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La lucha para acabar con la mutilación genital femenina en África

Screenshot of the “STOP FGM” video by Josefine Ekman

Captura de pantalla del vídeo “STOP FGM” (Detengan la Mutilación Genital Femenina) de Josefine Ekman

El 6 de febrero, las Naciones Unidas pedirán al mundo que luche para reducir la práctica de la mutilación genital femenina (MGF). La MGF es el ritual de eliminar algunos (o todos los) genitales externos femeninos. Se estima que 200 millones de mujeres y niñas de 30 países, la mayoría de ellos en África, han sido “cortadas”.

La práctica tiene sus raíces en la desigualdad de género, ya que trata de controlar la sexualidad de las mujeres. Es normalmente iniciada y llevada a cabo por mujeres que temen que las que no sean circuncidadas se vean expuestas a la exclusión social.

Muchas acciones han sido puestas en práctica de forma local en África para frenar esta peligrosa práctica, amenaza para los derehos de las mujeres y sus cuerpos, así como para su salud física. Algunos de estos esfuerzos son dirigidos por mujeres que han sufrido la MGF –o incluso se la han infligido a otras–.

Aja Babung Sidibeh, por ejemplo, era una mutiladora genital femenina en su nativa isla de Janjanbureh, en Gambia. Hoy, está activamente implicada en la lucha contra la práctica de la mutilación genital. En abril del 2014, le dijo a Standard Newspaper:

If I had previously known what I know today, I would never have circumcised a single woman. We have caused much suffering to many daughters and wives. That's why I said if my grandparents had known what I know today, they never would have circumcised any women. Ignorance is the main issue.

Si hubiese sabido antes lo que sé ahora, nunca hubiese circuncidado a una sola mujer. Hemos causado mucho sufrimiento a muchas esposas e hijas. Por eso dije que si mis abuelos hubiesen sabido lo que yo sé hoy, nunca hubiesen circuncidado a ninguna mujer. La ignorancia es el mayor problema.

La MGF está muy arraigada en ciertas costumbres y tradiciones concentradas en África. También se practica en otros lugares, como Medio Oriente, y Asia. En Mali y Senegal, las mujeres de los herreros son quienes practican este acto, de forma general. En otros lugares, son las tradicionales comadronas.

Prevalence of FGM/C on the basis of the UNICEF report on Wikipedia license CC-GDFL

Prevalencia de la MGF en base a un informe de UNICEF en Wikipedia, licencia CC-GDFL

Si bien la prevalencia de la MGF ha decaído en los últimos 30 años, no todos los países han hecho progresos. Por ejemplo, la República de Guinea. Aunque está prohibido por las leyes guineanas, la MGF está muy extendida: el 97% de las chicas y mujeres de entre 15 y 49 años han sido sometidas al procedimiento, según un informe de la ONU para el 2016 que examinaba el impacto de la circuncisión y mutilación genital femenina. La MGF está presente en gran parte de cada una de las cuatro regiones naturales del país, y en todos los grupos étnicos, todas las religiones, todos los círculos socioprofesionales. Mientras que la práctica se reduce a nivel internacional, un sondeo demográfico y sanitario a nivel nacional del 2012 concluyó con un ligero aumento en la prevalencia de la MGF en Guinea desde el 2002. El país es el segundo del mundo en la prevalencia de esta práctica, por detrás de Somalia.

Las Naciones Unidas denunciaron esta práctica en los años 70. Alrededor de 15 estados han promulgado leyes, se han acogido conferencias, y muchos informes han sido escritos, pero un cambio significativo es difícil de alcanzar. Por ejemplo, Guinea aprobó una ley en los años 60 que condenaba a cualquier circuncisor a trabajos forzados de por vida. Si la mujer sometida a la MGF moría dentro de los 40 días posteriores a la escisión, el circuncisor era sentenciado a muerte. Sin embargo, la ley nunca ha entrado realmente en vigor.

Somalilandia

En Somalilandia, una región separatista de Somalia, el caso de Edna Adan Ismail ilustra la dañina fuerza de esta tradición, y los esfuerzos requeridos para detenerla. Edna, nacida en una familia de médicos de la gran burguesía del país, tenía ocho años cuando fue circuncidada. El propósito de esta operación, según sus parientes, era reducir su deseo sexual cuando creciese, disminuyendo así la posibilidad de promiscuidad y asegurando que era “digna de casarse”.

Edna cuenta que su madre la obligó a ser circuncidada a pesar de la firme oposición de su padre, que estaba ausente el día de su mutilación. Cuando vio que el acto había sido llevado a cabo en su ausencia, su padre rompió a llorar, por no haber protegido a su hija.

Desde entonces, Edna se ha convertido en una feroz activista en la lucha contra la MGF. A pesar de las injustas ventajas que tienen los varones, Edna asistió a una universidad británica y se convirtió en la primera enfermera y comadrona de su país, y, más tarde, la primera dama de Somalilandia. He aquí el vídeo en el que Edna explica su estrategia para combatir esta práctica:

Más tarde, Edna conseguiría construir un hospital materno, el Hospital de Maternidad Edna Adan, con el apoyo de numerosos donantes. El 97% de las mujeres atendidas en el hospital sufren otra atroz forma de mutilación: la infibulación. La infibulación es el acto de coser la mayor parte de los labios mayores o menores de la vulva, dejando solo una pequeña abertura para que la orina y la menstruación puedan salir. Es practicada, normalmente, en prepubescentes para prevenir las relaciones sexuales.

Las consecuencias en la salud sexual de estas mujeres es un crimen contra la humanidad tanto durante la menstruación como durante las relaciones sexuales y el parto. Con frecuencia,este causa una hemorragia que lleva o a la muerte de la mujer, o a complicaciones debido al desgarro de los tejidos vaginales durante el parto.

Senegal y Etiopía

La ONG Tostan ha conseguido parar la MGF en Senegal a través de una campaña educativa para los aldeanos –hombres y mujeres– que trata de encajar dentro de las tradiciones y creencias que el país acoge. A través de su trabajo, los riesgos para la salud que tiene la MGF se discutieron amigablemente entre los lugareños ancianos y los miembros del equipo de Tostan, y en 1997, 35 mujeres de la aldea de Malicounda Bambara anunciaron que sus hijas no serían circuncidadas. El trabajo de Tostan a través de la comunidad educativa, la introducción de microcréditos, la gestión de la aldea, y la educación equitativa, han tenido un golpe de efecto en prevenir las desastrosas consecuencias de la mutilación genital femenina.

Esta campaña educativa es, ciertamente, una empresa a largo plazo, teniendo en cuenta que el proyecto ha sido visto como “antiafricano”, y criticado por las aldeas colindantes tan pronto ha sido implementado. Sin embargo, desde el comienzo de la campaña, más de 2.600 lugareños han anunciado que no volverán a practicar la MGF. El gobierno senegalés reconoció que la estrategia de Tostan ha sido efectiva, y la ha adoptado como modelo nacional. Desde entonces, se ha extendido en la región oeste de África, y a organizaciones comunitarias de Ghana.

La ONG etíope KMG Ethiopia ha conseguido reducir la práctica en Etiopía, manifestando que el empoderamiento de las mujeres en la comunidad es el enfoque más efectivo, muy por encima de la promulgación de leyes y la implementación de importantes soluciones internacionales.

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