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Qué nos dicen las selfies de los bailarines acerca del Carnaval de Trinidad y Tobago

Masqueraders on stage -- with their phones -- during Trinidad and Tobago Carnival 2016. Image by Sarita Rampersad, used with permission.

Integrantes de la comparsa en el escenario — con sus celulares — durante el desfile de Carnaval de Trinidad y Tobago 2016. Imagen por Sarita Rampersad, usada con permiso.

Poco después del fin de la edición 2016 del Carnaval de Trinidad y Tobago comenzaron a circular en Facebook fotografías de los festejos callejeros. Lejos de lo que se podría esperar, las imágenes mostraban a bailarines que, gracias a sus smartphones, consiguieron estar en dos lugares al mismo tiempo.

La fotógrafa, Sarita Rampersad, llamó a la colección de imágenes “(Dis)connected Mas“(Carnaval desconectado, “mas” es otra forma de referirse al carnaval). Ella habló con Global Voices acerca de su proyecto, la cultura selfie y su impacto en el festival nacional.

Global Voices (GV): Este es un proyecto bastante revelador. ¿Saliste con la intención de sacar fotos del carnaval? ¿O el tema solo se presentó?

Photographer Sarita Rampersad; photo by Desmond Clarke, used with permission.

La fotógrafa Sarita Rampersad; por Desmond Clarke, fotografía usada con permiso.

Sarita Rampersad (SR): I went into Carnival Tuesday at the Socadrome wanting to shoot more portraits and play with some long exposures, so I went armed only with a 70-200 f/2.8, a polariser and a flash, which is great, but very limiting in terms of how close you can get to the action, so I positioned myself at the exit end of the stage. I realised very early into it that I wouldn’t get anything worthwhile, because I was blocked by a line of photographers and security, so I took some time to look around to see what else caught my eye, and that's when I noticed a proliferation of masqueraders — in the melee on stage, at the edges of the stage, in the stands and on the sides — on their phones. I thought, wow, well this could be interesting, and started to shoot them instead.

Sarita Rampersad (SR): Fui al desfile de carnaval en el Socadrome, con la intención de tomar algunas fotos y jugar con el tiempo de exposición, entonces llevé solo un teleobjetivo 70-200 f/2.8, un polarizador y un flash, que es un equipo genial, pero muy limitado en cuanto a la distancia a la que tienes que estar para tomar la foto, por eso me instalé a la salida del escenario. Rápidamente me di cuenta de que no conseguiría nada bueno, porque había una fila de fotógrafos y de personal de seguridad que me cubría la vista. Entonces di una vuelta para ver qué más podía fotografiar y ahí fue cuando noté la proliferación de bailarines —entre la multitud, arriba y al borde del escenario, en las gradas y a los lados — absortos en sus teléfonos. Pensé, bueno, esto podría ser interesante, y comencé a tomarles fotos.

GV: ¿Qué piensas que tus imágenes revelan sobre nuestra sociedad y nuestro Carnaval?

SR: I don’t think the images tell just one truth. You can look at them and see society as self-obsessed and narcissistic, and you can look at the same images and see revelers trying to share their experience with as many people as they could. Cell phones have become such an extension of ourselves that it hardly registers in your mind ordinarily, but the absorption in them struck me on Carnival Tuesday, maybe because the festival itself is supposed to be one that you lose yourself in and that you revel in with the people around you. The reflex action of masqueraders looking to their phones first for validation (either in selfie form or communicating with whoever was on the other end), often to the exclusion of what was happening around them, was very interesting, because to me, it showed how much more important virtual reality was at that moment, than actual reality.

One commenter pointed out to me that it was easier for her to deal with people electronically than face to face, so her using her phone allowed her the freedom to look social without having to actually talk to anyone. Carnival has evolved into a luxury, all-inclusive experience that people want to be seen to be a part of. If someone spends TT $6,000 on a costume [just under US $1,000] in a sought-after band, they would want as many people as possible to see them having fun. Selfies to share on Facebook and Instagram and live streaming on FaceTime and Periscope are real time ways of reaching as wide an audience as possible on their own terms.

SR: No creo que las imágenes nos muestren una única verdad. Puedes mirarlas y ver a la sociedad obsesionada en sí misma y narcisista, y puedes mirar las mismas imágenes y ver a los participantes intentando compartir su experiencia con tanta gente como sea posible. Los teléfonos móviles se han convertido a tal punto en una extensión de nosotros mismos que casi no nos damos cuenta, pero lo absortos que estamos en ellos me impactó en el desfile de carnaval, quizás porque es una fiesta en la que se supone que te liberas y te diviertes con la gente que te rodea. La acción refleja de los bailarines prestando atención primero a sus teléfonos como herramienta de validación (ya sea en forma de selfie o para comunicarse con alguien del otro lado de la línea), a menudo ignorando lo que sucedía a su alrededor, fue muy interesante, porque en mi opinión, mostraba cuanto más importante era la realidad virtual en ese momento, que la verdadera realidad.

Alguien comentó que le resultaba más fácil relacionarse de manera electrónica que cara a cara, entonces su teléfono le permitía parecer sociable sin tener que hablar realmente con alguien. El carnaval se ha convertido en una experiencia lujosa, con todo incluido, de la que la gente quiere que la vean participar. Si gastan $6,000 dólares trinitenses en un disfraz [casi $1,000 dólares norteamericanos] de una comparsa en la que todos quieren participar, quieren ser vistos divirtiéndose por tanta gente como sea posible. Las selfies compartidas en Facebook e Instagram y las transmisiones en vivo de FaceTime y Periscope son maneras en tiempo real de llegar a una audiencia amplia en sus propios términos.

Image by Sarita Rampersad, used with permission.

Fotografía por Sarita Rampersad, usada con permiso.

GV: ¿Crees que el hecho de que haya habido menos público alentó el uso de más teléfonos ¿Estaban los participantes del desfile tratando de atraer a su propia (aunque virtual) audiencia? 

SR: I think they may have been. As a masquerader myself, energy and reaction from spectators is a vital part of playing mas. The mess that the NCC [National Carnival Commission] and the various carnival bodies have made of Monday and Tuesday mas has split bands and photographers across venues and has had the effect of spreading spectators out too thin. There’s also the sad fact that as a show, Carnival has become a huge failure. It’s a fantastic street party, but unless you’re one of the people playing mas, there’s really nothing to see and enjoy.

As a caveat, I’d like to mention that bands like K2K and now The Lost Tribe are doing their part to revive the spectacle of carnival again, so there’s hope that the ‘show’ in the greatest show on earth will return to mas and give spectators and masqueraders a reason to engage with each other once more.

SR: Creo que quizás lo estaban. Como participante del desfile puedo decir que la energía y la reacción de los espectadores es una parte fundamental del espectáculo. El desastre generado por la Comisión Nacional de Carnaval [NCC] y varios organizadores del carnaval el lunes y el martes fue dividir a las bandas y a los fotógrafos y eso ocasionó que los espectadores se dispersaran. También es lamentable que como espectáculo, el carnaval se convirtió en un gran fracaso. Es una fiesta maravillosa, pero a menos que participes del desfile, no hay realmente nada para ver o disfrutar.

Como salvedad, me gustaría mencionar a bandas como K2K y ahora The Lost Tribe que están haciendo su parte para resucitar el espectáculo, entonces hay esperanza de que el carnaval renazca como el mayor espectáculo de la tierra y le ofrezca a espectadores y participantes una razón para involucrarse una vez más.

GV: ¿Qué clase de comentarios piensas que plantea este experimento sobre la cultura selfie?

SR: The availability of information and exposure to pop culture 24/7 has given us new ideals to aspire to, and social media is a platform that allows us to be just like the celebrities we admire. There’s a hunger for external validation that social media both created and satisfied in us — the more ‘Likes’ we have, the better and more popular we are; the better and more popular we are, the more likes we’ll get. And our reach is now global. The obvious commentary on selfies other than it being trendy, would be that we’re becoming more and more narcissistic, egocentric and self-absorbed. Less obviously would be the social, inclusive nature of the selfie. Friends who are in one place can include those who aren’t physically, thereby sharing a picture that shows they’re thinking of them. It’s very easy to draw conclusions when you’re an objective outsider taking pictures of people taking pictures, but the intent behind each person’s shot, selfie or otherwise, is an important part of their narrative.

SR: La disponibilidad de información y la exposición constante a la cultura popular nos ofrece nuevos ideales aspiracionales, y los medios sociales nos permiten ser como las celebridades que admiramos. Existe un deseo constante de validación externa creado y satisfecho por los medios sociales — cuanto mayor cantidad de ‘me gusta’ tenemos, mejores y más populares somos; y más me gusta conseguiremos. Y nuestro alcance ahora es global. El comentario obvio sobre las selfies, además de que están de moda, sería que nos estamos volviendo cada vez más narcisistas, egocéntricos y ensimismados. Menos obvio sería su naturaleza social y participativa. Amigos que están en un lugar pueden, compartiendo una imagen, incluir a los que no están y mostrarles que están pensando en ellos. Es muy fácil sacar conclusiones cuando eres un observador objetivo fotografiando a gente tomándose fotografías, pero la intención detrás de cada selfie o fotografía, es parte importante de su narrativa.

Image by Sarita Rampersad, used with permission.

Fotografía por Sarita Rampersad, usada con permiso.

GV: ¿Cuál fue tu impresión de estos personajes? ¿Estaban todos como parece — perdiéndose la experiencia del momento por estar demasiados ocupados en capturarla? ¿Cuál era el ambiente en las calles?

SR: I differentiated between masqueraders on their phones and those taking selfies and photos in my Facebook description, because I saw some difference in the way they experienced Carnival and interacted with those around them.

I took many, many photos where you would see a shot of a girl on the phone for instance, surrounded by friends, and about 10 minutes later I'd take another shot in that same location and she would still be on her phone, with her friends looking bored next to her. Another shot for example, would be a guy surrounded by girls in costume, but his head buried in his phone. I didn’t get the impression, based on my observation of them, that they were engaged in capturing any aspect of carnival, so much as using their phones the same way they would in any other situation. I appreciate wanting to let friends know where you are and arrange meeting points etc., but what struck me repeatedly was how engrossed the masqueraders were in their devices and how removed they seemed to be from Carnival and what was going on right next to them.

The cell phone photographers drew my attention in a different way. They were very social and involved in capturing the festivities, but it was pretty interesting to see them instantly bend over their phones to upload the images they'd just taken to social media.

The vibe on the street was a bit different — there was less concentration of masqueraders on their phones and more of them performing for the cameras. People seemed a bit tired, like they were going through the motions by the time they got to halfway down Ariapita Ave. [a main causeway] at around 2/3 p.m., but they came back to life once they got to the Synergy stage [along that same route]. Again, it was interesting to note the rejuvenating effect cameras had on the masqueraders.

SR: Cuando los describí en Facebook, diferencié a los bailarines absortos en sus teléfonos de los que sacaban fotos y selfies, porque noté que el modo en que participaban del festival e interactuaban con la gente a su alrededor era distinto.

Tomé muchas fotografías en las que puedes ver, por ejemplo, una chica con el teléfono rodeada de amigos, y alrededor de 10 minutos después otra toma en el mismo lugar y ella sigue absorta en el teléfono y sus amigos se ven aburridos. En otra, por ejemplo, hay un muchacho rodeado de chicas disfrazadas, pero con la cabeza metida en el teléfono. No me dieron la impresión de que estuvieran interesados en capturar algún aspecto del carnaval, usaban el teléfono como lo harían en cualquier otra situación. Valoro que quieran que los amigos sepan donde están y organicen encuentros, etc. , pero lo que me sorprendió fue lo absortos que estaban en sus dispositivos y lo alejados que parecían estar del carnaval y de lo que sucedía a su alrededor.

Los que tomaban fotos con el teléfono me llamaron la atención de un modo diferente. Eran muy sociables y se dedicaron a capturar el espectáculo, pero era bastante interesante ver cómo inmediatamente subían a los medios sociales las imágenes que acababan de tomar.

El clima en la calle era un poco diferente — los bailarines estaban menos concentrados en sus teléfonos y actuaban más para las cámaras. Los participantes del desfile lucían un poco cansados, cuando llegaban a la mitad de la avenida Ariapita [la vía principal] alrededor de las 2 o 3 p.m. parecía que estaban haciendo un trámite, y volvían a la vida cuando llegaban al escenario Synergy [más adelante en la misma ruta]. De nuevo, era interesante notar el efecto rejuvenecedor de las cámaras en quienes participaban del desfile.

Image by Sarita Rampersad, used with permission.

Fotografía por Sarita Rampersad, usada con permiso.

GV: En este sentido, ¿la tecnología ha contribuido o ha sido un obstáculo? 

SR: Technology has a very important role to play in the evolution of the way we market Carnival. The attempts to control copyright of images coming out of Carnival by the NCC, NCBA [National Carnival Bands Association] and TTCO [Trinidad and Tobago Copyright Collection Organisation] have made professional photographers wary and weary, and more and more, the world is seeing this festival through the eyes of masqueraders and less through the lenses of pros.

This is both empowering and sad, because while the quantity of imagery is increasing, the world at large is missing the magic captured year after year by the Butch Lim Choys and the Andrea De Silvas, the Mark Lyndersays and the Maria Nunes‘, who are forced to be more selective about what and where they shoot and how they can share.

SR: La tecnología tiene un rol importante que cumplir en la evolución del modo en que vendemos el Carnaval. Los intentos de la Comisión Nacional de carnaval (NCC), la Asociación Nacional de bandas de carnaval (NCBA) y la Entidad de gestión de derechos de autor (TTCO) de controlar la propiedad intelectual de las imágenes provenientes del Carnaval han vuelto a los fotógrafos más cautos y los han dejado agotados, y cada vez más el mundo está viendo este festival a través de los ojos de los participantes en lugar de a través de la lente de los profesionales. Esto es a la vez penoso y empoderante, porque aunque la cantidad de imágenes está aumentando, el mundo extraña la magia capturada año tras año por Butch Lim Choy y Andrea De Silva, Mark Lyndersay y Maria Nunes, que están obligados a ser más selectivos respecto a lo que fotografían y al modo en que lo comparten.

GV: Si tuvieras que hacer un pronóstico de cómo celebraremos carnaval en 10 años, ¿cuál sería?

SR: On the flip side […] technology is also dictating the way we play mas, making us more performers for a camera, and less revelers losing ourselves in the experience. For all we know, Carnival might become a completely virtual phenomenon, with the advent of things li 360 videos, with masqueraders sculpting perfect road worthy avatars, buying a costume in the app store and strapping on 3D goggles instead of backpacks!

I would like to think that we’d reach a point where the fun and joyous abandonment would be more important to masqueraders than stopping to capture and share blocks of time and that professional photographers would have the freedom to cover and disseminate imagery as they please without prehistoric bureaucracies stifling them, but in reality, I think the opposite will occur and the only imagery coming out of Carnival will be cell phone and point and shoot imagery, and the marketing will be mainly social media and out of touch advertising by our sluggish Carnival bodies.

SR: Por otra parte […] la tecnología también está dictando el modo en que celebramos el carnaval, convirtiéndonos en artistas para la cámara, y disfrutando menos de la experiencia. Por lo que sabemos, el carnaval se podría convertir en un fenómeno completamente virtual, con la llegada de cosas como Google Cardboard y los videos 360, ¡los participantes podrían diseñar valiosos avatares, adquirir sus disfraces en la tienda de aplicaciones y lucir anteojos 3D en lugar de mochilas!
Me gustaría creer que llegaremos a un punto en el que la diversión y la alegría despreocupada serán más importantes para los participantes que detenerse para capturar imágenes y compartir bloques de tiempo y que los fotógrafos profesionales tendrán la libertad de cubrir eventos y difundir imágenes como quieran, sin impedimentos de burocracias prehistóricas, pero en realidad, creo que sucederá lo contrario y las únicas imágenes del carnaval serán de teléfonos celulares y el marketing se hará principalmente en los medios sociales, lejos de la publicidad de nuestros lentos entes organizadores del carnaval.

Image by Sarita Rampersad, used with permission.

Fotografía por Sarita Rampersad, usada con permiso.

GV: Como fotógrafa, ¿qué opinas de la selfie? ¿Es un intento de llamar la atención o una herramienta de expresión individual?

SR: As a photographer on Carnival Tuesday, I appreciated the entertainment and opportunity to shoot something a little different — especially as I found the Socadrome underwhelming as far as a show went. I’m not against selfies, although I’m incapable of taking a good one myself. It’s great that technology has given people the opportunity to capture themselves on their own terms and I’ve found that the people that would engage in selfie behaviour generally can’t get enough images of themselves, so they don’t stop you from taking your own pictures of them, and are in fact quite willing to pose for ‘professional’ shots as well.

There are of course, also instances where the selfie is used solely for show and to portray something that isn’t reality. A friend of mine, Antony Scully, who was also shooting at the Socadrome on Tuesday, saw a lady walking off the stage with phone in hand trying out different selfie poses to find the most flattering. When she did, she looked around and grabbed a guy dancing past and wined back on him, all the while holding the phone in selfie position. When she was happy with the shot she got, she turned and waved him off and they both went about their business!

SR: Como fotógrafa del desfile de carnaval, lo valoro como entretenimiento y por la oportunidad de fotografiar algo un tanto diferente — especialmente porque como espectáculo el Socadrome me resultó decepcionante. No estoy en contra de las selfies, aunque soy incapaz de tomarme una buena. Es genial que la tecnología le haya dado a la gente la posibilidad de tomar fotos propias según sus propias condiciones; descubrí que los que se dedican a tomarse selfies generalmente nunca tienen suficientes, entonces no evitan que les saques fotos, y de hecho están bastante dispuestos a posar para fotografías ‘profesionales’.

Existen también, por supuesto, casos en los que la selfie es usada solamente para mostrar algo que no es realidad. Un amigo, Antony Scully, que también tomó fotos el martes en el Socadrome, vio a una mujer caminando por el escenario con el teléfono en la mano probando diferentes poses de selfie para ver cuál era la más favorecedora. Cuando la encontró, miró alrededor y agarró a un bailarín que pasaba y bailó con él en forma sensual, mientras sostenía el teléfono en posición para sacar la selfie. Cuando quedó satisfecha con la toma, ¡se dio vuelta, lo dejó y cada uno volvió a lo suyo!

Image by Sarita Ramperad, used with permission.

Fotografía por Sarita Ramperad, usada con permiso.

GV: ¿Qué sucede una vez que estas imágenes se publican en los medios sociales? ¿Cuál crees que es el efecto en cadena de esta cultura?

SR: There’s no one reason we’re becoming who and what we are, but tying this into Carnival, wanting and needing to be seen and heard generally can also be a reason for our compulsive selfie and posting behaviour. We’ve been given another way to speak through social media platforms, but the sheer volume of all the voices around the world trying to speak at the same time, means you have to learn to be very loud in that space. Once you upload images to social media, for instance, they get lost in the clutter very quickly, because there’s tonnes of imagery bombarding you every day. As a poster, you have to have a specific plan to keep your images alive, whether it be releasing one a day, or tagging people sporadically, or commenting/sharing randomly to bump them in newsfeeds. We’re constantly subjected to and on the hunt for new stimuli.

SR: No hay una única razón para convertirnos en quienes somos, pero en relación al carnaval, el deseo y la necesidad de ser vistos y escuchados generalmente pueden motivar el comportamiento compulsivo de sacarse selfies y publicarlas. Las plataformas sociales nos han dado una nueva manera de comunicarnos, pero la gran cantidad de voces de todo el mundo que intenta hablar al mismo tiempo, significa que tienes que aprender a hablar muy alto en ese espacio. Una vez que subes imágenes a los medios sociales, por ejemplo, se pierden en el desorden rápidamente, porque hay toneladas de imágenes que te bombardean todos los días. Al publicar tienes que tener un plan específico para mantener a tus imágenes con vida, ya sea subiendo una al día, etiquetando personas de manera esporádica, comentando o compartiendo al azar para que lleguen a la sección noticias. Estamos constantemente sometidos a estímulos y buscando nuevos.

Image by Sarita Rampersad, used with permission.

Image by Sarita Rampersad, used with permission.

GV: ¿El carnaval — y sus participantes — perdieron o ganaron algo con las selfies masivas?

SR: Carnival as a money making entity can only gain by the imagery taken and shared during the event. If, as a masquerader, your intention during Carnival is to lose yourself in the celebration and fun of it, being surrounded by selfie takers can be a distraction and encroach on your good time, especially when they’re standing still to take one and you have to be cognisant of them or risk wining into them. If you’re all about being seen to be having fun, then selfies/sharing would only add to your experience, because your motivation for being there in the first place, is different.

SR: El carnaval como entidad que genera dinero solo puede beneficiarse con las imágenes que se tomaron y compartieron durante el evento. Si, como participante, tu intención durante el carnaval es disfrutar de la celebración y divertirte, estar rodeado de personas tomándose selfies puede ser una distracción y puede coartar tu disfrute, especialmente cuando se quedan quietas para tomarse una foto y tienes que estar atento o corres el riesgo de terminar en medio de un baile sexy. Si todo lo que te importa es que te vean divirtiéndote, entonces compartir selfies le sumará a tu experiencia, porque tu motivación para estar ahí en primer lugar, es diferente.

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