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Una tóxica combinación de explotación ilegal y corrupción está devastando los últimos bosques primarios de Europa

A screen shot from 'Clear Cut Crimes' documentary by OCCRP and RISE Project.

Imagen del documental Clear Cut Crimes producido por el proyecto OCCRP y RISE.

A principios de esta semana, periodistas del proyecto para la Divulgación del crimen organizado y la corrupción o OCCRP (por sus siglas en inglés) y del proyecto RISE publicaron un nuevo documental que estudia los efectos de la explotación forestal ilegal en Rumania y Ucrania. El documental titulado Clear Cut Crimes examina la complicidad de empresas legales e ilegales que están devastando los últimos bosques primarios de Europa.

Clear Cut Crimes is a 42-minute documentary film shot over a period of one year in the Carpathian Mountains. Our investigation follows the money to expose the crime of illegal deforestation, an activity that risks environmental disaster and is worth hundreds of millions of dollars.

The major Austrian timber firm Holzindustrie Schweighofer is positioned as a main beneficiary of the practice, having built a wood-processing capacity in Romania that exceeds that country’s legal wood-harvesting quota.

Schweighofer feeds off a destructive system devised by criminal groups involved in illegal deforestation. These groups work in cahoots with corrupt politicians who assist the thugs in expanding their unlawful logging businesses. They use poor people as fronts for their companies and will run a bulldozer over anyone or anything standing in their way. In the meantime, law enforcement sits on the sidelines as the violence unfolds.

Clear Cut Crimes es un documental de 42 minutos rodado durante un año en los montes Cárpatos. Nuestra investigación sigue la pista del dinero para develar el delito de la deforestación ilegal, una actividad con riesgo potencial de ocasionar un desastre medioambiental y cuyo valor asciende a cientos de millones de dólares.

La mayor empresa maderera austríaca Holzindustrie Schweighofer es la principal beneficiaria de la práctica y su capacidad instalada de procesamiento de la madera excede la cuota legal de explotación del país.

Schweighofer se nutre de un sistema destructivo concebido por un grupo de delincuentes implicados en la deforestación ilegal. Estos grupos colaboran mano a mano con políticos corruptos que ayudan a los delincuentes a expandir sus negocios de explotación forestal ilegal. Usan a los más desfavorecidos como fachada de su compañía, aunque pasarían por encima con un bulldozer a cualquier cosa que se cruzara en su camino. Entre tanto, las fuerzas del orden se mantiene al margen mientras surge la violencia.

El documental también registra los esfuerzos del Batallón Cossack, un grupo paramilitar que lucha contra la mafia de la explotación ilegal en la frontera con Ucrania. Según el batallón, la red del crimen organizado que exporta la madera desde ese lado de los montes Cárpatos a las fábricas rumanas está respaldada por funcionarios corruptos de Kiev.

En Rumania, al igual que en otras partes del centro y este de Europa, la deforestación ha acentuado las consecuencias demoledoras de las inundaciones en los últimos años. Diversos estudios de las inundaciones en Bosnia-Herzegovina, Serbia, Bulgaria y Macedonia han mostrado que los efectos habrían sido mucho menos graves si los bosques cercanos no se hubiesen talado.

Además de abastecer de materia prima a la construcción y a la industria del mueble, la explotación ilegal también está directamente vinculada a la pobreza local. En Macedonia, un país que carece de una red de abastecimiento de gas, muchas familias utilizan durante el invierno madera proveniente de tala ilegal — y por ello, más barata—  para calefacción; puesto que no pueden permitirse el lujo de consumir electricidad o gasóleo con ese fin.  Asimismo, la corrupción política juega un papel importante a menor escala.

Un vídeo grabado antes de las elecciones locales de 2009 en un pueblo cercano a Strumica muestra a la candidata asintiendo cuando un apparatchik local (miembro muy leal de un partido político) le cuenta a sus habitantes que tendrán permiso para talar los árboles del bosque cercano si es elegida alcaldesa. La candidata, Silvana Boneva, miembro veterana del parlamento, no ganó la elección ese año.

Unas llamadas telefónicas filtradas revelan que el partido de la señora Boneva presionó masivamente a los negocios (de su ciudad y con su conocimiento) en las siguientes elecciones. Actualmente, ella forma parte de la Comisión estatal electoral, encargada de garantizar la validez de las próximas elecciones generales de diciembre.

 

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