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Milicias civiles entrenadas por Rusia, “preparadas para la guerra contra los refugiados” en la frontera búlgara

Members of Bulgarian nationalist faction, BNO Shipka, on the border with Turkey, "waiting for refugees". Photo from Facebook page of BNO Shipka https://www.facebook.com/voenensauz/

Miembros de la facción nacionalista búlgara BNO Shipka en la frontera con Turquía, “esperando a los refugiados”. Foto de la página de Facebook BNO Shipka https://www.facebook.com/voenensauz/

Al menos 800 personas forman parte de milicias organizadas para cazar refugiados a lo largo de la frontera de Bulgaria. Según su líder, recibieron entrenamiento de Rusia de forma gratuita.

Una investigación del canal público de televisión alemán ZDF, retransmitida el 8 de junio, mostraba como al menos la mitad de estos hombres han servido por algún tiempo en el ejército búlgaro. Llevan máscaras y camuflaje militar, y la mayoría portan cuchillos. Algunos, sin embargo, tienen también pistolas.

La idea de las patrullas civiles en Bulgaria no es nueva. Pero la práctica ha resurgido a medida que el número de refugiados de Siria que entra al país aumentó en 2013 y 2014.

Hacia finales de 2013, aproximadamente 15 mil refugiados sirios entraron a Bulgaria de manera ilegal, buscando seguridad. Sin embargo, este pequeño país de la UE, inundado por la inestabilidad política y económica, no ha sido capaz de hacer frente a la entrada de solicitantes de asilo. En un intento por frenar la llegada de nuevos refugiados, el gobierno búlgaro autorizó la construcción de una alambrada con cuchillas de 30 kilómetros de largo a través de la frontera con Turquía. La tensión entre los refugiados que sufren la pobreza y el desempleo y las comunidades locales ha llegado a un punto álgido.

Estas patrullas civiles son consecuencia de la respuesta inadecuada al problema por parte de las autoridades y el anterior gobierno de Plamen Oresharski. Al principio, aparecieron como de la nada en Sofía, la capital, y desde 2015 han surgido varias patrullas en la frontera búlgaro-turca que se han ido convirtiendo en organizaciones paramilitares de-facto.

En un inicio, estas “patrullas” no mostraban armas abiertamente. Se fueron haciendo más populares y militarizadas tras el establecimiento de varios centros para refugiados dentro y alrededor de Sofía. Estos incluyen el centro principal en Ovcha Kupel, Voenna RampaVrazhdebna, administrados por la Agencia Estatal Búlgara para los Refugiados. Un número desconocido de migrantes también ocupan apartamentos en zonas céntricas de la capital.

Los migrantes han recibido, en su mayoría, documentos de residencia y albergue para ellos y sus familias, pero los círculos nacionalistas en Bulgaria comenzaron a capitalizar el número en aumento de refugiados, usándolo con objetivos políticos locales y aumentando su visibilidad entre los ciudadanos búlgaros. Boyan Rasate, por ejemplo, el líder de la Unión Nacional Búlgara – Nueva Democracia (UNB – ND), un partido político nacional socialista con base en Sofía, lidera una de estas patrullas civiles, alegando que lo hace por “patriotismo y para proteger los valores búlgaros”.

Durante los últimos tres años, los sirios y otros refugiados han continuado sufriendo ataques en aumento en la capital Búlgara. El 2 de diciembre de 2013, dos refugiados sirios fueron atacados por un grupo de 20 hombres armados con cuchillos y cadenas. Las dos víctimas, de 27 y 35 años, acabaron con la nariz rota y navajazos en la cabeza.

El 9 de noviembre de 2013, un búlgaro de origen turco de 28 años fue apaleado tras ser confundido por un inmigrante. Otros ataques xenófobos incluyen el acuchillamiento de un chico maliense de 18 años y un nacional sirio de 17, entre noviembre y diciembre de 2013.

A finales de 2013, el grupo por los derechos humanos Amnistía Internacional, expresó su alarma por el aumento de crímenes de odio xenófobos contra inmigrantes en Bulgaria y las protestas antiinmigración organizadas por grupos de extrema derecha. Citando la declaración de Amnistía del 12 de noviembre de 2013, la portavoz Barbora Cernusakova dijo que “Hay un aumento alarmante y peligroso del sentimiento xenófobo en Bulgaria y es responsabilidad de las autoridades el prevenirlo, pero, en cambio, muchas declaraciones recientes del gobierno podrían inflamar la situación.”

Retroceso y patrullas fronterizas no autorizadas

Según datos de la policía turca, a 1.500 personas cada mes se les impide cruzar la frontera de Turquía con Grecia. Entre finales de mayo e inicios de junio de 2016, han aparecido varios informes sobre grupos de gente que consiguen cruzar de Grecia a Bulgaria. La agencia de noticias Novinite informó que 53 migrantes habían sido devueltos rápidamente a Grecia por las autoridades búlgaras. Otro grupo de 34 fue interceptado en un tren de carga de camino a Bulgaria desde Grecia. Otro informe de Novinite afirma que un día, en un espacio de 24 horas, se le impidió la entrada a Bulgaria a 215 migrantes: 62 intentaban cruzar la frontera de Grecia con Bulgaria en Novo Selo, 155 intentaron entrar desde la frontera con Turquía. A consecuencia de estos incidentes, las autoridades búlgaras enviaron unidades del ejército a la frontera con Grecia.

A medida que las noticias sobre refugiados se hacían más frecuentes, las “patrullas civiles” comenzaron a aparecer en la frontera con Turquía. Legalmente no tienen derecho a realizar arrestos, pero lo hacen de todas formas. Se ha informado de que, por ejemplo, estas patrullas capturaron a varios ciudadanos afganos y, en febrero de 2016, Dinko Valev, un local de la pequeña ciudad de Yambol, de 29 años, fue tachado de superhéroe por los medios búlgaros por apresar a un grupo de refugiados sirios “con sus propias manos“. Valev presumió en la televisión nacional de patrullar la frontera turca para “cazar” migrantes, y desde entonces ha formado su propio grupo.

Mientras que las actividades de las “patrullas” han encendido la controversia en Bulgaria, las autoridades y el gobierno, liderado por el partido de centro-izquierda GERB y el primer ministro Boyko Borissov, han permanecido en silencio. En general, los medios de comunicación búlgaros también han hecho silencio. Los noticieros mencionan las “patrullas civiles” en Sofía, pero no aquellas a lo largo de la frontera con Turquía. Una de las pocas reacciones al informe de ZDF ha venido del sitio web de noticias Mediapool, que resumió el contenido del informe y debatió sobre el desarrollo de estas brigadas bajo el título “Cazadores de refugiados entrenados por Rusia en Bulgaria”. Otra reacción vino del sitio web de noticias Actualno.com, que también se centró en el entrenamiento provisto por Rusia. Los medios pro-rusos como Budna era no hablaban de refugiados, sino de “invasores”.

Tal y como informó ZDF, las patrullas civiles aumentan de tamaño y continúan armándose con armas de mayor calibre. También se ha reportado que algunos de sus miembros y líderes son exsoldados rusos.

La facción nacionalista que ha liderado el envío de patrullas a la frontera con Turquía es Voenen sayuz – BNO Shipka (“Sindicato militar – BNO Shipka”). Tienen página de Facebook y grupo de Facebook, ambos con más de 4.000 miembros en estos momentos. En estos foros discuten acciones contra refugiados y migrantes. El 6 de junio, un canal ruso produjo un video sobre sus actividades.

En el video de ZDF, uno de los miembros de la patrulla dice, “Si el acuerdo con Turquía falla, estamos preparados para la guerra contra los refugiados.”

Lo que esto significa, exactamente, no está claro, como tampoco queda claro si las autoridades responderán apropiadamente, ya que hasta ahora el gobierno búlgaro no ha abordado el tema de las patrullas civiles.

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