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¿Qué puede enseñarnos la barriada más grande de Kenia sobre salvar ciudades de las inundaciones?

Kibera slum, Nairobi, Kenya. Photo by Flickr user ninara. CC-BY-NC-SA 2.0

La barriada Kibera en Nairobi, Kenia. Foto del usuario de Flick ninara. CC 2.0.

Este texto de Katie G. Nelson fue publicado originalmente en Ensia.com, una revista que pone de relieve soluciones ambientales en acción y es republicado aquí como parte de un acuerdo para compartir contenido.

Trate de navegar por las pistas húmedas y empapadas de la barriada mas grande de Kenia, con cientos de miles de casas destartaladas y rápidamente se dará cuenta porqué Kibera está nombrada con una palabra nubia que significa “jungla”. Pegada y apoyada a las orillas del rio Nairobi en la capital de Kenia, en Kibera las casas construidas ilegalmente están amontonadas tan densamente que apenas se puede ver la tierra roja que las sostiene.

Aunque las estimaciones varían enormemente, entre 500.000 y 1 millón de personas viven en este asentamiento de 3 km cuadrados. Los más pobres se ven obligados a construir sobre las orillas del río que se desborda con una mezcla de aguas residuales y basura que inevitablemente destruye hogares y cobra vidas durante la estación de lluvias, lo que ocurre dos veces al año.

Hasta hace poco la única protección de este canal de aguas, a menudo letales, fue la construcción de cientos de canales rudimentarios de drenaje hechos a mano que serpentean desde un punto elevado de Kibera a una cuenca pantanosa del rio Nairobi y otras débiles medidas tales como el bloqueo con basura de las crecidas del río.

Luego, en el año 2015, un pequeño grupo de arquitectos, diseñadores e ingenieros de Kounkuey Design Initiative [KDI] decidió combinar su experiencia en planificación urbana, diseño sostenible y alcance comunitario para resolver el gran reto de prevención de inundaciones en Kibera—y ojalá, ir mas allá.

La inundación nos encontró

Con sede en Los Ángeles, California, KDI tiene como misión responder a la pregunta “¿Podría ser útil el diseño en grandes desafíos a la pobreza y la degradación del medio ambiente?” dice Chelina Odbert la directora ejecutiva y co-fundadora. La gama actual de proyectos va desde la construcción de centros comunitarios tales como áreas de recreación, jardines compartidos y kioskos de mercado en Haití a ingeniería que transforma los desechos humanos en fertilizantes en Kenia, para proporcionar planes de desarrollo integral para pueblos en zonas remotas de Ghana.

KDI tiene casi una docena de proyectos en EE. UU., el Caribe y África Occidental. Su trabajo en Kibera ha sido el mas extenso, con siete proyectos de espacios públicos centrados en la generación de ingresos, la seguridad alimentaria, el agua y el saneamiento y el empoderamiento de las mujeres. Pero el enfoque de KDI de crear espacios públicos productivos anclados por la comunidad, no era una opción en gran parte de Kibera.

“No hay gran cantidad de terreno disponible,” dice Odbert. “De hecho casi no hay terreno disponible. Si no se construye sobre ella, no puede ser”.

Los únicos espacios abiertos en Kibera se encuentran en “lugares donde la gente está tirando basura, lugares que son inseguros”, dice Joe Mulligan director asociado de KDI. “Todos esos espacios están a lo largo del río”.

KDI decidió centrar sus esfuerzos en otro problema mayor en Kibera: las inundaciones. Históricamente las inundaciones han tenido una prioridad baja en Kenia, especialmente en asentamientos informales como Kibera donde las inversiones en infraestructura básica tal como caminos y recolección de basuras son ignorados porque el gobierno considera a los residentes como ocupantes ilegales.

“No fue algo que nos propusimos tratar”, explica Odbert. “Las inundaciones realmente nos encontraron”.

Datos a usar

Desde marzo a agosto 2015, KDI realizó extensas entrevistas en 1 000 hogares de Kibera, usó un programa de cartografía en teléfono móvil para asignar en el espacio datos sobre inundaciones pasadas, documentar preparación local y tácticas locales de asistencia, registro de daños y muertes relacionadas con las inundaciones, captura de fotos de los lugares, subió la información en el sistema de información geográfica—GIS, y trazó rutas de los cientos de canales de drenaje mal colocados que corren a través de Kibera.

Analizando los datos el equipo de KDI descubrió, para sorpresa de ellos, que mas de 50% de las viviendas en la parte superior de Kibera experimentaron inundaciones durante le estación de lluvias—casi la misma proporción de quienes viven en la parte baja a pesar de los 58 metros de diferencia de altura.

“Para nosotros mostró que las inundaciones no estaban sucediendo solo a causa del río sino que también era debido a los canales de drenaje que bajan de las carreteras”, explica Anna Collins ingeniera voluntaria de  KDI.

El equipo rápidamente reconoció que la reciente fiebre de construcción de carreteras, que aumentó mucho la cantidad de superficies planas en la región pero que solo incluyó unos pocos canales de drenaje canalizados hacia Kibera, estaba contribuyendo a las inundaciones.

“La gente asume que el problema de inundación viene del río, pero al ver cuanto de eso viene del drenaje—este dato pone de relieve muchos problemas que no pueden ser intuitivos”, dice Odbert.

Odbert dice que el conjunto de datos sólidos y los detallados mapas resultantes han permitido a KDI promover estrategias de prevención de inundación a nivel de condado mediante el fortalecimiento de las asociaciones entre KDI y los departamentos de trabajos públicos de Nairobi para identificar canales de drenaje ineficientes y determinar soluciones prácticas para la prevención de inundaciones.

“Creo que la razón de tanto éxito al trabajar con el [gobierno local] es porque está claro que KDI ha sido capaz de entregar información que [el gobierno local] no puede”, dice Odbert.

Estrategia compartida

KDI está también asociado en Kibera con grupos comunitarios y organismos locales sin fines de lucro  para ofrecer talleres de preparación para residentes como David Onyando, quien recoge basura para ganarse la vida.

En el pasado Onyando usó basura para impedir que el agua entre en su vivienda. Después de asistir a la formación dice que está dispuesto a usar pequeñas modificaciones estructurales tales como ampliar los canales para escurrir el agua de lluvia y usar sacos de arena para desviar el agua a fín de hacer frente a las inundaciones.

“Las inundaciones se convierten en una responsabilidad colectiva porque en Kibera usted no puede hacer esto solo”, dice Onyando.

Los miembros del equipo KDI dicen que su recopilación exhaustiva de datos, los lazos estrechos con la comunidad y la capacidad de entregar datos críticos al gobierno, que de lo contrario no tendría, sin duplicar servicios, ha dado al equipo una posición de gran valor para la comunidad. Les ha permitido también desarrollar y probar una estrategia para aumentar la resiliencia urbana que podría ser compatible y ampliable igualmente fuera de Kibera.

“Este proceso”, dice Odbert, “es casi directamente replicable en otras comunidades. Algunas de las [soluciones] podrían funcionar desde un lugar a otro, otras podrían ser adaptadas. Pero como el proceso es creado entonces no importa que las soluciones sean exactamente las mismas en cada lugar. Esto es realmente un proceso, no un producto el que estamos desarrollando”.

Para Kibera la solución definitiva incluirá el uso de datos detallados para identificar los puntos críticos de inundación, canales de drenaje sobre o sub-utilizados y cualquier sistema informal para mitigar las inundaciones; trabajar con entidades gubernamentales locales para planificar y construir nuevas guías de drenaje basadas en datos y el software de mapas GIS; documentación y cuantificación de los daños materiales y las muertes debidas a las inundaciones y crear un gran mapa ilustrado que muestre el flujo real de la superficie, el drenaje y el agua del rio Nairobi en un intento de mejorar la prevención de inundaciones en Kibera.

“Es un gran reto y una gran responsabilidad. Se trata de convertir datos en acciones sobre la renuncia” dice Mulligan. Esto no puede ser solo investigación y hablar con los políticos”.

Mulligan y Odbert dicen que su equipo continuará brindando resultados tangibles y dirigidos por la comunidad desde su trabajo sobre las inundaciones, todo con la esperanza de mejorar la calidad de vida de los residentes de Kibera — y en última instancia también para el  mundo.

Katie G. Nelson es una periodista a tiempo completo y fotógrafa en Minneapolis. Se especializa en salud pública global y en desarrollo internacional particularmente en el continente africano. Ella tuitea en @katiegnelson. Este texto fue originalmente publicado en Ensia.com, una revista que pone de relieve las soluciones ambientales internacionales y es republicado aquí como parte de un acuerdo para compartir contenido.

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