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Estado de emergencia por aumento de la delincuencia ha aliviado a algunos jamaicanos —pero ¿es un enfoque efectivo?

Categorías: Caribe, Jamaica, Derecho, Derechos humanos, Medios ciudadanos, Periodismo y medios, Política
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Un agente de policía realiza su ronda en los Jardines Tivoli, durante el estado de emergencia de 2010 en Jamica. Foto del Servicio Global de la BBC World Service, CC BY-NC 2.0.

Durante el último año aproximadamente, a medida que aumentó la tasa de homicidios de la isla, los cibernautas jamaicanos se han concentrado en un tema: los delitos violentos.

Los homicidios se incrementaron a 1616 en 2017 [2]: algo más de 20 % con respecto al año anterior. Además, solo el 29 % de los homicidios se “resolvieron” (se arrestó o se asesinó a un sospechoso). El órgano consultivo, el Comité de Supervisión Ciudadana Policial [3], afirmó recientemente en una entrevista radial que el porcentaje de homicidios que llegó a tener condena se ha reducido continuamente, de un dudoso “máximo” de 18 % a solo un 6 %.

En particular, la parroquia [división administrativa] occidental de St. James (que incluye la Bahía de Montego, la “segunda ciudad” de Jamaica) registró 335 homicidios a finales de 2017, que supera [4] a los 290 homicidios de la ciudad de Nueva York. St. James tiene alrededor de 185 000 habitantes y Nueva York 10 millones.

En este contexto, el 18 de enero de 2018, el primer ministro Andrew Holness anunció el estado de emergencia para la parroquia en una sesión de prensa que se transmitió en vivo [5] en los medios sociales. La declaración se realizó en conformidad con la sección 20 de la Ley de Derechos y Libertades (enmienda a la Constitución) [6], de 2011.

El estado de emergencia es una estrategia de cooperación de la Policía con el Ejército: se llama a las reservas nacionales [7] y se moviliza tropas adicionales a la zona. Los detalles se debatieron en el Parlamento el 23 de enero de 2018, pero ya la policía había anunciado “tolerancia cero” [8]. Varios comercios deben cerrar [9] en determinado horario. Las zonas recreativas comunitarias deben cerrar a las 6 p. m.

Según la declaración [10], los efectivos de las fuerzas de seguridad pueden detener y registrar a personas en la calle, registrar lugares y arrestar a personas sin una orden judicial y restringir el horario de operación de comercios. Además, se registrará a los vehículos y a los conductores en las carreteras de ingreso y de salida a St. James. También habrá patrullas conjuntas móviles y fijas en la comunidad, lo que confirma que el estado de emergencia limitará la libre circulación de los ciudadanos.

El primer ministro Holness aclaró los límites cuidadosamente en las palabras de apertura [11] de una sesión de prensa:

Under State of Public Emergency, the security forces will have extraordinary powers and some rights are suspended. This does not mean that the use of these extraordinary powers can be arbitrary or are beyond review. The declaration of a State of Public Emergency does not mean the suspension of the rule of law. The security forces are expected and have been directed to treat citizens with respect and protect the dignity and safety of all.

Clearly the operations which will be conducted, though directed at criminals and their facilitators — I want to repeat that, the facilitators of criminals — will create some level of general discomfort. We ask the public to cooperate with the security forces.

En el Estado de Emergencia Pública, las fuerzas de seguridad tendrán poderes extraordinarios y se suspenderán algunos derechos. Esto no significa que el uso de estos poderes extraordinarios sea arbitrario ni incuestionable. La declaración del Estado de Emergencia Pública no implica la suspensión del estado de derecho. Se espera y se dirige a las fuerzas de seguridad para que traten a los ciudadanos con respeto y protejan la dignidad y la seguridad de todos.

Claramente, las operaciones que se llevarán a cabo, aunque dirigidas a delincuentes y a sus facilitadores (quiero repetirlo, los facilitadores de delincuentes), crearán algo de malestar general. Pedimos a la gente que coopere con las fuerzas de seguridad.

Los funcionarios en la rueda de prensa [12] instaron a los ciudadanos a ayudar en la búsqueda de armas y de hombres buscados. Como apoyo a este esfuerzo, las Fuerzas Jamaicanas de Defensa dirigirán una línea directa de teléfono.

Nada de esto supuso sorpresa. A primeras horas del día, la especulación mediática [13] decía que estaba en marcha una medida así después del inicio de una operación de seguridad a primeras horas del día [14] en diversas comunidades de St. James.

En un discurso la tarde anterior, publicado en Facebook, el primer ministro había insinuado “medidas firmes y resolutivas” [14] para frenar la delincuencia:

It is the emerging view, that now is the time that the Jamaican government should take firm and resolute measures to tackle crime. Measures that are within the context of the law, the preservation of human rights and the dignity of life.

We have reached the point where we are now prepared to take these measures to ensure that this crime monster does not destabilise the promising future that is in store for Jamaica.

Es una perspectiva en aumento. Es hora de que el Gobierno jamaicano tome medidas firmes y resolutivas para combatir la delincuencia. Medidas que estén dentro del contexto de la legalidad, la defensa de los derechos humanos y la dignidad de la vida.

Hemos alcanzado un punto en el que nos hallamos preparados para adoptar medidas que aseguren que este monstruo de la delincuencia no desestabilice el futuro prometedor de Jamaica.

“Una nación en guerra consigo misma”

La decisión de la gobierno de Holness de declarar el estado de emergencia llega tras el aumento de las críticas, la ansiedad y la impaciencia entre los cibernautas jamaicanos, los políticos de la oposición y el sector privado (quienes se expresaron continuamente en las redes sociales desde principios de 2018) por la situación de la delincuencia.

Los jamaicanos han publicado con mayor frecuencia sobre sus miedos, sobre experiencias temerosas y la angustia [15] por el asesinato de amigos y familiares:

Niño escapa ileso después de que pistoleros disparan contra auto, murió un hombre
Un hombre murió y otros dos quedaron heridos después de que el vehículo en el que viajaban fue acribillado en Sunset Boulevard en Montego Bay, St James
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Sinvergüenza jamaicano armado con rifles AK47 ataca a plena luz del día en una autopista cerca del aeropuerto de MoBay, dispara a los autos y alcanza a tres personas, mata a una; un niño escapa de un auto.

El análisis de los usuarios jamaicanos de Twitter de la aparentemente intratable tasa de delincuencia viene acompañado de cinismo:

Todas las comunidades con hombres armados saben quiénes son y dónde están… las mujeres que rezan en la iglesia ocho días a la semana saben que sus hijos son unos delincuentes, la policía SABE sus nombres y direcciones… y todos inventamos excusas por no hacer nada… bueno, aceptamos la tasa de asesinatos y las ganancias de las funerarias.

Otros se desesperan ante la aparente normalización de la delincuencia en la sociedad jamaicana:

No podemos seguir hablando sobre las más de 1600 personas que fueron asesinadas en 2017 de manera tan insensible. Casi no escucho preocupación cuando se menciona esta aterradora realidad. No es algo que debamos utilizar para ganar puntos. Busquemos una perspectiva diferente. Por favor.

El mismo día en que se declaraba el estado de emergencia, un pastor invitado al Desayuno Nacional de la Oración [20], acontecimiento anual al que asisten líderes políticos, religiosos y empresarios y que recibe gran cobertura por parte de los medios, describió Jamaica y su problema de delincuencia como “una nación en guerra consigo misma”.

Como resultado, hubo bastante sensación de alivio tras la noticia, y los medios tradicionales informan del apoyo inicial de los habitantes de St. James [21] y del pueblo jamaicano.

Estado de emergencia – St. James, Jamaica.
¡Buen trabajo, ya era hora!

Con gran retraso, espero que sea efectivo. Puede que se necesite estado de emergencia limitado con mayor frecuencia para controlar el problema de la delincuencia.

El primer día se halló un arma de gran poder:

¡El estado de emergencia hace progresos! 👏👏👏

¿El estado de emergencia deja de lado el origen del problema?

No obstante, no todo fue tan animado. Algunos criticaron que este estado de emergencia, que cuenta con el apoyo del sector turístico [31], así como con el “apoyo cualificado” de la oposición [32], tardó mucho tiempo en materializarse. Clive Mullings, fiscal y presentador de un programa de debates, tuiteó:

Recuerdo haber pedido estado limitado de emergencia en St. James hace un año. Lo repetí en All Angles y los intereses de turismo y de la Cámara de Montego Bay lo rechazaron. Ahora un asesinato cerca del aeropuerto se ha convertido en un catalizador.

Otros jamaicanos sugirieron que la medida del estado de emergencia no llegaba hasta las raíces del problema:

Me pregunto si la gente se da cuenta de que si no hacemos nada sobre la desigualdad social y económica visible en St. James, ¿necesitaremos permanentemente el estado de emergencia? Los hoteles lujosos junto a la miseria urbana llevan al rencor>desesperación>odio>cinismo>violencia.

Las desigualdades sociales son especialmente destacables en el centro turístico de la bahía de Montego, donde la mayoría de los hoteles principales se han trasladado del centro de la ciudad al denominado “corredor elegante” [37], tramo de la carretera principal flanqueado de campos de golf, paisajes cuidados y hoteles de primera línea de playa y de todo incluido. En claro contraste, el centro de la ciudad está congestionado y –gracias a las malas infraestructuras de crecientes comunidades de ocupantes precarios fuera de la ciudad– sufre de degradación medioambiental (la erosión de las laderas fue uno de los factores clave en las grandes inundaciones [38] de noviembre de 2017).

Por último, está el espectro de los pasados estados de emergencia –seis en total [39]. El último [40], decretado en 2010 como parte de los esfuerzos por arrestar al “don” de Kingston occidental, Christopher “Dudus” Coke, en una orden de extradición, preocupó [41] a los grupos de derechos humanos: durante las operaciones de seguridad, al menos 72 jamaicanos perdieron la vida y otros 35 acabaron heridos. Fue el mayor alto de fallecidos en un único incidente desde la brutal supresión de la Rebelión de la Bahía de Morant [42] en 1865.

También suscitó serias preguntas sobre el poder y la credibilidad [43] de la policía y de las fuerzas armadas, y sobre si se cruzaba la línea al querer mantener la ley y el orden.

¿Se extenderá el actual estado de emergencia? En la rueda de prensa, el primer ministro rechazó informar acerca cuánto duraría, aparentemente por cuestiones de seguridad. ¿Será aún efectivo si no se trata el origen del problema de la delincuencia?

Llegados a este punto, muchos jamaicanos parecen preparados para esperar y ver, y se muestran aliviados de que al menos se hayan llevado a cabo algunas acciones en un intento por frenar la delincuencia.