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Cesión de islas egipcias: Entre dinero, legitimidad e indignación pública

Abdelfatah Al-Sisi, presidente de Egipto, durante una reunión celebrada en el Pentágono, Washington D.C., el 5 de abril de 2017. Foto de Amber I. Smith para el Departamento de Defensa de Estados Unidos, publicada en Flickr. CC BY 2.0.

Tras su llegada oficial a poder en 2014, el presidente Al-Sisi y su gobierno han restringido las libertades democráticas, endurecido el control sobre las plataformas de prensa y limitado el papel de la sociedad civil.

Su última demostración de poder ha sido el traspaso a Arabia Saudita de la propiedad de las islas Tiran y Sanafir, situadas en el mar Rojo, operación aprobada recientemente por el Parlamento a pesar de las irregularidades detectadas en el proceso.

La soberanía de Egipto sobre las islas Tiran y Sanafir ha generado una fuerte controversia pública desde que el rey saudita Salmán bin Abdulaziz se reunió con Sisi en 2016 en El Cairo. El reino del petróleo se comprometió a entregar millones de dólares en ayudas e inversiones, se firmó un acuerdo bilateral para establecer una zona industrial en Egipto y se anunció una serie de pactos entre los dos países.

Dadas las dificultades económicas por las que atraviesa Egipto, este dinero ha sido un motivo fundamental para que Sisi y su corte prodigaran a su aliado saudita con una sustanciosa retribución: dos islas en un punto estratégico del mar Rojo.

El acuerdo inicial provocó el clamor popular y miles de egipcios tomaron las calles, para pedir a Sisi que se retractara al tiempo que le acusaban de «vender» los territorios. Las protestas ─ya significativas por sí mismas, dado el menguante espacio que Egipto concede a las asambleas pacíficas─ parecieron funcionar, y en junio de 2016, el Tribunal de Justicia Administrativa de Egipto bloqueó los planes para transferir las islas.

Ese veredicto se vio reforzado por el Tribunal Supremo Administrativo de Egipto en enero de 2017. La sentencia expone:

أخيرا، قد وقر واستقر في عقيدة المحكمة، أن سيادة مصر على جزيرتي تيران وصنافير مقطوعٌ بها، وأن دخول الجزيرتين ضمن الأراضي المصرية ما انفك راجحا رجحانا يسمو إلى اليقين، ذلك كأثر لسيادتها المستقرة من ناحية، وأن الحكومة لم تقدم ثمة وثيقة أو شيء آخر يغير أو ينال من هذا الأمر.

Finalmente, y así lo ha establecido el tribunal, la soberanía de Egipto sobre las islas de Tiran y Sanafir es incuestionable, y la inclusión de ambas islas dentro de las fronteras egipcias es una certeza. Esta certeza es el resultado, por una parte, de su soberanía estable, y por otra, de que el Gobierno no presentara ninguna documentación u otras evidencias que prueben lo contrario.

No obstante, este triunfo popular no duró mucho. «El Gobierno ha decidido, bajo presión de Arabia Saudita, continuar con la cesión, valiéndose del Parlamento tras urdir una serie de arreglos con el fin de asegurar que el trato será aprobado», explicó el periódico independiente Mada Masr.

Aunque el acuerdo requirió la aprobación de más de 500 parlamentarios, de un total de 596 con derecho a voto, como señaló Mada Masr, la aplastante victoria fue un sencillo logro para el Gobierno.

El 14 de junio, el Parlamento egipcio dio su consentimiento a los planes de cesión. El portavoz de la Cámara de Representantes, Ali Abdelaal, declaró: «Anuncio la aprobación final de la cámara al acuerdo de demarcación marítima firmado con Arabia Saudita el 8 de abril de 2016».

Para conseguir los votos, recurrieron a «presiones, chantajes y serias amenazas a la seguridad de los parlamentarios determinados a rechazar el acuerdo», según dijo una fuente parlamentaria a Mada Masr, poniendo como condición la de mantener su anonimato.

La presión para seguir adelante con la cesión de las islas, a pesar de las dos sentencias judiciales y la evidente indignación popular, es una preocupante señal de la desconsideración de Sisi por el Poder Judicial y el pueblo, además de una política peligrosa. Egipto tiene previstas elecciones presidenciales en 2018, y sus críticos lo acusan de abusar del poder y traicionar los deseos del país con esa operación. Las islas podrían acabar siendo un símbolo no solo de la soberanía egipcia, sino de la propia legitimidad de Sisi.

«Cuando vendes tu país, cuando vendes tu honor, eres un traidor»

Los egipcios, escandalizados por el acuerdo de cesión, convocaron manifestaciones el 16 de junio para protestar por la decisión de Sisi.

Y en los medios sociales, los egipcios expresaron el derecho de su país sobre las islas. El presidente del partido Al Hayat, Michael Mounir, publicó dos fotos de la biblioteca del Congreso que datan de 1897, en las que se muestran las fronteras marítimas de Egipto, que incluyen Tiran y Sanafir.

Foto publicada por @MichaelMeunier on Twitter. Source.

En un comentario viral de Facebook, el humorista político Bassem Youssef expresó su disgusto con el Gobierno y sus acciones respecto a Tiran y Sanafir:

انا عمري ما تخيلت اني اكتب كمية الشتايم دي بس عمري ما تخيلت اننا نبقى بالموات و السلبية و قلة الحيلة دي و الارض بتتباع عادي. احه، يعني المفروض الاسبوع ده عادي جدا ان البرلمان بيناقش نسيب ارضنا لبلد تانية و لا لا؟ كس ام المهانة و الذل

Nunca imaginé que escribiría todas estas quejas, y nunca imaginé que nos veríamos en semejante situación de ineficacia, pasividad e indefensión mientras estos territorios se venden sin pensarlo dos veces. ¡Mierda! ¿Es normal que esta semana el Parlamento discuta si se ceden o no territorios nacionales a otro país? Qué maldita vergüenza y qué maldita humillación.

Youssef sigue expresando su rabia:

الجيل اللي اتغلب على امره و هو بيشوف البلد بتتباع حتة حتة و مش عارف يعمل حاجة. للاسف لو حد حاول يعمل حاجة مصيره يا السجن يا الموت . يلعن روحنا كلنا واحد واحد. يلعن ابو ده زمن على دي بلد على ابونا كلنا.

Esta generación ha estado indefensa mientra veía como su tierra se vendía a pedazos. Por desgracia, si alguien intenta hacer algo, está destinado a acabar encarcelado o muerto. Malditos seamos todos. Y maldita esta época, este país y todos.

De igual forma, la periodista y activista política Nourhan Hefzy escribió en su cuenta de Facebook:

طب لؤاءات وضباط الجيش مش غيرانين حتى لكون مضيق تيران هتحول لممر دولي ملناش سيادة حقيقية عليه بعد ما دفعنا دم عشان يفضل تحت سيادتنا، مبيفكروش في تامينا في معارك قادمة ولا خلاص اسرائيل امان وحبيبة، حقيقي اللي لازم يتحمل المسئولية كاملة ويتجرس قبل السيسي هو الجيش من اكبر لؤاء لاصغر ضابط قرروا يفرطوا عادي

A los coroneles y oficiales del ejército no parece importarles que el estrecho de la isla de Tiran vaya a ser un paso marítimo sin soberanía alguna por nuestra parte. Incluso después de haber luchado por la isla, no piensan en mantenernos a salvo [a los egipcios] de futuras batallas. ¿Desde cuándo es Israel nuestro amigo? El que debería tener toda la responsabilidad es el ejército. Y ha decidido despachar este asunto así de fácilmente.

La oleada de indignación se extendió a Twitter.

Muchos egipcios, entre ellos activistas de derechos humanos, periodistas y políticos, canalizaron su voz a través de una etiqueta viral, تيران_صنافير_مصرية,, que se traduce como «Tiran y Sanafir son egipcias».

El periodista Amr Khalifa escribió en Twitter:

Cuando vendes tu tierra, cuando vendes tu honor, eres un traidor.

El activista Hazem Amin tuiteó una foto del anterior presidente, Mohamed Morsi, derrocado en julio de 2013 por Sisi, con este comentario:

Un día te insultamos por pretender regalar parte del Sinaí, lo que después resultó ser mentira. Ahora no sé qué decirte. ¡Quién es el traidor y quién vende [el territorio nacional]!

Al mismo tiempo, se extendió por todo el país la convocatoria de protestas masivas con dos etiquetas virales: نازلين بكرة عشان, que se traduce como «mañana tomamos las calles» y سقطت شرعيتك يا سيسي, que significa «has perdido la legitimidad, Sisi».

El político egipcio Amr Abdelhady escribió:

El rechazo a vender Tiran y Sanafir es judicial y político, y mañana tomamos las calles para decirle al mundo que el pueblo se opone a la venta de las islas. Pido a Dios que acabe con la vida de Sisi como él acabó con Rabaa.

El activista Mohamed Emam tuiteó:

Si no salimos a la calle, no se detendrá la decisión de vender. La oferta de hoy comienza con Tiran y Sanafir y lo siguiente será Sinaí. El próximo viernes [salimos a la calle]. Has perdido la legitimidad, Sisi.

Otro tuitero publicó una foto, e hizo un llamado al pueblo a salir a la calle:

Debemos tomar las calles el viernes. ¡Rebelión!

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