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Autoridades culpan al aire acondicionado mientras Azerbaiyán se sume en la oscuridad

Visión oscurecida del “Boulevard Bakú de noche”. Foto original de vita86. Creative Commons.

Cada año –en 2018, el 24 de marzo– el Fondo Mundial para la Naturaleza (WWN) pide a personas, comunidades y empresas que apaguen la luz durante una hora como símbolo de compromiso con el planeta. Azerbaiyán celebró tarde la Hora del Planeta en 2018, pero recuperó el tiempo perdido cuando se sumió en la oscuridad durante toda una noche el 3 de julio.

Esa fue una de las muchas bromas que abundaron en redes sociales tras el mayor apagón en Azerbaiyán en 15 años.

La realidad es que como estado petrolero exsoviético con una de las peores tasas de calidad del aire del mundo, Azerbaiyán nunca ha sido muy grande en la Hora del Planeta. Este apagón a nivel nacional se debió a una enorme explosión en una central hidroeléctrica clave.

Mientras las quejas se acumulaban en las redes sociales, la oficina del presidente emitió un comunicado donde culpaba al calor. Un uso excesivo del aire acondicionado en la peor ola de calor del país en 120 años (con temperaturas de 43 grados) fue lo que provocó el accidente, según la oficina. El Ministerio de Emergencias pidió calma en otro comunicado. Si bien se restableció el suministro por la tarde, un segundo apagón a última hora de la tarde provocó la paralización del metro de Bakú, la capital.

La última vez que se registró un apagón en el país fue en 2002 tras un accidente en la misma central eléctrica. El día del apagón, Ilham Saban, experto en energía, comentó que no se ha aprendido la lección de este corte. Turgut Gambar, fundador del movimiento cívico NIDA, se quejó en Facebook de que “países normales” no dependen tanto de una única central eléctrica. El académico azerí Altay Goyushov escribió en la misma plataforma:

Have you heard of a country where lights are out, everywhere at the same time? Hear it now. There is no other comparison.

¿Saben de algún país donde se vaya la luz al mismo tiempo en todas partes? Ya lo saben No hay otra comparación.

Algunos ejemplos de humor durante el apagón en Azerbaiyán tuvieron un tono más político. Con la tradición de “apaguen la luz cuando salgan”, Hebib Muntenzir, del medio independiente Meydan TV, razonó:

I think President Ilham Aliyev left the country, and just before he left, he ordered to switch off the circuit breaker.

Creo que el presidente Ilham Aliyev salió del país y, justo antes de salir, ordenó apagar el circuito eléctrico.

Sistemas de energía de los países exsoviéticos desaprueban el examen del cambio climático

Entre observaciones de que sitios web del Gobierno habían caído junto con el suministro eléctrico, el apagón también fue un recordatorio de las duras condiciones sufridas por los prisioneros del país. Shura Ibrahim, madre de Giyas Ibrahim, encarcelado con acusaciones que los críticos describen como políticas, describió algo parecido a una crisis humanitaria en la cárcel donde está Ibrahim en una entrevista con el servicio en azerí de RFE/RL:

As soon as he got on the phone, all he could talk about was the heat inside the jail. He told me that nothing was working, the ventilation system was down, fridges were out of order, there was no water.

En cuanto contestó el teléfono, solo pudo hablar sobre el calor en la prisión. Me contó que no funciona nada, que el sistema de ventilación no funciona, ni las neveras. También que no había agua.

Todavía queda por calcular el costo de esta masiva desconexión. Sin embargo, la causa principal del colapso –dependencia crónica en una única y sobrecargada red– sigue siendo la misma, y no deja lugar a la esperanza de que se puedan evitar estos colapsos si las temperaturas vuelven a subir.

Al igual que el frío extremo en otros lugares de la antigua Unión Soviética, la ola de frío hizo que millones de habitantes de Biskek, capital de Kirguistán, se desesperaran en invierno.

El colapso de una central térmica cuando la temperatura era de 27 grados bajo cero fue una fuente de descontento masivo en invierno, cuando las personas dormían con los abrigos puestos dentro de apartamentos fríos y húmedos.

Como era de esperar, a la caída de la central le siguieron acusaciones de corrupción y una serie de casos delictivos altamente politizados que podrían hacer que el ex primer ministro y exalcalde la ciudad se enfrentaran a largas condenas de cárcel.

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