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Tras haber sido una refugiada en Siria, esta mujer palestina es nuevamente una refugiada ahora

Nadera Aboud and her family were refugees in Syria. Now they're refugees once more -- in Europe. Credit: Rebecca Collard. Used with PRI's permission

Nadera Aboud y su familia fueron refugiados en Siria. Ahora son refugiados otra vez en Europa. Imagen de: Rebecca Collard. Utilizada con el permiso de PRI.

Este artículo de Rebecca Collard para The World apareció por primera vez en PRI.org el 4 de enero del 2015, y se republica aquí como parte de un acuerdo para compartir contenidos.

Cuando Nadera Aboud abandonó su hogar en Nazaret, únicamente se llevó una mochila pequeña con lo necesario.

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“Tenía deberes que hacer, así que me llevé mis libros”, dice

Era 1948 y el recién declarado estado de Israel estaba en guerra con los territorios vecinos. El padre de Aboud pensó que era mejor ir al norte durante unos días y esperar a que terminara el conflicto. Ella tenía 9 años.

La familia cruzó la frontera a Siria y esperó.

“Estábamos seguros de que volveríamos”, declara Aboud. “Mi madre me dijo que estaría de vuelta en la escuela pronto”.

Estaban tan seguros de ellos que los padres de Aboud no la apuntaron a la escuela en Siria. Estaría de vuelta pronto e iría a la escuela en Israel.

Pero los años pasaron.

La familia se fue a vivir al campo de refugiados de Yarmouk en las afueras de Damasco. Aboud metió sus libros de la escuela en una caja. Construyeron una casa de hormigón, pero guardaron la llave de su casa en Nazaret.

“Era una casa grande,” comenta Aboud al recordar la casa de la familia en Nazaret, “estaba hecha de piedra, con dos plantas”.

Cuando Aboud se casó en 1960, Yarmouk se había convertido en un vecindario lleno de miles de refugiados palestinos.

Entonces, la guerra civil siria llegó hasta aquel vecindario. En diciembre de 2012, cayeron misiles cerca de su casa. El marido de Aboud resultó herido en la cabeza por la metralla, por lo que lo llevó al hospital de Damasco. Sin embargo, cuando intentaron regresar a Yarmouk, la carretera estaba cerrada.

“No teníamos nada”, dice Aboud. “Ni dinero, nada”.

Se dirigieron a la ciudad siria de El Hami. “Pero daba igual dónde fuéramos, el bombardeo nos perseguía”, declara.

Finalmente, consiguieron llegar a Estambul. Su marido murió en un hospital. La familia espero en Turquía pero no tenían futuro.

En setiembre, decidieron unirse a las decenas de miles de refugiados que iban hacia Europa occidental.

“No teníamos ningún documento oficial, ni residencia, ni futuro, no teníamos nada,” afirma Mona, la hija de Aboud. “Si íbamos a algún país europeo nos darían documentos oficiales e incluso la ciudadanía.”

Cuando conocí a Nadera Aboud y su familia en la frontera serbio-húngara, estaban en un autobús lleno de gente que se dirigía a otro campo, para unirse a los cerca de un millón de refugiados e inmigrantes que han logrado llegar a Europa este año.

Aboud había cruzado el mar Egeo desde Turquía a Grecia y había ido a pie, silla de ruedas y en taxi por los Balcanes.

Nadera Aboud, with her daughter Mona (l). Credit: Rebecca Collard. Used with PRI's permission

Nadera Aboud con su hija Mona (l). Imagen de: Rebecca Collard. Usada con el permiso de PRI.

Ella llevaba consigo el documento de viaje que le había entregado el gobierno sirio, un documento que había sido lo más cercano que había tenido a un pasaporte o a la ciudadanía.

“No teníamos casa, ni nación, ¿dónde podíamos ir? La guerra nos seguía allá donde fuéramos”, afirma Aboud. “Oímos cosas buenas sobre Alemania”.

Una semana después, recibí un mensaje de voz. Aboud había conseguido llegar a Alemania. Me dijo de nuevo que estaba en un campo, pero tenía que ir a visitarla.

Cuando volví a llamar a Aboud poco después, me contó que estaban compartiendo una habitación cerca de Warstein, Alemania y que esperaban poder mudarse pronto a un apartamento con más espacio. Dice que está contenta, pero que aún piensa de vez en cuando en Nazaret y su gran casa de piedra de dos pisos.

Están a salvo y lejos de la guerra, pero para Aboud y su familia Alemania es algo más que seguridad. Ha sido una refugiada durante casi 70 años y sus hijos nacieron siendo refugiados. Alemania representa su primera oportunidad de ser algo más que refugiados, de convertirse en ciudadanos de un estado.

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