kadyrov centra su atención en los alborotadores con sede en gran parte fuera de Chechenia. No hay un catalizador obvio que dé pronta respuesta a la condena de Kadyrov de “la oposición no sistemática” (los activistas y líderes sociales que rechazan colaborar con el Kremlin), pero condenarlos es precisamente lo que él hace. Quizás, hubiera esperado generar una controversia nacional con Dikayev o Inaeva, pero fracasó y ahora lo estaba intentando de nuevo. Puede ser que estuviera haciendo un movimiento en el juego de ajedrez multidimensional que es la politíca nacional de Rusia.

Cualquiera fuera la razón, los comentarios de Kadyrov provocaron que el concejal Konstantin Senchenko de la ciudad de Krasnoyarsk le respondiera en una publicación de Facebook, donde recordaba los días gloriosos de la guerra contra los rebeldes chechenos (incluído Kadyrov) y lo llamaba a él una “desgracia nacional”. El texto tenía algo para cada uno: los nacionalistas podían disfrutar la belicosidad dirigida al enclave que a ellos les gustaría expulsar de la federación, los liberales abrazaron la indignación moral, y la gente de Kadyrov (no solo en Chechenia, sino a través de la clase politíca rusa) finalmente consiguió la oportunidad de bajar la guadaña sobre los molestos subversivos en la oposición.

A la mañana siguiente, 15 de enero, Senchenko escribió de nuevo en Facebook, pero esta vez se disculpó por haber ofendido a los chechenos al insultar a su “respetado” líder. (En una entrevista de radio, sin embargo admitió haber recibido amenazas de muerte, demandando que se retractara de sus críticas a Kadyrov). Horas más tarde de la disculpa en Facebook, Kadyrov subió a Instagram un video de la disculpa de Senchenko, regodeándose en un comentario adjunto.

Durante la semana siguiente a estos sucesos, los usuarios de las redes sociales rusas han respondido tanto condenando como apoyando al gobernador de Chechenia. Tomando prestada la frase de Senchenko sobre Kadyrov que lo consideraba “una desgracia nacional”, los criticos han tuiteado, instagrameado y repetido el comentario en etiquetas y enojadas publicaciones en redes sociales. Incluso parte de la actividad se ha propagado fuera de lo virtual, en pequeños actos de vandalismo. Los simpatizantes mientras tanto han contestado amablemente con un eslogan bajo la forma de la etiqueta “#KadyrovPatriotOfRussia” o “Kadyrov es un patriota de Rusia”.

Debido a que los flash mobs que rodean a Kadyrov han implicado gente que sostiene carteles (que son fácilmente hechos con photoshop) , hay gran cantidad de fotos adulteradas circulando también. Además algunas veces, no queda claro aún, si los farsantes quieren burlarse de los seguidores de Kadyrov, celebrar con ellos o simplemente satirizar el concepto total de activismo de etiquetas.

Celebridades, soldados y extranjeros se unen a los grupos #KadyrovPatriotadeRusia y #KadyrovOrgullodeRusia.

El viernes 22 de enero, Grozny alojó una manifestación masiva de seguidores de Kadyrov, quienes también vinieron con carteles y pancartas que denunciaban a la oposición liberal. Los funcionarios reclaman que asistieron un millón de personas, aunque los informes en el lugar dicen que la multitud era una décima parte de esa cifra.

Sin embargo aún antes que la manifestación comenzara, el líder de Chechenia consiguió todo el apoyo que necesitaba cuando el portavoz Dmitry Pesko dio a entender que nadie está alarmado por los comentarios de Kadyrov, simplemente necesita calmarse. “Estas son las personas que operan fuera de la ley y están preparadas para infringirla, aún cuando esto hiera a la nación”. Peskov dijo que el movimiento de protesta de Rusia, ofrece un “contexto” para ayudar a los alarmistas a entender porqué el discurso duro es necesario.

Y si el discurso falla, uno puede siempre tomar sus pantalones o regañarlos en televisión. Solo pregúntale a Ramzan Kadyrov.

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