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Conoce a las incansables abuelas tepoztecas que luchan por el medio ambiente

Karitina Ortiz Ortiz. Pantallazo del documental Batalla de las Cacerolas.

Karitina Ortiz Ortiz. Pantallazo del documental Batalla de las Cacerolas.

Este post es una versión reeditada del texto original publicado por Witness y se reproduce en Global Voices con permiso de la autora, Laura Salas.

La llamada “Batalla de las cacerolas” es un documental que cuenta las luchas que han dado las mujeres de Tepoztlán, al centro-sur de México, a lo largo de la historia contra los megaproyectos que constantemente acechan a sus comunidades. El trabajo audiovisual parte de la protesta que lideraron varias mujeres de la región, hoy de avanzada edad, donde usaron como arma principal el sonido de protesta de sus cacerolas.

Las realizadoras utilizaron el archivo fotográfico que el pueblo ha resguardado por años, en el que se puso en evidencia la participación protagónica de las mujeres en la lucha. Las mujeres allí estaban, presentes en todas y cada una de las fotos: preparando comida, organizando marchas, protestando.

En el documental, las protagonistas cuentan cómo ya desde la época de los años 60s otros líderes y defensores comunales eran amenazados o incluso asesinados por corporaciones que buscaban hacerse paso en la región guiados por un sentido de progreso que los pobladores no comparten. Así lo cuenta Karitina Ortiz Ortiz, una de las protagonistas del documental:

Yo empecé a darme cuenta de todo porque ya desde 1960 escuché sobre la muerte de un profesor que lo habían asesinado por defender las tierras de Monte Castillo. Seguramente por el lugar tan bonito que es que quisieron instalar acá un teleférico, luego un periférico, luego un tren escénico y luego al final ya, un club de golf.

Gerardo Becerra, quien fuera candidato a la presidencia de Cuernavaca, capital del estado de Morelos donde se encuentra Tepoztlán, explica algunas de las aristas de estos enfrentamientos. En su post “Tepoztlán, la crisis que viene“, Becerra analiza el trasfondo de los conflictos que se cuentan en el documental y que han tenido lugar entre instituciones gubernamentales, las corporaciones y las comunidades por llevar a cabo proyectos sin la debida consulta:

[Durante la gestión de Antonio Rivapalacio] Ingenieros Civiles Asociados -ICA-, andaba con la intención de aprovechar la vía férrea que venía desde Cuautla, y entonces construir un “Tren Escénico”, con fines turísticos y algo más, sin embargo el mismo no llego a concretarse. En la parte alta de Tepoztlán, cerca de San Juan Tlacotenco, la poderosa constructora había instalado ya, sendos campamentos desde donde preveía construir algunos túneles que hacían falta para ello. ¿El error? no consultar a la población.

Y sobre el conflicto del campo de golf, Becerra cuenta:

Y ni que decir del Club de Golf de Tepoztlán, ahí la intolerancia, la soberbia de los gobernantes y la insaciable posición de los empresarios, dio al traste con un proyecto que podría haber sido bueno para la comunidad si no se hubiera proyectado en la forma en que se hizo. Una vez más el poder ejecutivo dio muestras de represión y el pueblo de Tepoztlán se unió como nunca en su historia moderna. Transitar por Tepoz en la época del conflicto del campo de golf, era como transitar en un pueblo de los Balcanes en la guerra civil. Barricadas por todos lados y la tensión de la gente en contra de sus gobernantes se respiraba a flor de piel.

El documental y otros testimonios de las protestas puede verse en Youtube:

Un día dijeron “va a haber una marcha [solamente con mujeres, que] cada quien que traiga su sartén”. No siente uno miedo, siente uno satisfacción, gusto de poder estar ahí.

La historia desde el punto de vista de las mujeres

Osbelia Quiroz. Pantallazo del documental Batalla de las Cacerolas.

Osbelia Quiroz. Pantallazo del documental Batalla de las Cacerolas.

Laura Salas de Witness, entrevistó a Carolina Corral, quien en co-dirección con Itandehuy Castaneda, realizó el corto que recientemente ganó el tercer lugar en el festival de cine Ecofilm. En la entrevista Corral conversó sobre el documental, la importancia de que las mujeres cuenten las historias de sus comunidades y de los distintos modos en los que la tecnología puede empoderar y romper mitos de incomprensión entre las mujeres mayores y la tecnología.

Laura Salas (LS): ¿Cómo surgió la idea de hacer este documental?

Carolina Corral (CC): No hubiera contado la historia de las mujeres Tepoztecas si no hubiera sido por la iniciativa que tuvo Social Tic, Luchadoras, La Sandía Digital y Subversiones de convocar a varias mujeres del país a contar la historia de las mujeres de nuestras comunidades. Yo iba llegando a vivir a Tepoztlán y me estaba acercando al Frente en Defensa de Tepoztlán. El video, pensé, sería una manera de conocer más al pueblo e interiorizarme en la lucha de Tepoz. Una lucha por demás histórica. Conocer esa historia a través del rol de las mujeres fue muy enriquecedor para mí y luego para el pueblo. Había muchas mujeres, demasiadas abuelas de quienes contar su historia, pero solo nos centramos en tres.

LS: ¿Por qué es importante que las mujeres cuenten historias?

CC: Porque las narrativas desde abajo contadas por mujeres y sobre las historias de mujeres producen un relato diferente, nuevo, no siempre contado.

LS: ¿Por qué es importante que las mujeres se apoderen de la tecnología?

Porque esas miradas se pueden visibilizar a través de los nuevos formatos para contar historias (foto, video, radio, internet, etc). Además porque hacen que las mujeres rompan el tabú de que las mujeres y la tecnología no se llevan bien.

LS: ¿Por qué son importantes talleres como “Voces de Mujeres” (proceso de formación en herramientas de comunicación para las luchas de mujeres apoyado por Witness)?

“Voces de Mujeres” lo contenía todo: un encuentro de mujeres creando en sororidad y de manera horizontal. Estar allí, conocer a las compañeras y sus historias, nos hacía darnos cuenta de la importancia de nuestros propios relatos. Voces fue un entrenamiento técnico, pero también el pretexto para empoderarnos como mujeres, creer en nuestras historias, y por ello empoderar a las mujeres de nuestras comunidades. De allí surgieron muchas historias contadas desde abajo sobre mujeres indígenas, lesbianas, madres luchadoras, prostitutas, luchadoras sociales.

LS: En resumen, ¿cuál ha sido el impacto del documental en la lucha por la protección de la tierra en Tepoztlán?

El video quedó seleccionado en Ecofilm, un festival por el medio ambiente. En ese festival ganó el tercer lugar. Esto repercutió positivamente en varios aspectos de la lucha de Tepoztlán:

  1. El video se presentó en una posada organizada por los integrantes del Frente de Tepoztlán. Allí el pueblo les reconoció públicamente a todas las mujeres su participación en la lucha.
  2. La participación de las mujeres en la lucha se da por sentado. Se sabe que están allí. El video ayudó a que ellas mismas y los demás las vieran en pantalla, siendo no solo participantes de la lucha, sino protagonistas. Tal como lo son en la vida real.
  3. Invitamos a las abuelas protagonistas de la Batalla de las Cacerolas a recibir su reconocimiento por el tercer lugar en la Ciudad de México. Acudieron a la clausura del festival. Fue personal y colectivamente muy emotivo para ellas porque se les reconoció públicamente en un foro de cine en la capital por hacer lo que hacen: defender a su pueblo.
  4. Ayudó a saber que la lucha se está visibilizando y reconociendo, y que vale la pena seguir la batalla en contra de la ampliación de la autopista que llega hasta Tepoztlán, último proyecto que el gobierno quiere llevar a cabo en el pueblo. Verse en la pantalla reanima a las y los integrantes del Frente.

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