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“Mad Dog” Mattis se mete en el bolsillo a algunos japoneses y enoja a otros

mattis japan

Saludo entre Jim Mattis, el secretario de defensa de EE. UU. (izquierda) y la ministra de defensa japonesa, Inada Tomomi (derecha). Imagen: ”El acuerdo mutuo de defensa se centra en Senkakus”, confirmado por el tratado de defensa establecido entre Japón y EE. UU. Imagen obtenida del canal oficial de Youtube de la ANN.

En unos días en los que el presidente Donald Trump se las ha apañado para alejar, sin siquiera esforzarse, a algunos de los aliados y compañeros más antiguos del país, el nuevo secretario de defensa estadounidense, Jim “Mad Dog” Mattis, el “monje guerrero”, ha realizado su primer viaje al extranjero desde que llegó al cargo y ha visitado Japón y Corea del Sur.

Más allá de limar asperezas con Japón y Corea del Sur tras el conflicto diplomático que tuvo lugar en enero por culpa de una estatua, Mattis ha repetido una y otra vez que Estados Unidos se compromete a velar por la seguridad y estabilidad de la región. En Japón, aparte de enfurecer a algunos, Mattis se ha ganado la admiración de otros —sobretodo si se le compara con el trastornado presidente Donald Trump.

La emisora pública de Japón, la NHK, tiene un nuevo pilar para su programa de las 7:00.

En los tiempos que corren, con Trump y una firme Casa Blanca revaluando todas y cada una de las alianzas de los Estados Unidos y el temor a que ello acabe en unas consecuencias catastróficas, las declaraciones de Mattis sobre la alianza de EE. UU. y Japón fueron recibidas con los brazos abiertos por muchos de los espectadores japoneses.

El secretario de defensa de los Estados Unidos, James Mattis, se reune con Shinzo Abe y reitera que los EE. UU. velarán por la seguridad de Japón

Compromiso de las islas

Al margen de los típicos comentarios diplomáticos sobre la buena relación entre los Estados Unidos y Japón, Mattis también hizo algún que otro comentario atrevido que ponía fin a la prolongada ambigüedad existente en relación con los dos puntos principales que afectan a la relación entre ambos países: si Japón está pagando la parte que le corresponde por las bases estadounidenses que hay en su país, y si los Estados Unidos apoyarán a Japón en su lucha por reclamar las Islas Senkaku.

Las deshabitadas y rocosas islas conocidas como Senkakus por Japón, y como Diaoyu por China, se encuentran en las lejanas zonas occidentales del archipiélago japonés. Japón, Taiwan y China se disputan dichas islas. Un conflicto que estalló en el 2012 cuando el gobierno japonés nacionalizó las islas tras comprárselas a un ciudadano privado japonés.

Desde entonces, los guardacostas japoneses y chinos han estado jugando una versión de alto riesgo del juego del gato y el ratón, y diversos manifestantes de Taiwan y el continente chino intentan desembarcar en las islas japonesas y reclamar su soberanía.

El riesgo de que se produzca un choque militar que se les vaya de las manos es elevado, y los japoneses no tenían claro si el gobierno anterior, bajo el mandato de Barack Obama, iba a respaldar el reclamo japonés sobre las islas, dado que dicho apoyo podría llevarles a una guerra sin cuartel con China.

En sus declaraciones al gobierno japonés, el secretario de defensa confirmó que tenían el apoyo de los Estados Unidos:

NOTICIA DE ÚLTIMA HORA: Jim Mattis asegura que los Estados Unidos ayudaran a Japón en su lucha para defender las Islas Senkaku

En relación con el problema de las islas, Mattis enfatizó que sería preferible llegar a una solución diplomática en vez de militar, tal y como informa la corresponsal Elise Hu, del medio de comunicación NPR News Asia, la cual se encargó de las reuniones de Mattis en Corea y Japón:

Mattis sobre el Mar del Sur de China: “Ahora mismo no necesitamos operaciones militares… Es mejor que se encarguen los diplomáticos”.

Sin embargo, los comentarios de Mattis no han sido bien recibidos en China. Según consta, el ministro chino de Asuntos Exteriores respondió diciendo que los Estados Unidos estaban poniendo en peligro la estabilidad regional en el Este de Asia, y que el hecho de que apoyen a Japón “perjudica la soberanía territorial de China y sus derechos legítimos”.

El gobierno japonés se sintió realmente aliviado con la visita de Mattis, sobre todo teniendo en cuenta que el presidente Trump se había quejado abiertamente de varios aliados durante su campaña de pre-elección, entre ellos Japón, por “no pagar la parte que les corresponde” por los compromisos de defensa que comparten.

Hay unos 55,000 militares estadounidenses posicionados en 85 bases de todo Japón, cuya presencia, teóricamente, garantiza la seguridad del país en una región amenazada por una creciente militarización.

Según Hu, de la organización de medios NPR:

El secretario de defensa de los EE. UU. Mattis no comparte la opinión deTrump respecto a los costes de las bases en Japón:

“Creo que Japón ha sido siempre un ejemplo de costes compartidos, de compartir la carga”.

Aun así, hay al menos un oficial japonés —el gobernador de la prefectura de Okinawa, Onaga Takeshi— al que Mattis no ha impresionado. La pequeña prefectura soporta la mayor parte de la carga en lo que a presencia militar estadounidense se refiere, y el gobernador se quejó de que Mattis no abordara ninguno de los problemas sin resolver relacionados con las bases militares que dominan su comunidad.

Onaga ha condenado el acuerdo de Abe y Mattis de proseguir con sus planes para reubicar la base de la marina de Okinawa a una zona ecológicamente sensible:

El gobernador de Okinawa, Onaga Takeshi, considera “un insulto” el acuerdo al que han llegado Abe y Mattis [sobre reubicar la base de la marina de Okinawa].

“Monje guerrero”

Por ahora, parece que el nuevo secretario de defensa de los Estados Unidos se ha ganado el corazón de unos cuantos japoneses. Un aficionado al wrestling japonés alabó en Twitter el apodo de Mattis y su reputación como “monje guerrero”.

El apodo de “Mad Dog” que ostenta Mattis, el secretario de defensa, bien podría ser un apodo para un profesional del wrestling… Se parece a Dick Murdoch (otro profesional del wrestling). Además, Mattis tiene una reputación como “monje guerrero”. Es como si fuera un profesional del wrestling, jaja

No cabe duda de que los medios de comunicación japoneses han sacado provecho de la reputación de Mattis como “monje guerrero”, utilizando una traducción literal del término, tatakau shuudoshi (戦う修道士),  o “monje luchador”, escribiendo docenas de historias nuevas.

Un usuario de Twitter se planteó las connotaciones históricas actuales del término “monje guerrero” desde una perspectiva japonesa.

Quizá la traducción literal sea “monje guerrero”, pero en Japón sería más adecuado decir “sohei”, ¿¡no?! [Nota: en la época medieval de Japón, los grupos religiosos contrataban ejércitos privados formados por mercenarios para proteger su tierra y su propiedad; dichos mercenarios vestían el atuendo propio de un monje y recibían el nombre de souhei (僧兵)]. Podría decirse que al secretario de defensa lo ha contratado un mercenario de Estados Unidos.

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