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Larga marcha pastún pide justicia tras años de ataques étnicos

Manifestantes afuera del Club de la Prensa Nacional en Islamabad, capital de Pakistán. Imagen de Annam Lodhi, usada con autorización.

“Naqeeb Teray Khoon Se, Inqilab Aye Ga” (Naqeeb, de tu sangre daremos lugar a una revolución) corea una multitud en el exterior del Club de la Prensa Nacional en Islamabad, capital de Pakistán. Miles de pastunes de las áreas tribales bajo administración federal (FATA) y otras partes de Pakistán organizaron un plantón frente al Club de la Prensa Nacional en Islamabad a comienzos de febrero.

Las protestas se desencadenaron por la muerte extrajudicial del comerciante pastún Naqeebullah Mehsud, pero se convirtieron en un punto de unión para hablar de asuntos que afectan a la comunidad pastún.

Larga marcha pastún en Islamabad.
¿Cuántas más [habrá] hasta que veamos algún cambio?

Mujeres de Khyber Pakhtunkhwa de camino a unirse a la la larga marcha pastún.
Pedimos a las mujeres de todo Pakistán a unirse hoy a las 5 pm en el Club de Prensa de Islamabad.

¿Quiénes son los pastunes?

Los pastunes (o pashtunes) son un gruop étnico que vive mayormente en Pakistán y Afganistán. Hablan pastún y diversos dialectos; también tienen una rica tradición ética y una cultura distintiva que guía la conducta individual y comunitaria. En Pakistán, actualmente hay cerca de 30 millones de pastunes (el 15% de la población total de Pakistán) y en Afganistán son el mayor grupo étnico, que conforman el mayor grupo étnico, con el 42–60% de una población total de 32.5 millones.

¿Por qué protestan los pastunes?

Muchos pastunes están desamparados en Pakistán. Los refugiados pastunes que entraron a Pakistán desde Afganistán viven mayormente en campos de refugiados en pobreza. Además, muchos pastunes locales de la zona de la fronteras afgana –las áreas tribales bajo administración federal (FATA)– son personas desplazadas dentro de su propio país debido a operaciones militares relacionadas con la guerra en Waziristán y también viven en campos. Han soportado años de violencia terrorista y operaciones militares donde cientos de miles de familias perdieron sus negocios y medios de vida.

Las protestas han estado aumentando desde que Naqeebullah Mehsud, comerciante pastún de 27 años de FATA, murió en una supuesta ejecución extrajudicial en enero en Karachi. El fenómeno de las muertes extrajudiciales y las muertes en encuentros falsos (cuando matan a lugareños y los muestran como culpables en beneficio de la agencias de seguridad) no es nuevo en Karachi. En 2017, se sospecha que hubo 65 ejecuciones extrajudiciales y se están investigando 20. En seis casos, se ha determinado que los policía están involucrados por mal uso de sus facultades.

Fin al régimen de desapariciones forzadas en Pakhtunkhwa, FATA y el resto de Pakistán, y fin a las minas terrestres. Justicia para Naqeeb y rehabilitación de la infraestructura destruida en FATA con las demandas legítimas de los pastunes en la larga marcha pastún.

Lo que diferente de la muerte de Naqeeb es que ha desencadenado un movimiento encabezado por jóvenes pastunes que sienten que han recibido todos los castigos y que son objeto de estereotipos étnicos y secuestros por parte de las fuerzas de seguridad.

Demandas del plantón de los pastunes. Foto: Annam Lodhi.

Los participantes en el plantón pastún, que empezó el 1 de febrero, se han negado a dejar su posición hasta que el Gobierno acepte sus cinco demandas, que incluyen:

  1. Los policías que mataron a Naqeeb Mehsud deben comparecer ante la justicia
  2. Se debe conformar una comisión judicial para la ejecución extrajudicial de los pastunes, y el juez jefe supremo de Pakistán debe supervisarla directamente.
  3. Se debe presentar a todos los desaparecidos en los tribunales
  4. Retiro de las minas terrestres de FATA (áreas tribales bajo administración federal)
  5. Final de la política del toque de queda después de cada incidente terrorista en FATA

Global Voices (GV) estuvo en la protesta en Islamabad y conversó con algunos manifestantes.

El estudiante Ali Haider dijo:

I wish that we achieve what we came here for. We don't have a good education system nor qualified teachers and due to everyday issues, we can't attend schools on time or study

Quiero que logremos lo que vinimos a lograr. No tenemos un buen sistema educativo ni maestros calificados y, por los problemas de todos los días, no podemos asistir a clases a tiempo ni estudiar.

El 8 de febrero, Haider y muchos otros estudiantes habían estado en la protesta más de una semana, y decían que estaban sacrificando su educación y ahorros en la esperanza de un cambio. El plantón fue organizado por un grupo en medios sociales de jóvenes pastunes con la etiqueta #PashtunLongMarch [larga marcha pastún]. Hacia el 10 de febero, en la manifestación había más de 50 mujeres y cerca de de 2000 pastunes de las áreas tribales y otras partes del país todos los días.

Los medios nacionales ignoraron la protesta hasta que los medios sociales y los medios internacionales informaron al respecto.

Miles participan en la larga marcha pastún. Hombres y mujeres de todas las edades están presentes. Esto no tiene precedentes.

La Comisión de Derechos Humanos de Pakistán pidió al Gobierno de Pakistán que atendiera la protesta y escuchara los pedidos. El primer ministro de Pakistán, Shahid Khaqan Abbasi, aseguró a los manifestantes que los asesinos de Naqeebullah Mehsud comparecerían ante la justicia.

“El Gobierno no ha dado a las protestas la debida atención”

En el plantón, Global Voices conversó con Bushra Gohar, vicepresidente del Partido Awami Nacional, que afrimó:

The government hasn't given the protest it’s due attention. He (the Prime Minister of Pakistan) should have announced what the government plans to do and what are the steps the government will take. The media was controlled and not allowed to cover the protest. The protest was huge on the first few days.

El Gobierno no ha dado a las protestas la debida atención. tion. El primer ministro de Pakistán debió haber anunciado qué planea hacer el Gobierno, y cuáles son los pasos que dará. Los medios están controlados y no se les permite informar sobre la protesta. La protesta fue enorme los primeros días.

Los manifestantes también pedían el final de la tarjeta Watan (un carnet de identidad), lanzado originalmente en 2010 para dar asistencia financiera a la población afectada por las inundaciones. Esto se ha convertido en un pasaporte de facto para que las personas de FATA viajen dentro del país y se ha convertido en una gran molestia para los habitantes del norte, pues se usa cada vez más para discriminar a las etnias. Bushra Gohar dijo:

Whenever a terrorist incident happens the whole community is punished. The Watan card should be done away with; if its good for them (the Pashtuns) it should be good for the PM of Pakistan also.

Cada vez que ocurre un incidente terrorista, se castiga a toda la comunidad. La tarjeta Watan debe ser eliminada. Si es buena para ellos (los pastunes), debería ser buena también para el primer ministro de Pakistán.

La activista social Gulalai Ismailse se dirigió a la multitud al octavo día y dijo: “La principal línea anaranjadas de Punjab o las principales minas terrestres de Khyber Pakhtunkhwa” (la provincia de Punjab tiene la línea anaranjada de tres, mientras Khyber Pakhtunkhwa tiene minas terrestres). Ella señala la falta de desarrollo de la provincia. Luego agregó que las vidas de los pastunes parecen baratas, pues el Gobierno ignora las atrocidades cometidas en su contra todos los días.

Mujeres en la protesta. Imagen de Annam Lodhi, usada con autorización.

En diálogo con Global Voices en el plantón, Ismail dijo:

Women today also sent a strong message that we in our bangles are as strong as men with their weapons — with the power of nonviolence they vowed to take the revolution forward.

Hoy, las mujeres también enviamos un fuerte mensaje, que con nuestras pulseras somos tan fuertes como los hombres con sus armas — con el poder de la no violencia con el que prometieron llevar la revolución.

Muchos sienten que toda la comunidad pastún ha sufrido por la ignorancia del Gobierno y la marginación étnica. Ismail agrega:

Pashtun women have suffered a lot; the ongoing conflict has strengthened the patriarchy. In the name of tribalization/FCR women have been deprived of their human rights.

Las mujeres pastunes han sufrido mucho; el actual conflicto ha fortalecido el patriarcado. En nombre de la tribalización y la regulación de delitos en la frontera, la mujeres se han visto privadas de sus derechos humanos.

Además, los líderes de partidos de Khyber Pakhtunkhwa, como el Partido Nacional Awami (ANP), el partido Pakhtunkhwa Milli Awami (PMAP), Jamiat Ulema-e-Islam y el partido Qaumi Watan participaron en la marcha y se dirigieron a los manifestantes para mostrarles apoyo total a la protesta.

Los manifestantes sienten desde hace tiempo que el actual gobierno ha ignorado los derechos básicos de los pastuns, y ha postergado la ley de reforma de FATA desde el inicio de su mandato en 2012. En enero, la Asamblea Nacional aprobó finalmente la ley, que es un avance a una reforma en el camino a unión de las áreas tribales con Khyber Pakhtunkhwa.

La comunidad pastún siempre se ha sentido marginada, desde bromas sobre su etnia que socava su talento en muchas áreas de la vida en Pakistán –se les ha hecho difícil abrirse camino en la sociedad. Esta manifestación es única porque es la primera vez que los pastunes han ido a la capital en masa. No hay rutas bloqueadas ni perfiles étnicos con las tarjetas Watan, y los manifestantes no piden más que justicia. La manifestación no tiene motivación religiosa, sino étnica. Tienen fe en un Pakistán que sea complaciente con toda su gente y que no divida sobre la base de la etnia.

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