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“Nunca te olvidaremos ni esta pérdida”: Mortales realidades del trabajo de medios en Afganistán

Foto cortesía de medios sociales. Ghazi Rasuli, izquierda, y Yar Mohammad Tokhi, derecha, son dos de los diez periodistas que perdieron la vida el 30 de abril.

Cuando el reportero gráfico Yar Mohammad Tokhi partió a su trabajo a la televisora privada en Kabul donde trabajaba, debe haber estado pensando en su boda. Debe haber estado con ganas de empezar un día de fotografías, seguido de una noche con su futura esposa.

Pero no sería así. Poco después de que Tokhi llegara a la escena de un ataque en el centro de Kabul, listo para grabar, un bombardero suicida se unió a la multitud de periodistas y se hizo estallar.

Tokhi regresó a casa muerto en una ambulancia. Sus colegas de TOLO T.V. estuvieron con él en su última jornada.

Tokhi fue uno de nueve trabajadores de medios que murieron en la explosión del 30 de abril, el peor día para los periodistas afganos desde que Estados Unidos y sus aliados derrocaron al régimen talibán en 2001.

El bombardero suicida llegó a la escena como los demás, con una cámara en la mano. En el Kabul actual, es casi imposible notar quién puede ser amigo y quién un enemigo.

Quienes dan las noticias se volvieron noticia. Descansen en paz, compañeros.

En total, 26 personas perdieron la vida en los dos ataques con bomba en el lugar, en sucesión relativamente rápida. ISIS se atribuyó la responsabilidad por las explosiones.

Un décimo periodista, Ahmad Shah, reportero de la BBC, fue acribillado por pistoleros no identificados ese mismo día en la provincia oriental de Khost, según la BBC.

‘El anillo que no cumplió la promesa’

Yar Mohammad Tokhi, de 54 años, fue un leal trabajador de TOLO TV, la mayor cadena independiente del país desde que empezó a transmitir desde 2004. Su trabajo era documentar a los afganos en su alegría, y en su pena, lo que también era muy común.

Qué día doloroso. Qué trabajo duro. Qué momento oscuro en Kabul. Tariq Majidi está informando del funeral de su colega: Yar Mohammad Tokhi.
QEPD Tokhi Sahib. QEPD el gran hombre. Nunca te olvidaremos ni esta pérdida.

El modesto salario de Tokhi era el único sustento financiero para su madre y su hermana. Las dos están gravemente enfermas.

Según sus colegas en TOLO, Tokhi estaba comprometido para casarse. El día anterior a su muerte, él y su novia buscaban reservar un lugar en Kabul para la boda, para la que faltaban pocas semanas.

Y el anillo que no cumplió la promesa. Este es el anillo de compromiso de Yar Mohammad, camarógrafo de TOLO News, que iba a casarse con su novia el mes próximo. Es uno de los muertos de hoy.

Ya antes, Tolo TV ha sufrido ataques letales contra su personal. Em enero de 2016, el grupo talibán realizó un ataque al personal de la estación en Kabul, que cobró la vida de siete trabajadores.

‘¡Ya no te escucho!’

Otra víctima del ataque fue Ghazi Rasuli, de 26 años, reportero de la estación privada 1TV, asociado con una nueva generación de políticos en ciernes en Afganistán.

Oh, Dios, no puedo creerlo. Perdimos a un buen colega, Ghazi Rasuli, en el atentado de hoy.

Our friend, Ghazi, is not with us anymore. I knew him since a long time ago. We were classmates in the first year of journalism faculty at Kabul University. He was dreaming to manage a big media.

I no longer hear you!

Nuestro amigo Ghazi ya no está con nosotros. Lo conocía desde hacía tiempo. Fuimos compañeros en el primer año en la facultad de Periodismo en la Universidad de Kabul. Soñaba con ser gerente de un medio grande.

¡Ya no te escucho!

Rasuli trabajó cuatro años en 1TV, pero su máximo objetivo era convertirse en ministro del Exterior de su país, según un amigo.

Quería convertirse en ministro del Exterior. Trabajaba en historias que otros no podían hacer. Lamentablemente, ya no está con nosotros.

Aunque los periodistas occidentales enviados a Afganistán tienden a recibir una compensación adicional por los peligros de trabajar en el país, los periodistas afganos suelen trabajar por menos paga, y a menudo sin seguro. Nowroz Ali Rajabi, camarógrafo de 1TV también murió en la explosión.

Un colega de Ghazi Rasuli sostuvo en medios sociales que no le habían pagado en los últimos meses:

…Afghan journalists are treated like slave by managers of media. All of the dead journalists had only 20,000 Afghani ($350) salary per months. Worse, they got paid after 4-5 months. For example, Mr. Rasuli used to complain about low payment…

…Los gerentes de medios tratan a los periodistas afganos como esclavos. Todos los periodistas muertos ganaban solamente 20,000 afghani (US$350) al mes. Peor, les pagaban después de cuatro o cinco meses. Por ejemplo, el señor Rasuli se quejaba de pagos bajos…

Reporteros y fotógrafos de AFP y Radio Europa Libre también murieron en las explosiones. Entre ellos estaba Shah Marai, fotógrafo de AFP, Saleem Talash y Ali Saleemi, periodistas de Mashal TV; y los periodistas Maharram Durrani, Sabawoon Kakar y Abadullah Hananzai de Azadi Radio, que es parte de Radio Libre Europa/Radio Libertad, con financiamiento estadounidense.

Global Voices expresa sus más profundas condolencias a los periodistas que enfrentan amenazas y a las familias de los periodista que han muerto por su trabajo. Nos solidarizamos con todos los trabajadores de los medios que buscan proteger la libertad de expresión en línea y fuera de línea.

Por favor, piensa en hacer una donación para apoyar a la familia de Yar Mohammad Tokhi. 

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