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Activistas hongkoneses instan a restaurantes a retirar sopa de aleta de tiburón de sus menús

Protesta Aleta de Tiburón a las puertas del restaurante Maxim's. Fotografía de PH Yang. Uso no comercial con permiso.

Decenas de activistas protestaron el 10 de junio a las puertas del restaurante insignia del Grupo Maxim's en Hong Kong contra la presencia de sopa de aleta de tiburón en la carta de sus restaurantes.

Los manifestantes, que incluían varios niños, estaban disfrazados de tiburones a los que les faltaban las aletas y salpicados de pintura roja, y coreaban: “Cuando la venta pare, parará la matanza”. Las fotografías de la protesta se difundieron en Twitter.

Me parece genial ver a gente de todas las edades en la protesta de la aleta de tiburón.

Los manifestantes le piden a la dirección del restaurante Maxim's que DETENGA LA VENTA DE ALETA DE TIBURÓN. ¡Es cruel e INSOSTENIBLE!

RESTAURANTE MAXIM'S: DETÉN LA VENTA DE ALETA DE TIBURÓN. ¡A PETICIÓN DEL CLIENTE!
APOYA A LOS TIBURONES. NO A LA ALETA DE TIBURÓN

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Protesta pacífica por la aleta de tiburón en peligro de extinción. Me encantan los tiburones. 🦈

Hong Kong es el principal centro mundial del comercio de aleta de tiburón, con casi la mitad de la producción total anual. La demanda de sopa de aleta de tiburón en los banquetes chinos es la responsable la muerte de 73 millones de tiburones cada año. En la actualidad, una cuarta parte de las especies de tiburón y raya del mundo se encuentran en peligro de extinción.

Si bien en 2015, una encuesta mostró que el 94 % de los encuestados no quería consumir especies amenazadas, lo cierto es que los restaurantes del país se han negado a retirar de su menú este suntuoso plato. En muchos casos, los consumidores se ven obligados a elegir el menú fijado por los restaurantes para sus bodas o celebraciones, que incluye sopa de aleta de tiburón. Como se indicaba en la encuesta llevada a cabo por la Fundación del Tiburón de Hong Kong, que incluía 375 restaurantes chinos de la ciudad, el 98 % incluía sopa de aleta de tiburón en la carta del día de la celebración del Año Nuevo Chino de 2016.

Maxim es una de las mayores cadenas de restaurantes de Hong Kong y es proveedor de más de 980 restaurantes en Hong Kong, China, Vietnam y Camboya. La mayoría de sus restaurantes chinos de lujo en Hong Kong sirven sopa de aleta de tiburón.

Una petición en la que se exigía a la cadena de restaurantes el cese de la comercialización de sopa de aleta de tiburón explicaba los motivos de la protesta:

The company has been resisting calls to drop shark fin soup from their set menus, ignoring the will of many good Hong Kong people who are against this cruel and unsustainable tradition.
Maxim's claim they only serve shark fin soup made from blue sharks, but according to recent scientific evidence, blue shark populations around the world are being wiped out by greedy overfishing.
Is Maxim's going to wait until blue sharks go extinct before it admits that there is a problem?
Maxim's has a firm responsibility to end this practice to save sharks and the marine environment by immediately removing shark fin from all its menus, especially its set menus. Just as Hong Kong consumers have a responsibility to stop eating shark fin, restaurant groups like Maxim's also have an equal responsibility to stop selling it.

La empresa ha hecho caso omiso a la petición de retirar la sopa de aleta de tiburón de su carta, con lo que ignoran la voluntad de muchos ciudadanos hongkoneses de bien, que están en contra de esta cruel e insostenible tradición.
Maxim's asegura que solo sirven sopa de aleta de tiburón procedente de tiburones azules, pero según recientes investigaciones, las poblaciones de tiburones azules se están extinguiendo debido a la pesca indiscriminada.
¿Va a esperar Maxim's hasta que se extingan todos los tiburones azules antes de admitir que hay un problema?
Maxim's tiene la responsabilidad de terminar con esta práctica y salvar a los tiburones y al ecosistema marino con el inmediato retiro la aleta de tiburón de sus menús, especialmente de sus menús del día. Así como los consumidores hongkoneses tienen la responsabilidad de dejar de comer aleta de tiburón, cadenas de restaurantes como Maxim's tienen también la responsabilidad de dejar de ofrecerlo.

WildAid Hong Kong, la organización de derechos animales que se encuentra detrás de las protestas contra la venta de aleta de tiburón, ha alegado también que resulta sencillo encontrar especies de tiburón amenazadas, como el tiburón ballena, el tiburón peregrino o el tiburón sedoso —que se encuentran en el Apéndice II de la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora (CITES, por su nombre en inglés)— en los restaurantes hongkoneses “a petición del cliente”.

Hong Kong es uno de los signatarios de la CITES. Según este acuerdo, las especies amenazadas que se encuentra en la lista del Apéndice II “deben ser controladas para evitar una utilización incompatible con su supervivencia”.

La organización WildAid puntualizó en su página de Facebook:

Despite claims by Maxim's management that it serves only blue sharks in its restaurants, the undercover footage demonstrates that the chain privately offers other more ‘exotic’ species. These are usually made available by restaurant staff acting autonomously of management to please their more demanding clientèle. Laxity and poor transparency is endemic across Hong Kong's Chinese restaurant industry, and supply chain secrecy is a problem in Hong Kong's notoriously crime-riddled shark fin trade.

A pesar de que la dirección de Maxim's asegura que solamente se sirve tiburón azul en sus restaurantes, hay grabaciones que revelan que la cadena ofrece a puerta cerrada otras especies más “exóticas”. El personal del restaurante las pone a disposición para satisfacer a su clientela más exigente actuando de manera independiente de la dirección del restaurante. El descuido y la falta de transparencia son endémicos en el ámbito de los restaurantes chinos de Hong Kong, y el gusto por la discrección resulta contraproducente a la hora de abordar la triste realidad que sufre esta ciudad con respecto al comercio ilegal de aleta de tiburón.

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