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Mujer transexual habla sobre las persecuciones en Chechenia y la vida antes de Kadyrov

Mapa de Chechenia y los países circundantes. Autor: Peter Fitzgerald, con licencia Creative Commons.

Esta entrevista forma parte de un artículo asociado escrito por Aida Mirmaksumova y publicado originalmente en la web OC Media.

Los homosexuales del Cáucaso se enfrentan a numerosas dificultades: discriminación, agresiones físicas y sexuales y chantaje. En los últimos tiempos, los activistas observan horrorizados la persecución que sufren los gays en Chechenia. Pero las amenazas a la comunidad LGBT no han surgido de la noche a la mañana. OC Media ha hablado con una mujer transexual de Grozni, que relató alguna de sus experiencias y comentó lo que está pasando en esta república caucásica.

Los derechos de los homosexuales en Chechenia se convirtieron en una cuestión pública hace varios meses, después de que se conocieran varios casos de secuestro, tortura y asesinato de hombres gays en el país. La periodista Elena Milashina, de la Novaya Gazeta, fue quien publicó la noticia, en la que reveló cómo las autoridades chechenas detenían homosexuales que posteriormente eran enviados a prisiones secretas de Argun.

«Has parido un anormal»

Sabrina (nombre es su nombre real), mujer transexual, nació y creció en Grozny. Desde niña sentía que era una mujer. Una vez que alcanzó la edad adulta, se dio cuenta de que no estaba segura en Chechenia y se trasladó a Moscú. Cuando en Chechenia se conoció su cambio de sexo, comenzó la caza de Sabrina. Al final, temiendo por su vida, Sabrina emigró a Estados Unidos.

Sabrina: I worked as a volunteer at a human rights organisation. Once I was told that that someone needed my help. It was an acquaintance from Daghestan, a transgender woman. She had problems; she was in danger. I immediately took her in, because she didn’t have any money. While I was trying to help her, someone I considered a friend made copies of my documents and posted them all over the internet along with my phone number and photo, sending them to his Chechen affiliates with a following note: ‘So there are no men left in Chechnya that can remove this shame?’ After that, photos of my documents were widely spread across WhatsApp.

On October 10, 2015 I was attacked. I was taking shopping bags from the backseat of my car. I heard a man’s voice: ‘This is a gift to you from your uncle’.

When I looked around I felt something in my body, but there was no pain. Then I heard another sentence, but in Chechen: ‘How long are you going to disgrace the family, scum?’ I didn’t know this person. I remember that it was a young man, under 30. Then I lost consciousness. I woke up in the hospital. Apparently some women saw everything and began yelling. The man ran away. The women called an ambulance. I learned at the hospital that I had two stab wounds in my right lung.

Sabrina: Trabajé como voluntaria en una organización de derechos humanos. Una vez me avisaron de alguien que necesitaba mi ayuda. Era una conocida de Daguestán, una mujer transexual que se encontraba en peligro. Inmediatamente me ocupé de ella, porque no tenía dinero. Mientras trataba de ayudarla, alguien que consideraba un amigo hizo copias de mis documentos y los publicó en internet junto con mi número de teléfono y mi fotografía, y lo envió todo a sus conocidos chechenos con una nota que decía: «¿No quedan hombres en Chechenia que puedan acabar con esta vergüenza?». Después de eso, se difundieron por Whatsapp fotos de mis documentos.

El 10 de octubre de 2015 sufrí un ataque. Estaba sacando las bolsas de la compra de mi uato cuando oí una voz de hombre decir: «Este es un regalo de tu tío».

Me volví y noté algo en el cuerpo, aunque no dolió. Entonces oí otra frase, esta vez en checheno: «¿Cuánto tiempo vas a deshonrar a la familia, escoria?». No conocía a esa persona, recuerdo que era un hombre joven, de menos de 30 años. Después perdí el conocimiento hasta que desperté en un hospital. Parece ser que una mujer lo vio todo y comenzó a gritar. El hombre huyó. La mujer llamó a una ambulancia, supe en el hospital que tenía dos heridas de arma blanca en el pulmón derecho.

OC Media: ¿En qué sala le pusieron, en la de hombres o en la de mujeres?

Sabrina: I have old documents with my male name, but the doctor understood everything and put me in the women’s room. I am very thankful to him for this. When I first saw his name on the door, I was crazily afraid — a Muslim name, Caucasian. But he turned out to be a decent man. I am grateful for his attitude towards me.

I spent more than a month in hospital. Last February I received threats. They called me, relatives wrote to me, strangers, some unknown people. A nightmare began. Neighbours and some distant relatives were coming to my family. They were demanding that I move back to Chechnya to prove that this [the sex change] was all a lie. There were crazy demands. Some people said that I had to prove it by walking through the streets topless. Some people said that I had to speak on the official Grozny TV and say that I hadn’t changed my sex, that it was all slander and photoshop. How could I speak on TV with C-cup breasts?

Sabrina: Tengo documentos antiguos con mi nombre masculino, pero el doctor fue comprensivo y me puso en la sala de mujeres, por lo que le estoy muy agradecida. Cuando vi su nombre en la puerta me alarmé, era un nombre musulmán, caucásico. Pero resultó ser una buena persona y le agradezco la actitud que mostró conmigo.

Pasé más de un mes en el hospital. En febrero recibí amenazas. Me llamaron, me escribieron familiares, extraños, desconocidos. Comenzó la pesadilla: vecinos y familiares lejanos exigían a mi familia que volviera a Chechenia para probar que el cambio de sexo era mentira. Hacían exigencias grotescas, algunos llegaron a decir que tenía que demostrarlo caminando por las calles con el torso desnudo.

OC Media: ¿Cómo sobrellevó su familia esta presión?

Sabrina: They still cope with it. Some elderly people from the street approached my mum once. They told her: ‘You gave birth to a freak who disgraced not only your family, but the entire republic. We cannot touch you, because you are a pious woman, but you must leave’. Mum couldn’t take any more and put a noose around her neck. Luckily, neighbours came and saved her.

During that time I had to switch flats several times a day. I would move into one flat and in a few hours a car would park under the flat's windows with the number 95 numberplate, [from Chechnya], and tinted windows. After the third time I understood that something was wrong. My friends, human rights activists, checked the number plates; it turned out that they were looking for me.

Sabrina: Aún la soportan. Unos vecinos ancianos se acercaron a mi madre y le dijeron: «Trajiste al mundo a un anormal que avergüenza no solo a tu familia, sino a toda la república. No podemos tocarte, porque eres una mujer devota, pero tienes que irte». Mi madre no aguantó más e intentó ahorcarse. Por suerte, unos vecinos pudieron salvarla.

Durante esa época yo tenía que cambiar de apartamento varias veces al día. Llegaba a uno y pocas horas después aparecía bajo la ventana un coche con matrícula 95 [el número de Chechenia] y cristales ahumados. A la tercera vez que lo vi, entendí que algo iba mal. Mis amigos, activistas de derechos humanos, comprobaron el número de las matrículas, y resultó que me estaban buscando.

OC Media: ¿Cómo saliste del país?

Sabrina: Activists helped me. I don't want to say their names, for safety reasons, but I want to say that I remember everyone, they really helped me.

With their help I left the country, but something unbelievable happened. I still cannot understand how it was possible.

Right before my departure from Moscow, I purchased a new sim card in order to call my mother once I arrived. I bought it without registration, without documents, without anything. I broke my previous sim card and put it in the bin. I arrived and checked into my hotel. The number was registered to a stranger.

I put the sim card in my phone. I tried to call my mother through WhatsApp and at the same moment I received a message: ‘Do you think you are safe because you left the country? We have our people there who have already been notified which hotel you are in, and even about your room number. To assure you that we know, your room number is 115’. Can you imagine?! This was indeed my room number.

Sabrina: Me ayudaron activistas. No quiero mencionar sus nombres por seguridad, pero quiero decir que me acuerdo de todos, fueron una gran ayuda.

Gracias a ellos salí del país, pero sucedió algo increíble. Aún no entiendo cómo pudo pasar.

Justo antes de dejar Moscú, compré una nueva tarjeta SIM para llamar a mi madre una vez que llegara. La compré sin registro, sin documentos, nada. Rompí mi antigua SIM en pedazos y la tiré a la basura. Al llegar, me registré en el hotel con nombre falso.

Puse la nueva SIM en el teléfono e intenté llamar a mi madre por Whatsapp, pero inmediatamente recibí un mensaje: «¿Crees que estás a salvo porque te has ido del país? Tenemos gente allí que ya ha sido notificada del hotel en el que estás, e incluso del número de habitación que ocupas. Para demostrarte que lo sabemos, tu habitación es la 115». ¿Te imaginas? Ese era el número de mi habitación.

OC Media: ¿Sigues en contacto con tus familiares?

Sabrina: Only with my mother and sisters. However we don’t discuss the sex change — this is a taboo. Traditional Caucasian moments are still inside me. No matter how strongly I want to, I cannot ignore this psychological barrier. I always say that while my mum is alive, I will do my best to do everything not to upset her. If we have a video chat, I do try to look like the person she remembers I was in the past, I mean in the male form. However it is very hard to do.

Sabrina: Solo con mi madre y mis hermanas. Aunque nunca hablamos del cambio de sexo, eso es tabú. Las tradiciones caucásicas siguen viviendo dentro de mí, y aunque lo intente con todas mis fuerzas, no puedo ignorar esta barrera psicológica. Siempre digo que mientras viva mi madre, haré lo posible por no disgustarla. Si hablamos por videoconferencia, trato de parecerme a la persona que recuerda, como era yo antes, es decir, mi forma masculina. Pero es muy difícil de conseguir.

OC Media: ¿Sabes cómo está la situación en Chechenia actualmente? ¿Sabes lo que están haciendo tus amigos, los que se quedaron allí?

Sabrina: I introduced a report in Washington last week. I needed fresh information about the situation in Chechnya for the report. I spoke with someone who spent a month and a half in Argun Prison. He said that now, during the month of Ramadan, they are not abducting and torturing people, but that everyone looks forward for the end of Ramadan, and he didn’t rule out that there will be a new wave [of persecutions]. Most likely, they will now bet on people’s relatives. I mean, they will probably summon their relatives [those of suspected queer people]; they will deal with the person, and then [the authorities] will demand proof that so-called ‘honor’ has been satisfied with blood.

Sabrina: La semana pasada presenté un informe en Washington. Necesitaba información actualizada sobre la situación en Chechenia para ese informe y hablé con alguien que había pasado mes y medio en la prisión de Argun. Me dijo que en este momento, durante el Ramadán, no secuestran ni torturan a nadie, pero que todo el mundo está esperando impacientemente el final de esta celebración y no descarta que se produzca una nueva ola de persecuciones. Lo más probable es que apelen a los familiares [de los supuestos gays]; ellos se encargan del sospechoso y después las autoridades exigen pruebas de que se ha lavado con sangre lo que ellos entienden por «honor».

OC Media: ¿Quedan gays en esas prisiones secretas?

Sabrina: According to an acquaintance of mine, there are not so many now. Mainly those who do not have rich relatives, or whose relatives have abandoned them to face Kadyrov’s trials. From what I understand they are being kept there in order to show them off later as terrorists. I mean, if they murder them, they will show their bodies on TV alleging that they attacked some village or military target. Do you understand? As if they were not just people who disappeared but went underground to become militants.

Sabrina: Según un conocido mío, ahora ya no hay tantos. Los que aún siguen ahí suelen ser gente sin familiares ricos, o cuyas familias los han abandonado a su suerte para que se enfrenten a los juicios de Kadyrov. Por lo que sé, los mantienen allí para presentarlos más adelante como terroristas. Es decir, si los matan, enseñarán sus cadáveres en televisión y dirán que atacaron algún pueblo o instalación militar. ¿Comprendes? Como si no fueran simples desaparecidos, sino gente que pasó a la clandestinidad y se hizo militante.

OC Media: ¿Eso es una suposición o esta información procede de alguna fuente?

Sabrina: I am quoting a person, who spent a month and half at Agrun Prison. He says that several people who were kept in this prison disappeared after their beards had grown. There has been no news of them. They just took them. And this so-called Lord [Magomed Daudov, the Speaker of the Chechen Parliament, and close ally of Ramzan Kadyrov], this person, personally saw them at the moment they took these people. However, until now they have not been presented as bandits, there were no reports of this, but we suspect that such actions are possible. Otherwise why did they not allow these people to shave?

Sabrina: Estoy citando a una persona que pasó mes y medio en la prisión de Agrun. Dice que varias personas que estaban en esa cárcel desaparecieron cuando les creció la barba. No se ha vuelto a saber de ellos. Simplemente se los llevaron. Y ese mal llamado Lord [Magomed Daudov, portavoz del Parlamento checheno y estrecho aliado de Ramzan Kadyrov], esa persona los vio cuando se los llevaron. No obstante, hasta ahora no los han presentado como delincuentes, no hay información sobre eso, pero sospechamos que entra dentro de lo posible. ¿Por qué, si no, les impedirían afeitarse?

OC Media: ¿Sabes si en el país ya se habían producido antes persecuciones de este tipo, secuestros de personas con lo que denominaríamos «orientación poco tradicional»?

Sabrina: I always wore long hair. I had a bob cut when I lived in Chechnya. I think the whole of Grozny knew about me even before 2003 [when the Kadyrov regime came into being], when I lived in Grozny and I didn’t have any problems. Seriously! I never had problems even in 1998–1999, when Shariah Law was in force. On the contrary, it was much safer then than now. I mean Russia, which wanted to bring ‘civilisation’ to us, brought us a stone age in the end.

Sabrina: Yo siempre llevé el pelo largo. Cuando vivía en Chechenia llevaba una melena corta. Creo que todo Grozny conocía mi condición incluso antes de 2003 [cuando se instauró el régimen de Kadyrov], cuando vivía en Grozny y no tenía ningún problema, ¡en serio! Nunca tuve problemas, ni siquiera en 1998-1999, cuando estaba en vigor la sharía. Más bien al contrario, era mucho más seguro que ahora. Rusia, que nos quería traer la «civilización», acabó sumergiéndonos en la Edad de Piedra.

OC Media: ¿Y cómo era esto posible con la sharía?

Sabrina: My eyebrows were plucked, I had coloured eyelashes, tube-jeans, I wore short tops. The Ministry of Sharia Security never touched me. There was a spot in front of the Russian theatre in Grozny where every evening, especially on weekends, a whole bunch of people like me gathered. This was a small square with several benches, and the entire city knew about it, why men would come, young people, to meet up. We were never insulted. There is such an expression in Chechen language — Kharda ma Kharda — which means ‘do not laugh at someone else's misfortune’. They often tell this to children if they make fun of sick people.

Sabrina: Yo llevaba las cejas depiladas, rímel en las pestañas, pantalones ajustados, camisetas mínimas. El Ministerio de Seguridad de la Sharía nunca me tocó. Había un lugar, frente al teatro ruso de Grozny, donde todas las tardes, sobre todo los fines de semana, se reunía un grupo de gente como yo. Era una pequeña plaza con varios bancos, y toda la ciudad sabía por qué venían hombres jóvenes a conocerse. Nunca nos insultaron. En checheno hay una expresión —Kharda ma Kharda— que significa «nunca te rías de la desgracia ajena». Se les suele decir a los niños si se ríen de algún enfermo.

OC Media: ¿Así que te ignoraban, pensando que estabas enferma?

Sabrina: Yes. They would never insult me, never chase me or beat me.

Sabrina: Sí. Nunca me insultaron, persiguieron ni golpearon.

OC Media: ¿Cuánto duró ese periodo de gracia?

Sabrina: Before [Ramzan] Kadyrov came in. In 2005, when he was appointed Prime Minister [of Chechnya], he began to speak on television, talking about morality. He didn’t speak specifically about us, but mainly about the behaviour of women. However, you could feel in the city that people began to change. Those who used to smile and laugh, began looking at you questioningly. I left Chechnya in those years. But every time I went back home I would feel how the situation was worsening in the republic.

Sabrina: Hasta que llegó Kadyrov. En 2005, cuando fue nombrado primer ministro de Chechenia, comenzó a aparecer en la televisión hablando de moralidad. No nos nombraba específicamente, se refería sobre todo a la conducta de las mujeres. No obstante, se notaba en la ciudad que la gente comenzaba a cambiar. Los que sonreían y se reían, comenzaban a mirarnos como cuestionándonos. En esos años me fui de Chechenia, pero cada vez que volvía a casa, notaba cómo la situación empeoraba en el país.

OC Media: ¿Y ahora qué haces?

Sabrina: I earn money as a waitress. I am not paid much — $700–800 a month — which is not much in the US. Apart from that I continue being an activist. Now I am responsible for 15 Muslim women. I communicate with them as kind of a psychologist. We organise tea drinking meetings, rallies, I go to the hospital with them, I help them to get food cards. I do all this absolutely free. I found these people myself. I was going through shelters. I am Muslim and I want to help those who need help.

Sabrina: Me gano la vida como camarera. No me pagan mucho, USD700-800 al mes, que no es gran cosa en Estados Unidos. Aparte de eso, sigo siendo activista. Ahora soy responsable de 15 mujeres musulmanas. Me comunico con ellas como una especie de psicóloga. Organizamos tés o reuniones para beber unos tragos. Las acompaño al hospital, les ayudo a conseguir tarjetas de comida. Y lo hago de forma desinteresada. Las encontré por mi cuenta, en refugios. Yo soy musulmana y quiero ayudar a los que lo necesitan.

OC Media: ¿Llevas hijab?

Sabrina: Yes.

Sabrina: Sí.

OC Media: Mucha gente dice que no puede haber gays, lesbianas o transexuales entre los musulmanes

Sabrina: This is silly. This is nature — religion has nothing to do with it. It’s the same thing as Chechens foaming at the mouth to prove that they do not have any gays. Daghestanis have them, Kabardians have them, and Russians have them too, the entire planet has them, but ‘Chechens — they don’t’. I came from there, it is unpleasant for me to hear this.

I meet so many men from the Caucasus here. Many of them — Muslim worshipers, who visit the mosque and fast during Ramadan — live with men.

You know, many people mix transgenderism with men who like men, and they think that people change sex so that they have more intimate opportunities, but this is wrong. This is a different thing, different psychology in fact, different attitudes to things. For me it is important that now I feel in my own shoes and I am not ashamed of my body. It is not important if you have a partner or not. I am sorry for the details, but it’s been more than a year since I had intimate relations with anyone. And I'm absolutely not upset about this — I just know that now I am myself.

Sabrina: Eso es una estupidez. Es la naturaleza, la religión no tiene nada que ver con esto. Es lo mismo que cuando los chechenos insisten hasta la saciedad en que no hay gays en su país. Los hay en Daguestán, en Kabardia y en Rusia, en todo el planeta, pero “no en Chechenia”. Yo soy de allí, me desagrada oír semejante cosa.

Aquí he conocido a muchos hombres del Caúcaso. Muchos de ellos ─musulmanes, que van a la mezquita y observan el Ramadán─ viven con otros hombres.

Muchas personas confunden a los transexuales con hombres que se sienten atraídos por otros hombres, y piensan que cambian de sexo para tener más oportunidades de conseguir pareja, pero esto es falso. Es algo distinto, de hecho la psicología es diferente, y también la actitud hacia las cosas. Para mí es importante sentirme bien en mi piel y no avergonzarme de mi cuerpo. No importa si tienes pareja o no. Perdonen los detalles, pero ya hace más de un año que no tengo relaciones íntimas con nadie. Y no me importa en absoluto, simplemente sé que ahora soy yo misma.

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