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“Si no queda grabado, no ha sucedido”: Israel busca restringir documentación fotográfica de actividades militares

En caso de aprobarse, un proyecto de ley podría prohibir grabar y fotografiar a soldados israelíes de servicio. Foto del usuario de Flickr Tal King (CC BY-NC 2.0).

Cuando la policía israelí trajo excavadoras para demoler la aldea palestina de Khan al-Ahmar el 4 de julio, la pequeña población de 200 habitantes no se quedó con los brazos cruzados.

Los videos y fotos difundidos en línea mostraban a habitantes y activistas trepando y bloqueando las excavadoras. Las fuerzas israelíes respondieron con agresiones y arrestos a los manifestantes, con un balance de 35 heridos y 11 detenidos.

Un video que circulaba por internet mostraba a soldados israelíes que arrancaban el velo a una manifestante mientras la golpeaban, para luego lanzarla al suelo y llevársela.

Tales violentos enfrentamientos con los militares y fuerzas de seguridad israelíes ha sido desde siempre algo común en el territorio palestino ocupado por Israel. Documentar y hablar contra esto es posible y resulta mucho más sencillo en la última década, con la llegada de teléfonos inteligentes.

Aunque puede que pronto sea más complicado, o incluso ilegal. Los legisladores israelíes presionan con dos proyectos de ley que podrían restringir más la expresión de activistas y periodistas críticos con la política en el territorio palestino ocupado por Israel.

El primer proyecto pretende restringir el hecho de grabar y fotografiar a las Fuerzas de Defensa de Israel (IDF), y propone cinco años de prisión a quienes reciban condena por “filmar, fotografiar o grabar a soldados en el ejercicio de sus funciones, con la intención de perjudicar el espíritu de los soldados de las IDF y los habitantes de Israel”. Si un tribunal determina que el objetivo del fotógrafo era “herir la seguridad del Estado [de Israel]”, la pena podría alargarse a diez años de cárcel.

La “Prohibición de fotografiar y documentar a los soldados de las IDF” también penalizaría la difusión de las fotos e imágenes en redes sociales y en medios de comunicación.

El segundo proyecto tiene como objetivo agilizar el proceso de eliminación de contenido en línea, cuando se considere “que incita la violencia”, tras un pedido de las autoridades a las plataformas de redes sociales. Este proyecto está listo para su aprobación en la Knéset.

Robert Ilatov, miembro de la Knéset, describió el primer proyecto de ley como respuesta al “acoso” a soldados israelíes por parte de “operativos de izquierdas” en la frontera entre Gaza e Israel, en la que las IDF han disparado con violencia a los manifestantes.

Desde el 30 de marzo de 2018, miles de palestinos que viven en la asediada Franja de Gaza se han reunido en la frontera con Israel para las protestas por la “Gran Marcha del Retorno”, protestas que conmemoran el 70 aniversario de la huida forzosa de 700.000 palestinos durante la creación del Estado de Israel, acontecimiento se que conoce como Nakba en árabe (traducido como catástrofe o desastre).

Los manifestantes piden el derecho a regresar para quienes se vieron desplazados, junto a sus descendientes, así como el fin de 11 años de bloqueo de Gaza. Desde que se iniciaran las protestas a finales de marzo de 2018, las fuerzas israelíes han matado al menos a 138 manifestantes y herido a miles.

Los periodistas son objetivo del fuego israelí en la frontera de Gaza

Dos periodistas murieron y otros tantos resultaron heridos después de que las Fuerzas de Defensa de Israel (IDF) les dispararan con munición real mientras cubrían las protestas por la “Gran Marcha del Retorno”.

El 6 de abril, Yaser Murtaja, uno de los fundadores de la agencia de medios independiente Ain Media (“Agencia Ojo”) murió por disparos de las fuerzas israelíes. “Cuando le dispararon llevaba un chaleco con la inscripción ‘Prensa’ que lo identificaba claramente como periodista”, según cuenta Reporteros Sin Frontera.

El 25 de abril, Ahmed Abu Hussein, fotógrafo palestino para la Radio de Gaza Voice of the People, murió por las herodas sufridas por disparos en el abdomen que las fuerzas israelíes le causaron el 13 de abril mientras cubría las protestas. El 8 de junio, dispararon en la pierna a Mohammed al-Baba, fotógrafo de AFP, mientras informaba de las manifestaciones. Muchos otros periodistas también resultaron heridos.

En un comunicado del 15 de mayo, Reporteros sin Fronteras presentó una solicitud en la Corte Penal Internacional para que se investigaran los “disparos directos a 20 periodistas por parte de francotiradores de las IDF” durante protestas por la Marcha del Retorno en Gaza.

¿Por qué proteger a los soldados de la opinión pública?

En una nota aclaratoria, el proyecto de ley hace referencia a un “fenómeno preocupante de documentación de los soldados israelíes” por parte de organizaciones no gubernamentales que se dedican a documentar violaciones contra palestinos.

Una de esas organizaciones es el Centro Israelí de Información sobre Derechos Humanos en los Territorios Ocupados, conocido mejor como B'Tselem. El 4 de julio, Kareem Jubran, principal investigador de campo de B'Tselem, fue detenido mientras grababa los preparativos para el traslado forzoso de la comunidad de Khan al-Ahmar. Fue liberado el mismo día.

“Hemos visto cómo han golpeado, maltratado y arrestado a miembros de nuestra organización”, cuenta Amit Gilutz, portavoz de B’Tselem, a Global Voices. Giltuz considera que este proyecto de ley forma parte de una campaña liderada por el Gobierno que califica de “traidores” a quienes “defienden los derechos humanos de todos los que viven en el río Jordán y el Mediterráneo”.

“Lo que está claro es que la documentación de la realidad que Israel intenta esconder (en lugar de cambiar) seguirá de todos modos”, añadió.

Mientras que la aprobación del proyecto de ley no hará que los activistas y grupos por los derechos dejen de documentar las políticas y prácticas israelíes en territorios ocupados, su impacto se sentirá especialmente entre las comunidades y activistas palestinos.

Nadim Nashif, director ejecutivo del Centro Árabe por la Mejora de las Redes Sociales, contó a Global Voices:

This bill aims solely for censorship of commonplace Israeli forces’ human rights violations under the motto of “if it isn’t recorded, it didn’t happen.” If passed, it will dangerously increase the impunity of Israeli soldiers and further endanger Palestinians that have already been stripped of almost all means to protect themselves and advocate for their basic human rights.

Este proyecto solo pretende la censura de las habituales violaciones de derechos humanos cometidas por las fuerzas israelíes bajo el lema “si no queda grabado, no ha sucedido”. De aprobarse, aumentará peligrosamente la impunidad de los soldados israelíes y pondrá en peligro a los palestinos a los que ya han despojado de cualquier medio de protección y de defensa de los derechos humanos básicos.

Los palestinos que se resisten a la ocupación ya se enfrentan a un sinfín de amenazas y restricciones, como violencia, detenciones administrativas, encarcelamientos y leyes represivas. Los que acuden a las redes sociales para criticar las violaciones de derechos humanos y la ocupación israelí o simplemente para mostrar la realidad de la ocupación se enfrentan a detenciones por instigación.

La ley de “eliminación de las redes sociales de todo contenido que incite el terror”

Y está el segundo proyecto de ley. El proyecto de ley para eliminar todo contenido que incite al terror en las redes sociales penalizaría el contenido que el Gobierno israelí considere que “ponga en peligro la seguridad personal, pública o nacional”, o discurso que “dañe gravemente la imagen de la economía o de las infraestructuras de Israel”, según informó un medio local.

Esto redoblaría las prácticas existentes de persecución por hablar en línea y de pedir a las redes sociales que eliminen contenidos supuestamente instigadores. La incitación a la violencia ya es ilegal según el código penal israelí de 1977 y las Medidas de Excepción de 1945.

#FBCensorsPalestine
En septiembre de 2016, los activistas palestinos documentaron varias suspensiones de cuentas personales en Facebook de periodistas y páginas de medios palestinos. Cerraron la cuenta de cuatro editores de la agencia de noticias palestina Shehab y a tres periodistas de la red de noticias de Al Quds, todas con varios millones de seguidores. Los partidarios respondieron, manifestándose en línea bajo la etiqueta #FBCensorsPalestine [Facebook censura a Palestina]. Después, Facebook se disculpó por la suspensión y señaló que se trataba de un error.

Los críticos dicen que este proyecto de ley supone una amenaza a la libertad de expresión. Un informe del Israel Democracy Institute concluyó que el proyecto sienta “un precedente legal peligroso” y “abre la puerta a los peligros de la censura estatal”.

Según las autoras del informe, Tehilla Shwartz Altshuler y Rachel Aridor-Hershkovitz:

The use of administrative law ex parte, with no admissible evidence to determine whether a criminal act has been committed, is an unprecedented international juridical act.

El uso de una ley administrativa por parte interesada, sin pruebas admisibles para determinar si se ha cometido un acto delictivo, supone un acto jurídico internacional sin precedentes.

Las redes sociales, especialmente Facebook, ya enfrentan a acusaciones de “complicidad” con la censura del discurso palestino. Uno de los impulsores del proyecto, el ministro de Justicia, Ayelet Shaked, declaró que Facebook cumple con “la mayoría de peticiones del Estado para eliminar contenido instigador”.

“En lugar de proteger la libertad de expresión en línea, las redes sociales cumplen casi ciegamente con las peticiones del Gobierno para eliminar contenidos”, dijo Nashif.

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