¿Ve todos esos idiomas arriba? Traducimos las historias de Global Voices para que los medios ciudadanos del mundo estén disponibles para todos.

Entérate más sobre Traducciones Lingua  »

Una obra de títeres en España lleva a la cárcel a sus autores por enaltecimiento del terrorismo

Una de las numerosas protestas para pedir la libertad de los titiriteros

Una de las numerosas protestas para pedir la libertad de los titiriteros. Foto de eldiario.es con licencia CC-BY-SA

Una función de títeres de contenido político, programada por error como espectáculo para niños, ha acabado con los dos titiriteros en prisión, el cese de los programadores de festejos del Ayuntamiento de Madrid y una denuncia por prevaricación contra el juez y la fiscal que se ocupan del caso.

Hace unos días, en el marco de los festejos organizados por Carnaval, el Ayuntamiento de Madrid organizó una función de títeres dentro de sus actos infantiles. Parece ser que hubo un error por parte de los programadores, que posteriormente reconocieron no haber visto la obra, pero la historia resultó ser totalmente inapropiada para niños. En realidad, la obra, titulada «La bruja y don Cristóbal» es una sátira política creada por el grupo Títeres desde abajo para un público adulto.

Algunos asistentes quedaron desagradablemente sorprendidos por el espectáculo, increparon a los titiriteros y criticaron la violencia de algunas escenas. El periódico en línea eldiario.es ha hablado con una de las madres que asistió a la función, y este es su relato:

(Los artistas) avisaron de que la obra era antipedagógica y de que contenía actos atroces, inmorales e irreverentes. (…) No se entendía bien la broma, pero no pensé que era ninguna provocación ni enaltecimiento del terrorismo. Estaba dentro de la trama (…) Los niños no se enteraron de nada, la obra de los títeres era ininteligible

En la historia, un policía corrupto aprovecha que la protagonista está inconsciente para colocar junto a ella una pancarta que dice «Gora Alka-ETA» (una combinación de «Gora ETA» y Al-Qaeda) y así poder acusarla falsamente de terrorismo. La exhibición de dicha pancarta fue suficiente para que la Fiscalía de la Audiencia Nacional pidiese la detención de los titiriteros Raúl García y Alfonso Lázaro, acusándolos de «enaltecimiento del terrorismo y delito cometido con ocasión del ejercicio de derechos fundamentales y de las libertades públicas». El juez Ismael Moreno decretó su prisión sin fianza con un auto que ha sido calificado de «delirante» y «surrealista» por internautas, comentaristas políticos y sectores progresistas de la judicatura. El popular tuitero Gerardo Tecé, en un artículo para la web ctxt, dice:

(…) el juez Ismael Moreno deja de lado que se tratara de una obra teatral satírica para señalar a los dos detenidos como responsables de los delitos que en la ficción suceden. Tal cual. Siguiendo este razonamiento jurídico, Francis Ford Coppola podría ser acusado por los delitos que suceden en El Padrino.

Mientras la prensa tradicional criticaba el espectáculo e incidía en el daño que supuestamente hacía a los niños, la prensa en línea y las redes sociales defendían la libertad de expresión, y sobre todo criticaban que se inculpe a unos artistas por los delitos que aparecen en la obra que representan.

En Facebook se creó la página «Libertad titiriteros», que en pocos días contaba con casi 23 000 seguidores, a la que muchos internautas subieron fotos con pancartas en las que se leían juegos de palabras que satirizaban la pancarta que ha llevado a los dos titiriteros a prisión. Aunque Facebook bloqueó esta página el jueves 11, circulan por Internet algunas capturas de pantalla de sus fotos:

Fotos subidas por los usuarios de Facebook a la página Libertad Titiriteros, ahora bloqueada. Montaje de la autora

Fotos subidas por los usuarios de Facebook a la página Libertad Titiriteros, ahora bloqueada. Montaje de la autora

En Twitter, cientos de internautas protestaron contra la arbitraria detención con diversas etiquetas, como #LibertadTitiriteros, #palabrasconeta o #ficciónSinFianza

Otros recordaban entre líneas que los niños están expuestos a espectáculos violentos que nada tienen que ver con los títeres:

La plataforma Ganemos Madrid, una de las que componen el grupo de gobierno municipal de la capital, y a la que pertenece la concejala de Cultura, responsable última de la programación de festejos, ha emitido un duro comunicado en el que tilda la actuación de la alcaldesa Manuela Carmena de «actitud poco valiente y de aceptación de la ideología de los que han provocado la situación de deterioro económico, social y de recorte de libertades de nuestro país»:

Desde Ganemos Madrid creemos que no hemos llegado a las instituciones para aferrarnos al poder sino para llevar adelante los compromisos programáticos asumidos ante quienes nos dieron su apoyo, y que hoy claman por pasar a la acción para defender nuestros derechos civiles y, entre ellos, el de una cultura libre y sin censuras.

Efectivamente, los políticos tanto de izquierdas como de derechas han tenido pocos reflejos a la hora de defender la libertad de expresión, con la salvedad de Ada Colau, alcaldesa de Barcelona, que poco después de conocerse el incidente, subió a su página de Facebook un comentario en el que criticaba la prisión impuesta a los artistas:

Una torpeza no es un delito. La sátira no es un delito. En una democracia sana, en un estado de derecho, hay que proteger toda libertad de expresión, hasta la que no nos guste, hasta la que nos moleste.

Tras cuatro días de detención e innumerables concentraciones de protesta en muchas ciudades españolas, el juez y la fiscal dieron marcha atrás y decidieron poner en libertad con cargos a García y Lázaro, aunque tienen prohibido salir del país y deben presentarse a diario en el juzgado más próximo.

El caso ha tenido una fuerte repercusión no solo en España, donde incluso Amnistía Internacional emitió un comunicado para exigir que se retiren los cargos contra los dos jóvenes, sino también en el extranjero, donde numerosos medios se han hecho eco de la noticia, que ha llegado a ser portada del Financial Times.

Por otra parte, el partido Contrapoder ha presentado una querella por prevaricación contra el juez y la fiscal que han encausado a los titiriteros, cuya actuación califican de «despropósito digno de entallarse en piedra y pieza del venidero museo de los errores y horrores judiciales».

1 Comentario

Únase a la conversación

Autores, por favor Conectarse »

Guías

  • Por favor trate a los demás con respeto. Comentarios conteniendo ofensas, obscenidades y ataque personales no serán aprobados.