- Global Voices en Español - https://es.globalvoices.org -

¿Discriminación o juicio injusto de las redes sociales? El caso del peinado adecuado para el trabajo en Trinidad y Tobago

Categorías: Caribe, Trinidad y Tobago, Activismo digital, Derecho, Economía y negocios, Etnicidad y raza, Medios ciudadanos
Black Power fist; image by Paul Sableman, used under a CC BY 2.0 license. [1]

Puño del Poder Negro; imagen de Paul Sableman, usado bajo licencia CC BY 2.0.

La controversia de COLFIRE [2] continúa aumentando de temperatura en Trinidad y Tobago. En una carta, con fecha del 11 de agosto de 2016, firmada por el gerente de recursos humanos de la compañía de seguros, se solicitaba al empleado Maurice Ramírez, que es negro, que adoptara un peinado más profesional. Ramírez publicó una foto de la carta —y de su peinado— en Facebook. Aunque más adelante eliminó la publicación, ya se había viralizado y había revolucionado la blogósfera local en torno a lo que se percibe como discriminación contra el cabello natural.

Cuatro días más tarde, se reveló [3] que la administración de COLFIRE le había concedido una licencia laboral remunerada, en espera de una investigación interna sobre el asunto. En una declaración [2] durante el fin de semana, la compañía afirmó que no podía hablar públicamente del caso de un empleado y que «negaba las alegaciones irrefutables que han resultado de la publicación de un documento interno». En una publicación en Facebook con información actualizada sobre el asunto, el usuario de Facebook Pearce Robinson (que apoya a Ramírez) declara [4]:

The company thought that it was necessary to enforce ‘administrative leave’, because he caused the company great ‘public embarrassment’.

Staff have been told to use their social media accounts to boost the company's image online and any employee found to be bad talking the company on social media or entertaining such talk will face disciplinary action.

La compañía pensó que era necesario imponer la “baja administrativa”, ya que el empleado le había causado a la compañía una gran “vergüenza pública”.

Se les ha dicho a los trabajadores que usen sus cuentas de las redes sociales para hacer publicidad por internet de la imagen de la empresa, y que cualquier empleado que hable mal de ella a través de las redes sociales o mantenga una conversación similar se enfrentará a medidas disciplinarias.

En el mismo hilo de comentarios en Facebook, el comentarista Arun Ballie sugirió [5]:

He [Ramirez] is wrong to light up his employer so on a public forum … It would have been smarter to comply and then complain.

Él [Ramirez] se equivoca al hablar así de su superior en un foro público… Habría sido más inteligente obedecer y después quejarse.

Robinson respondió [6]:

Sometimes we have to shatter the status-quo to make fundamental changes. its how things have happened for centuries. There is always a spark that ignites the change.

A veces hay que destruir el statu quo para realizar cambios fundamentales. Así ha sido durante siglos. Siempre hay una chispa que induce al cambio.

Tests, peines y Donald Trump

El cambio es el objeto de campaña de los cibernautas. Muchos interpretan el conservadurismo de la compañía como discriminación racial, y creen que esto lleva demasiado tiempo ocurriendo a causa del statu quo. El profesor de universidad Amilcar Sanatan citó un extracto [7] del informe de 1971 de la Comisión de Investigación sobre discriminación racial y de color en el sector privado:

We are impressed generally in the case of the banks that a state of racial and colour imbalance exists because of the inheritance of institutionalized forms of discrimination which have not been completely changed…some banks have been more radical and progressive than others, but in general the older the bank, the more conservative its policy appeared…Even though active discrimination in new appointments may have ceased, the social effects of past discrimination still remain highly visible…this requires in the interest of social justice and public confidence that deliberate institutional measures be taken…to see that this situation brought to an end.

En el caso de los bancos, estamos impresionados en general de que exista un estado de desequilibrio racial y de color por la herencia de formas institucionalizadas de discriminación que no han cambiado completamente… Algunos bancos se han vuelto más radicales y progresivos que otros, pero en líneas generales, cuanto más antiguo era el banco, más conservador parecía su política… Aun si la discriminación activa pudiera haber cesado en nuevos puestos de trabajo, los efectos sociales de la pasada discriminación siguen siendo altamente visibles… Esto requiere que, en aras de la justicia social y la confianza pública, se tomen medidas institucionales deliberadas… para poner fin a esta situación.

Casi 50 años más tarde, el país parece estar librando la misma batalla [8], aunque esta vez virtualmente. Los cibernautas comenzaron a contraatacar, algunos de una manera muy creativa. El artista Darren Trinity Cheewah publicó dos nuevas imágenes anti-COLFIRE [2] en Facebook, que fueron ampliamente compartidas; la primera representa la silueta de un empleado engrilletado a su escritorio, y la otra compara la posición de la empresa de seguros con la controvertida campaña electoral del candidato presidencial republicano de los Estados Unidos, Donald Trump:

Image by Darren Trinity Cheewah, used with permission. [9]

Imagen de Darren Trinity Cheewah, usada con permiso.

Image by Darren Trinity Cheewah, used with permission. [10]

“Hagamos que COLFIRE vuelva a ser grande otra vez”. Imagen de Darren Trinity Cheewah, usada con permiso.

Había incluso un test —cuyo enlace [11] publicaron los usuarios de las redes sociales libremente— para determinar quién tenía lo que hacía falta para ser contratado por COLFIRE.

A screenshot of the "FIRED" result of the COLFIRE quiz that is being widely shared on social media.

“Resultado: ¡DESPEDIDO! Lo siento. No nos gusta tener por aquí a los de tu tipo. ¿Y si intentas volver a África?”. Una captura de pantalla del resultado de “DESPEDIDO” en el test de COLFIRE que se compartió ampliamente en las redes sociales.

En Twitter, Livewired Group comentó:

Ese test de #Colfire [12]. ¡Qué pocos escrúpulos! 😂😂 Las marcas tienen que recordar que los consumidores son mejores creando contenido que algunos vendedores.

Incluso el calipsoniano trinitense David Rudder aportó su granito de arena, publicando una foto del atleta jamaiquino que ganó el oro en la modalidad masculina de los 110 metros vallas en Río y comentando [14] en su página de Facebook:

A Jamaican, Omar Mc Leod, sporting a ‘Colfire’ wins the 110 m hurdles gold in Rio.
And in case yuh don't know what a Colfire is, it's a now controversial Trinidadian hairstyle.

Un jamaiquino, Omar McLeod, llevando un “Colfire”, gana el oro de los 110 m vallas en Río. Por si no saben lo que es un Colfire, es un peinado trinitense ahora polémico.

«Internet ha creado una nueva clase de publicadores»

Dejando a un lado el humor, está la seria cuestión de las posibles consecuencias legales. Algunos abogados están contándoles a los medios que el empleado «carece de fundamento legal» [15] en caso de que presentara una demanda por discriminación contra la compañía o si la compañía decidiera llevarlo a juicio. Pero una cibernauta, Tshai S White, afirmó [16] que había hablado con un abogado en el tribunal laboral que no estaba de acuerdo, señalando que el encabezamiento de la carta que publicó Ramírez «no decía Privado y Confidencial». En Trinidad y Tobago, algunas empresas pueden pedir a los empleados que firmen acuerdos de confidencialidad en relación a las operaciones delicadas o a los datos del cliente; pero es debatible si dichos acuerdos se extenderían o no a cuestiones laborales.

Dado el número de cibernautas que acusan a la compañía de racismo, también hay que pensar en la difamación. En una entrada [17] reciente del blog, el abogado y autor en Global Voices Jason Nathu, quien hace poco ganó un caso de discriminación sin precedentes [18] en Trinidad y Tobago, comentó las potenciales ramificaciones legales de la publicación de contenido en las redes sociales:

The internet has created a new class of publishers: ordinary, everyday people who are posting comments about each other on public forums.

An online comment is potentially libellous in Trinidad and Tobago if it damages someone’s reputation […] These include letters to the editor of local newspapers, public comments on media websites, blogs and comments to blog postings, social media posts and chat rooms. […]

The main defence to a libel action is ‘truth’, that is being able to prove that the defamatory allegation is substantially true.

Internet ha creado una nueva clase de editores: gente común y corriente que publica comentarios los unos sobre los otros en foros públicos.

Un comentario en línea es potencialmente difamatorio en Trinidad y Tobago si daña la reputación de alguien […]. Estos incluyen cartas al editor de la prensa local, comentarios públicos en sitios web de medios de comunicación, blogs y comentarios en entradas de blogs, publicaciones en las redes sociales y foros de discusión. […]

La principal defensa en un pleito por difamación es la “verdad”, es decir, poder demostrar que la alegación difamatoria es básicamente cierta.

Nathu habló sobre el asunto en una reciente entrevista de televisión:

Este conocimiento no ha impedido a los usuarios de las redes sociales —y ahora, ni siquiera a los empleados de COLFIRE— que den su opinión. Algunos trabajadores han estado poniéndose en contacto con activistas como Pearce Robinson [19] para compartir sus experiencias. En Facebook, relató [20] algunas de ellas al publicar otra actualización [21] del asunto con escaneos de cartas que la compañía había enviado a antiguos empleados:

Employees are threatened with their jobs if they take ‘Sick Leave’.
Staff sick leave has been reduced from 14 to 12 days without consultation.
Members of the finance department confirm that Mr Ramirez seems to be unfairly targeted. […]
The company generally tries to be ‘all inclusive’ but that its not always reflected in how they speak & treat certain people in the company, often with dual standards.

A los empleados les amenazan con la pérdida de sus puestos de trabajo si solicitan “licencia por enfermedad”.
La baja por enfermedad de los empleados se ha reducido de 14 a 12 días sin consulta.
Los miembros del departamento de finanzas confirman que el señor Ramírez parece haber sido elegido injustamente como objetivo. […]
En general, la compañía intenta ser inclusiva, pero eso no siempre se refleja en cómo hablan y tratan a ciertas personas de la empresa, a menudo con dos varas de medir.

Rhoda Bharath compartió quejas similares en Twitter:

¿Se imaginan recibir cartas de advertencia por solicitar una baja a la que tienen derecho? #ColfireWithTheGoodHair [22] (Colfire con el buen cabello)

¿Se imaginan tener a un gerente andando por los alrededores para comprobar que los zapatos del empleado son apropiados?

Robinson explicó [25]:

This reality is not only a reality at COLFIRE but many corporate institutions right across Trinidad & Tobago. But it doesn't have to be that way, especially if we are mobilised to stand up against this behaviour. The sheer racism and bullying of #COLFIRE [26] must not be tolerated, but also the general attitude of oppress, intimidate and bully employees needs to be stamped out. Employees must not feel that there is no recourse to dismantling the systems of empire.

Esta realidad no es solo una realidad en COLFIRE, sino en muchas instituciones empresariales en todo el territorio de Trinidad y Tobago. Pero no tiene por qué ser así, especialmente si nos movilizamos para enfrentarnos a este comportamiento. No debemos tolerar el racismo absoluto y el acoso de #COLFIRE [26], pero también hay que erradicar la actitud general de opresión, intimidación y acoso a empleados. Los trabajadores no deben sentir que no existen recursos para desmantelar los sistemas de un imperio.