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Nacionalistas extremos emiratíes acosan a defensores de derechos humanos en Twitter

Detrás de los ostentosos rascacielos de los Emiratos Árabes Unidos, hay una tendencia persistente de violaciones de los derechos humanos. Foto de L Constantino via Wikimedia (CC BY-SA 4.0).

Cuando sus partidarios comenzaron a tuitear sobre la detención del defensor de los derechos humanos emiratí Ahmed Mansoor a finales de marzo, muchos fueron rápidamente nombrados y avergonzados en Twitter por defender a un “traidor que merece morir”.

Estas respuestas provienen de cuentas que parecen pertenecer a ciudadanos emiratíes, la mayoría con nombres de usuario típicamente femeninos. Sus cuentas no tienen fotos que las identifiquen y sus publicaciones de Twitter están compuestas de tuits y retuits de línea nacionalista extrema, contra la Hermandad Musulmana y antiiraní, junto con algunas citas y recitaciones religiosas.

La discusión en línea sobre Mansoor y las personas que participan –tanto del lado de la sociedad civil como a favor del gobierno– revela mucho sobre el conflicto en curso entre los defensores de derechos humanos y nacionalistas extremos en Emiratos Árabes Unidos.

Uno escribió: “Ten un poco de respeto y quédate callado. Un traidor y un perro como él merece ser torturado y morir… “.

“No te molestes en defender a traidores como él, no te beneficiará”, dijo otro.*

En 2011, Ahmed Mansoor fue encarcelado por insultar a los líderes de los Emiratos Árabes Unidos. Foto: Fundación Martin Ennals, vía Citizen Lab.

Ahmed Mansoor es un defensor de derechos humanos de los Emiratos Árabes Unidos que recibió el Premio Martin Ennals para defensores de los derechos humanos en 2015. Después de la “Primavera Árabe”, Mansoor hizo campaña por reformas democráticas en los Emiratos Árabes Unidos y firmó una petición en favor de la democracia, por lo que fue encarcelado con otras cuatro personas en lo que se conoció como el caso de los “Cinco de los Emiratos Árabes Unidos”. Después de su liberación, Mansoor se convirtió en el blanco de ataques dentro y fuera de Internet. El 20 de marzo, Mansoor tuiteó sobre el encarcelamiento ilegal de Oussama Najjar, otro defensor de derechos humanos que está bajo custodia policial, a pesar de haber cumplido su condena de prisión.

La policía emirati allanó la casa de Ahmed a la 1 de la mañana del 20 de marzo y realizó una búsqueda hasta las primeras horas de la madrugada, cuando lo arrestaron. WAM, la agencia oficial de noticias emiratí, citó al fiscal que dijo que habían detenido a Mansoor “en espera de más investigación”. El paradero de Mansoor ha sido desconocido desde entonces.

Los amigos de Mansoor difundieron la noticia de su detención en las redes sociales, y varios medios de comunicación en línea y grupos de derechos humanos informaron sobre el incidente. En los días que siguieron, hubo una disputa entre los partidarios de Mansoor y los del gobierno.

Los voluntarios de Global Voices analizaron esas interacciones en línea en Twitter usando Mecodify, herramienta de análisis de medios sociales de código abierto. Los resultados, presentados a continuación, ilustran el poder y la influencia de los comentaristas en línea progubernamentales en la formulación de la narrativa a su favor.

Analizamos tuits de cuentas a favor de Mansoor y a favor del gobierno después de la detención del 20 al 23 de marzo, tanto en Inglés y árabe.

Aquí están las etiquetas más populares de ambos lados y los resultados de su alcance e impacto, seguido de un análisis de cada uno:

La siguiente etiqueta ha estado dominado por partidarios del gobierno y propaga la narrativa de que Ahmed Mansoor es un traidor porque critica a los Emiratos Árabes Undos, especialmente fuera de su país. Algunos de los tuits le desean la muerte a Mansoor. Muchos de los tuits más influyentes vienen de cuentas que parecen pertenecer a empleados del gobierno o afiliados. Los otros son partidarios extremos del gobierno.

Una de las cuentas más influyentes que utiliza la etiqueta  pertenece al doctor Ali Al Noaimi. En su biografía de Twitter se presenta como académico, activista de la sociedad civil, redactor en jefe de la red de noticias Al-Ain, presidente de Hedayah, foro de lucha contra el terrorismo y extremismo violento, y director de la Junta de Educación de Abu Dhabi.

Captira de pantalla de Twitter. Dice: “Mientras que Emiratos Árabes Unidos se jacta de sus logros a nivel regional e internacional, algunos se han especializado en fabricar mentiras al respecto”.

La etiqueta #Ahmed_Mansoor fue utilizada por algunos medios de comunicación que querían parecer imparciales. También se utilizó para difundir las noticias de la detención por parte de organizaciones de derechos humanos y activistas en combinación con otras etiquetas que condenaban la detención. Los comentaristas del gobierno también la combinaron con otras para condenar a Mansoor y aplaudir el arresto.

La etiqueta #Where_is_Ahmed se traduce como “dónde está Ahmed” y la están usando amigos y activistas para preguntar por el paradero de Ahmed. Algunos partidarios del gobierno la usaron para burlarse de Ahmed y sus partidarios tratando de adivinar su paradero usando adivinanzas, videos y memes.

Las diez primeras cuentas que obtuvieron la mayoría de los retuits  parecen pertenecer a emiratíes nacionalistas radicales que trabajan como funcionarios con el gobierno o con sus afiliados.

El análisis ilustra claramente quién está dominando la narrativa en línea en los Emiratos Árabes Unidos. Los actores estatales y no estatales utilizan la técnica de ahogar y envenenar las etiquetas para reforzar los mensajes progubernamentales y desviar la atención de los graves problemas de derechos humanos. Al dominar esta discusión, proyectan la fuerza y la popularidad de su narrativa, facilitando la fabricación del consentimiento de emiratíes y no emiratís en torno a sus puntos de vista. Sin embargo, vale la pena señalar que en el caso de los Emiratos Árabes Unidos, los comentaristas progubernamentales son muy activos en las redes sociales y muchos parecen estar haciéndolo por convicción y pura voluntad.

Los defensores de los derechos humanos en los Emiratos Árabes Undos no están solos

Los Emiratos Árabes Unidos no son únicos en este sentido. Ya no es raro que los gobiernos mantengan una sólida presencia en línea –al igual que los actores de la sociedad civil, comprenden el poder de Internet en la formación de la opinión pública y en la manipulación del discurso político. Las técnicas utilizadas varían e incluyen campañas de spam, identidades falsas y cuentas que se unen a bases de partidarios a favor del gobierno, propaganda tradicional, materiales mediáticos fabricados, nombrar y avergonzar, entre otros.

Estados Unidos ha utilizado estas técnicas en su Operación Voz Seria para difundir la propaganda proestadounidense en el extranjero. La agencia de vigilancia británica GCHQ ha desarrollado herramientas encubiertas para difundir propaganda y desinformación y atacar a activistas en línea. Los ejércitos de trolles de Rusia también han empujado la narrativa progubernamental y han atacado a los disidentes. Lo mismo ocurre con el Partido de los Cincuenta Centavos de China.

Los países de Oriente Medio no quedan muy atrás. Estas prácticas se han identificado en Bahréin, Arabia Saudita, Egipto y Siria. El Ejército Electrónico Sirio es conocido por los ataques cibernéticos contra estados y actores no estatales opuestos al régimen sirio. Combinan tácticas que apuntan a los activistas en línea, pero también dependen en gran medida de ataques físicos como detenciones, tortura y daños físicos, lo que lleva a una fuerte cultura de autocensura para los disidentes en estos países.

A menudo ayudados por entidades occidentales y vastos recursos, los países del Golfo están tratando de dar forma a la narrativa a su favor a través de técnicas avanzadas que combinan la mensajería pública y privada, junto con la vigilancia técnica. El grupo de investigación independiente Bahrain Watch compiló una extensa lista de empresas de relaciones públicas (la mayoría británicas) que trabajan para mejorar la imagen del gobierno, recopilar información sobre activistas en línea y crear perfiles falsos para infiltrar círculos de activistas. También hay pruebas de que los Emiratos Árabes Unidos está buscando construir un sistema de vigilancia interna con la ayuda de Darkmatter, una empresa de seguridad cibernética.

El caso de Ahmed Mansoor encarna perfectamente este conflicto en línea. Los enormes recursos dedicados a mantener una presencia en línea junto con las técnicas de intimidación y persecución fuera de internet han demostrado ser eficaces para marginar la presencia de la sociedad civil en el espacio digital. Este espacio digital es muy necesario en medio de la contracción de los espacios físicos en esos países. Pero queda por ver si la sociedad civil de Medio Oriente y el Norte de África puede amplificar sus voces para superar estos obstáculos y recuperar sus espacios digitales.

* Nota del editor: En un esfuerzo por minimizar el acoso de los más afectados por estas campañas de Twitter, elegimos eliminar los nombres y las URL de la cuenta de algunos usuarios a los que se hace referencia.

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