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Tras la muerte de Afonso Dhlakama, Mozambique reflexiona sobre su legado y el futuro del país

Afonso Dhlakama en la caravana de la Renamo en Maputo, durante la campaña por las elecciones de 2014. Foto: Adrien Berbier/Flickr CC BY-SA 2.0.

El 3 de mayo, Mozambique y el mundo fueron sorprendidos con la noticia de la muerte de Afonso Dhlakama, uno de los políticos más influyentes del país.

El exguerrillero y líder de Resistencia Nacional de Mozambique (Renamo), el mayor partido de la oposición del país, falleció por complicaciones de salud en las negociaciones de paz, uno de los momentos más cruciales de la historia del país.

Durante más de 40 años, Dhlakama lideró la Renamo, organización militante fundada en 1977, con el apoyo de los Gobiernos anticomunistas de los vecinos Rodesia (actual Zimbabue) y Sudáfrica, y fue protagonista de una guerra civil que asoló Mozambique durante 16 años.

En 1992, gran parte del grupo dejó las armas y se convirtió en partido político. Sin embargo, hasta hoy no ha podido obtener la mayoría parlamentaria ni vencer al Frente de Liberación de Mozambique (FRELIMO) para la presidencia del país.

En 2012, un aumento de tensiones con el Gobierno llevó a Renamo a volver a la lucha armada y a refugiarse en la selva de Gorongosa, en la provincia de Sofala, donde Dhlakama esuvo refugiado desde 2015.

Entre las principales reivindicaciones de Renamo está la descentralización del poder, lo que implicaría, entre otras cosas, elecciones de gobernadores provinciales, que actualmente son designados por el presidente. Ya hubo un progreso en esta materia con la aprobación de la revisión constitucional para aplicar la propuesta de la Renamo.

En diciembre de 2017, se anunció un cese al fuego, pero la muerte del líder de Renamo coloca al país en una situación incierta, pues era el único que negociaba directamente con el presidente, Filipe Jacinto Nyusi.

El futuro del partido queda ensombrecido principalmente la falta de sucesores, consecuencia del estilo de liderazgo casi totalitario de su difunto presidente. El general Ossufo Momade, diputado nacional y actual jefe del Departamento de Defensa de Renamo, terminó asumiendo el liderazgo.

Tanto Renamo como el Frente de Liberación de Mozambique (Frelimo) parecen estar dispuestos a dar continuidad al proceso de paz. Momade afirmó que la mejor forma de honrar Dhlakama será concluir las negociaciones y la descentralización del Gobierno. Asimismo, el presidente de la República de Mozambique dejó claro que todo continuará como está acordado.

El día de la muerte de Dhlakama, las reacciones fueron diversas. Se destacó el mensaje del presidente Nyusi, que aseguró haber hecho todo para prolongar la vida de Afonso Dhlakama, y que hasta pidieron ayuda a países vecinos, como Sudáfrica y Zimbabue, para un eventual viaje de Dhlakama para recibir tratamiento médico.

En su elogio fúnebre, leído el 9 de mayo, en Beira, Nyusi afirmó:

Que fique claro que irei dar continuidade a todo processo da paz juntamente com a nova liderança do partido de Dhlakama respeitando sempre o quadro legal e constitucional. Estaremos honrando a sua memória se soubermos concluir de forma responsavel e célere o diálogo político que agora se centra sobre no processo de descentralização desmobilização e reintegração social dos militares da Renamo.

Que quede claro que seguiré dando continuidad a todo el proceso de paz junto con el nuevo líder del partido de Dhlakama, respetando siempre el cuadro legal y constitucional. Honraremos su memoria si logramos concluir de forma responsable y ágil el diálogo político que ahora se centra en el proceso de descentralización, desmovilización y reintegración social de los militares de Renamo.

La presencia del presidente en el funeral de Dhlakama y la realización de un funeral oficial mereció elogios de representantes de varios sectores, como el de Manuel de Araújo, miembro de la tercera mayor fuerza política de Mozambique, el Movimiento Democrático de Mozambique (MDM):

O seu discurso foi impecavel, respeitoso e dignificante nao so para ele como pessoa, mas também para a função que desempenha. Saiu a ganhar Moçambique a nossa pátria comum. Perante uma audiencia hostil, Nyusi soube arrancar, se a memória nçao me trai tres momentos de aplausos, todos referentes ao Grande Homem e patriota que era Afosno Dhlakama!

Su discurso fue impecable, respetuoso y dignificante no solo para él como persona, sino también por la función que desempeña. Ganó Mozambique, nuestra patria común. Frente a una audiencia hostil, Nyusi supo arrancar, si la memoria no me engaña, tres momentos de aplausos, todos relativos al gran hombre y patriota que era Afonso Dhlakama.

¿Héroe o villano?

Varias voces discrepan sobre el heroísmo de Dhlakama en un debate que aumenta por el hecho de que los actuales héroes nacionales pertenecen, casi en su totalidad, al partido gobernante, el FRELIMO.

El hecho fue destacado por la periodista y comentarista política Fátima Mimbire:

O líder da Renamo, Afonso Dhlakama foi herói para uns e um vilão e se calhar o diabo para outros. As razões para ser considerado como um ou outro são justas.

Uns o odeiam porque ele desencadeou uma guerra que matou milhares de moçambicanos. Alguns viram suas casas serem detruídas, outros seus familiares serem mortos. Eu inclusive, tive familiares mortos, primas violadas. São situações que acontecem numa guerra, onde há suspensão de direitos. Uns ainda guardam essas máguas e é justo. Outros colocaram uma pedra sobre elas e entregaram a Deus o julgamento de tudo.

Outros amam, admiram e o têm como herói, não pelas armas que ele empunhou, mas pela capacidade que ele teve de afrontar o sistema opressor da Frelimo. Sim, opressor. Ele conseguiu colocar a Frelimo de joelhos muitas vezes e se calhar não vivemos pior neste país por causa dessa capacidade que ele teve de desafiar o establisment.

El líder de Renamo, Afonso Dhlakama, fue héroe para unos y villano, y quizá hasta el diablo, para otros. Las razones para ser considerado una cosa o la otra son justas.

Unos lo odian porque desencadenó una guerra que mató a miles de mozambiqueños. Algunos vieron sus casas destruidas, otros a sus familiares asesinados. Inclusive yo, tuve familiares asesinados, primas violadas. Son situaciones que pasan en una guerra, donde hay suspensión de derechos. Algunos todavía conservan esas heridas y es justo. Otros les colocaron una piedra encima y entregaron a Dios el juicio de todo.

Otros aman, admiran y lo tienen como héroe, no por las armas que empuñó, sino por la capacidad que tuvo de enfrentar el sistema opresor de Frelimo. Sí, opresor. Consiguió colocar al Frelimo de rodillas muchas veces y tal vez no vivimos peor en este país por causa de esa capacidad que tuvo de desafiar al sistema.

Juma Aiuba, influyente usuario de Facebook, refiere que Dhlakama va a quedar en los anales de la historia de Mozambique:

Dizer que a morte de Afonso Dhlakama é um retrocesso à democracia é uma grande ingratidão. Dhlakama já semeou, regou e a planta cresceu. Se amanhã a planta morrer, a culpa não será dele. É agora que a verdadeira liderança de Dhlakama virá à tona, porque, afinal de contas, os verdadeiros líderes se fazem desnecessários. Ou seja, a obra de um grande líder se manifesta quando ele se ausenta. Isto é, a obra de um grande líder não morre com o líder. Morre o “obreiro”, mas a obra fica e continua. Morre o mensageiro, mas a mensagem fica e se alastra.

Decir que la muerte de Afonso Dhlakama es un retroceso para la democracia es una gran ingratitud. Dhlakama ya sembró, regó y la planta creció. Si mañana la planta se muere, la culpa no será suya. Es ahora cuando el verdadero liderazgo de Dhlakama saldrá a flote, porque, al fin y al cabo, los verdaderos líderes se vuelven innecesarios. O sea, la obra de un gran líder se manifiesta cuando se ausenta. Esto es, la obra de un gran líder no muere con el líder. Muere el “obrero”, pero la obra queda y continúa. Muere el mensajero, pero el mensaje queda y se difunde.

Bitone Viage, estudiante y líder de opinión en las redes sociales, concuerda con la idea de que Dhlakama merece el trono de héroe nacional:

Dlhakama foi vítima de uma história narrada pelos pseudos-historiadores.

Dlhakama foi uma lenda, os maiores criminosos foram os que escreveram a nossa história, estes foram os culpados pelo branqueamento dos fatos como forma de salvaguardar os interesses de quem os ordenou a narrarem os fatos a luz dos seus interesses. Os pseudos- historiadores deturparam a nossa história e com a morte de Dlhakama ficou mais difícil saber quem realmente merece o estatuto de herói.

A heroicidade de Dlhakama foi negada por conta da forma que a nossa história foi narrada e consequentemente a definição da heroicidade foi para acomodar os interesses daqueles que foram exaltados vencedores por uma história mal narrada.

Dlhakama fue víctima de una historia narrada por los pseudohistoriadores.

Dlhakama fue una leyenda, los más grandes criminales fueron los que escribieron nuestra historia, los culpables por el blanqueo de los hechos como forma de salvaguardar los intereses de quien les ordenó narrar los hechos a la luz de sus intereses. Los pseudohistoriadores tergiversaron nuestra historia, y con la muerte de Dlhakama es más difícil saber quién realmente merece la condición de héroe.

La heroicidad de Dlhakama fue negada por culpa de la forma en que nuestra historia fue narrada y, como consecuencia, la definición de heroicidad acomoda los intereses de quienes fueron exaltados vencedores de una historia mal narrada.

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