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Caricaturistas satíricos apuntan a “monopolio” de la distribución de medios en Bulgaria

Ejemplares de Prass-Press al lado de la caja registradora en una librería de Sofía, Bulgaria. Foto de GV, CC-BY.

Una versión de este artículo se publicó originalmente en el blog de la autora en marzo. Se editado y actualizado para Global Voices. 

La publicación quincenal satírica Prass-Press debía haber lanzado su primer ejemplar en todo Bulgaria el 1 de marzo, pero sus caricaturistas sostienen que sus influyentes figuras, a quienes molestó el contenido, impidieron la distribución del periódico antes de las volátiles elecciones parlamentarias ese mismo mes.

Entonces, los caricaturistas construyeron una red alterna de distribución para hacer llegar su irreverente publicación a los lectores. Casi cuatro meses y siete ejemplares después, Prass-Press sigue ahí.

La publicación es comparada a menudo con Charlie Hebdo. La dirigen Chavdar Nikolov, Chavdar Georgiev y Christo Komarnitski, que se hacen llamar tres “traviesos caricaturistas”. Junto al periodista Ivan Bakalov han estado contradiciendo y burlándose de los líderes políticos de Bulgaria durante años.

En 2016, a Nikolov lo despidieron de la empresa transmisora NOVA TV de Sofía por su caricatura con el primer ministro Boyko Borissov, donde se le retrataba como líder de grupos criminales que cazaban migrantes a lo largo de la frontera. Poco después, las caricaturas fueron retiradas del sitio web oficial de NOVA TV, y a Nikolov lo sacaron de su puesto.

“Estamos en guerra con el monopolio, con la estupidez, con la hipocresía y tristemente con la mayoría de las instituciones búlgaras que no dicen nada”, dijo Nikolov en una entrevista para bTV en marzo de 2017.

A pesar del enorme interés de los lectores, solamente una pequeña parte de los 10,000 ejemplares impresos estuvo disponible el 1 de marzo: los principales puestos de periódicos en Sofía cerca de las universidades, paradas de autobuses y centros comerciales recibieron un máximo de cinco ejemplares. Otras ciudades en Bulgaria recibieron menos ejemplares, y algunas nada.

“Según nuestros cálculos, menos de mil copias se han distribuido en el país. El resto está en alguna parte, no sabemos dónde”, escribió Bakalov en su arículo en e-vestnik.bg.

Un informe sobre el bajo nivel de la libertad de medios en Bulgaria de Deutsche Welle en serbio señala que la empresa de distribución nacional, Bulgarpress, aconsejó a los propietarios de pequeños quisocos que no preguntaran sobre los ejemplares de Prass-Press. El equipo de Prass-Press cree que la empresa es propiedad o tiene alguna influencia de Delyan Peevski, exparlamentario y magnate de los medios.

Delyan Peevski. Foto de la Asamblea Nacional de la República de Bulgaria.

Peevski tiene más de 50 por ciento de acciones en empresas como Technomarket Bulgaria, Grupo Balkan Media (dueño de cinco agencias de noticias) y las cadenas de puestos de periódicos Lafka, entre otros. En muchas de estas empresas, Peevski tiene participación junto con su madre, Irena Krusteva, y juntos son los accionistas mayoritariso, como ocurre con la recién privatizada agencia de prensa estatal Rodina.

Peevski también es conocido por haber ejercido antes como presidente de la Agencia Estatal para la Seguridad Nacional, cargo del que fue destituido en 2013 debido a protestas públicas.

Juntos, Bulgarpress y Lafka controlan la provisión de casi todos los puestos de periódicos en los lugares vitales en las grandes ciudades, incluidos los que no son parte de sus franquicias. Peevski no ha respondido públicamente a la acusación de que estuvo detrás de los problemas de distribución de Prass-Press. Sin embargo, sobre su participación en política y medios escribió Reporteros sin Fronteras:

Bulgaria is ranked lower in the World Press Freedom Index than any other European Union member. This is due to an environment dominated by corruption and collusion between media, politicians, and oligarchs including Deylan Peevski, a former head of Bulgaria’s main intelligence agency and owner of the New Bulgarian Media Group. His group has six newspapers and controls nearly 80% of print media distribution.

Bulgaria se ubica más bajo en el Índice Mundial de Libertad de Prensa que cualquier otro miembro de la Unión Europea. Esto se debe a un ambiente dominado por la corrupción y la colisión entre medios, políticos y oligarcas, incluido Deylan Peevski, exjefe de la principal agencia de inteligencia de Bulgaria y propietario del grupo de medios New Bulgarian. Su grupo tiene seis periódicos y controla cerca del 80% de la distribución de medios impresos.

Tomar el asunto entre sus manos

Después de que los funcionarios de Bulgarpress no respondieron a la situación, los periodistas optaron por distribuir los periódicos ellos mismos, en la plaza Slaveykov en Sofía, mercado permanente de impresos en Sofía.

“Lucharemos por la confianza de nuestros lectores con una posición honesta y abierta. Creemos que hay un mercado enorme para un periódico como el nuestro”. dijo Komarnitski a mediapool.com.

Para el segundo ejemplar, lanzado el 15 de marzo, Prass-Press trabajó principalmente con empresas de distribución más pequeñas y dueños de puestos de periódicos. Esa vez, los autores se pararon frente al Parlamento para vender 113 ejemplares simbólicos, que fue el lugar de Bulgaria en la lista de libertad de prensa de Reporteros sin Fronteras 2016 (en la edición de 2017, Bulgaria está en el lugar 109).

Venta del segundo ejemplar: equipo de Prass-Press team con Christo Komarnitski, Chavdar Nikolov y Chavdar Georgiev con la artista Alla Georgieva frente a la oficina del presidente búlgaro, Foto usada con autorización.

Los periodistas “traviesos” también alertaron a la Comisión para la Protección de la Competitencia, la comisión antimonopolio de Bulgaria, y llegaron a otras instituciones europeas por lo que llamaron violaciones de derechos humanos.

Meses después del lanzamiento del primer ejemplar, ninguna de estas instituciones reconoció infracciones en el proceso de distribución, por lo que no reaccionaron al caso.

Prass-Press publicó parte de una carta oficial que recibió de la Comisión para Protección de la Competencia en su página de Facebook, que afirmaba que de 10,000 copias que circularon, Bulgarpress confirmó que se vendieron más de 6,337 copias y que el resto se devolvió al editor. El equipo de Prass-Press cuestiona esa cifra, que les parece mucho mayor que la verdadero cantidad de periódicos que observaron en manos de los lectores.

La segunda parte de la pubilcación de Facebook contiene una caricatura del jefe de la comisión que le da un masaje y le pregunta: “¿Es usted monopolista?”. En la caricatura, Peevski responde “Oh, no, no, ¡me hace cosquillas!”.

Captura de pantalla del mapa en Google de Prass-Press de lugares de distribución, tiendas de libros en su mayoría.

A pesar de todos los obstáculos, el equipo de Prass-Press logró encontrar maneras de hacer que la publicación siguiera. Se puede ordenar copias en línea fácilmente, que se reciben en minutos en formato .pdf por el precio de un euro en el sitio web https://prass.press/. Para quienes les gusta lo impreso, tienen un mapa de distribución que muestra todos los lugares en Bulgaria donde el periódico está disponible, y también las tiendas exactas que lo distribuyen.

Gracias al interés y apoyo del público, Prass-Press logró mantener el mismo nivel de circulación con la red alterna que en su primer ejemplar. “Ahora dependemos de pequeños distribuidores y vendedores, que sin temor venden nuestro periódico y, por supuesto, de quienes lo compran”, dijo Nikolov sobre el octavo ejemplar.

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