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Dos importantes figuras de las artes iraníes, dos reacciones muy diferentes a las protestas

Mahmoud Dowlatabadi (izquierda) y Asghar Farhadi (derecha), durante el festejo del Sindicato de Directores en la Casa del Teatro, en 2011. Foto por Asrarnameh con intención de republicar.

A los iraníes les gusta alardear que provienen del país de la poesía y el arte. Entonces, no resulta sorprendente que, a menudo, las artes florecen cuando surgen movimientos sociopolíticos en la historia de Irán.

Las protestas recientes que se iniciaron el 28 de diciembre y se esparcieron por el país no son la excepción. Los manifestantes exigieron mejores oportunidades económicas, indignados por la presentación del presupuesto nacional para el año siguiente. En total, 25 personas murieron y casi 4000 fueron arrestadas durante el conflicto, según el poder judicial iraní. Cientas ya fueron liberadas, incluidas 500 en Teherán.

Esta ola de protestas en general espontáneas recibió cierto acompañamiento artístico (aunque tal vez menos que otros movimientos anteriores mejor coordinados). Algunos artistas iraníes conocidos que viven en el extranjero grabaron una versión de un favorito del rock persa, “Shayad”, para demostrar solidaridad. Varios actores, escritores y músicos, en Irán y en el extranjero, también declararon solidaridad con peticiones o mensajes en Twitter.

Pero esta nota se trata de las reacciones de dos figuras importantes de la literatura y del cine iraníes: Mahmoud Dowlatabadi y Asghar Farhadi. Uno simplemente criticó la quema de banderas, a pesar de que su poesía se difundió en Internet como comentario del tema central de las protestas. El otro apoyó a quienes luchan por un Irán mejor.

“¡Oh, tierra natal! ¿Qué niños, qué generación te verá libre y orgullosa?”

Mahmoud Dowlatabadi posiblemente sea el novelista vivo en lengua persa más importante. Dowlatbadi con frecuencia recibe críticas de sus colegas por sus actitudes conservadoras y por haber abandonado la Asociación de Escritores Iraníes, que se opone con más firmeza a las prácticas antidemocráticas de la República Islámica.

Esto a veces es injusto, ya que Dowlatabadi es víctima de la censura y ocasionalmente sí alza la voz y protesta. En diciembre, en la ceremonia final de un premio literario en honor al novelista Ahmad Mahmoud, Dowlatabadi le recordó al público que no está permitido publicar algunas novelas de Mahmoud y que las autoridades no impiden la circulación de versiones pirateadas.

Más sobre Mahmoud Dowlatabadi en Global Voices: Irán: Las fotos del censurado escritor Dowlatabadí junto al Jefe de la Censura iraní

“Son hostiles con algunos escritores. La hostilidad es totalmente individual y por parte de ustedes”, dijo Dowlatabadi. “Se han convertido en autoridades culturales y prohíben la obra de Ahmad Mahmoud. Vayan a ver cómo vive el escritor de ‘Mi tío Napoleón’. ¿Se han preguntado quién publica sus libros?”. Se refiere a Iraj Pezeshkzad, quien vive en París y sería millonario si recibira regalías por las decenas de miles de copias pirateadas de sus novelas, que siguen prohibidas en Irán.

Dowlatabadi provocó controversia cuando, durante una conferencia en Teherán sobre sus obras, se limitó a comentar sobre las protestas con críticas a la quema de banderas iraníes, lo que solo hicieron ciertas facciones radicales de los manifestantes. Para algunos, pareció ponerse del lado de las autoridades.

La reacción de Mahmoud Dowlatabadi a la quema de banderas:

Escuché que algunas personas bajaron nuestra bandera. Este insulto me afectó mucho. Es una acción repudiable y completamente inexcusable.

El escritor no aclaró si estas palabras representaban su postura general con respecto a las protestas o solo se oponían a la quema de la bandera del país. Pero es posible que el veterano novelista no estuviera al tanto de que muchos iraníes, en redes sociales y en conversaciones privadas, usaron un poema de él para expresar sus esperanzas y temores luego de las protestas:

ای سرزمین! کدام فرزندها، در کدام نسل تو را آزاد آباد و سربلند، با چشمان باور خود خواهند دید؟ ای مادر ای ایران! جان زخمی تو در کدام روز هفته التیام خواهد پذیرفت؟ چشمان ما به راه عافیت تو سفید شد. ای ما نثار عافیت تو.

¡Oh, tierra natal!
¿Qué niños, qué generación te verá libre y orgullosa,
con sus propios ojos?

¡Oh, madre mía! ¡Oh, Irán!
¿Qué día de la semana hallarás la cura para tu vida herida?

El poema tiene varios años, pero para muchas personas es una expresión adecuada de la continua lucha de los iraníes por la libertad y la dignidad. Se compartió numerosas veces en redes sociales. El actor iraní Saber Abar publicó una obra de arte en Instagram con el poema de Dowlatabadi al pie:

“La humillación social y la herida abierta de la humillación dan paso a la ira”

El cineasta Asghar Farhadi es uno de los iraníes más reconocidos en todo el mundo. Ha ganado dos premios Óscar y los mejores festivales de cine del mundo se pelean por exibir sus películas. En este momento se encuentra en España filmando una producción a gran escala en español, “Todos lo saben”, con Penélope Cruz, Javier Bardem e Inma Cuesta.

Farhadi escribió una nota en apoyo de las protestas en Irán y dijo que las personas tenían razón en cuestionar la situación. La nota se difundió en varios medios iraníes, como Iran Newspaper, afiliado al gobierno de Hassan Rouhani (a continuación), y en la Iranian Labour News Agency (ILNA), semioficial.

La reacción de Asghar Farhadi a las protestas recientes: además de todas estas demandas, las preguntas sin respuesta que se ignoraron y pasaron por alto durante todas estas décadas, que se dejaron sin respuesta o se respondieron en forma irreal y delirante.

“Durante todos estos años, lo que impulsó a nuestro pueblo a protestar fueron las preguntas sin respuesta, ignoradas por décadas o respondidas en forma irreal y delirante”, escribió Farhadi.

Farhadi advirtió a “quienes tienen como deber máximo ser responsables” que no responder a las preguntas no hace que desaparezcan, sino que produce “humillación social, y la herida abierta de la humillación da paso a la ira; no hay ira más intensa y duradera que la de la humillación”.

El cineasta también expresó solidaridad con las personas que perdieron a seres queridos en las protestas, sobre todo con los familiares de Armin Sadeghi, joven de 15 años oriundo de la misma ciudad que Farhadi: Khomeyni Shahr, provincia de Isfahán. Dijo que todos los días pensaba en los ojos “llenos de ansias de vivir” de Armin. El muchacho fue asesinado en un conflicto armado en Khomeyni Shahr, donde Farhadi nació en 1972.

A su manera, Dowlatabadi y Farhadi se involucran en las protestas. Sus obras contribuyen a que los iraníes sigan comprendiendo sus propias vidas y su época.

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