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Hola Vodafone: ¿Qué significa que un gigante mundial de las telecomunicaciones entre a operar en Irán?

Vodafone is on its way to Iran. Photo by Tom Purves via Wikimedia (CC BY-SA 2.0)

Vodafone ha anunciado que entrará indirectamente al mercado iraní de telefonía e internet. Foto de Tom Purves via Wikimedia (CC BY-SA 2.0).

El gigante de las telecomunicaciones Vodafone con sede en el Reino Unido anunció el 18 de octubre sus planes de entrar al mercado de telefonía que opera en Irán. Vodafone dice que trabajará con HiWEB de Irán, un pequeño operador de telefonía privado.

Según el anuncio de Vodafone-HiWEB, estos nuevos servicios serán provistos a los consumidores a través de la marca HiWEB. Vodafone ayudará a HiWEB a “modernizar la infraestructura y expandir los servicios de telefonía fija y de Internet móvil para clientes individuales y empresariales”, de acuerdo al informe del Wall Street Journal. El acuerdo también permitirá que los clientes internacionales de Vodafone accedan al servicio móvil en Irán a través de esta asociación, similar a la  asociación que la empresa de telecomunicaciones AT&T con sede en EE. UU. recientemente formó con el operador móvil iraní RighTel para proveer cobertura celular a las tarjetas SIM de EE. UU. en Irán.

Aunque Vodafone no será un socio directo (llamándolo un ‘Acuerdo de Socios No Participativo”), no se puede ignorar el potencial de complicidad entre Vodafone y la existente infraestructura para la vigilancia de las telecomunicaciones. La mayoría de países tiene un precedente en forzar a las empresas de telecomunicaciones extranjeras a cooperar con gobiernos en la vigilancia de comunicaciones. Irán, por supuesto, no es la excepción.

En Irán, los observadores se hicieron una idea del problema en el 2010, cuando Nokia Siemens ayudó en la vigilancia y arresto del periodista iraní y reformador político Isa Saharkhiz en junio del 2010. Él fue arrestado luego de que la inteligencia iraní rastreara la ubicación de su teléfono móvil a través de una herramienta de vigilancia de Nokia Siemens vendida a los proveedores de telecomunicaciones en manos del estado iraní.

Y Vodafone no tiene una historia perfecta cuando se trata de proteger la privacidad de las comunicaciones de los usuarios. Las filtraciones de la NSA por parte de Edward Snowden en el 2013 arrojaron luz sobre la ayuda de una empresa de telecomunicaciones afiliada a Vodafone al GCHQ del Reino Unido en recolectar datos de Internet de cables submarinos. Un informe del Financial Times también reveló que Vodafone ha estado involucrada en la entrega del gran tesoro que representan los registros de llamadas de los clientes a la policía británica entre el 2009 y el 2014. Sin embargo, lo más resaltante ocurrió en febrero del 2009, cuando Vodafone reveló que habían entregado datos de comunicación a las autoridades egipcias en su afán por identificar a los amotinados anti-gobierno que protestaban contra la crisis del pan.

La cultura de vigilancia telefónica de Irán

La escucha telefónica ha sido una práctica común en Irán desde los años 50. Luego de que el servicio telefónico residencial fuese introducido después de la Segunda Guerra Mundial, el término shunood — persa de “escuchando” — se convirtió en una palabra familiar asociada con la vigilancia de las comunicaciones por parte del gobierno. Un operador telefónico usualmente estaría al tanto de sus conversaciones, inicialmente estableciendo las conexiones una vez que el cliente pidiera ser conectado con una persona específica. Así, se sabía que el operador telefónico estaba “escuchando” la conversación. Después, el término fue re-asignado para referirse a todas las formas de vigilancia de las comunicaciones. La página de Wikipedia en persa para la vigilancia es así titulada “shunood ertebatat mokharebati“, o la “escucha de las telecomunicaciones”.

Cartoon by Doaa Eladl.

Caricatura por Doaa Eladl, con licencia para reutilización.

En años recientes, los avances en las tecnologías de la comunicación han cambiado el sistema de vigilancia del estado de una simple escucha a extracción de datos e interceptación a través de la Inspección Profunda de Paquete, control sobre meta-datos recolectados por empresas de telecomunicaciones y a través de la escucha telefónica en físico, el cual aún constituye el método más popular utilizado en Irán. Aunque existen leyes que protegen la privacidad de los individuos, muchas veces contradicen las leyes y prácticas del estado, por tanto dan pie a justificaciones de la vigilancia si la “Revolución Islámica” (esto se refiere a los ideales de la fundación de la República Islámica, así como a las estructuras de poder que son la base de las posiciones de la élite) enfrenta cualquier tipo de amenaza.

Con el tiempo, incidentes tales como la ayuda de Yahoo! al gobierno chino para arrestar a un periodista en el 2002, o el arresto de Saharkhiz con Nokia Siemens en el 2010 han suscitado una mayor presión de los grupos de derechos de hacer a las empresas de tecnología responsables por los servicios y capacidades que otorgan a los gobiernos con el propósito de vigilancia y opresión.

Lo que el acuerdo de Vodafone significa para los iraníes

Ésta y otras asociaciones internacionales recientes surgieron a raíz de las sanciones de EE. UU. relacionadas al programa nuclear del país. Hasta que éstas no fueron levantadas a inicios de este año, las sanciones evitaron que se lleven a cabo asociaciones internacionales con todo tipo de empresas, incluidas las empresas de telecomunicaciones. Éste es un cambio bienvenido en el campo de Internet e infraestructura de las comunicaciones, ya que existe un gran potencial para mejoras importantes en las redes fijas y móviles de banda ancha de Irán, las cuales son notoriamente lentas y objeto de fuerte censura.

De lo que las empresas han hecho público, parece que los iraníes aún van a firmar planes de servicio de HiWEB, una empresa de telecomunicaciones privatizada en el 2009 que colabora estrechamente con el Ministerio de Información, Comunicaciones y Tecnología para proveer exclusivamente acceso a internet de alta velocidad por un periodo de 10 años en 25,000 pueblos de Irán.

Sin embargo, la entrada de Vodafone a Irán no parece indicar que las marcas de la empresa serán usadas para vender planes telefónicos o de Internet a los iraníes. Quizás esto signifique menos responsabilidad por parte de Vodafone en el caso de que las prácticas de la empresa afecten los derechos de los consumidores iraníes, pero la empresa no ha brindado ninguna declaración sobre este tema.

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Imagen de la bandera iraní y el logo de Vodafone mezclados por el autor.

La infraestructura de Internet de Irán está construida para centralizar el control del estado sobre las operaciones de las empresas de telecomunicaciones e ISP. Todos los ISP y empresas de telecomunicaciones requieren licencias de operación y rendición de cuentas a la Compañía de Telecomunicaciones de Irán (TCI), una rama operacional del Ministerio de ICT que controla efectivamente al principal ISP del país.

Cuando el gobierno trató de privatizar la TCI, la Guardia Revolucionaria compró cerca del 50% de las acciones de la TCI a través de una filial. La Guardia Revolucionaria es una rama de las fuerzas armadas iraníes que usualmente participa en inteligencia, vigilancia y represión de disidentes, periodistas y otros elementos considerados por ellos como una amenaza para la “Revolución Islámica” de Irán. Todas las entidades de las comunicaciones de Irán y operaciones de Internet están bajo la influencia del Consejo Supremo del Ciberespacio, una entidad que rinde cuentas a la oficina del Líder Supremo.

Dejando de lado las condiciones, la decisión de Vodafone de trabajar con HiWEB significa que estará entrando a esta red centralizada de supervisión del gobierno.

Adicionalmente, la Guardia Revolucionaria, que está involucrada en la operación de la autoridad central de las telecomunicaciones en el país, aún enfrenta sanciones económicas del gobierno de EE. UU. por actividades asociadas con terrorismo y abusos de derechos humanos. Cuando la empresa de telecomunicaciones de Francia, Orange SA, entró al mercado iraní en setiembre, la empresa emitió una declaración reconociendo sus esfuerzos para evitar colaborar con la Guardia y violar sanciones en este sistema:

We are conducting feasibility studies to understand and assess what's possible in this complex environment, particularly with regards to certain economic sanctions that apply to Iran.

Estamos llevando a cabo estudios de factibilidad para entender y evaluar qué es posible en este complejo entorno, particularmente en lo que concierne a ciertas sanciones económicas aplicadas a Irán.

Vodafone ha admitido que ellos necesitan acatar las varias definiciones de “interceptación legal” de acuerdo a las leyes locales de los países en donde operan. Como resultado, la empresa lanzó un Informe de Divulgación al Orden Público en el 2014, resumiendo pedidos por parte de gobiernos y entrega de datos a cada país en donde operan. No está claro si esta asociación libre en Irán a través de HiWEB ameritará que se agregue al país al documento de transparencia.

A pesar de este paso positivo hacia la diversificación de las telecomunicaciones de Irán, será necesario mantener una presión constante y observar las operaciones de Vodafone con operadores iraníes, especialmente con el precedente que Vodafone creó en el Reino Unido y Egipto al cooperar con los esfuerzos de vigilancia gubernamentales.

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