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Dos activistas sirios cuentan sus experiencias como prisioneros de ISIS en Al Bab

Captura de pantalla del video de Khudr dentro de una prisión que era manejada por ISIS. Fuente: YouTube.

A fines de febrero, rebeldes sirios respaldados por Turquía tomaron la ciudad de Al Bab, aproximadamente a 40 kilómetros (25 millas) al noreste de Alepo. La ciudad había estado bajo control de ISIS desde noviembre de 2013, y su captura el 24 de febrero de 2016 fue parte de la operación turca “Escudo del Éufrates”, con el respaldo de la coalición liderada por Estados Unidos y ataques aéreos rusos.

Al Bab da una idea de la complejidad de las operaciones militares en Siria ahora. Ciertamente, la ciudad estuvo asediada por fuerzas aliadas al régimen de Assad desde el sur y rebeldes con respaldo de Turquía desde el norte, cada uno trataba de recapturarla de ISIS, y al mismo tiempo había enfrentamientos entre ambos.

Muchos civiles han empezado a contar sus historias de la vida bajo la brutal organización de ISIS (también conocida como Daesh o el llamado Estado Islámico). Umm Abdo, 30 años, madre de cuatro hijos, contó a Nazeer Al-Khatib de AFP que ISIS obilgaba a los civiles a salir de sus refugios para tomar su lugar mientras fuerzas contra ISIS bombardeaban la zona:

Each time they [ISIS] found a family in a basement, they'd chase them out so they could take their place. They wouldn't allow anyone to go out into the street, and at the same time you couldn't take cover in a basement. So you just had to endure the bombardment.

Cada vez que [ISIS] encontraba a una familia en un sótano, los perseguían para que salieran y tomaban el lugar. No permitían que nadie saliera a la calle, y al mismo tiempo no te podías refugiar en un sótano. Así que solamente te quedaba aguantar el bombardeo.

Global Voices conversó con dos activistas que en algún momento fueron prisioneros de ISIS en Al Bab. El primero es Issa Ali El Khudr, reportero ciudadano de 23 años, natural de Alepo. El segundo es Karam Al-Masri, fotógrafo y reportero de video de 23 años de Alepo.

Foto publicada por Abdo Khuder, antiguo miembro de la junta local de la ciudad de Alepo, con un mensaje escrito por un exprisionero. Dice: “Juro que de esta prisión solamente queda un recuerdo”. Fuente: Facebook.

‘Pensé que iba a morir ahí’

Khudr publicó un video ampliamente difundido en círculos sirios que lo mostraba recorriendo la prisión que era manejada por ISIS donde pasó seis meses. El 3 de junio de 2014, Khudr, entonces de 20 años y armado solamente con una cámara, fue arrestado en la parte norte de la campiña de Alepo y fue enviado a la “Prisión de la Corte Islámica” en Al Bab, nombre dado al extribunal del régimen de Assad que ISIS convirtió en prisión.

Al comienzo del video, se ve a Khudr con una bufanda envuelta alrededor de su cara. Segundos después, se la quita y dice:

Greetings. First of all, we won’t hide our faces or use fake identities or ask people to die for us. I am not afraid of Bashar Al-Assad. I belong to the Syrian revolution. I am not afraid of [ISIS leader] Al Baghdadi or his half-men.

Saludos. Antes que nada, no esconderemos nuestra cara ni usaremos identidades falsas ni le pediremos a la gente que muera por nosotros. No le temo a Bashar Al-Assad. Pertenezco a la revolución siria. No le temo a [líder de ISIS leader] Al Baghdadi ni a sus medios hombres.

“Los días pasaron, y nunca esperé regresar aquí. a donde entré humillado”, dice en el video. “Nunca esperé salir de aquí”.

Como contó a Global Voices: “Pensé que moriría ahí. Todo lo que podía pensar era cómo hacerles saber a mis padres para que dejaran de esperar”.

Por suerte, su sentencia fue reducida a tres meses en diciembre. Pero Khudr no esperó; escapó después de 15 días.

Más de dos años después, el 23 de febrero de 2017, Khudr decidió regresar a la prisión y le pidió a un amigo que grabara mientras recorrían los restos. ¿El objetivo? Mostrar a los que “están impresionados” por los lemas de ISIS lo que en realidad hacían con quienes se les oponían. Explica:

Today I am going to do a tour, to show people who were impressed by the Islamic State, by its slogans, by that they claimed that they ruled under the law of God and that everyone was fighting because they ruled under the law of God. We will see what rule was applied in this building.

Hoy voy a hacer un recorrido para mostrar a las personas que estaban impresionadas con el Estado Islámico, con sus lemas, por lo que sostienen que gobiernan con la ley de Dios y que todos pelean porque ellos gobernaban bajo la ley de Dios. Veremos qué regla se aplicaba en este edificio.

En varios puntos del video, vemos a Khudr ir de una habitación a otra para decirnos quién estaba ahí.

Secuencia de capturas de pantalla en el minuto cuatro que muestra a Khudr entrar a una habitación que antes estuvo ocupada por un militante de ISIS llamado Abu Hassan. Khudr dice que fue torturado en esta habitación. Fuente: YouTube.

Casi a la mitad del video, Khudr finalmente llega a la habitación donde estuvo preso:

When they first brought me, they brought me to this room. They used to have me sit over there in that corner. Here we see that every prisoner had a number. Issa Ali El Khodor had the number 292. My number went down to 200. In this cell, we were 115. Come.

Cuando me trajeron, me metieron a esta habitación. Me hacían sentar en esa esquina. Acá vemos que todos los prisioneros tenían un número. Issa Ali El Khodor tenía el número 292. Mi número bajó a 200. En esa celda, éramos 115. Vengan.

En la pared, vemos una famosa línea del poeta palestino Mahmoud Darwish esctito por el propio Khudr en día que entró: “Sobre esta tierra es que vale la pena vivir”.

Captura de pantalla del video que muestra la cita de Darwish seguida de ‘Khalifa Khudr’ y la fecha. Fuente: YouTube.

En ese punto, vemos varios nombres escritos en las paredes. Son de los 115 prisioneros que, según Khudr, vivían juntos en esta celda.

Captura de pantalla del video que muestra la habitación. Fuente: YouTube.

Khudr explica la inscripción:

Journalist Karam Al-Masri, 28/11/2013… ‘Freedom of the press'… [ISIS member] Abu Salman Hajji Moscow is a Russian who was arrested… He was sentenced with a warrant that came out from Al Raqqa [ISIS’ self-proclaimed capital]. Khaled Al Shawki’s fate is not known. Hussein Abu Yaacoub got out. Walid el Sheikh’s fate is unknown. Abu Rassoul got out and yesterday he went into prison. Adnan Al Selou was executed unfortunately. Ibrahim Ibrahim we don’t know where he is. Rabi Al Hajj Ali I was talking to yesterday.

Periodista Karam Al-Masri, 28/11/2013… ‘Libertad de prensa'… [El integrante de ISIS] Abu Salman Hajji Moscow es un ruso que fue arrestado… Lo sentenciaron con una orden que salió de Al Raqqa [autoproclamada capital de ISIS]. No se conoce el destino de Khaled Al Shawki. Hussein Abu Yaacoub salió. No se conoce el destino de Walid el Sheikh. Abu Rassoul salió y ayer fue a prisión. A Adnan Al Selou lo ejecutaron, desgraciadamente. No sabemos dónde está Ibrahim Ibrahim. Con Rabi Al Hajj Ali estuve hablando ayer.

Muestra una pequeña habitación al lado de la suya y dice: “Este era el cuarto de ejecución. Cuando ponían a una persona ahí, se podía considerar muerta”.

Llegan a la celda donde Khudr dice que pasó el mes de junio de 2014 con otros dos hombres.

Khudr se sienta en la celda donde pasó el mes de junio de 2014 con otros dos hombres Fuente: YouTube.

In this cell, I remained the whole month of June. Me, Bassel El Homsi who got killed and Youssef who left. We slept together in this solitary room. And they used to bring someone with us and all four of us would sleep here. We used to crouch here to fit each other and we would sleep squeezed. I am going to pray here. A gratitude prayer, not an obligatory one.

En esta celda, pasé todo el mes de junio. Yo, Bassel El Homsi, a quien mataron, y Youssef, que se fue. Dormíamos juntos en este cuarto solitario. Y traían a alguien con nosotros y toos cuatro dormíamos ahí. Nos apretábamos para poder entrar y dormíamos apretados. Voy a rezar aquí. Una oración de gratitud, no una obligatoria.

Celdas donde ISIS tenía a algunos prisioneros. La prisión estaba adminitrada por el régimen de Assad. Foto tomada por Khudr. Fuente: Facebook.

And in this room there is a toilet. We were 66 in here. I was here for a month. And we used to sleep like this. One would lie on one side and one on the other and the legs would cross each other.

Y en esta habitación hay un baño. Éramos 66 ahí. Yo pasé un mes aquí. Y dormíamos así. Uno se echaba a un lado y otro en el otro lado y las piernas se cruzaban entre sí.

Otro sirio, que dijo a Global Voices que era periodista ciudadano de un suburbio de Damasco, aunque no se pudo confirmar, tomó una foto suya reciente en una de esas habitaciones que parecen ataúdes:

Celdas de la prisión de ISIS en al-Bab. Apenas suficientes para una sola persona.
————-
Estas son las antiguas prisiones de Assad. Así son las celdas para una sola persona.

‘Era extremadamente doloroso’

Entre los muchos prisioneros que escribieron su nombre en esos muros estaba Karam Al-Masri. El 28 de febrero, publicó la siguiente foto en Facebook:

Nombre de Karam Al-Masri a la derecha (círculo grande) con la fecha en que lo escribió.: 28 de noviembre de 2013. Tomada por Abdo Khuder. Fuente: Facebook.

Al-Masri, también armado solamente con una cámara, fue arrestado por ISIS junto con otros dos amigos, un fotógrafo y un paramédico, el 23 de noviembre de 2013, como contó a Global Voices. Dijo que estaba yendo a documentar una masacre que acababa de ocurrir:

On my way to document the massacre, ISIS stopped me. They took me out of the car and searched me. They asked me what I was doing and I told them I was a photographer. When I told them, they put a bag over my head and took me to a near by pediatric hospital that they had turned into a base.

Cuando iba a documentar la masacre, me detuvo ISIS. Me sacaron del auto y me registraron. Me preguntaron qué estaba haciendo y les dije que era fotógrafo. Cuando les dije, me pusieron una bolsa en la cabeza y me llevaron a un hospital pediátrico cercano que habían convertido en una base.

Al-Masri no se quedó mucho tiempo en el antiguo hospital pediátrico mucho tiempo. Después de unas horas, ISIS lo llevó a una aldea a unos 20 kilómetros (12.4 millas) de Alepo. Ahí lo llevaron a una instalación cuya exitencia pocos conocen pues estaba ubicada bajo tierra. Esa lugar incluía un prisión con aproximadamente 45 habitaciones. “Todas las habitaciones estaban destinadas para confinamiento solitario”, nos cuenta. “No había habitaciones colectivas”.

En esa época, Al-Masri había empezado a trabajar en la agencia de noticias AFP como corresponsal. Por tanto, ISIS lo declaró “culpable” de trabajar para un medio occidental, y a sus ojos eso lo convirtió en un “kaffir”, o no creyente, lo que en teoría se castiga con la muerte.

Por suerte para Al-Masri, terminó pasando seis meses en prisión. Dijo que de esos seis meses, pasó un mes en confinamiento solitario:

My cell was about two meters of height and a meter in width. I did not see the light for 45 days. As a result of spending so much time in complete darkness, I developed problems with my eyes and had to start wearing glasses.

Mi celda tenía unos dos metros de altura y un metro de ancho. No vi la luz del día durante 45 días. Como resultado de pasar tanto tiempo en completa oscuridad, empecé a tener problemas con los ojos y empecé a usar lentes.

La razón por la que no pasó más tiempo en confinamiento solitario fue porque facciones del Ejército Sirio Libre estaba haciendo avances contra ISIS en esa zona, y los forzó a retirarse a otro lugar. Se llevaron a los prisioneros con ellos:

They killed a lot of prisoners when they decided to retreat, as though they had no use for them anymore. I was lucky enough to be spared.

Mataron a muchos prisioneros cuando decidieron retirarse, porque ya no les eran útiles. Tuve suerte y me salvé.

Pero esos 45 días bastaron para marcarlo por mucho tiempo. Su castigo le pareció tan duro que lo compara con estar en una prisión del régimen:

It was extremely painful. It felt like I was in a prison operated by the regime. I was arrested by the regime before 2011. There was no difference between them. It was the same level of torture, same principle.

Fue extremadamente doloroso. Sentí como si estuviera en una prisión operada por el régimen. El régimen me arrestó antes de 2011. No había diferencia entre ellos. Era el mismo nivel de tortura, el mismo principio.

Al-Masri dijo que no se quedó en el segundo lugar más de siete u ocho días, pues esta vez, el régimen estaba haciendo avances contra ISIS y el grupo debió trasladarse a una tercera ubicación. Se quedó en esa tercera ubicación por 45 días más antes de terminar en Al Bab, donde cumplió el resto de su sentencia hasta su liberación.

Hace poco contó su experiencia a AFP. Dijo:

I still remember every detail. The 165 days in ISIS detention are etched into my memory. In the first 45 days, they only fed us every 3 days. The food was a half portion of Arabic flatbread, or 3 olives or an egg. I didn't see a single shabbih (pro-regime militant) – all those held with us were rebels, activists and journalists.

Todavía recuerdo cada detalle. Los 165 días en detención de ISIS están grabados en mi memoria. Los primeros 45 dás, nos daban de comer cada tres días. La comida era media porción pan sin levadura, o tres aceitunsa o un huevo. No vi un shabbih (militante a favor del régimen) –todos los que estaban con nosotros eran rebeldes, activistas y periodistas.

Aun así, Al-Masri tuvo más suerte que muchos. Lo mantuvieron vivo porque ISIS quería intercambiarlo por otros prisioneros capturados por el Ejeército Sirio Libre. Al final, a pesar del hecho de que el intercambio nunca ocurrió, le concedieron “amnistía”, y lo dejaron en libertad junto con su amigo fotógrafo.

Su amigo paramédico no tuvo tanta suerte:

He was decapitated after 55 days in prison. They filmed it and showed us the video: “Look at your friend, that's what will happen to you soon.” We were utterly terrified. I was constantly afraid. I thought “tomorrow it will be my turn, the day after tomorrow it will be my turn.”
Lo decapitaron luego de 55 días en prisión. Lo grabaron y nos mostraron el video: “Mira a tu amigo, esto te va a ocurrir pronto”. Estábamos aterrados. Vivía con miedo constante. Pensaba “mañana será mi turno, pasado mañana será mi turno”.
A su liberación, Al-Masri supo que habían matado a su familia. A comienzos de 2014, dijo, el régimen de Assad arrojó una bomba de barril en su edificio, y murieron todos los que estaban dentro, incluidos sus padres.

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