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En Afganistán los medios sociales dan lugar al discurso de odio

Ethno-linguistic map of Afghanistan. Wikipedia image.

Mapa etnolingüístico de Afganistán. Imagen de Wikipedia.

El 16 de mayo, Kabul presenció una protesta pacífica de un tamaño sin precedentes, cuando una multitud compuesta mayormente de miles de hazaras convergió en la capital afgana para expresar su decepción por la decisión del gobierno de desviar una línea de transmisión multimillonaria, para que no pase por el centro de Afganistán, zona mayormente poblada por ese grupo étnico.

Los simpatizantes de la protesta la reconocieron como un ejemplo del fortalecimiento de la sociedad civil afgana como una comunidad largamente oprimida movilizada para exigir justicia del incapaz gobierno central sin que la manifestación pasara a ser violenta en ningún punto.

Sin embargo, entre los detractores estaban las eternas teorías de la conspiración de que los hazaras simplemente están actuando como títieres de Irán, país con el cual el grupo tiene vínculos religiosos y culturales, así como ejemplos aun más desagradables de estereotipos étnicos que han encontrado un cómodo hogar en sectores afganos de plataformas de medios sociales.

A cada quien su insulto

La relevancia de los estereotipos y los insultos en los medios sociales afganos permiten un entendimiento de las frágiles relaciones interétnicas en un país que ha pasado por más guerra que paz en las décadas recientes.

Un indignado usuario de Facebooke que se opone a las protestas de los hazaras escribió:

هزاره موش خور قلفک چپات نن دمره شو چی د یوپشتون ولسمشر توحین کوی ستاسی نسل کی م .،.، وکړم

Hoy, el hazara come ratones y de nariz plana es capaz de insultar al presidente pastún…

Publicado por Mekheen Sib el sábado 14 de mayo de 2016

Estereotipos como Hazara-e-Mushkhur (hazaras come ratones), los uzbekos Kham Kala (de cerebro inmaduro), los tayikos cuentacuentos dos caras y los pastunes Ghul (fuertes pero sin cerebro) –también comúnmente vinculados con terroristas– abundan en Facebook.

Esos incidentes de discurso de odio se denuncian poco, y tal vez porque las publicaciones a menudo están escritas en farsi o pastún, los moderadores de Facebook casi nunca intervienen.

یک افغان/پشتون انتحاری دیگر که میخواست خود مرداری کند، دستگیر شد.

Otro bombardero suicida pastún, que quería hacerse estallar, fue arrestado.

Publicado por Afghanistan Is My Mother el domingo 16 de noviembre de 2014

Una definición convencional de estereotipo podría ser la del Diccionario de Oxford “imagen o idea ampliamente contenida pero establecida y demasiado simplificada de un tipo particular de persona o cosa”.

Pero los clichés racistas que siguen los pasos a la política afgana difícilmente son simples, tienen siglos de antecedentes históricos.

En la era digital, su perpetuación amenaza con minar seriamente la cohesión nacional y la solidaridad entre grupos.

El equilibrio (étnico) del poder

Los estereotipos son un producto de las relaciones de poder, las evoluciones políticas y la vida urbana.

Antes de la invasión soviética, el hecho de que los uzbekos, por ejemplo, carecieran de poder político permitía que otros grupos étnicos los humillaran y los representaran como idiotas.

Por su parte, al mayor grupo étnico del país, los pastunes, otros grupos étnicos menudo los asocian con el Talibán, controlado por pastunes, y últimamente con militantes bombarderos suicidas.

Ocasionalmente, lo arraigado de estos estereotipos alimentan la sátira en medios sociales, como muestra esta publicación en Facebook:

پشتونهای با غیرت سقاویها هزارههای جوالی و ازبیک های کله خام صبح تان بخیر! جان مان تان جور است؟ خوب هستین؟
امروز عرض تان آهنگی زیبا و شنیدنی امیر جان صبوری را پیشکش نمودم، امیدوارم لذت و طراوت بخش باشد
امروز آتش بس موقت اعلام می نمایم! هر چی گفتنی دارین به مدیر تان عرض کنید!

Pastunes fanáticos, tayikos acarreadores de agua, hazaras maleteros y uzbekos de cerebro sin procesar, ¡buenos días!

Publicado por ‎مسعود خائن‎ el viernes 7 de febrero de 2014

Sin embargo, con demasiada frecuencia los insultos son reales, y reflejan las tensiones cotidianas de la vida urbana en Kabul, donde los diferentes grupos étnicos viven lado a lado y mucha de la población tiene acceso a internet.

Irónicamente, la mayoría de de los estereotipos se profieren y se escriben en un único idioma, el farsi, la supuesta lingua franca de Afganistán y el idioma en que los afganos educados conversan casi unánimemente.

¿Por siempre y para siempre?

Al menos dos factores sugieren que el estereotipo étnico, incluso en sus formas más llenas de odio, tiene todavía un largo camino en Afganistán.

Uno es la habituación a los estereotipos dentro de la cultura afgana y la falta de una voluntad política para evitarlo.

Dicho de manera simple, antes que ser visto como un tabú, el discurso de odio está ampliamente aceptado como una táctica legítima en la lucha por el dominio entre grupos a nivel nacional.

El segundo es la falta de mecanismos para resistirse al poder de los estereotipos que han ganado adherentes y popularidad dentro de la explosión de medios sociales en áreas urbanas del país.

Aunque gran parte de los estereotipos étnicos ocurren con cuentas falsas de Facebook, también hay una creciente cantidad de personas contentas de asociar sus nombres con las calumnias étnicas.

Por el momento, los políticos parecen más interesados en aprovechar las grietas étnicas en espacios virtuales y no virtuales en lugar de curarlas, pero es mucho lo que pueden hacer para ayudar.

Hacer declaraciones públicas desalentando los estereotipos étnicos y ayudar a Facebook y Twitter a filtrar algunos de los ejemplos más socialmente destructivos de esta práctica redunda mucho en beneficio del gobierno y el de la población en general.

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