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El hockey estadounidense a través de ojos ucranianos: “es como sexo interrumpido”

Photo: Andrew Ivakhov

Foto: Andrew Ivakhov

De vez en cuando en Global Voices traducimos textos que aparecen en el Internet de Rusia cuando los escritores captan algo peculiar acerca del mundo, según los habitantes del RuNet. La mayoría de nuestro contenido está relacionado con temas políticos y sociales, pero eso no es una regla y la entrega de hoy se refiere al salvaje mundo del hockey estadounidense, presenciado por Andrew Ivakhov, un joven de Ucrania que actualmente vive en Los Angeles. Recientemente, él asistió a un partido entre L.A. Kings y Pittsburgh Penguins, donde presenció un show que no esperaba (o disfrutaba totalmente).

Este texto apareció primero en el sitio web TJournal en Rusia. Kevin Rothrock lo tradujo al inglés.

Deportes 2.0, o cómo fui al hockey en los Estados Unidos
por Andrew Ivakhov

En esta publicación no diré nada nuevo, si usted es una persona que alguna vez ha ido al hockey de los Estados Unidos. Por desgracia, la popularidad del deporte era nula cuando era niño y de este modo la primera vez que he visto un juego de hockey en vivo fue cuando tenía 23 años.

Llegué al campo local, el Staples Center, donde una lenta multitud de aficionados estaban haciendo su camino hacia adentro. Como muchos de estos lugares, se pueden transformar en lo que sea que ellos necesiten, ya sea en boxeo, baloncesto o hockey. Si la gente compra tiquetes, ellos obtendrán lo que quieren.

¿Estás acostumbrado a ir a partidos de fútbol? Bueno, aquí todo es diferente. No esconda ese frasco con alcohol — ellos estarán encantados de venderle un poco adentro. Whisky, martinis, vodka — solo dé un paso al bar.

The bar at the L.A. Kings stadium. Photo: Andrew Ivakhov

El bar en el estadio de L.A. Kings. Foto: Andrew Ivakhov.

El “2.0” en mi titular no es casualidad, pero es un poco difícil defender la palabra “deportes”. Es más un proceso continuo de hacer dinero, salpicado con algunos jugadores de hockey que apenas permiten jugar.

Hay dos mujeres medio desnudas — del tipo que solo se acostumbra a ver en el cuadrilátero — andando de un lado para otro, distribuyendo de manera aleatoria tiquetes de lotería. Más tarde descubrí que así es como atraen a los juegos futuros. Una plazoleta de comidas de centro comercial podría morir de envidia por la diversidad de comidas que se venden en este estadio, donde compré por 12 USD, el taco con peor sabor en mi vida.

“Tú no vienes aquí por el hockey”. Esa fue la impresión que obtuve.

El único parecido que vi con los aficionados del fútbol fue toda la mercancía.

Es gracioso, pero a los aficionados realmente no les gusta enfrentarse entre sí. Sólo ocasionalmente, simplemente para mantener el ánimo alguien gritará algo confuso, haciéndome recordar a los conductores en [el videojuego] GTA. Este deporte, en el que los atletas son hombres, atrae aficionados más suaves que el homo promedio. Es genial que las personas en las tribunas no sean agresivas, pero esto le roba al juego cierta energía.

Venir en pantalones cortos al juego resultó no ser la mejor idea. Tan pronto como mire hacia abajo, el show comenzó. Los altavoces reemplazaron el ruido de un público aún ausente. Vestido con la camisa del equipo local, Cartman [del show de televisión South Park] comenzó a dirigirnos para animar al equipo.

El papel que usualmente se da a los hinchas del fútbol con cantos, pancartas y así sucesivamente, aquí es manejado por el departamento de mercadeo. Su trabajo termina después de que usted compra su tiquete.

Finalmente, el hockey comienza. El movimiento, la velocidad, los patines cortando el hielo, los primeros momentos críticos, y… luego hay un descanso para los anuncios. Es inesperado como el sexo interrumpido.

Los jugadores están acostumbrados a eso y así mismo los aficionados. Sentados allí con la boca abierta, yo era el único que estaba confundido aprendiendo acerca del último producto de limpieza, en vez de ver el partido de hockey.  Al final del partido, uno ya está acostumbrado a eso también.

El componente atlético del juego es asombroso. Dejé descansar mis temores de “Ni siquiera veré el disco” con un tiquete de 90 USD. Googleé las reglas de este deporte rápidamente — voilá — podía disfrutar del juego.

Estos jugadores eran intensos. El sonido de ellos en el hielo resuena a través del estadio. Resulta que está permitido atrapar el disco con su mano y ellos son bastante graciosos al usar sus patines para mover el disco. Las reglas del hockey solo se añaden al espectaculo: ni siquiera noté la rápidez del cambio de líneas. Ellos no hacen un show separado de eso, como lo hacen en el fútbol. Los jugadores cambian tan rápido como los precios del petróleo.

Pero, ¿por qué hacen de cada interrupción del juego — incluso las necesarias — una oportunidad para bombardearlo con anuncios?

El marcador que cuelga sobre la pista de patinaje se transforma en una máquina para hacer dinero con los patrocinadores. Cada dos minutos, un banco presenta algún hecho histórico o una compañía de seguros que prueba con usted algún ejercicio tonto de matemáticas, apartándolo de disfrutar el partido.

Tres veces, aplaudimos algún soldado que seguían llamando “el héroe del juego” y el estilista “Floyd” seguía pidiéndonos que adivinemos los cortes de pelo de diferentes jugadores, repartiendo cupones. Fue un gran circo que tuvo poco que ver con el deporte.

Y no importa si tiene la necesidad de pisar fuerte en momentos importantes del juego: ellos tienen efectos de sonido para hacer esto por usted. Incluso, le dicen cuándo aplaudir y cuando debería abuchear. Es un nuevo mundo.

Los aficionados del equipo contrario se mezclan con todo el mundo y los meseros corren entre las filas, algunas veces le bloquean de todo. Sé que esto no era el teatro, pero realmente no hubo ninguna etiqueta. El juego en sí mismo simplemente no era tan importante. Las personas van a mostrar sus caras, beber algo y tomarse selfies.

Probablemente mucho de lo que he descrito arriba es particular para un juego de hockey local. Se tiene el sentimiento de que le exprimen el dinero, cada segundo del juego. Las pancartas circulando en los campos de fútbol ahora me parecen hilarantes. Es aterrador imaginar lo que podrían hacer con el fútbol, si se proponen ganar más dinero.

Para resumir, el hockey es un deporte genial. Los jugadores son hombres de verdad, hay muchas peleas, hay velocidad, acción y usted lo puede disfrutar, incluso si solo aprendes las reglas cinco minutos antes de que el juego comience. Pero el hockey en Los Angeles fue más que un show. Siempre estaban vendiendo algo, hay muchas distracciones y de alguna manera usted siempre estará entretenido y ordenado de hacer algo.

Pero esto no es tan genial cuando los deportes se aíslan del deporte.

Un partido de campeonato o al menos un juego ordinario, probablemente habría tenido la energía que hizo falta acá. Por desgracia, esto no fue uno de estos juegos.

Ah y por cierto, los Kings ganaron tres a dos..

Este texto apareció primero en el sitio web TJournal en Rusia. Kevin Rothrock lo tradujo al inglés.

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