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Más de un año después, víctimas de deslizamientos apenas sobreviven en ciudad de reubicación en Myanmar

Habitantes de Ciudad Nueva despejan un pequeño lote de terreno para sembrar maíz y papas. El año anterior, los animales comieron o destrozaron todos los alimentos que habían plantado. Foto y leyenda de Brennan O’Connor / The Irrawaddy.

Este artículo de Brennan O’Connor es de The Irrawaddy, sitio web no noticias independiente de Myanmar, y Global Voices lo reproduce como parte de un acuerdo para compartir contenido.

Enormes inundaciones en el remoto estado Chin, al oeste de Myanmar y una de las zonas más pobres del país, causaron deslizamientos masivos en 2015. En Hakha, la ciudad capital, los deslizamientos desplazaron a miles, y destruyeron la mitas de las tierras cultivables de la ciudad.

Cerca de seis meses después del desastre, el Gobierno estatal empezó a proporcionar hogares a las víctimas en un nuebvo barrio llamado “Hakha Thar” en dialecto hakha, o “Nuevo Hakha”. Se le conoce informalmente como Ciudad Nueva, y se ubica a varios kilómetros del centro de la ciudad.

Un año después de la reubicación, a los habitantes solamente se les ha suministrado energía y siguen sin tener agua potable. Deben recolectar agua de lluvia y artículos de grupos de asistencia.

La casa de Sang Vel se ubicaba en la zona del deslizamiento. Ella y su familia fueron evacuados a un campo de ayuda donde vivieron ocho meses. Fueron tiempos duros; explicó que debían buscar sus propias frazadas para protegerse de las gélidas temperaturas en los meses de invierno. Se sintieron aliviados de trasladarse del campo a una nueva casa. Pero después de vivir en Ciudad Nueva por un año sin las comodidades básicas, la familia se siente cada vez más frustrada.

Visto desde arriba de Hakha, Ciudad Nueva se ubica en varias de las montañas más alta de la ciudad. La mayoría de las casas son idénticas: pequeñas, estructuras cuadradas dispuestas juntas rápidamente con revestimiento de madera y aluminio. Los caminos que llevan ahí siguen sin pavimentar. El viento que sopla con frecuencia a través de Hakha crea tormentas de tierra en Ciudad Nueva.

Como la mayoría de los habitantes de la zona, Sang Vel y su esposo Dan Tlang Ti Phul están sin empleo. Antes de los deslizamientos, vendían verduras a los comerciantes locales. Pero el dinero que ganaron antes no alcanza para ir y venir a la ciudad en bus. Ahora, dependen de su hijo, que se queda permanentemente en el centro de Hakha parientes para repartir artículos con el vehículo de tres ruedas de la familia.

Durante una reunión pública en la ciudad a fines de 2016, el Gobierno del estado Chin prometió que se usarían fondos del prespuesto de 2017 para completar trabajos públicos no concluidos en Ciudad Nueva. Hay señales de que ya empezó. Recientemente, los habitantes recibieron electricidad, se concluyó un gran tanque para almacenar agua y la carretera está en obras.

Sin embargo, no se han anunciado iniciativas de sustento para los habitantes. La mayoría de las víctimas trabajaban en agricultura antes de los deslizamientos, pero muchas de estas tierras quedaron enterradas.

Después de enfrentar dificultades para asegurar un trabajo estable en el centro de la ciudad —el trabajo ya era escaso antes de las inundaciones— quienes no perdieron todas sus tierras en la destrucción han regresado a sus granjas, al menos parte de la semana. Pero la zona sigue en riesgo de deslizamientos durante la temporada de monzones de este año.

Trabajadores esperan su pago por excavar un lago que quedó enterrado en los deslizamentos de 2015. El lago se usará para recolectar lluvia para agua potable de la ciudad. Foto y leyenda de Brennan O’Connor / The Irrawaddy.

Ubicada en empinadas cadenas de montañas que miran a Hakha, Ciudad Nueva sigue inconclusa después de más de un año de su construcción. Foto y leyenda de Brennan O’Connor / The Irrawaddy.

Los deslizamientos destruyeron cientos de hogares en Hakha y la mitad de las tierras de la ciudad. Por la pérdida de tierra cultivable, se deben comprar muchas verduras camión desde otros centros urbanos del estado Chin. Los costos de transporte resultaron en mayores precios para los alimentos. Foto y leyenda de Brennan O’Connor / The Irrawaddy.

El Gobierno construyó cerca de mil casas en la Ciudad Nueva para las víctimas de los deslizamientos. Foto y leyenda de Brennan O’Connor / The Irrawaddy.

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