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Asesinato de mujer policía deja a Trinidad y Tobago con más preguntas que respuestas

Captura de pantalla de un video de YouTube en homenaje a la policía asesinada, Nyasha Joseph.

La búsqueda de Nyasha Joseph, agente de policía que recientemente había desaparecido, tuvo un perturbador aunque no totalmente inesperado desenlace. El miércoles 15 de marzo del 2017, un pescador trinitense descubrió un cuerpo en el Golfo de Paria; se confirmó posteriormente que se trataba de Joseph, de 22 años. Hay un hombre bajo custodia policial en relación a su asesinato, que, según sospechan los agentes, derivó de una disputa doméstica.

Sin embargo, la autopsia del jueves 16 no proporcionó resultados concluyentes con respecto a la causa de la muerte.

Esta es una historia demasiado familiar, tanto en Trinidad y Tobago como en la región. En un estudio de 2013 sobre el Crimen y la Violencia en Trinidad y Tobago del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) –parte de un informe más amplio de la organización sobre el crimen y la violencia en el Caribe– descubrió que, aunque un número relativamente bajo (1,7%) de todos los casos informados de violencia doméstica terminaron en asesinato, “la incidencia de la violencia doméstica en Trinidad y Tobago es casi con toda probabilidad más alta de los que indican las estadísticas oficiales”. El estudio estimó que son, quizá, 6,3 veces más altas que las cifras indicadas en los datos de delincuencia oficiales.

El informe también se refirió a otra investigación, que descubrió que “más de un cuarto de hombres en el corredor de la muerte en Trinidad y Tobago están acusados de asesinar a sus esposas, novias, o parejas de hecho”.

¿Cuántas más?

Los usuarios de las redes sociales han sido muy abiertos sobre el asesinato de Joseph, al igual que con muchos incidentes de violencia de género que el país ha estado enfrentando. Haciendo hincapié en la tendencia de la sociedad de culpar a la víctima, la popular web de noticias Wired868 se preguntó cuántos asesinatos más se necesatarán para romper la ilusión de Trinidad y Tobago:

The point is not whether or not the criminal can get hold of a potential victim. Surely it ought to be whether the law can get hold of the criminal—or is even trying to.

The wolves are not even bothering with sheep’s clothing anymore. And even police are not off-limits. The only ones engaged in self-delusion at present is the public.

El punto no es si el criminal pueda o no encontrar una víctima potencial. Tendría que ser si la ley puede o no llegar a atrapar al criminal, si es que lo está intentando siquiera.

Los lobos ni siquiera se molestan ya en vestirse de corderos. Y ni las policías están fuera de los límites. El único sumergida en autoengaño es el público.

El artículo fue bastante duro sobre su falta de fe en el servicio policial:

Besides distributing speeding tickets and assisting wreckers, what does the police do effectively? Why even bother with the charade anymore?

Instead of looking us square in the eye and insisting that ‘officers are working assiduously to bring the perpetrators to justice’, acting Police Commissioner Stephen Williams might as well tell Trinidad and Tobago: ‘Your guess about what we should do now is as good as mine!’

Además de repartir multas por exceso de velocidad, y asistir a los camiones remolcadores, ¿qué hace la policía de forma efectiva? ¿Por qué seguir molestarse con esta farsa?

En lugar de mirarnos a los ojos e insistir en que los ‘agentes están trabajando diligentemente para llevar a los autores ante la justicia’, el Comisionado de Policía interino Stephen Williams bien podría decir a Trinidad y Tobago: ‘¡Su opinión sobre lo que deberíamos hacer es tan buena como la mía!’

‘¿Dónde están los hombres?’

En Twitter y otras redes sociales, gran parte de la discusión pública  se centró en el tema recurrente de cómo son socializados los hombres caribeños:

¿Está la cultura masculina aquí, y los hombres que la conforman, lista ya para admitir algo está muy, muy mal?

En Facebook, la activista de las mujeres Tillah Willah se preguntó:

Where are the men in this conversation?
Where are the men taking action? Where are the men demanding better of other men?
Where are the men urging other men to learn to let go?
Where are the men calling our their men friends for their violent language and behavior?
Why are women expected to solve this?
WHERE ARE THE MEN?

¿Dónde están los hombres en esta conversación?
¿Dónde están los hombres tomando acción? ¿Dónde están los hombres exigiendo más y mejor de otros hombres?
¿Dónde están los hombres urgiendo a otros hombres a aprender a dejar ir?
¿Dónde están los hombres regañando a sus amigos varones por su comportamiento y lenguage violento?
¿Por qué se espera que sean las mujeres las que solucionen esto?
¿DÓNDE ESTÁN LOS HOMBRES?

Algunos hombres contestaron. En Facebook, el usuario Raymond Edwards se unió a la llamada al cambio:

Another confirmed death that may turn out to be a Domestic-Violence incident.
Men: please leave our women alone!
Men: Control your emotions and ask for help if you do not think you can
Men: For !#@k sake
MAN UP!
Be a REAL MAN

Otra muerte confirmada que puede resultar ser un incidente de violencia doméstica.
Hombres: por favor, ¡dejen en paz a nuestras mujeres!
Hombres: controlen sus emociones y pidan ayuda si no creen que pueden.
Hombres: ca**jo
¡Pónganle valor!
Sé un HOMBRE DE VERDAD

Respondiendo directamente a la pregunta de Tillah Willah, Taran Rampersad dijo que quería tener una conversación diferente:

It's not a trivialization of what empirical evidence there is: The latest constable killed in Trinidad and Tobago – a WPC, her legal title, is unfortunately the flavor of the week of Crime in Trinidad and Tobago. And violence against women, too, is at issue with 56,744 court matters for protection orders in the last 2 years in this dual island country.

And I already, in a separate update, asked why a legal title would HAVE ‘W’ in it to designate someone as someone with ovaries when they do the job of a Police Constable – something that by itself shows a lot if one were to actually think about it. But not everyone thinks about it. That's part of the problem.

The conversation I would want to have is not about women alone, but crime in general. About corruption. A lack of empathy. […] So the conversation that I think should be had isn't about women specifically. It's about society in general. […] Gender politics be damned, this isn't about gender. This is about people, and I say that because women are people too.

No es una trivialización de las pruebas empíricas que hay: la última oficial de policía muerta en Trinidad y Tobago: una policía, su título legal, es desafortunadamente el condimento de la semana del crimen en Trinidad y Tobago. Y la violencia contra las mujeres, también, es un problema con 56.744 peticiones judiciales de protección en los últimos dos años en este país de dos islas.

Yo ya pregunté, en actualización aparte, por qué un título legal tiene la ‘M’ [de mujer] para designar a alguien como con ovarios cuando hace el trabajo de un agente de policía: algo que muestra mucho si realmente lo piensas. Pero no todo el mundo lo piensa. Es parte del problema.

La conversación que a mí me gustaría tener no es solo sobre mujeres, sino sobre el crimen en general. Sobre corrupción. Una falta de empatía. […] Así que la conversación que creo que deberíamos tener no es específicamente sobre mujeres. Es sobre la sociedad en general. […] Al diablo las políticas de género, esto no es sobre género. Esto es sobre las personas, y digo esto porque las mujeres también son personas.

‘¿Dónde está Womantra?’

Como era de esperar, hubo varias actualizaciones de estado mordaces en Facebook señalando a Womantra, grupo de presión regional que se centra en la defensa de las justicia de género. Ya antes, el grupo ha sido criticado por hablar solo en temas que les eran convenientes. No obstante, Teocah Arieal Ainka Dove controló esa marejada muy rápido:

Instead of asking WHERE IS WOMANTRA
Look in the mirror and ask yourselves ‘WHERE AM I’ […] For months, some of you ill-informed, ignorant humans have been peddling a narrative that ‘Womantra only speaks up for high coloured women’ (NEWS FLASH: They are all women of colour) or ‘Womantra only talking now because they want publicity’. […]

WOMANTRA is doing their part, various Women's Groups are doing their part! It is time you stop asking what they are doing, as though in your estimation they are not ‘doing enough’ and do YOUR PART!

En lugar de preguntar DÓNDE ESTÁ WOMANTRA
Miren en el espejo y pregúntense ‘DÓNDE ESTOY YO’ […] Durante meses, algunos, malinformados e ignorantes humanos, han estado vendiendo la historia de que ‘Womantra solo habla por las mujeres de color’ (ÚLTIMA HORA: todas son mujeres de color) o que ‘Womantra solo habla ahora porque quiere publicidad’. […]

WOMANTRA está haciendo su parte, ¡varios grupos de mujeres están haciendo su parte! Es hora de que pares de preguntarte qué están haciendo, como si en tu opinión no estuviesen ‘haciendo suficiente’ y hagas ¡tu parte!

También en Facebook, Kathryn Stollmeyer Wight coincidió:

Shame on anyone on FB speaking out against Womantra. Against any group crying for justice. I am so fed up of our smug men, & yes, women, in this country who lash out with great authority from behind their laptops.
Get off your arses & stop the killing of our people.
Not easy eh?

Vergüenza debería darle a todo el que esté en Facebook habando en contra de Womantra. En contra de cualquier grupo que pide justicia. Estoy tan harta de nuestros prepotentes hombres y, sí, mujeres, en este país, que arremeten con gran autoridad desde detrás de sus computadoras.
Levanten el trasero y detengan los asesinatos de nuestra gente.
No es fácil, ¿eh?

¿Qué hacer?

Incluso cuando el ministro de Seguridad Nacional urgió a los trinitenses a no perder la esperanza ante el crimen violento, ya que sería el equivalente a “morir nosotros mismos”, muchos internautas –particularmente mujeres– estaban preocupados por que esta tendencia acabase llegándoles a ellos. Stollmeyer Wight, como tantos otros, no tenía idea de qué hacer:

Should we march as if we have never marched before? Write to the newspapers as though for the first time, hoping this would help stop the bloodshed?
Pray? […] Do we take this cry for justice to parliament, to the corridors of so called power, to watch those empty heads bowed, avoiding our eyes, preening for the camera, secretly counting the money they buy our votes with?
I do not have any of the answers, but I fear far worse.
Another sister, daughter, mother is gone & ‘doh fool yuh fat’, any one of us could be next.

¿Deberíamos marchar como si nunca lo hubiésemos hecho? ¿Escribir a los periódicos como si fuese la primera vez, esperando que esto pare el derrame de sangre?
¿Rezar? […] ¿Llevamos esta llamada por la justicia al Parlamento, a los pasillos del llamado poder, para ver a esas cabezas huecas inclinadas, evadiendo nuestros ojos, arreglándose para las cámaras, contando en secreto el dinero con el que compran nuestros votos?
No tengo ninguna de las respuestas, pero temo algo mucho peor.
Otra hermana, hija, madre se va y no te engañes, cualquiera de nosotras podría ser la siguiente.

Patricia Worrell, mientras tanto, tuvo unas palabras para el Comisario de Policía Stephen Williams:

I hear the anger in your voice over the murder of WPC Joseph. […] I understand your pain. Believe me, I do. She was one of yours – one of your family – and she has been irredeemably harmed.
But you see, sir, Nyasha Joseph was a woman before she was a police officer. As I am. As so many of my friends and family are. And I feel your pain because before she was one of yours, she was one of ours.
And because I and my sisters have been feeling traumatized for a long, long time, sir. Now, we embrace our sister in her violent death, shed tears, acknowledge our anger, and move on.
As we must, repeatedly, because generally speaking, you and those who work with you never seem to be quite as traumatized when the rest of us fall….. in OUR tribe, CoP Williams, WPC Joseph is simply another fallen sister, whose life is one of the latest to be sacrificed……And we have learned through bitter experience that generally, we can expect nothing significant or useful from you.

He oído el enfado en su voz al saber del asesinato de la Agente Joseph. […] Entiendo su dolor. Créame, lo entiendo. Era una de los suyos, de su familia, y se la ha dañado de forma irreparable.
Pero ¿sabe, señor?, Nyasha Joseph era mujer antes que agente de policía. Como yo. Como tantas amigas y familiares mías. Y siento su dolor porque antes de que ella fuese una de los suyos, era una de las nuestras.
Y porque yo y mis hermanas nos hemos sentido traumatizadas durante mucho, mucho tiempo, señor. Ahora, abrazamos a nuestra hermana en su violenta muerte, derramamos lágrimas, reconocemos nuestro enfado, y seguimos adelante.
Como debemos hacer, una y otra vez, porque hablando en general, usted y los que trabaja con usted nunca parecen tan traumatizados cuando el resto de nosotras cae… en NUESTRA tribu, comisario Williams, la agente Joseph es simplemente otra hermana caída, cuya vida es una de las últimas sacrificadas…Y hemos aprendido a través de la amrga experiencia que, generalmente, no podemos esperar nada significativo ni útil de ustedes.

¿Legislación para las redes sociales?

Otra faceta de la discusión del crimen violento es la discusión de reformar la Ley de Cribercrimen del país para evitar que los que “abusan” de las redes sociales publiquen imágenes desagradables e información sin verificar, posición que el ministro de Seguridad Nacional asumió después de que se descubrió el cuerpo de Joseph y las imágenes empezasen a inundar los medios digitales.

Esas acciones, sobre todo luz de los acontecimientos en otras partes de la región, están creando preocupaciones sobre los nuevos desafíos que pueden enfrentar los activistas ante la creciente vigilancia del discurso y la expresión por parte de la ‘legislación del cibercrimen’.

Mientras tanto, las mujeres siguen adelante con dificultad. La poetisa trinitense Shivanee Ramlochan citó el poema de Hanif Willis-Abdurraqib, Sunday’ (Domingo), para resaltar un punto:

I will survive my grief, amen.
I have run into the darkness and arrived in the morning still living, amen.
I have made my home anywhere I still have a name, amen.
I swear that they cannot kill us all
amen.

Sobreviviré a mi pena, amén.
He corrido en la oscuridad y llegado a la mañana aún viva, amén.
He convertido en hogar todo lugar en el que aún tengo un nombre, amén.
Juro que no pueden matarnos a todas
Amén.

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