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Periodistas serbios son hostigados por investigar gastos del ministro de defensa (y de su “tía de Canadá”)

Aleksandar Vulin

Caricatura del ministro de Gobierno serbio Aleksandar Vulin con una bolsa de dinero. En la tarjeta dice “Con amor, tu tía ♥”. Foto de KRIK.RS, utilizada con autorización.

¿Cuántas veces debe viajar una tía hipotética de un ministro de Gobierno desde Canadá a Serbia para transferir 205.000 euros en efectivo?

La ley serbia dice que solamente se puede entrar al país con menos de 10.000 euros en efectivo. Aunque de acuerdo a las autoridades serbias, la respuesta a este problema matemático que parece simple no es “al menos 21 veces”, sino un ¡no hay nada que ver aquí! bastante forzado.

Las mentes serbias curiosas quieren saber, luego de años de controversia en torno al ministro de defensa Aleksandar Vulin, sobre su compra de un espacioso departamento de 205.000 euros en Belgrado en 2012, y su declaración de que el dinero vino de la tía de su esposa de Canadá. Por ley, los funcionarios públicos en Serbia deben justificar todos los fondos que reciben mientras están en el poder.

En septiembre de 2017, la Red de Reportaje de Crimen y Corrupción (KRIK) –medio de comunicación independiente serbio– reveló que el ministro Vulin no aportó pruebas del origen de los 205.000 euros (más de 242.000 dólares estadounidenses). Primero declaró que consiguió el dinero por la venta de inmuebles (valorados en tan solo 38.0000 euros), pero luego se retractó y dijo que el dinero se lo dio la tía de su esposa.

De acuerdo a la ley serbia, se puede ingresar al país un máximo de 10.000 euros en efectivo sin tener que declararlos en aduana; por encima de ese monto es un deilto. Entonces, hipotéticamente, la tía generosa de Vulin tuvo que hacer más de 21 viajes de ida y vuelta entre Canadá y Serbia para transferir esos 205.000 euros. Hasta ahora, no existe evidencia de que se hayan realizado esos viajes.

Ciertamente, la Agencia de Anticorrupción de la República de Serbia confirmó que Vulin no aportó evidencia del origen del dinero, pero la agencia no reveló esta información públicamente hasta que la KRIK presentó una solicitud bajo la ley serbia de libertad de información. La agencia primero negó la solicitud, pero luego la emitió después de que el Comisionado para la Información de Importancia Pública lo ordenara, que actuó por una queja de KRIK.

Mientras tanto, la agencia reenvió los resultados de su investigación a la oficina fiscal pública para crimen organizado, y presenta una denuncia, pues los funcionarios públicos deben justificar todos los fondos que reciben mientras están en funciones. Luego de dos años de deliberación, la fiscalía descartó el caso en agosto de 2017, afirmó que el acto que supuestamente cometió Vulin no entra en su jurisdicción. Otras dos oficinas fiscales revisaron el caso y también lo descartaron.

Caricatura de la supuesta tía “santa” del ministro de defensa serbio Aleksandar Vulin, por KRIK.RS. Utilizada con autorización.

El 29 de enero de 2018, KRIK publicó un nuevo informe donde muestra que tres autoridades estatales diferentes –la oficina fiscal básica, la oficina fiscal superior y la oficina fiscal para crimen organizado– se habían eximido de responsabilidad por investigar el caso del ministro de defensa Aleksandar Vulin.

Primero la fiscalía de primera instancia, luego la fiscalía superior y ahora la fiscalía para crimen organizado llevaron a cabo investigaciones sin preguntar al ministro o a su tía, quien supuestamente le prestó una gran suma de dinero para comprar un inmueble. Los tres fiscales concluyeron que Vulin no infringió la ley cuando presentó un informe oficial con datos incorrectos declarando sus pertenencias, que es un requisito de la legislación serbia de transparencia y responsabilidad. En vez de eso, lo justificaron como un “posible percance” o “imprecisión” por parte del ministro.

Persecución contra periodistas que exigen rendición de cuentas

Desde 2013, Aleksandar Vulin ha servido en varios cargos ministeriales dentro del Gobierno serbio. Luego de que se publicara la historia de KRIK, su partido –el Movimiento de Socialistas (parte de una coalición de derecha dirigida por el Partido Progresista Serbio, miembro del Partido Popular Europeo)– emitió un comunicado que pretendía insultar, difamar y desacreditar a periodistas que han escrito sobre la responsabilidad de funcionarios públicos en el país.

En Serbia, esos artículos calumniosos no se van por las ramas; en cambio, atacan directamente la dignidad del blanco. En este caso, el blanco era el editor de KRIK, Stevan Dojčinović. El Movimiento de Socialistas publicó una declaración en septiembre de 2017 (ampliamente difundido por los medios de comunicación populares serbios) que lo describía como un “drogadicto sadomasoquista que odia a Serbia“:

Čime se Dojčinović zaista bavi, osim što ponekad ima čudne sklonosti da visi po plafonima, probada bradavice iglama i samopovređuje se? Nije tajna da je Dojčinović plaćen iz inostranstva za svaki tekst kojim napada Vulina, a nije tajna ni da uzima narkotike. Ako hoće da nas demantuje, tražimo da izađe sa svim računima, a posebno da se podvrgne testu na droge. Odmah vam kažemo neće smeti. Narkomani obično neće. Ali, tako drogirani, rado svoje fantazije stave u tekstove…

¿Qué hace Dojčinović realmente, aparte de practicar sus hábitos curiosos de colgarse de techos y perforarse los pezones con agujas para causarse daño físico? No es secreto que a Dojčinović le pagan desde el extranjero por cada texto que ataque a Vulin, y tampoco es secreto que usa narcóticos. Si quisiera emitir una negación, exigimos que aporte toda su evidencia primero, y en particular, que se someta a un control de drogas. Podemos afirmar ya que no se atreverá a hacerlo. Los drogadictos no suelen hacerlo. Y bajo la influencia, suelen expresar sus fantasías en palabras…

El Movimiento de Socialistas pronto modificó la declaración, que decía que el periodista “odia inmensamente” a cualquiera que, como Vulin, ame a Serbia, y lo reemplazó con otra declaración, de tono más vulgar, que repetía los alegatos sobre el abuso de drogas y concluyó: “Sinceramente esperamos que recupere, pero sabemos que eso es imposible en su caso”.

Dojčinović respondió con una demanda por difamación contra el Movimiento de Socialistas. El partido gobiernante negó haberlo llamado drogadicto, dijo que simplemente pidieron que investigaran sus acusaciones.

“Estaríamos felices si la investigación demostrara que este joven no ha usado narcóticos”, fue su respuesta.

Algunos medios de comunicación que habían publicado la declaración original posteriormente eliminaron sus artículos sobre el tema.

Junto con encontrarse como el blanco de campañas de difamación y amenazas, los editores y reporteros de KRIK, junto con otros periodistas investigadores, han sido objeto cada vez más de maliciosas demandas por difamación, que agotan sus ya limitados recursos. Por ejemplo, Nenad Popović, otro ministro de Gobierno, presentó cuatro demandas contra KRIK luego de que revelaran que fue nombrado en los papeles del Paraíso filtrados.

‘Reacciones emotivas’ de políticos y ciudadanos

Cuando se le preguntó sobre las declaraciones hechas por su compañero de coalición, la primera ministra serbia, Ana Brnabic, las llamó “reacciones emocionales”, y afirmó que estas “declaraciones” no son del ministro Vulin, sino de un partido político. Describió el asunto como un “enfrentamiento” entre un partido y un medio de comunicación, sin conexión con el Gobierno de Serbia. No reconoció la conexión directa entre el partido y Vulin, o el hecho de que el presidente de ese partido es miembro de su Gobierno.

La primera ministra añadió que ella también tuvo “una reacción emotiva” con ese medio de comunicación, pero se enfocó en afirmar que serían “tolerantes y balanceadas”. Zora Drcelic, periodista del semanario Vreme, comentó que la primera ministra ha intentado aparentar, con un mensaje a los ciudadanos de que no deben preocuparse con las “reacciones emotivas” de los funcionarios de Gobierno que están por sobre su integridad en sus cargos públicos.

El término “reacción emotiva” rápidamente se volvió parte de la jerga política contemporánea. Los ciudadanos serbios han hecho una conexión entre este caso y el rechazo general de la libertad de expresión, que incluye el cierre del diario local Novine Vranjske, que era editado por Vukašin Obradović:

Vukašin Obradović recibió amenazas de que algo puede pasarle a su hija. Esto no es presión, como pensaría Brnabić, solo fueron reacciones emotivas.
Yo apoyo a Vranjske.

Mientras que la mayor parte de los medios de comunicación populares serbios han decidido no cubrir el asunto de la supuesta “tía de Canadá”, los ciudadanos que usan redes sociales apoyan los esfuerzos de periodistas investigadores, que están decididos a continuar siguiendo la historia.

Los internautas han estado usando la etiqueta #TetkaIzKanade (tía de Canadá) para amplificar el alcance de nueva información, y también para vincular el caso con instancias similares de posible corrupción del Gobierno:

Algunas personas dicen que las autoridades probaron que la tía de Vulin existe. Más investigaciones podrían demostrar que la tía de Vulin tomó el dinero de su tía, que también tiene una tía. Al final de la línea está Adán, Eva y Dios, entonces si todo está investigado y probado, ¿por qué no entienden?

Tía de Canadá.

Un pato de goma amarillo en una protesta en Rusia. Foto por Daggets vía Wikimedia Commons (CC BY-SA 4.0)

Otro tuit puso sobre la mesa varios abusos de poder sin resolver en los últimos años, incluida una demolición ilegal en el distrito de Savamala para hacer espacio para un proyecto de construcción del Gobierno, el encubrimiento en el arresto de un traficante de drogas, hermano de una secretaria de Estado, y el caso del político de derecha Miša Vacić, que amenazaba con guerra contra los albaneses y silenciaba las críticas con promesas para movilizar a sus hijos. Su postura era objeto de burlas, gracias en parte a su forma física, considerada menos que ideal para el servicio militar:

Quizá descubrirán quién destruía edificios en Savamala, quién traficaba heroína desde Kosovo en un auto del ministro de trabajo, quién es la tía de Canadá, cómo reducir el tamaño de tu vientre antes de que te muevan.

Algunos serbios conectaron de inmediato el asunto de la tía con la aparición pública reciente del primer ministro canadiense Justin Trudeau, que usó calcetines morados con un estampado de patitos amarillos en el Foro Económico Mundial en Davos, Suiza.

Desde 2015, un pato amarillo gigante se ha convertido en el símbolo del movimiento contra la corrupción del Gobierno en Serbia. Burlándose de teorías de conspiración, algunos conectaron estos dos conjuntos de patos para sacar una conclusión de la tía canadiense:

¡Vulin debería llamar a su tía de Canadá para que presente una nota de protesta a Canadá en el nombre de Serbia…! ¡¿Esto es una provocación?! ¡El primer ministro canadiense vino a Davos a derrocar a Vučić y desestabilizar Serbia…!

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