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Ante las protestas, Gobierno búlgaro aumenta presupuesto destinado a la salud infantil

Niños bailan en el pueblo de Zímnitsa, Bulgaria, en 2011. Foto del Ejército de los Estados Unidos del mayor M. B. Gorospe, de dominio público.

El estado precario del sistema de salud infantil en Bulgaria está en la mira luego de que el jefe del departamento quirúrgico del famoso hospital de cardiología pediátrica de Sofía afirmara que la institución podría verse obligada a cerrar sus puertas.

El doctor Stoyan Lazarov realizó esta advertencia a principios de 2018, ante la escasez de personal médico. Esto alarmó a los padres de los niños que son pacientes del hospital, que crearon una página de Facebook llamada “Ayudemos a los mejores hospitales de cardiología pediátrica de los Balcanes”, y comenzaron una protesta.

En la página de Facebook, los padres publicaron una carta abierta dirigida al presidente búlgaro:

Ние, родителите, възрастните пациенти с ВСМ и близките на деца със сърдечни малформации се обръщаме към Вас за съдействие, да не се допусне Детската кардиологична клиника към Национална кардиологична болница да спре да функционира. Тя е единственото място в България, където се дава шанс за живот на стотиците деца, които се раждат със сложни сърдечни малформации. Клиниката приема пациенти от цялата страна, 24 часа в денонощието.
Годишно се извършват над 400 сърдечни операции и инвазивни процедури на деца от 0 до 18 г. Те биват оперирани и спасявани в клиниката, а впоследствие и проследявани през годините.

Los padres, los adultos con malformaciones cardíacas congénitas y los allegados a los niños con malformaciones cardíacas, nos dirigimos a usted con el objetivo de pedir la aplicación de medidas que eviten que el Hospital de Cardiología Pediátrica, unidad del Hospital Cardiológico Nacional, deje de funcionar. Es el único lugar en Bulgaria donde cientos de niños con malformaciones congénitas complejas tienen la oportunidad de seguir viviendo. El hospital recibe pacientes de todo el país, 24 horas al día. Al año, se realizan 400 cirugías cardíacas y procedimientos invasivos en niños de 0 a 18 años de edad. Se someten a cirugías y son salvados en la clínica, y luego se les da seguimiento.

Captura de pantalla de la página de Facebook “Ayudemos a los mejores hospitales de cardiología pediátrica de los Balcanes”.

Algunos ciudadanos intentaron utilizar otras herramientas en línea para obtener apoyo, aunque sin mucho éxito. Por ejemplo, sólo 1,443 personas firmaron esta petición promovida en Facebook, a pesar de llamados como que el que realizó la usuaria Julia Raicheva:

Да не допуснем това да се случи! Децата и младежите са богатството на цялата държава ! Нека подкрепим прекрасните лекари и сестри, които спасяват живота на децата ни !

¡No permitamos que esto pase! ¡Los niños y jóvenes son el tesoro de nuestra nación! Apoyemos a los grandes doctores y enfermeros, que salvan la vida de nuestros niños.

En respuesta a la advertencia de Lazarov, la viceministra de salud, Zheni Nacheva, quiso culpar a la administración del hospital por la situación. La directora del hospital, Anna Kaneva, respondió que el comentario de Lazarov fue “un poco exagerado” y que la acusación de la viceministro era “inoportuna”.

Escasez de doctores, deficiente sistema de salud infantil y hospitales endeudados

Sin embargo, el hospital no es el único que está pasando dificultades.

En 2015, la mortandad infantil en Bulgaria era de 6.6 de entre 1,000 bebés, según el perfil de salud de Bulgaria de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE). Esta cifra es un 80% más alta que el promedio de la Unión Europea, que es de 3.6 de entre 1,000 niños.

El estudio de la OCDE también demostró que en las provincias, la tasa de mortalidad era cuatro a seis veces más alta que en la capital, y que el 72% de la mortandad infantil general ocurre en el periodo prenatal (es decir, un poco antes del nacimiento, durante el parto o una semana después del nacimiento), o debido a malformaciones, una de las condiciones que se tratan en el hospital de cardiología pediátrica.

Bulgaria, con una población de 7 millones, tiene en la actualidad sólo 10 cirujanos pediátricos, y se necesitan 400 pediatras para suplir la escasez. Los cardiólogos en las unidades pediátricas se quejan de la falta de enfermeros en las unidades de cuidados intensivos. La edad cada vez más avanzada de los médicos es otro problema: muchos tienen más de 55 años y siguen trabajando aunque estén técnicamente retirados.

En cuanto a los neonatólogos, médicos especializados en cuidados médicos a recién nacidos (sobre todo los que tienen enfermedades o son prematuros), los que trabajan en los hospitales más grandes del país tienen en promedio más de 50 años, según los testimonios de una mesa parlamentaria de 2017 sobre salud infantil. Los hospitales búlgaros más pequeños simplemente no tienen neonatólogos. Los hospitales tienen dificultades para convencer a los médicos jóvenes de trabajar fuera de las grandes ciudades, y muchos jóvenes prefieren trabajar en hospitales privados antes que en clínicas estatales.

La falta de fondos es otro problema. Los hospitales municipales prestan servicios a 150 municipalidades búlgaras, y en los últimos diez años se cerraron 20 hospitales por falta de fondos, según la información provista por el Sindicato de Hospitales Municipales. Hay 31 sufriendo graves problemas económicos, de los cuales 10 no pueden pagar los salarios a sus empleados a causa de las deudas.

En la ciudad de Dimitrovgrad, por ejemplo, el personal lleva dos años seguidos sin recibir sus salarios completos. Y en Sofía, la unidad de obstetricia y ginecología del Segundo Hospital Polivalente podría cerrarse. Hay sólo ocho ginecólogos y un experto en neonatología en el hospital.

En enero de 2018, el Sindicato de Hospitales Municipales de Bulgaria organizó una protesta contra la “destrucción de la salud municipal en los años recientes y contra la falta de medidas de rescate adecuadas”.

Una pequeña victoria, pero se necesitan cambios estructurales

Sin embargo, para 2018, el Estado ha asignado aproximadamente 285 millones de lev búlgaros (146 millones de euros) a la salud infantil, o alrededor del 12% del total del presupuesto de 2.4 miles de millones de lev del Fondo Nacional del Seguro de Enfermedad, una cifra que fue criticada por ser demasiado baja.

En respuesta a las protestas y a las deteriorantes condiciones económicas de los hospitales, el ministro de Salud aumento el financiamiento de las vías clínicas —la principal herramienta que se utiliza en la administración de la calidad del sistema de salud y la mejora del estado de salud— a 150 millones de lev (77 millones de euros) en febrero de 2018. El presupuesto estatal general destinado a la salud se aumentó a 400 millones de lev (200 millones de euros). Esto permitió un incremento de al menos la mitad de las vías clínicas, principalmente en pediatría y neumología, además de ginecología, neurología y malformaciones congénitas.

Por el momento, estas medidas se consideran una victoria para el sistema de salud infantil. Pero aún está por verse si estas medidas son suficientes para ayudar a que los hospitales operen de manera normal. Algunos han criticado las nuevas medidas como insuficientes o incluso como una amenaza a los hospitales provinciales.

Sin embargo, el ministro de Salud búlgaro, Kiril Ananiev, declaró que si no se realizan también cambios estructurales, el aumento de fondos no será suficiente para lograr las mejoras que se necesitan. Ananiev ha sugerido que está dispuesto a poner en marcha un nuevo modelo que favorezca a todas las partes.

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