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Un “detenido de todas las épocas”: El destacado caso del activista egipcio Alaa Abdelfattah

Activista y bloguero egipcio Alaa Abdelfattah. Fuente: captura de pantalla de vídeo en Youtube.

Las detenciones sistemáticas a gran escala de disidentes políticos han permitido al Gobierno egipcio asumir pleno control sobre un país de más de 100 millones de ciudadanos.

Orquestado por el presidente egipcio Abdelfattah El Sisi, el encarcelamiento de blogueros y activistas políticos de la oposición es noticia diaria, lo que convierte a la justicia en una batalla política que enfrenta a la oposición contra el régimen.

El caso de Alaa Abdelfattah, experto en tecnología y activista político egipcio, ha suscitado recientemente indignación, porque Abdelfattah se encuentra en prisión desde 2013 y, sin embargo, ahora se enfrenta a nuevas acusaciones que podrían conllevar una pena adicional de cárcel.

A principios de noviembre de 2017, el Tribunal de Casación de Egipto confirmó la sentencia de cárcel de Abdelfattah que lo condenaba a cumplir cinco años de cárcel por incumplir la ley antiprotestas egipcia en noviembre de 2013, según informó Reuters. Abdelfattah también se verá obligado a pagar una multa de 100.000 libras egipcias (aproximadamente 5,600 dólares).

La fiscalía afirma que Abdelfattah era culpable de organizar la protesta porque la promovió en medios sociales. Grupos de derechos criticaron al Gobierno por procesa a con una ley centenaria aunque dicen que no asistió a la protesta.

En contrase con esta afirmación, Mona Sief, hermana de Abdelfattah, dijo a Global Voices que su hermano sí participó en la protesta.

“Era tarde cuando él llegó. Ya estaban disperando violentamente a la gente y por eso muchos asumieron que no estaba, y yo seguí intentando dejar todo en claro”, dijo Mona. Luego afirmó que Alaa no estuvo involucrado en la organización de la protesta – “fuimos yo y mis colegas del grupo ‘NoMilTrials’ [No a los juicios militares] y se lo dijimos oficialmente al fiscal y al juez”.

Como la sentencia de Abelfattah está cerca de cumplirse, quedan 18 meses, el popular activista egipcio aún enfrenta otro periodo en prisión supuestamente por insultar al Poder Judicial.

La decisión del tribunal de confirmar el fallo, junto con la probabilidad de que el activista a favor de la democracia enfrente a una pena adicional de cárcel, han generado descontento entre los activistas y la extensa comunidad internacional de derechos humanos.

En septiembre de 2017, Amnistía Internacional urgió a las autoridades egipcias a retirar todos los cargos contra Abdelfattah y otros acusados condenados por criticar al sistema judicial del gobierno.

Najia Bounaim, directora de Campañas de Amnistía Internacional para el Norte de África, afirmó:

En lugar de castigar a Alaa Abdel Fattah y a los otros 23 acusados por expresar sus opiniones, las autoridades deberían retirar los cargos contra ellos y ponerlos en libertad de inmediato y sin condiciones.

Bounaim denunció además los juicios:

Este juicio es un intento de silenciar las críticas a un poder judicial que se ha convertido en fuente de violaciones de los derechos humanos. ‘Insultar’ a las instituciones públicas o cargos públicos no es un delito reconocido por el derecho internacional, y nadie debería ser juzgado —y mucho menos ir a prisión— por ejercer pacíficamente su derecho a la libertad de expresión.

Fundamentalmente, Amnistía Internacional lanzó duras críticas contra el sistema judicial y las fuerzas de seguridad egipcias, y condenó las violaciones de los derechos humanos en Egipto.

Un fragmento de este comunicado dice:

Las investigaciones de Amnistía Internacional han identificado graves deficiencias del proceso debido en el sistema judicial de Egipto. El sistema de justicia penal ha impuesto condenas a muerte colectivas y largas penas de prisión a miles de defensores y defensoras de los derechos humanos, activistas, profesionales del derecho y periodistas en juicios manifiestamente injustos, mientras que las fuerzas de seguridad responsables de graves violaciones de derechos humanos gozan de una impunidad casi absoluta. Amnistía Internacional también ha concluido que la Fiscalía es cómplice de violaciones de derechos humanos al cerrar los ojos ante las desapariciones forzadas, la tortura y otros malos tratos..

Un ‘detenido de todas las épocas’

El protagonismo de Alaa Abdelfattah deriva de su participación en el activismo político egipcio durante el levantamiento nacional de la revolución del 25 de enero, una serie de 18 días de protestas masivas ocurridas en 2011 que terminaron derrocando el régimen de 30 años del entonces presidente Hosni Mubarak.

Conocido como el “detenido de todas las épocas”, Abdelfattah tiene la triste distinción de haber sido arrestado bajo cada una de las cuatro etapas del poder en Egipto, desde Mubarak hasta el gobierno autocrático de Sisi.

En 2006, Abdelfattah fue detenido por “participar en manifestaciones que pedían un poder judicial independiente”.

Bajo el gobierno interino del Consejo Supremo de las Fuerzas Armadas de Egipto (SCAF, por sus siglas en inglés), Abdelfattah fue detenido a finales de 2011 acusado de robo de armas, incitación a la violencia contra las fuerzas armadas y atacar a personal militar durante el tristemente famoso incidente de Maspero.

Cuando el expresidente Mohammed Morsi, afiliado a la Hermandad Musulmana, fue elegido en 2012, Abdelfattah fue detenido tan solo un año después, en marzo 2013, acusado de blasfemia e insultar a Morsi, según Daily News Egypt.

Tras el derrocamiento de Morsi en 2013, Abdelfattah se opuso a la implacable represión contra los disidentes y protestó contra las leyes promulgadas por el gobierno del presidente El Sisi, lo que llevó a Abdelfattah a cumplir condena en la cárcel de Tora Mazraa.

Aunque no queda claro el número de ocasiones en que Abdelfattah fue arrestado, su presencia en línea y su activismo político lo convirtieron en una figura peligrosa desde el punto de vista de las autoridades egipcias.

Las redes sociales en contra del régimen

Las redes sociales permitieron a los sistemas de vigilancia gubernamentales conspirar contra disidentes como Abdelfattah. Sin embargo, estos mismos canales también se han utilizado para exigir su liberación. La comunidad internacional de derechos humanos y los activistas de las redes sociales han recurrido a las plataformas de medios sociales para rechazar el encarcelamiento de Abdelfattah y exigir a las autoridades egipcias su inmediata liberación.

Pen International expresó su descontento en Twitter:

Estamos muy decepcionados porque se ha confirmado la condena de cárcel del activista Alaa Abd El Fattah en Egipto.

La periodista Dima Khatib publicó un video de Al Jazeera Plus sobre el castigo de Abdelfattah y tuiteó:

Alaa Abdelfattah, egipcio detenido y figura destacada de la revolución egipcia. ¿Lo recuerdan? Liberen a Alaa.

La activista Radwa Medhat escribió en Twitter:

Liberen a Alaa Abdelfattah: Libertad para el defensor, que injustamente pasa los mejores días de su vida en prisión. Libertad para el sueño.

El escritor Ezzedine Feshire escribió:

Ni el opresor tendrá éxito, ni los oprimidos serán compensados. Solo puedes optar por apoyar a uno de ellos.

En el cumpleaños de Abdelfattah, el activista Ahmed Kamel tuiteó:

Alaa cumple hoy 36 años. Hace cuatro años, desde que fue encarcelado, el tiempo se detuvo para él. En realidad, el tiempo se detuvo para él cuando regresó de Sudáfrica hace seis años para participar en la revolución con millones de compatriotas egipcios. Desde entonces, Alaa ha sobrevivido entre comisarías de policía, morgues y oficinas de la Fiscalía. Alaa siempre ha sido, y siempre será, un icono para una generación oprimida. Feliz cumpleaños, y que Dios te devuelva con nosotros.

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