Colectivo Ik’ ta K’op por la soberanía tecnológica de los pueblos indígenas en Chiapas

Logo del colectivo Ik’ ta K'op. Imagen tomada con permiso de su página, sección “Galería”.

Hace cerca de un año, Mariano Gómez, Antonio Sántiz y Neyder Domínguez, tres jóvenes chiapanecos, entonces estudiantes de distintas Escuelas Normales del Estado (las cuales tienen la finalidad de formar a maestros con especial énfasis en la autodisciplina, la formación del autogobierno y las formas de convivencia democrática), decidieron conformar el “Colectivo Ik’ ta K´op”, un proyecto que busca que los pueblos indígenas, ubicados en lugares remotos del estado de Chiapas, accedan y se apropien de las tecnologías de la información para atender sus necesidades de comunicación y participación.

Tal como lo explican en su blog, el nombre que eligieron en lengua tseltal (una de las lenguas indígenas más habladas en el estado de Chiapas) entraña un profundo simbolismo para sus fundadores:

“Ik’” significa viento; luego “ta k’op” significa hablar; pero al mismo tiempo, “k’op” significa palabra. Quedaría como “palabra al viento” o el hablar que se lo lleva el viento, o “redes”.

El trabajo del colectivo se concentra en tres aspectos distintos:

En su artículo “Internet en la Selva”, la cronista y antropóloga social, María Álvarez Malvido, ya señalaba que Abasolo es una de tantas comunidades rurales que han sido ignoradas por las grandes empresas de telecomunicaciones en México al no representar grandes ganancias para sus negocios.

Sin embargo, el pequeño proyecto de estos tres jóvenes educadores indígenas se ha ido expandiendo, y actualmente cuenta con diversos puntos de acceso a Internet o “nodos” en distintas partes de la región. La apuesta el Colectivo es migrar la red a la tecnología libre mesh, también conocida como red inalámbrica o mallada, que, técnicamente, permitiría que los varios nodos con los que ya cuentan, estén comunicados entre sí, construyendo de esta manera una red descentralizada que facilite su despliegue en comunidades aledañas.

Jóvenes utilizando la Intranet comunitaria en Abasolo, Chiapas. Fotografía tomada con permiso de la página del Colectivo, sección “Galería”.

Este servicio de Intranet comunitaria, tiene su origen en una plataforma educativa denominada IntraBACH creada por el Profesor Luis Ramón Alvarado para alojar contenido académico, accesible y modificable, por y para la comunidad escolar del Colegio de Bachilleres de Abasolo, Chiapas.

Actualmente, en la Intranet comunitaria Ya J’noptik se comparten contenidos educativos, video, audio, archivos, Wikipedia y software.

El proyecto de Intranet Comunitaria Ya J’noptik representa una iniciativa tecnológica original e innovadora para el fortalecimiento cultural y educativo en una comunidad que, como muchas otras en nuestro país, cuenta con escasos servicios de telecomunicaciones, rezago educativo e imposición de modelos culturales ajenos.

Taller de radiodifusión Modulo 1 a los voluntarios del COBACH 105 Plantel Abasolo. Imagen tomada con permiso de la página de Facebook del Colectivo. Albúm: Construyendo la Radio Comunitaria.

Ahora bien, precisamente por su trabajo y relevante papel en la creación de una red inalámbrica que brinda conectividad y acceso a la información a, por lo menos, 600 personas del poblado indígena de Abasolo, Chiapas, el integrante del Colectivo Mariano Gómez, fue reconocido por la organización Internet Society (ISOC), como uno de los 25 jóvenes menores de 25 años que están usando Internet para marcar la diferencia en sus comunidades.

Desafortunadamente, Mariano no pudo asistir a la entrega de los reconocimientos que tuvo lugar el pasado 18 de septiembre en Los Ángeles, California, ya que la embajada de Estados Unidos en México rechazó su solicitud de visa de turista.

En un mensaje que dirigió al propio Internet Society, Mariano destaca que la explicación que recibió a dicha negativa fue, por un lado, la imposibilidad de ubicar la dirección de su casa debido a que, en la comunidad indígena en la que radica, las calles no cuentan con nombres identificables; por el otro, el no contar con cuentas bancarias con suficientes recursos económicos; y, finalmente, el hecho de que su región es considerada una de las vías más transitadas por migrantes que se dirigen a Estados Unidos de manera ilegal.

En su misiva, Mariano precisa lo siguiente:

Escribo esta carta y cuento mi historia porque es un ejemplo de la realidad de miles de hermanos indígenas o no indígenas que pasan por lo mismo. Es el reflejo de una sociedad con estereotipos en la cual ser parte de un pueblo indígena es considerado como alguien inferior, en la cual no tener una cuenta bancaria y grandes recursos económicos es el sinónimo de nada. El racismo es claramente visible, la sociedad clasificada por el color de piel, lengua, religión y estatus económico para definir un modelo de mundo. Más en estos tiempos que piensan dividirnos entre muros.

La carta concluye destacando el importante rol que desempeña Internet para la libertad de expresión y la comunicación, precisamente, de los pueblos indígenas, así como para promover y preservar su cultura, historia y autodeterminación. Mariano finaliza invitando a Internet Society a donar al Colectivo lo que se tenía planeado invertir en su viaje, para así poder mejorar sus servicios y continuar impactando de manera positiva el desarrollo de su comunidad, y precisa:

En realidad el logro que he tenido no es sólo mío sino de una gran familia de hermanos que hemos hecho, en las que involucra a nuestro colectivo, las comunidades que solicitan el servicio y a todas las organizaciones hermanas que han confiado y apoyado nuestra iniciativa.

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