¿Ves todos los idiomas arriba? Traducimos las historias de Global Voices para que los medios ciudadanos del mundo estén disponibles para todos.

Entérate más sobre Traducciones Lingua  »

En Uruguay, donde el aborto es legal, mandato judicial concede a un hombre derecho de impedir decisión de una mujer

Una mujer sostiene el cartel de la campaña a favor de legalizar el aboro en Montevideo en 2012. Foto de Érico Matos via Wikimedia. CC BY-SA 2.0.

Una chica conoce a un chico. Tienen una relación intermitente durante seis meses hasta que acuerdan entre ambos que ya no está funcionado. Puede sonar como un romance moderno común y corriente, salvo por el hecho de que al poco tiempo ella se entera de que está embarazada.

Es ahí donde las cosas se complican.

Luego de evaluar sus opciones y de hablar con su expareja, ella decide no continuar con el embarazo, pero cuando comienza el proceso de interrumpirlo –algo que la ley de Uruguay, su país, garantiza hasta la duodécima semana de embarazo– descubre que hay una demanda legal en su contra.

Su expareja quiso “proteger la vida de su hijo no nacido”, y con ayuda de una jueza, se decidió que “constitucionalmente” los derechos del feto prevalecen por sobre los derechos de la mujer. La orden legal llegó en un momento crítico, cuando el periodo de 12 semanas durante el cual el aborto es legal estaba a punto de terminar.

Poco después, la mujer –cuyo nombre no se ha revelado– tuvo un aborto espontáneo. Pero los debates continúan pues algunos medios de comunicación y algunas personas han arrojado dudas sobre el aborto espontáneo (incluso cuando las estadísticas muestran que los abortos espontáneos no son raros). Para este mujer, la lucha será ahora contra la jueza:

Me indigna porque su trabajo es hacer cumplir una ley que está vigente, que ya se debatió y que fue votada por los uruguayos.  […] Una decisión así te puede destrozar. Estas semanas fueron terribles, todo el mundo opinando sobre mi cuerpo. Una jueza me obligaba a tenerlo y encima a cargar con la culpa de que luego le dijeran a ese bebé: “Vos naciste porque una jueza lo ordenó, no porque tu madre te quisiera”.

El caso tiene a Uruguay debatiendo la intervención de un padre en un aborto. Cinco años después de que el entonces presidente José Mujica suscribiera y promulgara la ley que concedió a las mujeres el derecho de interrumpir los embarazos no deseados, ha prevalecido una decisión judicial. “Me siento ultrajada, es como que tu vida o tu decisión, lo que a vos te pase, lo que sentís o cómo vos estés a nadie le importa”, dijo la mujer en una entrevista de televisión para la cadena Telenoche.

Según el medio uruguayo El País, Pura Book Silva, la jueza detrás de la decisión que le dio la razón al padre del niño, justificó su resolución afirmando que “la ley (de aborto) no puede entenderse e interpretarse como una operación matemática” y que la justicia debe intervenir para defender “derechos de su hijo”. La jueza también sostuvo:

Toda persona tiene derecho a que se respete su vida. Este derecho estará protegido por la ley y, en general, a partir del momento de la concepción. Nadie puede ser privado de la vida arbitrariamente.

Cuestión de derechos

El caso ha dividido a los uruguayos. Una resolución judicial contra una ley constitucional. Los derechos de una mujer sobre su cuerpo contra los derechos de un feto. Es importante destacar que el camino hacia la legalización del aborto en Uruguay no ha sido fácil. La ley no fue aprobada unánimemente por el Senado en 2012, y un año después, grupos que intentaban anular la despenalización presionaron por un referéndum que al final no logró reunir apoyo popular.

El grupo de padres llamado “Todos por nuestro hijos” celebró la decisión de no “haberse dejado influenciar por la presión de determinados grupos sociales”, según el diario El Observador. Un representante del grupo declaró que también era cuestión de igualdad, y señaló el derecho del padre a decidir:

También le tenemos que dar la posibilidad al padre de tomar decisiones en esta problemática.

El ex secretario de Salud Leonel Briozzo, responsable de promover la ley en 2012, discrepa. Usó su cuenta de Twitter para expresar su opinión:

Sin embargo, la Asociación Nacional de Magistrados de Uruguay respaldó plenamente la decisión de la jueza. Según El Observador, justifican su posición defendiendo “la independencia de la judicatura”. Para la asociación, todas las decisiones judiciales se basan en “los hechos y en consonancia con el derecho”.

Aborto legal redujo mortalidad materna en Uruguay

Un estudio publicado en la Revista Internacional de Ginecología y Obstetricia en 2016 mostró que Uruguay es el país con la tasa más baja de mortalidad materna en América Latina. Según la Organizacion Mundial de la Salud (OMS), el país registra 14 muertes por cada 100,000 niños nacidos vivos. En 25 años, Uruguay disminuyó las tasas de mortalidad materna en 59.5 %. Hasta 2005, los abortos eran responsables del 37.5 % de esas muertes.

El estudio, realizado por el médico brasileño Anibal Faúndes, afirma que la principal causa de mortalidad de mujeres embarazdas en la década de 1990 en Uruguay era los abortos no seguros, causadas por “hemorragias y otras complicaciones”. En el primer año de legalización del aborto, se registraron 6,676 abortos en Uruguay y solamente una muerte: el caso de una mujer que recurrió a un proveedor clandestino para recibir ayuda.

Varias organizaciones que trabajan en la defensa de los derechos de la mujer suscribieron un manifiesto contra la decisión judicial. El manifiesto expresa que en Uruguay no hay una sola disposición que se refiera al “derecho del no nacido como sujeto de derecho” y que “todo obstáculo que se le ponga a las mujeres en su derecho a interrumpir el embarazo en las condiciones legalmente previstas, es una violación de sus derechos, de la que el Estado es responsable”.

En su entrevista de televisión, la mujer afectada reflexionó:

Seguirán abriendo puertas a que la mujer no tenga más derecho a decidir por su propia vida (…) Volvemos a antes, a que las mujeres decidan con una cuchara o con una percha y morirse desangrada. Es un retroceso moral a la mujer de que no sos dueña de decidir por su vida, no sos dueña de decidir por tu cuerpo y la ley está pero no es aplicable para vos (…) ¿Por qué le pueden poner un abogado a un feto cuando ni siquiera ha nacido y ni siquiera es objeto de derecho?

Inicie la conversación

Autores, por favor Conectarse »

Guías

  • Por favor trate a los demás con respeto. Comentarios conteniendo ofensas, obscenidades y ataque personales no serán aprobados.