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Cómo el movimiento conservador de Rusia se abrió camino en Internet

Pixabay

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Hemos avanzando bastante desde los días en que los usuarios de internet rusos normalmente llenaban sus blogs con elogios por la democracia, la libertad y el fin del régimen de Putin en Rusia. En los últimos años, presenciamos un renacimiento conservador en la red rusa, sin embargo se desconoce a dónde se dirige esa comunidad.

Sin importar lo que suceda, cabe decir que Nikolai Starikov, un escritor, activista, político conservador de Rusia y sensación en internet, tuvo un buen año 2016.

El 15 de noviembre, el servicio de seguridad arrestó al ministro de desarrollo económico Aleksey Ulyukaev por el delito de corrupción, acusándolo de haber solicitado un soborno de dos millones de dólares. Starikov se deleitó con la noticia, al igual que muchas otras figuras conservadoras, quienes afirman que las políticas liberales del ministro solo debilitaron a Rusia. “Arrestan a Ulyukaev: ¡nuestros hermanos van a trabajar!, exclamó en Twitter.

El indomable deseo de los liberales de vender la propiedad del Estado fue provocado por un deseo banal de adueñarse de unos cuantos millones de dólares. Lo pensamos, y ahora estamos seguros de ello.

Tres días después de que cayera Ulyukaev, Starikov tuvo otra razón más para celebrar, cuando un tribunal de Moscú confirmó el ingreso del Levada Center en la lista negra, el último encuestador independiente e importante de Rusia. Como líder del movimiento “antimaidán”, a favor del Kremlin, Starikov presionó fuertemente a los funcionarios rusos para que catalogaran a esta institución como un “agente extranjero”, cargando a la organización con nuevas normas agobiantes.

Un tribunal confirmó hoy el estado de “agente extranjero” del Levada Center. La ley debe cumplirse – esa es la postura de Antimaidán.

Probablemente no lo imagina, pero Nikolai Starikov declara ser un miembro de la oposición de Rusia. Al “Partido Gran Patria”, el cual fundó en el 2013, le prohibieron participar en las elecciones parlamentarias del 2016 – una decisión que Starikov considera “política”. Su lema de política de oposición tiene un enfoque particularmente limitado.

“Por supuesto que apoyamos a nuestro presidente en asuntos de política exterior, pero creemos que continuar las políticas iniciadas por la administración de Medvedev – las privatizaciones, la congelación de las pensiones, la venta de la propiedad estatal – es muy peligroso para Rusia”, Starikov me dijo en una entrevista.

Starikov critica la administración de Medvedev, particularmente las políticas económicas porque las considera “liberales”. No obstante, su creencia más importante es la necesidad de estabilidad contra los “enemigos externos”. En este contexto, la legitimidad de Vladimir Putin como jefe de Estado no es tema de discusión.

No había necesidad de estar en línea

Nikolai Starikov / Wikipedia

La opinión de Starikov, la cual comparte incesantemente en los medios sociales y en sus dos blogs, acarrea de manera potencial una grave influencia en la red rusa. Su página en Vkontakte hace alarde de casi 200 000 suscriptores, y en Twitter lo siguen otras 51 000 cuentas. Su página de YouTube posee más de dos docenas de videos con un total de 100 000 vistas, y su página en LiveJournal es una de las más leídas en la red.

“Y sin doparme”, Starikov rió.

Parecería obvio que los grupos conservadores rusos dominaran la red rusa, dado los altísimos índices de popularidad de Putin, así como las restricciones cada vez más opresivas del gobierno ruso sobre los medios de comunicación y ciertos tipos de expresión política. No obstante, los conservadores en realidad llegaron muy tarde a la fiesta, afirma la Dra. Galina Nikiporets-Takigawa, coescritora de un libro sobre los movimientos políticos rusos en línea.

“Los conservadores comenzaron a utilizar Internet después de los liberales, después de los nacionalistas, después de los grupos religiosos, [y] después de los activistas civiles, porque eran el único movimiento ideológico que tenía acceso total a todos los medios rusos – entre estos la televisión estatal”, escribe Nikiporets-Takigawa.

Según la investigación de esta autora, en la década de los años 2000, la web era uno de los pocos espacios donde los liberales rusos aún gozaban de libertad para expresarse. Los conservadores, entretanto, no tenían necesidad de ningún refugio, pues se sentían totalmente satisfechos con ser publicados en los periódicos amigables con el Kremlin y hablar en la televisión estatal.

Como otros conservadores, Starikov estuvo ausente de Internet en gran parte de su “apogeo independiente”. Publicó en el 2006 sus primeros dos libros titulados ¿Quién asesinó al imperio ruso? El secreto más grande del siglo XX y La liquidación de Rusia: ¿quién ayudó a los rojos a ganar la guerra civil?. En sus libros, afirma que la caída del imperio zarista y la victoria de los comunistas en la guerra civil rusa fue el resultado de un operación especial británica (y occidental) para destruir Rusia. En ese entonces, los sitios web que promocionaban sus libros eran la única presencia en línea que tenía Starikov.

Tarde para la fiesta

Las cosas cambiaron a finales de los años 2000. Para entonces, de acuerdo con Nikiporets-Takigawa, el Estado ruso y los grupos sociales simpatizantes del Kremlin se percataron de que la red rusa se había convertido en un “espacio liberal” cada vez más abrumador. Nikiporets-Takigawa describe ese momento como una llamada de atención para muchos conservadores, quienes empezaban a desafiar el dominio de los liberales en la web.

“No soy una persona muy tecnológica, pero hay personas que me dijeron hace unos años que debía crear un sitio web y grabar videos, y eso fue lo que hice. No realicé nada en particular para promocionarme a mí mismo”, me expresó Starikov.

En el 2009, inició un blog, además de sus páginas en LiveJournal y Vkontakte, justo en el momento que, según Nikiporets-Takigawa, los conservadores comenzaron a ser más activos en la red rusa. Para el año 2011, Starikov ya había publicado nueve libros con títulos elocuentes, como Rusia vs. Occidente: el enemigo principal de Rusia, ¿Quién financia el colapso de Rusia? Desde los decembristas hasta los muyahidines, y Caos y revolución: las armas del dólar. Incluso aparecía en los canales de televisión local y nacional, como Rossiya 1 y NTV.

La popularidad de Starikov aumentó en línea cuando se formó una comunidad en torno a su blog. Un publicación de julio del 2011 que llevó por título “Estoy en contra del programa de Dmitry Medvevdev” recibió más de 1500 comentarios, que en su mayoría apoyaban su opinión respecto al peligro de la privatización. Uno de sus libros, ¿Quién forzó a Hitler a atacar Stalin? también lo volvió popular con los revisionistas históricos. En ese libro, Starikov argumenta que Francia e Inglaterra apoyaron totalmente el ascenso al poder de Hitler y la militarización, por lo tanto, son responsables de la guerra.

Para cuando las protestas de invierno sacudieron Moscú en el 2011 y 2012, Starikov era ya una famosa personalidad ultraconservadora en internet. Sin embargo, las protestas, así como las elecciones parlamentarias y presidenciales de Rusia resultaron ser cruciales para el movimiento a favor de Putin en la red rusa, donde los grupos proclamaban su apoyo a él en un gran avance en las redes sociales rusas.

Esos grupos, afirma Nikiporets-Takigawa, fueron en parte un crudo intento de imitar la exitosa estrategia de campaña digital de Barack Obama, sin embargo, muchos de ellos “tuvieron una vida después de la elección”, así que “siguieron operando como comunidades, donde las personas expresaran su apoyo a Putin”.

El giro conservador

La reelección de Vladimir Putin en el 2012 tuvo otro efecto, escribe Alexander Bibkov, el director del Centro Universitario estatal de Moscú para Filosofía moderna y Ciencias Sociales. En un artículo del 2015 sobre “el giro conservador” de Rusia, Bibkov observa que aproximadamente para la reeleción de Putin, los “activistas de moral” y los “escritores conservadores” comenzaron a ser los primeros en comentar en las noticias sobre las historias políticas. En lugar de esperar las declaraciones de los funcionarios de alto rango, las noticias principales cambiaron a ser reacciones “cada vez más histéricas” de figuras prominentes en línea, donde sus audiencias también fomentaban su contenido. Era habitual por varios días antes de que los funcionarios intervinieran para rechazar las frecuentes declaraciones radicales.

Esto, según Bibkov, permitió que el Estado no solo rechazara decisiones que después resultaron ser impopulares, sino que también se presentara como una fuerza moderada y un garante de la estabilidad. Esto significó también que las voces ultraconservadoras, como la de Starikov, ganaran incluso más relevancia en línea y en los medios informativos.

En marzo del 2012, la página de Starikov en Vkontakte tenía 21 000 suscriptores. Otro ejemplo de su creciente legitimidad en la esfera ultraconservadora llegó al año siguiente, cuando se unió al “Izborsk Club”, un think-tank que ha aceptado personalidades como el ideólogo euroasiático Alexander Dugin, a quien el académico ruso Andrei Yakovlev describió como “un reflejo de las opiniones conservadoras de la élite rusa”.

La conquista en línea

Para Starikov, la verdadera fama en internet llegó con el conflicto en Ucrania. Mientras Rusia anexaba Crimea, tras un referéndum triunfal pero nada reconocido a nivel internacional, la retórica de Starikov sobre el interminable complot de Occidente para destruir Rusia ganaba aceptación más allá de la audiencia ultraconservadora usual. De hecho, el argumento de Moscú acerca de una revolución ucraniana fomentada por Occidente y la amenaza de un intento similar en Rusia se acopló bien con la creencia de Starikov que Occidente siempre ha tratado de incitar la revolución en Rusia, y que cualquier protesta exitosa en el país podría ser únicamente el resultado de la interferencia externa.

Como consecuencia, la popularidad de Starikov aumentó masivamente: en febrero del 2014, el momento más sangriento de la revolución ucraniana, la página de Starikov en Vkontakte se extendió a 66 000 seguidores – casi 40 000 más que en los dos años anteriores. Pero cinco meses después, cuando el conflicto en el este de Ucrania estaba en pleno desarrollo, él ya había duplicado esa cantidad, con 144 000 suscriptores. El número de sus seguidores en YouTube también se duplicó en el transcurso del mismo periodo, de 27 000 en enero del 2014 a 49 000 en agosto del 2014.

Después, en enero del 2015, participó en la formación del movimiento “antimaidán”.

“Las personas vieron que yo había tenido la razón todo este tiempo, que los temas que abordé en mis libros y en mi sitio web se desarrollaron exactamente como lo dije. Soy exitoso simplemente porque digo la verdad a las personas; me gusta pensar”, me dijo Starikov.

Para entonces, él comenzó a aparecer regularmente en la televisión nacional rusa, como experto geopolítico o como líder del “Partido Gran Patria”. Starikov es ahora un invitado regular en “Sunday Evening with Vladimir Solovyov”, un programa de debate que se transmite en el canal nacional Rossiya 1. También apareció en un programa similar en NTV, un canal de televisión privado pero fuertemente a favor del Kremlin.

[Tras decir burlonamente que Washington aparentemente cree que ayuda al desarrollo de las naciones al bombardearlas] ¿Quizá EE. UU. debería ser bombardeado, para que todo se resuelva finalmente para ellos?

Mientras la sociedad rusa se “consolidaba” para apoyar la anexión de Crimea, los conservadores – así como los izquierdistas y los nacionalistas – encontraron un nuevo objetivo común: Ucrania. Varios grupos nuevos dedicados a “apoyar el Donbas [el este de Ucrania]” o la causa general de “Novorossiya” aparecieron en la red rusa y recibieron una amplia cobertura en los medios de comunicación rusos.

Los grupos conservadores en línea no solo aumentaron su popularidad entre la población general de Rusia, sino que también probaron ser actores talentosos en línea, pues ayudaron a reclutar y respaldar a los “voluntarios” rusos para combatir en Ucrania, y recaudaron dinero para luchar en contra de los “enemigos nacionales” del país.

En mayo del 2014, los miembros del “Partido Gran Patria” de Starikov fueron a Donetsk para el Primer Congreso del partido “Novorossiya”. Al igual que la oposición había utilizado el internet para organizar las protestas del 2011-2012, los conservadores ahora utilizaban la esfera digital para movilizar y juntar apoyo.

Al año siguiente, Leonid Volkov, uno de los aliados y asesores más cercanos del líder de la oposición Alexey Navalny, informó al New York Times que “el mito de que Internet es controlado por la oposición es muy antiguo, pero no ha sido verdadero desde, por lo menos, hace tres años”.

Por supuesto que nada en línea es estático, y el efecto movilizador del conflicto ucraniano ha disminuido, mientras que el conflicto en Donbas se ha congelado. En este entorno, no es imposible imaginar un regreso de la oposición democrática de Rusia en Internet. La lucha por el control de la red rusa jamás termina.

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