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Premiada periodista de derechos humanos china: “Esto es una vocación, no una opción de carrera”

Newsstand in Beijing. Photo by Ernie via Flickr (CC BY 2.0)

Puesto de periódicos y revistas en Beijing. Foto de Ernie via Flickr (CC BY 2.0).

Esta historia fue escrita por Rammie Chui y Zoe Lai y originalmente publicada en Varisty, una revista de los estudiantes de la Universidad China de Hong Kong.

Cuando se anunció el gran premio para noticias y artículos de China en la ceremonia anual de premios a la prensa de derechos humanos de Hong Kong el pasado mayo, una chica joven vestida de forma elegante caminó al escenario para recibir el premio por su historia “El destino de las ONG de derechos chinas”.

Zhao Sile, periodista independiente de China continental de 26 años, y que actualmente escribe para el medio de noticias en línea con base en Hong Kong Initium Media, dijo al público que tenía sentimientos encontrados sobre el premio.

“Mis historias derivan del sufrimiento de otros”, dijo.

Zhao, que ha recibido tres Premios a la Prensa sobre Derechos Humanos, ha construido su carrera periodística haciendo crónicas de los defensores de los derechos humanos y su sufrimiento. Pero para ella esto es una vocación, no una opción de carrera.

No siempre planeó ser periodista. Zhao estudió ingeniería financiera en la Universidad Nanjing pero tenía un arraigado interés en el periodismo debido a su exposición diaria a la televisión de Hong Kong en su niñez. Nació y creció en Guangzhou y estuvo muy influida por la cultura de Hong Kong.

Zhao Sile. Photo: Rammie Chui via HKFP.

Zhao Sile. Foto: Rammie Chui via HKFP.

Zhao miraba el canal de televisión de Hong Kong TVB todos los días durante su juventud y admiraba a los periodistas y locutores que eran capaces de diseminar noticias e información para un gran público. Cuando tenía cerca de 10 años, Zhao comenzó a notar las diferencias entre la sociedad de Hong Kong que veía en la pantalla y la sociedad de China continental en la que vivía.

Para el momento en que comenzó su tercer año de universidad y habiendo estado en un programa de intercambio en Taiwán, las diferencias entre la cultura continental y el mundo exterior se le habían hecho aún más claras. Se había acercado a escribir para la ahora desparecida revista iSun Affairs luego de que un editor notó algunos artículos que había escrito sobre la tala de los plátanos históricos de Nanjing para hacer lugar a una nueva línea de metro en el 2011.

En Taiwán, comenzó a reportar en las elecciones presidenciales del 2012 para iSun Affairs, el semanario político con base en Hong Kong montado por periodistas que emigraron del continente, mientras se encontraba de intercambio por un semestre. Fue una experiencia que le abrió puertas además de los ojos e incluso logró entrevistar a Ma Ying-jeou y asistir a una conferencia de prensa internacional organizada por su adversario Tsai Ing-wen.

Creía que esta sociedad era milagrosa. Yo, como una estudiante continental que había tropezado en los reportajes políticos y la observación social, [encontré] personas que me daban la bienvenida, que me abrían puertas.

“Creía que esta sociedad era milagrosa. Yo, como una estudiante continental que había tropezado en los reportajes políticos y la observación social, [encontré] personas que me daban la bienvenida, que me abrían puertas”, dice Zhao, que sintió una especie de certeza y seguridad que no había experimentado antes.

Por esas fechas, Zhao fue contactada en línea por agentes del Ministerio de Seguridad estatal de China – también conocido como la policía secreta china – para información política taiwanesa. Comenzó a ver lo que creía que eran anormalidades en la sociedad y política chinas. Zhao dice que vio su vida en Taiwán como la de una “prisionera en un lugar con libertad”.

Luego de volver al contienente, Zhao pronto descubrió que la policía la estaba investigando, preguntando sobre su agenda diaria en Taiwán. Rápidamente entendió que estaba siendo monitoreada por el gobierno.

Posteriormente, fue abordada por policías en la universidad que la interrogaron por cinco horas para obtener información sobre su implicación con la política de Taiwán. Zhao recién se había graduado cuando cerró iSun Affairs. A pesar de estos encuentros cuando todavía era estudiante, Zhao continuó escribiendo luego de graduarse porque “si quieres hacerlo, entonces puedes hacerlo”. Dice que esta es una mentalidad que adquirió en sus reportajes en Taiwán.

Su determinación la puso en un buen lugar cuando fue a Wukan, un pueblo de pescadores en el sur de China más tarde ese año para trabajar en un informe de investigación para iSun Affairs en el pueblo que había sido sacudido por protestas anticorrupción solo unos meses antes. Pronto descubrió que reportear en Wukan era muy distinto que reportear en Taiwán.

El miedo y la incertidumbre surgían en donde fuera que se encontrara. “No podías saber dónde era seguro o peligroso, no podías saber que pasaría mañana”, dice.

En Wukan, Zhao era consciente de que trabajaba en una sociedad tradicional y patriarcal. Vio que había muchas mujeres involucradas en protestas en el pueblo y continuando la lucha. Estas mujeres jugaban roles muy diferentes en la lucha pero sus historias nunca eran contadas. Esto la hizo resolver contar la historia de las mujeres de Wukan y otras mujeres en China que estaban peleando por sus derechos.

En el 2013, la revista iSun Affairs cerró y luego de su graduación, Zhao se involucró de forma más activa en los asuntos sociales. Se unió a Voces Feministas, una organización de los medios que reivindica la protección de los derechos de las mujeres. Allí, Zhao y sus colegas llamaron a la abolición del sistema de custodia y educación que se usa principalmente para encarcelar a trabajadoras sexuales por hasta dos años sin juicio.

Zhao aplicó las habilidades que aprendió como periodista para maximizar la cobertura y la discusión del tema. Escribió 320 cartas a funcionarios del gobierno en las que pedía la divulgación de información vinculada con el sistema de custodia y educación, todas ellas fueron rechazadas. Esto no frenó a Zhao, que demandó al gobierno, y exigió la divulgación de los documentos. La batalla legal resultante se convirtió en un tema caliente y generó mucha cobertura mediática.

Zhao dice que su experiencia trabajando con Voces Feministas la ayudó a moldear sus puntos de vista y ahora se ve a sí misma como una combinación de periodista y activista. Quiere informar sobre las feministas chinas y sus historias, ya que todavía hay falta de apoyo y de conciencia sobre las defensoras de los derechos humanos femeninos.

Five young women detained in China for their activism. Photo from Free Chinese Feminists Facebook group.

Cinco jóvenes detenidas en China por su activismo. Foto del grupo de Facebook Free Chinese Feminists.

Desafortunadamente, el endurecido control de la sociedad civil en el continente ha visto medidas severas contra el movimiento feminista. El incidente más prominente fue el arresto y detención de las llamadas Feminist Five, que son amigas de Zhao. Esta supresión de voces feministas en el continente ha afectado el movimiento en forma severa.

Cerca del momento de la represión contra las Feminist Five, el entonces marido de Zhao, el abogado de derechos Liu Jiansh, fue detenido por el gobierno, luego de acusaciones de su implicación con el Occupy Movement en Hong Kong.

Liu era empleado de una organización de ayuda legal que estaba siendo investigada por el gobierno por incitar y divulgar ideas relacionadas con el Movimiento de los Paraguas de Hong Kong debido a un incidente que involucraba a un exempleado y su novia.

Luego de su arresto, Zhao suspendió su trabajo con Voces Feministas para concentrar todos sus esfuerzos y usar todos los medios posibles para liberar a su esposo. Brindó entrevistas a los medios y contrató abogados para asegurar la seguridad de Liu. Esto la puso en conflicto con los padres de Liu, que se oponían a una defensa de tan alto perfil.

Liu fue liberado en el transcurso de un mes pero el matrimonio no sobrevivió el conflicto constante con los padres de Liu. “No tenía nada. Había perdido mi familia, mi empleo, mi trabajo de defensa, mis ingresos. No me quedaba nada”, dice Zhao mientras reflexiona sobre los eventos.

Dice que Occupy Central y el Partido Comunista le destrozaron la vida. “El sentimiento más intenso era que estas cosas eran inevitables y que no puedo volver atrás”.

Zhao se volvió al periodismo, trabajando de forma independiente para el sitio de noticias en línea con base en Hong Kong Initium. En su artículo, El destino de las ONG de derechos chinas, Zhao vincula las experiencias de su ahora exmarido y su propio trabajo en la reivindicación de derechos. La historia presenta entrevistas con personas de experiencias y contextos similares y demuestra la lucha diaria entre el conformismo y la libertad.

Se describe a sí misma como casi de sangre fría cuando conduce entrevistas para sacar provecho de las emociones e historias de los entrevistados.

No es que no tenga emociones, pero las suprimo cuando escribo. Luego cuando termino, las suelto. Es como que me quito una capa de piel luego de terminar un artículo.

Cada historia es dura de escribir. Bromea con que quiere retirarse cada vez que completa una, pero Zhao está determinada a seguir. Dice que con la libertad de palabra y expresión bajo amenaza en Hong Kong siente la responsabilidad de seguir escribiendo. Pero también es muy consciente de que con la moda creciente del localismo en Hong Kong, decrece la demanda de historias vinculadas a la defensa y los derechos humanos en China.

Irónicamente, es su lado activista lo que la impulsa a continuar con su periodismo a pesar de todos los desafíos que pueda encontrar. “Pienso que si no lo haces [informar sobre los asuntos] entonces nadie lo hará, y pueden desaparecer por completo”, dice.

El artículo publicado en Varsity el 2 de diciembre, fue escrito por Rammie Chui y editado por Zoe Lai y es republicado en Global Voices con permiso. La revista online es administrada por estudiantes de la Escuela de Periodismo y Comunicación de la Universidad China de Hong Kong.

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