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Falleció el pintor jamaiquino Barrington Watson, dejando atrás un valioso legado visual

A screen grab of Jamaican artist Barrington Watson, taken from a television interview, "Profile with Ian Boyne", on Jamaica's TVJ in 2010. The interview was part of a documentary on Watson by the National Gallery of Jamaica, "Barrington: a Jamaican Artist’s Story".

Barrington Watson, imagen extraída de una entrevista para el programa “Profile with Ian Boyne” del canal TVJ de Jamaica en 2010. Esta entrevista formó parte de un documental sobre la vida de Watson, que fue realizado por la Galería Nacional de Jamaica, “Barrington: historia del artista jamaiquino”.

Barrington Watson, uno de los pintores más aclamados de Jamaica, falleció el 26 de enero del 2016 – según reportes de cáncer – a la edad de 85 años. Pintor tradicional que estudió en la respetada Royal College of Art en Londres, Inglaterra; Watson fue el primer jefe de estudios en la Jamaican School of Arts and Crafts (renombrada en la actualidad como Colegio Edna Manley de Artes Visuales y Escénicas), una de las universidades más importantes en la región.

Él fue un artista prolífico que de manera conmovedora capturaba los matices de la vida caribeña. Tras su muerte, los medios sociales se convirtieron en una avalancha de elogios por la belleza de su trabajo y el maravilloso legado que dejó en la región. Tallawah, un blog sobre cultura y arte jaimaquino, rememoró a Watson como un “hombre de distinción – artista, ícono, mentor” y concuerda con su viuda al decir que probablemente sus estudiantes serán quienes más lo echen de menos:

By all accounts, Watson lived to tell stories with his paintbrush and inspire others, including Jamaica’s emerging generation of artists. And he was good at what he did. As a rising star in his heyday, he was considered a unique talent among his peers, and the Jamaican art world quickly made room for his extravagant visual appetites and exquisite eye.

Sin lugar a dudas, Watson vivía para contar historias con su pincel y para inspirar a otros, entre ellos, a la generación de artistas emergentes de Jamaica. Y era bueno en lo que hacía. Como estrella en ascenso, en su época de apogeo, fue considerado un talento único entre sus colegas, por lo que el mundo del arte jamaiquino rápidamente hizo espacio para sus extravagantes apetitos visuales y excelente ojo.

Esta publicación también citó al exconservador en jefe de la Galería Nacional de Jamaica, David Boxer, quien consideraba que al tratarse del arte realista, Watson no tenía comparación:

He was the most highly trained artist, and he brought those academic principles to art. Quite simply a display of great competence based on extraordinary drawing skill.

Él fue un artista sumamente cualificado y aportó esos principios académicos al arte. Simplemente era una exhibición de gran competencia fundamentada en una extraordinaria habilidad para dibujar.

El blog de la Galería Nacional de Jamaica publicó dos homenajes a Watson, el primero se enfocó acerca de su educación y logros:

[Other than] the prestigious Royal College of Art [he] attended several other major European art academies, including the Académie de la Grande Chaumière in Paris and the Rijksacademie in Amsterdam. He returned to Jamaica in 1961 and quickly rose to prominence as a major artist in post-Independence Jamaica. […]

Barrington chaired the Bank of Jamaica art collection in the mid-1970s and operated several art galleries: Gallery Barrington, which has existed in several incarnations since 1974, and the Contemporary Art Centre, which was active from 1985 to 1998. His home in the parish of St Thomas, Orange Park, is recognized as a heritage site. It is part of a former coffee plantation and it has, since he bought the property in 1968, served as the location of his main studio and a meeting place for artists and art lovers. Barrington left Orange Park to the Nation in 1994.

[aparte de la] prestigiosa Universidad Real de Arte [él] asistió a varias academias de arte europeas importantes, entre estas: Académie de la Grande Chaumiére en París y Rijks academie en Ámsterdam. Regresó a su patria en el año 1961 y rápidamente ascendió a la fama como un artista importante en una Jamaica posindependencia. […]

Barrington presidió la colección de arte del Banco de Jamaica a mediados de la década de 1970 y dirigió varias galerias: la galería Barrington, que ha existido en varias encarnaciones desde 1974, y el Centro de Arte Contemporáneo, que permaneció activo desde el año 1985 hasta 1998. Su hogar en el distrito de St. Thomas, Orange Park, es reconocido como patrimonio. Este forma parte de una antigua plantación de café y, desde que adquirió la propiedad en 1968, ha servido como sitio para su estudio principal y, un punto de encuentro para los artistas y amantes del arte. Barrington entregó Orange Park a la nación en 1994.

La publicación también describió su trabajo:

Essentially an academic realist, Barrington explored a wide range of themes and genres in his work, including history painting, genre, portraits and self-portraits, nudes, erotica, the landscape and the still life, ranging from the intimate to the epic and all interpreted with his unique painterly sensibility. Barrington insisted on being recognized as an artist first and as a Jamaican artist second but most of his paintings were inspired by Jamaica and its people and he produced some of the most iconic images in Jamaican art history, such as Mother and Child (1958-59) and Conversation (1981) in the National Gallery of Jamaica Collection. Although he is best known as a painter, Barrington was also an accomplished draughtsman and printmaker.

Barrington, en esencia un realista académico, exploró una amplia gama de temas y géneros en su trabajo, entre ellos: la pintura histórica, el género, los retratos y los autoretratos, los desnudos, el arte erótico, los paisajes y la naturaleza muerta, desde lo íntimo hasta lo épico, y todo interpretado con su sensibilidad única de pintor. Barrington insistía en ser reconocido como artista primero y artista jamaiquino después; sin embargo, la mayoría de sus pinturas fueron inspiradas por Jamaica y su población, por lo que creó algunas de las imágenes más emblemáticas en la historia del arte jamaiquino, como Madre e hijo (1958-59) y Conversación (1981) en la colección de la Galería Nacional de Jamaica. Aunque él es más conocido por ser pintor, Barrington también fue un dibujante y grabador consumado.

En el transcurso de su carrera fue contratado para pintar varios retratos oficiales de líderes mundiales, incluyendo a varios primer ministros de la nación y Martin Luther King, hijo.

La segunda publicación de la Galería Nacional de Jamaica consistió en un anuncio, en el que informa que ha “organizado una exhibición especial de algunas de las obras importantes de Barrington de nuestra colección”.

Muchos cibernautas utilizaron Twitter y Facebook para compartir la noticia del fallecimiento de Watson y expresar su dolor y la admiración por el hombre y su talento.

Un usuario de Twitter resaltó que Watson fue el responsable de preparar a nuevas generaciones de artistas jamaiquinos:

Jamaica ha perdido a un maestro. Barrington Watson formó a dos generaciones de artistas jamaiquinos.

Otros compartieron imágenes de sus pinturas:

Descanse en paz; descanse en pinturas y colores gloriosos.

Jamaica ha perdido a uno de sus pintores prodigiosos, QEPD Sr. Watson. @bobmarley con marca de agua de Galerías McLeod.

Un usuario de Twitter compartió una anécdota conmovedora que habla sobre el amor por el arte de Watson – y su humildad:

No pude comprar el lienzo, pero me fascinaba tanto Madre e hijo que él autografió mi versión en fotografía.

En cambio, una madre jamaiquina tuvo la determinación de pasar el legado de Watson a su hija:

Documental sobre el pintor maestro jamaiquino – Barrington Watson. Hoy no me dejaron tareas, pero ahora tengo una. Mi madre quiere que vea este documental sobre Barrington Watson y que contemple su arte.

En una adecuada despedida al estilo jamaiquino un usuario de Twitter, haciendo referencia al folclore local sobre los “espíritus”, dijo:

Camina bien Barrington Watson. Camina bien para que los buenos espíritus te acompañen.

Barrington Watson fue honrado a lo largo de su vida con varios premios a nivel nacional, entre estos se encuentran: la Orden de Distinción de Jamaica, en el grado de comandante (1984), la Orden de Jamaica (2006) y la Medalla de Oro Musgrave del Instituto de Jamaica (2000). En el año 2012, se exhibió una retrospectiva especial de su trabajo en la Galería Nacional de Jamaica, como parte del reconocimiento por el 50 aniversario de independencia del país.

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