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‘Hijas del bosque’ documenta cómo la educación brinda oportunidades a muchachas en Paraguay rural

Noche de luna llena en la Reserva Natural del Bosque Mbaracayú. Imagen en Flickr del usuario Jose A. Huertas (CC BY-NC-ND 2.0).

El bosque de Mbaracayú se ubica en un remoto lugar en Paraguay, formado por la cuenca alta y la Reserva Natural del Bosque de Mbaracayú. El lugar es un santuario para muchas especies en peligro y zona de biodiversidad.

Pero para quienes viven en la zona, la vida diaria puede ser un desaío. Ir al colegio, por ejemplo, no es fácil, los niños deben abrirse camino a través de tupida vegetación que controla los caminos y por la falta de recursos para educación y los prejuicios que la sociedad tiene contra la mujer.

En 2008, la Fundación Moisés Bertoni, ente que administra la reserva natural, fundó el Centro Educativo Mbaracayú as una iniciativa para ofrecer educación de calidad para muchachas que viven en y cerca de la reserva. Brinda grados de secundaria técnica en ciencias ambientales.

En torno a eso gira la película “Hijas del Bosque” de 2015, dirigda por Samantha Grant, que vive en San Francisco, California. El documental se exhibirá en el Décimo Festival Anual de Documentales de Sebastopol, que se llevará a cabo entre el 23 y 27 de marzo.

Mary Avilés, colaboradora de Global Voices, realizó un entrevista a la directora Samantha Grant sobre la película y sus objetivos.

Global Voices (GV): ¿De qué se trata “Hijas del bosque”?

Samantha Grant (SG): Daughters of the Forest tells the powerful, uplifting story of a small group of girls in one of the most remote forests left on earth who attend a radical high school where they learn to protect the threatened forest and forge a better future for themselves. Set in the untamed wilds of the Mbaracayú Reserve in rural Paraguay, this intimate verité documentary offers a rare glimpse of a disappearing world where timid girls grow into brave young women even as they are transformed by their unlikely friendships with one another. Filmed over the course of five years, we follow the girls from their humble homes in indigenous villages through the year after their graduation to see exactly how their revolutionary education has and will continue to impact their future lives.

Samantha Grant (SG): Hijas del bosque cuenta la poderosa y edificante historia de un grupo de chicas en una de las selvas más remotas del mundo que asisten a una secundaria donde aprenden a proteger el bosque amenazado y a forjar un mejor futuro para ellas. Ambientada en la parte agreste de la Reserva de Mbaracayú en el Paraguay rural, este documental íntimo brinda una mirada única de un mundo que desaparece donde niñas tímidas se convierten en valientes mujeres incluso en la transformación que les da su amistad. Se grabó en el curso de cinco años, y seguimos a las chicas desde sus humildes hogars en aldeas indígenas hasta después de su graduación para ver exactamente cómo impactó y sigue impactando su revolucionaria educación en sus vidas futuras.

GV: ¿Cuál es el principal mensaje de “Hijas del bosque”?

SG: The main message of the film is that if you give young women a chance by giving them an education, they can become valuable, contributing members of society because unlike the young men who receive an education and often end up taking their education to seek their fortune elsewhere, young women do not leave their home communities. Also, if you focus the education you are giving to these young women on the environment and the importance of preserving ancient forests, they will come up with innovative and productive ways of fighting deforestation — something that is not just a local problem. The devastatingly rapid and relentless deforestation of the forests of South America by international agricultural conglomerates is something that the entire world should be concerned about.

SG: El principal mensaje de la película es que si das oportunidades a muchachas por medio de educación, se convierten en valiosos miembros de la sociedad, porque a diferencia de los muchachos que reciben educación y a menudo terminan buscando fortuna en otro lugar, las jóvenes no dejan las comunidades donde viven. Además, si te concentras en la educación y les das a estas jóvenes el ambiente y la importancia de preserviar bosques antiguos, pensarán en maneras innovadoras y productivas de combatir la deforestación –que no es solamente un  problema local. La devastadoramente rápida y despiadada deforestación en Sudamérica por parte de conglomerados agrícolas internacionales es algo que debe preocupar a todo el mundo.

GV: ¿Qué te hizo decidir producir este documental?

SG: I was originally brought on to the project as a cinematographer because I was young, female, and Spanish fluent, and those were the minimum requirements necessary in order to connect with this community of young Spanish speaking girls. The producer of the film, who found out about the story when he did a previous profile of Martin Burt (the founder of the school) found me through his network of contacts and after a brief phone conversation I signed up for what I thought would be a fun and relatively short assignment. Then I met the girls, who are simply amazing. After a few days of shooting it was clear that my role was more than simply ‘cinematographer’ so the producer and I had a conversation and decided that I would have a bigger role. Over the course of the years we followed the girls, my role eventually grew to Director. Taking on a project that someone else has started is always a tricky thing to do, and this project was not without its challenges, but I decided to commit to this larger role as the Director because I believe in the project and I believe in the girls. Also, as a documentary filmmaker it's not often that you get the chance to tell an uplifting and inspiring story, so I jumped at the chance.

SG: Llegué originalmente al proyecto como directora de fotografía porque soy joven mujer y hablo español fluido, y esos eran los requisitos mínimos necesarios para conectarme con esta comunidad de muchachas hispanoparlantes. El productor de la película, que supo de la historia mientras hacía un perfil anterior de Martin Burt (fundador del colegio) me encontró a través de su red de contactos y luego de una breve conversación telefónica, me sumé a lo que sería una tarea divertida y relativamente corta. Entonces conocí a las chicas, que son simplemtente asombrosas. Pocos días despues en la filmación, quedó claro que mi rol ser más que simple ‘directora de fotografía’ así que conversé con el productor y decidí que tendría una mayor participación. En los años que seguimos a las chicas, mi rol aumentó hasta el de directora. Asumir un proyecto que otra persona empezó es siempre complicado, y este pryecto ha tenido sus dificultades, pero decidí comprometerme en un rol mayor como directora porque creo en el proyecto y creo en las chicas. Además, como realizadora de documentales no siempre tienes la oportunidad de contar una historia inspiradora y motivadora, así que la tomé.

GV: ¿Qué te sorprendió más de sus historias?

SG: What surprised me the most about these girls is how similar they are to all the other teenage girls here in the US. Despite the fact that they have grown up with such different circumstances than the majority of girls in the US, these girls are just the same as any other teenage girl you might run into in the US. They have the same hopes, dreams, fears and desires. They put pictures from magazines of teen heartthrobs next to their beds. They love to dance and listen to pop music. They giggle and gossip and watch TV. They like dressing up, wearing makeup, and now that they are at a school with satellite internet, they love keeping up with friends on Facebook.

SG: Lo que más me sorprendió de estas chicas es cómo se parecen a todas las adolescentes en Estados Unidos. A pesar de haber crecido en circunstancias tan diferentes que la mayoría de chicas en Estados Unidos, son iguales a cualquier otra adolescente con la que te puedas encontrar en Estados Unidos. Tienen las mismas esperanzas, sueños, temores y deseos. Ponen fotos de revistas de galanes adolescentes al lado de su cama. Les encanta bailar y escuchar música pop. Se ríen y chismean y ven televisión. Les encanta vesitrse elegantes, usar maquillaje y ahora que están en un colegio con internet, les encanta estar conectadas con sus amigos en Facebook.

GV: ¿Enfrentaste dificultades en la producción del documental?

SG: The process of making this film was exceedingly challenging — but then again every documentary has its challenges. That's what I love about this line of work — it's never boring and I am always asked to solve problems I could never have dreamed about when we started. Like when we were out on a shoot and a massive hurricane swept across the region and all the roads were washed out. We hunkered down in a shack and I used my raincoat to protect my camera. We ended up getting out that night, but there were a few hours there when our crew was planning to sleep in a pile on the wet dirt floor of this family shack until the roads were repaired. We simply enjoyed watching the rain and snuggled up with everyone there –including the family pigs and chickens who were brought inside for the storm. The intense heat, the unpredictable weather, the lack of infrastructure and reliable roads, and the intermittent supply of electricity all combined to make this quite an adventure from the production perspective, but the difficulties we faced in production were offset by the sheer magic of the place. And showing off this beautiful setting, a place most people will never have the opportunity to get to in their own lifetimes, is also one of the goals of the film.

SG: El proceso de hacer la película tuvo muchos desafíos —pero pasa con todos los documentales. Es lo que me encanta de este trabajo —nunca es aburrido y siempre me piden resolver problemas con los que jamás hubiera soñado cuando empecé. Como cuando estábamos en una toma y un enorme huracán arrasó la región y todos los caminos quedaron afectados. Nos agachamos en una cabaña y usé mi impermeable para proteger mi cámara. Al final, salimos esa noche, pero hubo un momento en que nuestro equipo planeaba dormir en una pila en el suelo de tierra mojada de la cabaña de esta familia hasta que arreglaran los caminos. Nos quedamos a disfrutar de la lluvia y nos acurrucamos con todos –hasta los cerdos y pollos que la familia metió a causa de la tormenta. El intenso calor, el clima impredecible, la falta de caminos que son poco confiables, más el intermitente suministro de electricidad, todo se combinó para hacer de esto toda una aventura desde la perspectiva de la producción, pero las dificultades que enfrentamos en producción fueron superados por la pura magia del lugar. Y mostrar ese bello ambiente, un lugar donde al que la mayoría no tendrá la oportunidad de ir, es también uno de los objetivos de la peícula.

GV: ¿Cuánto te tomó hacer el documental?

SG: About seven years. We started shooting with the girls in their home villages before the came to the school, then followed them for all three years of their time as students, and then went back a year after they graduated to see how their education had impacted their lives if at all. The last two years were spent fundraising and editing and now distributing. I'm thrilled to say that the film had a national broadcast on [American public broadcaster] PBS. It's also part of the Women of the World initiative, supported by the Ford Foundation and [US government agency] USAID which means that the film will not only broadcast internationally in 12 countries, but it will also be shown on the ground to rural communities using a mobile screening setup, in places that have been identified as ‘social change countries’ poised to accept a shift in the role of women and girls in their society. The hope is that this story can help these folks to see that girls can take on leadership roles if they are only educated and given a chance.

SG: Unos siete años. Empezamos a grabar con las chicas en sus aldeas antes de que fueran al colegio, luego las seguimos durante tres los años de su época de estudiantes y regresamos un año después de su graduación para ver el impacto que la educación había tenido en sus vidas, si es que lo tuvo. Los dos últimos años fueron para recaudar fondos y editar, y ahora distribuir. Me emociona decir que la película tuvo una proyección nacional en [la cadena pública estadounidense] PBS. Es también parte de la iniciativa Mujeres del Mundo, con apoyo de la Fundación Ford y USAID [agencia del gobierno estadounidense], lo que significa que se exhibirá internacionalmente en 12 países, y que se mostrará a comunidades rurales con una proyección móvil, en lugares que han sido identificado como ‘países de cambio social’ listos para aceptar un cambio en el rol de mujeres y niñas en su sociedad. La esperanza es que esta historia los ayude a ver que las muchachas pueden asumir roles de liderazgo si reciben educación y se les da la oportunidad.

GV: ¿Dónde se puede ver el documental?

SG: The documentary is touring the festival circuit right now and we will be starting our Campus and Community Screenings tour that will bring the film to college campuses and community centers around the US. If you are interested in setting up a screening, please contact us at info@gushproductions.com.

SG: El documental está recorriendo el circuito de festivales y empezaremos nuestro recorrido de proyecconies en universidades y comunidad que lo llevará por todo Estados Unidos. Si te interesa programar una exhibición, contáctanos en info@gushproductions.com.

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