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Santa Rosa de Lima, santidad a tono con la modernidad

Fachada de la Iglesia de Santa Rosa de Lima, en Lima. Imagen en Flickr de la usuaria Natalia Cartolini (CC BY 2.0).

Las tradiciones en el Perú no solamente tienen una vida larga, sino también muchas maneras de instalarse el mundo contemporáneo. Un ejemplo es la devoción a los santos que vinieron con la cultura católica, en especial la que se le tiene a Santa Rosa de Lima. Santa Rosa es un personaje central en la cultural peruana, y lejos de quedar atrás con el movimiento acelerado de las tecnologías de comunicación en redes, es hoy el centro de numerosas tendencias que muestran cómo lo antiguo y lo moderno se dan la mano con facilidad.

Santa Rosa de Lima nació con el nombre de Isabel Flores de Oliva el 20 de abril de 1586, cuando la ciudad era la capital del virreinato del Perú y fue la primera santa latinoamericana. Murió el 30 de agosto de 1617 y fue canonizada en 1671. Fue proclamada excelsa patrona del Perú en 1669, del Nuevo Mundo y las Filipinas en 1670.

Es además patrona de la Policía Nacional del Perú. Es más, es la única mujer representada en la moneda peruana.

En la Iglesia Católica, un santo patrón tiene una afinidad especial con una comunidad a cuya intercesión se acogen sus miembros. Para los creyentes, son como intercesores y abogados ante Dios.

Han transcurrido 400 años de la muerte de Santa Rosa, pero su devoción sigue siendo muy fuerte en el Perú y en otros lugares de la región.

Casa de Santa Rosa en Quives. Imagen en Flickr de la usuaria Lucerito Corrales (CC BY 2.0).

Isabel o Rosa fue la cuarta de los trece hijos nacidos del matrimonio del español Gaspar Flores y María de Oliva y Herrera. De sus doce hermanos, solamente se conoce el nombre de nueve.

Gran parte de su infancia y adolescencia las pasó con su familia en Quives, en el departamento de Lima, a donde su padre fue enviado a trabajar como encargado de una mina:

[Quives es una] reducción indígena ubicada en la sierra de Lima, entre la confluencia de los ríos Chillón y Arahuay. Hasta allí se trasladó la familia […]. De niña, la futura Santa Rosa de Lima sufrió una enfermedad que le imposibilitaba la movilidad de las piernas. Su madre quiso aliviarle con una receta local, cubriéndole las piernas con pieles de buitre, medida que finalmente agravaría los males de la pequeña, sufriéndolos en silencio. Recibió en 1598 el sacramento de la confirmación […] de manos del arzobispo Toribio de Mogrovejo, también futuro santo.

Se le conocía como Rosa por ser el nombre que recibió en la confirmación, uno de los ritos de paso más importantes del catolicismo:

[…] Rosa, apelativo que sus familiares empleaban prácticamente desde su nacimiento por su belleza y por una visión que tuvo su madre, en la que el rostro de la niña se convirtió en una rosa […] asumiría definitivamente tal nombre más tarde, cuando entendió que era “rosa del jardín de Cristo” y adoptó la denominación religiosa de Rosa de Santa María.

Son conocidos los tormentos que se autoinflingía: desde muy temprana edad no quería comer, se envolvía el cuerpo con cilicios con puntas de hierro, se echaba ají en los ojos para no salir a la calle, bebía la pus de los enfermos y hasta se ciñó una cadena de hierro que cerró con un candado cuya llave tiró al fondo de un pozo. Al respecto, el conocido psiquiatra peruano Mariano Querol opina que Santa Rosa podría haber padecido un cuadro típico de esquizofrenia:

Para mí fue una persona que padeció trastornos mentales muy difíciles de clasificar y catalogar. Presentó graves disturbios de personalidad, disturbios emocionales, de conducta, de autoflagelación, impulsos masoquistas enormes, incluso iluminaciones, posesión divina.

Más allá de los diagnósticos médicos realizados sobre relatos de la vida de una mujer que murió a comienzos del siglo XVII, lo cierto es que la devoción a Santa Rosa de Lima ha evolucionado para estar a tono con las modernidades del siglo XXI.

Es conocido el afán de sus fieles por depositar sus deseos en el pozo de la Basílica de Santa Rosa. Se dice que la santa cumple los deseos de quienes logran depositar su pedido cada 30 de agosto, tras largas y esperas, tal como contó el bloguero Cyrano:

Al lado del templo [de Santa Rosa] existe una casa donde la creencia popular afirma que Santa Rosa pasó gran parte de su vida. […] Dentro de la casa, que recibe visitas durante todo el año, existe un pozo llamado el Pozo de los Deseos en donde los fieles lanzan papeles de distinto tipo y tamaño que contienen sus más íntimos deseos u ofrecimientos para que Santa Rosa se los cumpla. No son cientos sino miles los que arrojan el 30 de agosto su papel al pozo. Ya se imaginan el alboroto que causa esta tradición.

La buena noticia para quienes no quieren o no pueden trasladarse hasta el templo dedicado a Santa Rosa, es que ahora tienen la posibilidad de hacerle llegar sus deseos en línea a través del sitio web especialmente habilitado para ese fin.

Millones de personas dan fe de las gracias, tanto espirituales como materiales que Rosa brinda, si ésta está en los planes de la Providencia divina.

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La santa también tiene una cuenta en Facebook, Twitter y hasta WhatsApp:

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