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Luchando por una causa, no en contra: La cobertura mediática y el oleoducto Dakota Access

Protesta “Defendiendo Standing Rock” del 15 de noviembre de 2016. Foto tomada por la usuaria de Flickr Leslie Peterson (CC-BY-NC-2.0).

Este es un trabajo conjunto de Media Cloud y Global Voices NewsFrames

Escrito por Natalie Gyenes, Connie Moon Sehat, Sands Fish, Anushka Shah, Jonas Kaiser, Paola Villarreal, Simin Kargar, Cindy Bishop, Rahul Bhargava, Rob Faris y Ethan Zuckerman

Como parte de nuestra alianza con MediaCloud.org, este artículo también está disponible en el sitio web de MediaCloud.

El plazo límite para que los manifestantes de Standing Rock levantaran los campamentos instalados a lo largo del río Missouri se cumplió el 22 de febrero. El plazo para la evacuación venció a las 2 p.m., hora local, que coincide con un intento de dos años tendiente para la construcción del oleoducto Dakota Access (DAPL por su nombre en inglés), una tubería que recorre 1,172 millas (1,876 kilómetros) para transportar petróleo crudo de Dakota del Norte a Illinois. Representantes de aproximadamente 300 de las 566 tribus estadounidenses nativas reconocidas en Estados Unidos han participado activamente de la protesta en la reserva Standing Rock en Dakota del Norte desde abril de 2016.

El 5 de diciembre de 2016, los autodenominados protectores del agua y sus aliados celebraron el comunicado difundido por el Cuerpo de Ingenieros del Ejército de Estados Unidos, que negaba el permiso necesario para continuar con la obra del DAPL. La celebración duró poco; a cuatro días de su toma de mando, el presidente Trump firmó dos decretos en los que autoriza seguir adelante con la construcción del DAPL, así como también del oleoducto Keystone XL, proyectos que el expresidente Barack Obama había rechazado en noviembre de 2015.

Las facetas de este movimiento, que han sido cubiertas por los medios tradicionales y locales, son amplias –-complejas y variados desde el enfoque del rol de activistas de Shailene Woodley y Scarlett Johansson, hasta la participación de veteranos del ejército estadounidense como aliados, a derechos al agua de los pueblos indígenas y una conexión más general con el cambio climático. Los reportes periodísticos sobre asuntos como el DAPL pueden presentarse con diversas narrativas, y el encuadre elegido por los medios contribuye a determinar el modo en que como lectores y recopiladores de información, comprendemos un tema.

Para ilustrar la importancia del encuadre que los medios le dieron a la cobertura sobre el DAPL, hemos examinado dos maneras diferentes, y a veces contradictorias, en que se caracterizó a los participantes en la protesta: protectores vs. manifestantes. En general, aunque los medios tendieron a describir a los participantes como “manifestantes”, un análisis más profundo de la cobertura mediática de los acontecimientos muestra una historia más compleja, que plantea interrogantes acerca de la representación de la soberanía de los indígenas estadounidenses en el siglo XXI.

Protectores y manifestantes ¿Cuál visión de los acontecimientos?

“Nosotros somos protectores, no manifestantes”, declaró Iyuskin American Horse en agosto de 2016 mientras intentaba explicar sus esfuerzos para impedir la construcción del oleoducto. A pesar de esta y declaraciones similares, una mirada macro de la cobertura mediática muestra que esa no ha sido la manera en que la noticia tendió a retratar a los participantes de Standing Rock. Usando Media Cloud, una plataforma de análisis de medios de código abierto y datos abiertos desarrollada en el Berkman Klein Center for Internet & Society y el MIT Media Lab, hemos analizado la atención global de los medios, o el número total de historias que mencionaron el oleoducto Dakota Access a partir de una recopilación de 819 fuentes de medios digitales. Quedó claro que en el período comprendido entre comienzos de agosto y mediados de diciembre, el término “manifestante” fue favorecido más claramente por las fuentes periodísticas que “protector”:

Lenguaje elegido y frecuencia de uso de las palabras “manifestantes” vs. “protectores”.

Sin embargo, la atención principal en los manifestantes ofrece una estrecha visión de los acontecimientos –específicamente muestra picos en la cobertura periodística alrededor de octubre y noviembre– y no se corresponde con la profundidad y el incremento de la cobertura mediática general de los acontecimientos de Standing Rock.

Desde sus inicios en abril, los representantes del “campamento de los espíritus” en Standing Rock describieron sus esfuerzos como orientados a “proteger el agua”. La cobertura periodística importante recién comenzó meses más tarde, cuando los intentos por impedir la construcción del DAPL derivaron en un incremento del conflicto, arrestos y violencia.

Cobertura total de los sucesos de Standing Rock en los medios tradicionales, regionales, principales medios en línea, digitales y con intereses partidarios de Estados Unidos. (La cobertura del período abril-mayo 2016 que no se muestra en el gráfico fue casi ninguna por por día).

Numerosos acontecimientos que ocurrieron en septiembre condujeron a que se incluyeran otros temas, ajenos al encuadre de la ‘defensa del agua’. A pesar de los constantes casos judiciales relacionados con el oleoducto que expandieron las zonas de protección para incluir sitios sagrados dentro del territorio siux en disputa, la empresa a cargo de la obra del DAPL comenzó la construcción. Con la destrucción de sitios funerarios a principios de diciembre, los enfrentamientos se “tornaron violentos”, con incidentes protagonizados por perros guardianes y gas pimienta que se arrojó contra los manifestantes.

La responsabilidad última por los acontecimientos difiere según los relatos, pero este aumento de tensión también derivó en la expansión de la historia hasta incluir el asunto de la soberanía de los indígenas estadounidenses y la agenda internacional. Durante su discurso ante el Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas en Ginebra, Dave Archambault II, jefe del Consejo de la tribu siux de Standing Rock, apeló a su audiencia a colaborar para impedir que se construya el oleoducto, señalando que “las empresas petroleras y el gobierno estadouindense no ha podido respetar nuestros derechos soberanos”. El resultado: el 22 de septiembre, la Relatora especial de asuntos indígenas Victoria Tauli-Corpuz exhortó a Naciones Unidas a frenar la construcción del oleoducto y pidió que se respete el derecho de los pueblos originarios a ser consultados.

En noviembre, la incesante violencia y la constante atención internacional conllevaron una cobertura mediática ininterrumpida, a pesar de la proximidad del invierno. Una segunda declaración el 15 de noviembre de Maina Kiai, Relatora Especial de Naciones Unidas sobre el derecho a la libertad de reunión y asociación pacíficas, también pidió que se impidiera la construcción del oleoducto. La solicitud se centró en las “condiciones inhumanas y degradantes de detención” de alrededor de 400 personas, así como también en la “respuesta militarizada” a las protestas. Al menos, los acontecimientos no mostraron que quienes estaban trabajando en el terreno estuvieran escuchando: el 22 de noviembre, agentes de las fuerzas del orden justificaron el uso de cañones de agua contra los protectores en temperaturas bajo cero, además de gases lacrimógenos y balas de goma como medidas para “controlar a las multitudes” y los incendios en el zona.

La cobertura llegó a su pico máximo a comienzos de diciembre, cuando la interrupción de la construcción del oleoducto fue posible por medio de la dengación de un permiso del Cuerpo de Ingenieros, el 4 de diciembre.

Oleoducto nacional, pero cobertura periodística local y episódica

A pesar de que los asuntos en torno a Standing Rock al final ganaron atención internacional, esta atención llegó relativamente tarde. La cobertura periodística se inició en abril, pero fue poco frecuente y estuvo dominada por diarios locales o blogueros. Esta tendencia se mantuvo a lo largo del año. Examinando el modo en que los medios se enlazan unos a otros en línea, pudimos investigar a los que aportaron a la conversación sobre el DAPL en el ecosistema de medios digitales.

El siguiente mapa de red de enlaces muestra las fuentes citadas con mayor frecuencia dentro de esta conversación, así como una lista de los artículos más compartidos en las redes sociales. El mapa ilustra que las principales fuentes que impulsaron la conversación sobre los acontecimientos vinculados al DAPL no fueron los principales medios. En realidad, eran periódicos locales, como el Bismarck Tribune, que proporcionó cobertura en vivo. Los medios basados en hechos dedicados a la causa publicitar la perspectiva de Dakota Access como daplpipelinefacts.com, y medios activistas como Counter Currents News, continuaron cubriendo el movimiento. Estos mapas de red de enlaces, al ser representaciones de los hipervínculos, generalmente reflejan las fuentes que la gente percibe como autorizadas –la importancia de los medios locales en este mapa sugiere que la atención de los medios nacionales en la historia ha sido más bien episódica y no sostenida a lo largo del año.

Mapa de red de enlaces que representa gráficamente el comportamiento en materia de hipervínculos entre las fuentes que cubrieron los acontecimientos relacionados con DAPL.

Otro hallazgo interesante es la ausencia de Wikipedia como fuente frecuentemente enlazada. En varios de nuestros otros proyectos de investigación realizados utilizando Media Cloud, Wikipedia aparece en prácticamente todos los mapas de red, pues el artículo de Wikipedia a menudo es visto como fuente autorizada. Aquí, como se mencionó anteriormente, las principales autoridades en cuanto a la información son fuentes de noticias locales y medios que se basan en los hechos.

La naturaleza tardía y episódica de la cobertura de Standing Rock fue ilustrada también por la historia más popular en las redes sociales del período: la detención de la periodista de investigación Amy Goodman por sus reportajes sobre las protestas contra el DAPL.

Buzzsumo, una plataforma destinada a analizar medios sociales, muestra las historias más compartidas sobre el tema DAPL en Facebook (los términos de consulta continúan siendo los mismos que para la búsqueda usando Media Cloud: DAPL o (Dakota Y oleoducto).

De todas las historias publicadas en 2016 sobre el DAPL, aproximadamente el 4 % mencionaron a Amy Goodman. Sin embargo, la atención que le dedicaron a los informes de Goodman hacia octibre contribuyeron a aumentar la atención hacia Standing Rock en general, ya que su fama y visibilidad probablemente permitieron que algunos lectores conocieran sobre DAPL por primera vez. En cuanto a los contenidos compartidos con mayor frecuencia en las redes sociales, y comparando las diferencias con las historias enlazadas con más frecuencia en esta red de información, la cobertura de Amy Goodman también puede haber contribuido especialmente a la visibilidad de las acciones contra la construcción del DAPL.

Ausencia de narrativas claras y autoritatarias…

La ausencia de Wikipedia como fuente que aparezca hipervinculada con frecuencia parece indicar la dificultad de encontrar narrativas individuales sólidas en la cobertura de Standing Rock, algo que también detectamos al agrupar el lenguaje común usado por los diferentes medios de comunicación. Esto a veces puede ayudar a identificar cuáles son las narrativas dominantes en torno a DAPL en el ecosistema de medios digitales, y cuáles son las fuentes que cubren tales narrativas con más frecuencia. Para ilustrar estos agrupamientos, nos centramos en tres comunidades.

Una comunidad dentro de la cobertura mediática del DAPL que se centró en el estado, resultado y legalidad del asunto.

Se puede ver la multiplicidad de perspectivas y preocupaciones en la imagen anterior si se observa la comunidad de fuentes mediáticas que se centran en el estado, los resultados y la legalidad del asunto. Se puede ver que en la cobertura han participado activamente un conjunto diverso de medios, dedicados a la defensa del ambiente, libertades civiles, sitios activistas, medios locales, medios de comunidades originarias, medios nacionales, principalmente con tendencia de izquierda, lo que contribuyó a cierta complejidad en este panorama de medios.

Una comunidad dentro de la cobertura mediática del DAPL que se centró en la narrativa relacionada con el ‘ambiente’.

Con estas redes de información, también hemos podido identificar una comunidad de cobertura alrededor de las discusiones sobre el medioambiente. El mapa de lenguaje anterior identifica el foco de contenido de algunos medios que incluyen los términos “clima” “global”, “contaminación”, “renovables” y “ambiental”. La palabra “protectores” aparece también aquí, apuntando a una elección de estos medios de comunicación de presentar la etiqueta elegida por el movimiento.

Comunidad basada en hechos del DAPL, militar y gubernamental articulada a partir del lenguaje compartido.

Por último, otro agrupamiento según las palabras que usan surgió en torno a un grupo de fuentes enfocado en el ejército, que incluye al sitio web oficial del Ejército de Estados Unidos, así como también a justice.gov (que se muestra a continuación). Todas estas fuentes usan un lenguaje similar en su cobertura de los eventos del DAPL. Aunque importante, no genera sorpresa. Más significativa es la forma en que el sitio movimiento protector sacredstonecamp.org también utiliza algunos términos usados en los sitios militares y gubernamentales, como se ve a continuación. También ha sido hipervinculado con mayor frecuencia por daplpipelinefacts.com, una de las autoridades de medios más destacados para brindar información clave basada en hechos en la red de medios digitales, así como por sitios afines a los protectores tales como sacredstonecamp.org. Al fin y al cabo, esta combinación de fuentes representa un marco ‘de seguimiento’, donde las fuentes supervisan el lenguaje de las declaraciones oficiales y les responden usando las mismas palabras.

Más bien una contienda entre relatos

El refuerzo de la multiplicidad de comunidades y lenguajes compartidos fueron los temas diversos de los propios relatos. Usando gráficos modelo basados en algoritmos de minería de textos para resaltar las estructuras temáticas clave incluidas en los relatos periodísticos de la base de datos de Media Cloud, encontramos varias narrativas destacadas en diferentes momentos de 2016.

Gráfico modelo de los tópicos, que muestra la importancia de las diferentes narrativas a lo largo del tiempo.

Examinando el gráfico anterior, hemos logrado identificar que el relato que se centra en la energía, el gas, y en las mismas petroleras, representado por la línea roja, fue mucho más frecuente a principios de 2016. Este se hizo menos frecuente en abril de 2016, y fue reemplazado con numerosas historias acerca de los manifestantes de Standing Rock (línea azul). Es interesante que, en ese momento, el relato que reduce la brecha entre las propuestas relacionadas con el oleoducto y el cambio climático global fue significativamente menor (línea morada), así como también la narrativa que hace foco en el derecho al agua (línea azul-verde).

¿Y la narrativa que los presenta como protectores? Como se muestra en esta representación de red de términos dominantes en torno a los sucesos de Standing Rock de noviembre de 2016, la noción de protectores finalmente se convirtió en una característica significativa de la cobertura mediática. Además de la diversificación de las identidades tribales (junto con el uso de los términos nativo o indígena estadounidense) hacia noviembre, también podemos ver cómo los medios se esforzaban para encontrar otras maneras de definir a los miembros de los campamentos de Standing Rock:

Noviembre de 2016: Mapa de red del análisis de los medios más prolíficos y de la contienda acerca del uso de los términos activistas, protectores, manifestantes.

Este gráfico muestra cómo los medios que mayor cobertura le dieron a los eventos del DAPL en realidad empleaban el término protectores más que manifestantes (el término protector estaba más estrechamente asociado con un conjunto de medios que se solidarizaron con los integrantes de los campamentos, como Democracy Now, en comparación con otros como el Wall Street Journal). Pero, tal vez en un intento de distanciarse del debate, muchas organizaciones optaron también por emplear el término activista.

¿Por qué es importante la diferencia de encuadre entre “protector” y “manifestante”?

A primera vista, una visión de alto nivel de la cobertura mediática de los sucesos de Standing Rock en la segunda mitad de 2016 muestra una tendencia a caracterizar a los participantes como manifestantes. Pero examinando en mayor detalle, encontramos con otros factores en juego. Un análisis más profundo de la cobertura global de los acontecimientos de Standing Rock revela las contradicciones y polémicas en torno al relato: el enfoque tardío y episódico de los enfrentamientos, mayor atención local que nacional, y la existencia de múltiples comunidades con un lenguaje compartido que no permiten que surja un conjunto de narrativas autoritativas.

Aunque la caracterización de los participantes como manifestantes sin duda permitió una mayor cobertura mediática en la última parte del año, especialmente a medida que los eventos se tornaron más violentos, privilegió una mirada de los acontecimientos construida en torno a la noción de resistencia. Los intentos por caracterizar las actividades relacionadas con Standing Rock como impulsadas por “manifestantes contrarios a la explotación de los recursos energéticos”, por ejemplo, posibilitó una interpretación de los acontecimientos que se centró casi exclusivamente en los aspectos ambientales en comparación con la resistencia en un sentido más amplio. Por otra parte, el lenguaje de los protectores va más allá de un argumento semántico y busca enfatizar que estos individuos y las comunidades estaban luchando por una causa, y no contra alguien o algo.

A fin de cuentas, tal vez la cobertura mediática –que incluye la falta de atención inicial y las luchas en torno al relato– refleja la situación de nuestra inexperiencia nacional en materia de debates sobre la soberanía indígena estadounidense. La cuestión de la soberanía incluye el derecho a elegir los términos y significados últimos en la disputa por el oleoducto. En el transcurso de 2016, quedó claro que la elección de la palabra “protector” privilegió el derecho de los siux, y de todas las tribus nativas norteamericanas a definir el sentido mismo de su actividad como “protección” en lugar de “protesta”, y en última instancia su legítimo derecho a ser consultadas sobre cuestiones vinculadas con sus tierras.

La consulta, como derecho soberano, en ocasiones puede incluir decisiones relacionadas con aceptar o no riesgos ambientales y también debe tener en cuenta la diversidad de opiniones de los representantes de las tribus incluso en lo que respecta al DAPL (como la convocatoria de Archambault a activistas y protectores para que volvieran a casa después de que la obra fue suspendida a principios de diciembre). El aumento de la importancia de la palabra “protector” en el lenguaje usado por los medios a fines del año pasado nos permite esperar que, independientemente del resultado de la obra del DAPL, quienes participaron en los campamentos de Standing Rock, y los artículos periodísticos que se escribieron al respecto, han contribuido a que los ciudadanos de Estados Unidos reflexionaran acerca de la permanente vigencia de las cuestiones territoriales para los pueblos originarios estadounidenses. La cobertura periodística futura podría seguir siendo de ayuda para que reflexionemos con mayor profundidad y complejidad acerca de cuestiones relacionadas con la soberanía tribal.

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