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Una joven pareja con la misión de salvar el atletismo en Pakistán

Jawwad Farid & Fawzia Salahuddin with their son Amin. Photo via Jawwad Farid

Jawwad Farid y Fawzia Salahuddin con su hijo Amin. Foto de Jawwad Farid

Jawwad Farid y Fawzia Salahuddin no son una pareja normal: puede que de día trabajen como actuarios de seguros y expertos en gestión de riesgos, pero las noches, los fines de semana y las vacaciones los pasan ayudando a jóvenes atletas a perseguir sus sueños.

Esto no es nada fácil, ya que el atletismo a sufrido durante mucho tiempo debido a la falta de fondos o a la política. En 2014, el atletismo no integró la delegación de Pakistán en los Juegos Asiáticos en Corea a causa de la disputa entre dos asociaciones olímpicas locales. Antes ese mismo año, los periódicos culpaban de la pobre actuación en atletismo del país en los Juegos de Asia del sur (después de un vuelo de 84 horas a la India el equipo llegó un día antes de la ceremonia de apertura) a la mala administración.

Aun así, Farid y Salahuddin no aceptan un no por respuesta. Durante los últimos dos años, ambos han trabajado para recaudar fondos para el Sindh Track and Field Club (el Club de Atletismo de Sind), que se describe como “un club de atletismo privado dedicado a entrenar a jóvenes atletas tanto en la parte urbana como rural de Sind”. Y eso no es todo: lo han organizado de tal manera que los fans del atletismo puedan seguir las historias personales de estos jóvenes atletas mientras entrenan para cumplir sus sueños. En su blog, Farid habla sobre una estrella como Abdul Mueed Baloch. Su historia cuenta perfectamente el esfuerzo de Mueed junto con la pasión y la devoción que siente Farid por estos jóvenes atletas:

I had been following a group of kids with my camera for twenty one months.  The Quaid-e-Azam games at Jinnah Stadium in Islamabad was
supposedly my last shoot. The documentary I had been working on was a private pet project. Over the year it had taken a life of its own to consume everything around me […] It is a story that I had been dying to tell all of my life. What is the charm of athletics? Why did I fall in love with it twenty nine years ago? What makes these kids run? Where do they come from? How do they handle the heart break of lost races and the stress of training? What makes them come back for more punishment, day after day? How can they show the world what running really means to them? Abdul Mueed is the perfect poster child for this tale. A footballer from Dalmia who hung up his cleats to run track for the first time in February 2015. He has come a long way from dusty football fields with his dreams. As he tells his story, sit down and take note.  You first saw him here. God willing you will inshahallah see a lot more of him in coming years.

He seguido a un grupo de jóvenes con mi cámara durante veintiún meses. Los juegos Quaid-e-Azam en el Estadio Jinnah en Islamabad eran supuestamente mi última toma. El documental en el que había estado trabajando era un proyecto privado que me entusiasmaba. A lo largo del año había cobrado vida propia y había consumido todo lo que me rodeaba […] Es una historia que he querido contar toda mi vida. ¿Cuál es el encanto del atletismo? ¿Por qué me enamoré de él hace veintinueve años? ¿Por qué corren estos niños? ¿De dónde vienen? ¿Cómo sobrellevan la tristeza de las carreras perdidas y el estrés del entrenamiento? ¿Qué hace que vuelvan a por más sufrimiento cada día? ¿Cómo pueden mostrar al mundo lo que correr significa realmente para ellos? Abdul Mueed es el icono perfecto para esta historia. Un futbolista de Dalmia que decidió guardar sus botines para correr en la pista por primera vez en febrero de 2015. Ha recorrido un largo camino desde campos de fútbol polvorientos para cumplir sus sueños. Siéntate y toma nota mientras cuenta su historia. Lo has visto aquí por primera vez. Verás mucho más sobre él en los próximos años si Dios quiere.

Baloch procede de una comunidad con poco dinero y a menudo ignorada en Karachi. Tal como explica Farid en un documental que filmaron, “Dalmia es un vecindario con pocos ingresos que se encuentra [entre] una fábrica de cemento abandonada y una base naval”. Esto no lo ha detenido: el año pasado, Baloch ganó tres títulos nacionales. En la actualidad Farid está trabajando para asegurarse de que Baloch y otros puedan llegar a los Juegos Asiáticos en 2018. El breve documental en el que aparecen Baloch y otros atletas, que Farid y Salahuddin han reunido con mucho esfuerzo, ayudará a recaudar fondos y a asegurar que los jóvenes atletas conseguirán la atención y financiación necesaria para participar en eventos regionales e internacionales.

La alentadora historia de Baloch trata sobre un joven que lucha por conseguir reconocimiento internacional para su país. En el documental, Baloch habla sobre sus esperanzas, sus aspiraciones y su motivación para continuar trabajando hasta conseguir sus objetivos:

It's nothing but hard work. I am doing hard training, but all I know is that I need to do this and I need to move forward.

Es simplemente trabajo duro. Estoy entrenando duro, pero lo único que sé es que necesito hacer esto y que necesito seguir adelante.

En un post público en Facebook, un estudiante de derecho habla sobre la historia de Baloch y el papel decisivo que ha tenido el Sindh Track and Field Club:

Sindh track and field coaches have done it again. Trained muheed towards excellency and helped him become the fastest man in Karachi. ❤️

Los entrenadores del club de atletismo de Sindh lo han vuelto a hacer. Han entrenado a Muheed hasta llegar a la excelencia y le han ayudado ha convertirse en el hombre más rápido de Karachi.

Los entrenadores, Roma Altaf, Ahmed Wali y Abdullah Chandio, dedican los fines de semana a proporcionarles a los jóvenes atletas todo el tiempo y la práctica que necesitan para hacer posible su participación en juegos profesionales.

Coaches Abdullah Chandi (left), Roma Altaf, Ahmed Wali at the Sindh Track & Field Club. Photo by Jawwad Farid

Los entrenadores Abdullah Chandi (izquierda), Roma Altaf, Ahmed Wali en el Sindh Track & Field Club. Foto de Jawwad Farid

Pero Moeed no es el único. Entre los atletas estrella que han entrenado en el club se encuentra Hiba Khurshid de 12 años de edad, quien ganó tres medallas de oro y obtuvo el trofeo a la mejor atleta femenina en el campeonato interprovincial de atletismo del Pakistan sports board (Consejo de deportes de Pakistán). Según informes de prensa, esta fue la primera vez en la historia del atletismo juvenil (para menores de 16 y 17 años) que dos jóvenes atletas de Sindh se llevaron los trofeos de mejor atleta nacional.

Farid y Salahuddin también recaudan dinero para organizar carreras de forma regular con el objetivo de animar a los atletas a que compitan. ¿Qué mejor forma de motivarlos que tener a una multitud animándolos?

El usuario de Twitter Hareem Sumbul ha sido un seguidor regular del club:

Es alentador ver el progreso del STFClub desde el primer evento

Otros muchos usuarios han mostrado su total apoyo a los atletas:

Lo que importa no es ganar la carrera, es superarte a ti mismo. Entreguen lo mejor de ustedes chicos.

Afia Salam, una periodista veterana y antigua editora de “The Cricketer” hizo un llamamiento a sus compañeros para ayudar con la cobertura informativa:

C'mon my sports journalist friends & other sports enthusiasts.. these kids have come this far.Help them go beyond this ‪#‎SupportTrackAndFieldSports‬

Venga, mis amigos del periodismo deportivo y otros entusiastas del deporte…estos niños han llegado hasta aquí. Ayúdales a ir más allá ‪#‎SupportTrackAndFieldSports‬ (Apoya al atletismo)

Por otro lado, en su blog, Farid habla sobre su propio viaje de fracaso, debilidad y compromiso:

I think a daily dose of heartbreak, a fling with madness and facing your own human weaknesses as a teenager is a very small price to pay if it leaves you with the gift of self awareness and hunger.  Competing against the clock, facing your limitations and then going back to the starting line to push yourself just a bit more harder this time, repeating it again every day like a driven, demonic machine is the right training if you want to aim for greatness.  It is not easy, its not for everyone. If it doesn’t kill you…

Creo que una dosis diaria de sufrimiento, un breve contacto con la locura y el enfrentamiento con tus propias debilidades humanas en la adolescencia es un precio pequeño que hay que pagar si a cambio consigues el regalo del conocimiento de ti mismo y el hambre. Competir a contrarreloj, enfrentarte a tus limitaciones y después volver a la línea de salida para esforzarte aún más esta vez, repetirlo otra vez cada día como una máquina demoníaca y llena de determinación es el entrenamiento que debes hacer si quieres llegar a lo más alto. No es fácil, no es para todo el mundo. Si no te mata…

Las conmovedoras historias de estos atletas, sus entrenadores y sus seguidores dibujan un cuadro esperanzador para el futuro del atletismo en Pakistán. Este habla sobre romper barreras, porque cuando se trata de cumplir sus sueños, estos jóvenes no dejarán que nada se interponga en su camino.

La autora de este post ha trabajado con Jawwad Farid en el pasado.

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