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Comunidad LGBT+ de Barbados esta aquí, haciendo historia con el primer Desfile del Orgullo LGBT público del país

Asistentes a la histórica marcha del Día del Orgullo LGBT el 22 de julio en Bridgetown, Barbados. Foto de Khalil Goodman para B-GLAD. Utilizada con autorización.

El domingo 22 de julio de 2018 fue la primera gran marcha del orgullo LGBTQ en Barbados. Tardó en llegar. Ya había habido actividades de este tipo antes: en junio y julio usualmente vemos algunas fiestas, y en 2017 hubo una pequeña manifestación para la inclusión a las afueras del Parlamento y una pequeña protesta contra una manifestación religiosa con mensajes contra los homosexuales.

Sin embargo, este año, el Comité del Orgullo de Barbados, que comprende representantes de varias organizaciones y grupos LGBTQ locales, dividió la responsabilidad de varias actividades del orgullo durante junio y julio. Ro-Ann Mohammed, codirectora de la coalición de Gays y Lesbianas de Barbados Contra la Discriminación, tuvo la tarea de organizar la marcha y se las arregló para reunir un grupo modesto, pero poderosamente visible de aproximadamente 120 a 150 miembros de miembros de la comunidad LGBTQ de Barbados y algunos aliados. No es poca cosa.

Ro-Ann Mohammed, codirectora de la coalición de Gays y Lesbianas de Barbados Contra la Discriminación, o B-GLAD. Mohammed fue blanco de muchas críticas antes del desfile del 22 de julio. Foto: Mandy Cummings. Usada con autorización.

En las semanas previas a la marcha, Mohammed recibió una cantidad impresionante de mensajes malintencionados en las redes sociales, junto con serias amenazas a su seguridad y la de los asistentes a la marcha, publicadas en su página de Facebook personal y en la página de B-GLAD. Fue como si hubiera convertido en un imán para el odio contra la comunidad. También recibió criticas de miembros de la misma comunidad LGBTQ, algunos no creían que la sociedad barbadense estuviera lista para esa exhibición pública. Además, los líderes religiosos condenaron públicamente la marcha, con palabras típicas contra los LGBTQ, como “agenda gay”, y citas a las escrituras. Barbados todavía mantiene leyes contra la sodomía y la conversación entre el público y los medios sobre los derechos de las personas LGBTQ sigue dominada por el sentimiento cristiano conservador. En este contexto de amenaza probable, posible falta de apoyo y antagonismo general de la sociedad tuvo lugar la marcha.

Participante del desfile del orgullo el 22 de julio en Barbados usa una frase popularizada por artistas de reggae jamaicanos en letras de canciones homofóbicas. Foto del autor. Utilizada con autorización.

Mientras la marcha se prepara para la partida, los organizadores advirtieron que “era probable que encontráramos abierta oposición a lo largo de la ruta, de lo que estaba consciente la mayoría de los asistentes, pues habian sido testigos de las amenazas y la intolerancia de los días y semanas anteriores. También nos dieron una regla básica: no participen. Entonces este sentido de precaución, junto a una imprecisa sensación de aprensión, nos acompañaron en la marcha. Sin embargo, esto lentamente se desvaneció mientras caminábamos y bailábamos por las calles y se hizo evidente que no nos encontrábamos con ninguna protesta abierta u odio.

Le pedí a Mohammed que describiera su sentir durante la marcha. Dijo que experimentó un “alivio abrumador”, pues no hubo violencia ni conflictos y quedó “gratamente sorprendida” por la experiencia. Ella estaba esperando que “algo malo sucediera” y cuando no sucedió, cuando todo lo que vio fue positivo, la experiencia se volvió “algo surrealista”.

Mi pareja y yo compartimos este sentimiento surrealista. Habíamos duda sobre si asistir o no a la marcha. Aunque somos relativamente abiertos acerca de nuestra sexualidad, la idea de visibilidad nacional siempre es desalentadora. Habíamos planificado reunirnos con los asistentes a la marcha en ruta hacia el punto final, permanecer al margen y animar. La marcha no comenzó a tiempo, porque a los organizadores y los asistentes los estaba entrevistando la prensa. Entonces, decidimos pasar algo de tiempo en el punto de partida e irnos cuando la marcha comenzara. Dos horas y media después, estábamos en el punto final de la marcha, en medio de un entorno inclusivo, fortalecedor, festivo y lleno de amor. Habíamos sido arrastrados casi inconscientemente. En algún momento olvidamos nuestras preocupaciones sobre la visibilidad, y nos deleitamos en la alegría y la exuberancia de la experiencia. Otros asistentes se sintieron de manera similar.

Al describir su experiencia, Mandy Cummins, maquilladora profesional y música, dijo:

I have always seen myself as an ally to equality causes, but as someone who quite recently came to identify as pansexual, Pride became that much more special. I’m lucky to have lots of support from my close circle but I know many people don’t have that, and it warmed my heart and made me a little emotional to experience the sheer joy on the street. Everyone was dancing and singing and hugging each other and laughing, without any worries or fear, at least for those few hours, about rejection or judgment. It was empowering and beautiful.

Siempre me he visto como una aliada de las causas de la igualdad, pero como alguien que recientemente se identificó como pansexual, el Orgullo se convirtió mucho más especial. Tengo suerte de tener mucho apoyo de mi círculo más cercano, pero sé que muchas personas no lo tienen y me movió el corazón y emocionó un poco experimentar la alegría pura en la calle. Todos bailaban, cantaban, se abrazaban y reían, sin preocupaciones ni miedos, al menos durante esas horas, sobre el rechazo o el juicio. Fue fortalecedor y hermoso.

Christopher Reynolds describió algo más profundo:

We were right outside Scotiabank and ‘I’m Coming Out’ played – and down a side street comes Didi [Winston, a popular Barbadian LGBTQ activist and performer] wearing a pride dress and hoisting an enormous pride flag. And she’s running hard in heels. The entire crowd explodes. It was our party. It was our moment. I couldn’t even hear what slurs people were yelling at us, buoyed up by love. Who could step to a rainbow woman? Who could step to any of us when we stand together?

Estábamos afuera del Scotiabank y tocaron la canción ‘I’m Coming Out’ y en la calle lateral aparece Didi (Winston, popular activista e intérprete LGBTQ barbadense) con un vestido del orgullo, alza una enorme bandera del orgullo. Está corriendo en tacones. La multitud explota. Fue nuestra fiesta. Fue nuestro momento. Ni siquiera pude oír los insultos que nos gritaban, animados por el amor. ¿Quién podría pasar a una mujer arcoíris? ¿Quién podría llevarse a cualquiera cuando estábamos juntos?

Khalil Goodman, fotógrafo y ejecutivo publicitario, tuvo una respuesta mas mesurada:

… the Pride parade was beautiful, and more significant than can be articulated. Those who oppose the Barbadian LGBT… community say “we allow you to exist as long as you are invisible, don’t speak up for yourself. Isn’t that enough?”

… el Desfile del Orgullo LGBT fue hermoso y más significativo de lo que se puede expresar. Quienes se oponen a la comunidad LGBT barbadense… dicen: “te permitimos existir mientras seas invisible, no hables. ¿No es suficiente?”.

El Desfile del Orgullo era la comunidad LGBT barbadense que eligió decir “estamos aquí, no somos invisibles y no nos conformaremos con existir. Somos felices, estamos aquí y no solo existiremos; VIVIREMOS tan plenamente como todos los demás”.

Asistentes al histórico Desfile del Orgullo LGBT el 22 de julio en Bridgetown, Barbados. Foto de Khalil Goodman para B-GLAD. Utilizada con autorización.

Para los asistentes, el Desfile del Orgullo se convirtió en una experiencia intensamente personal, pero casi paradójicamente pública. Más allá de la obvia afirmación social que se hizo, hubo una celebración de nuestra humanidad colectiva, una afirmación de nuestra personalidad individual y una muestra de solidaridad que disfrutamos a pesar de nuestras diferencias. Lo que esto significa para la gran sociedad barbadense está por verse, pero para la comunidad LGBTQ, participara o no en la marcha, esto fue una afirmación y, quizás, un paso significativo para tener y demostrar nuestra bella y diversa normalidad.

Participante del histórico Desfile del Orgullo LGBT realizado el 22 de julio en Barbados. Foto: Khalil Goodman para B-GLAD. Utilizada con autorización.

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