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Conoce a dos mujeres que intentaron oponerse al presidente ruandés Paul Kagame

Victoire Ingabire, candidata de la oposición, espera la llegada del juez en la Corte Suprema de Kigali. Imagen de kigaliwire.com vía Flickr, usada con autorización: Atribución No Comercial 2.0 Genérica (CC BY-NC 2.0).

En 2015, el presidente ruandés, Paul Kagame, supervisó las reformas constitucionales que le permitieron postularse para un tercer periodo presidencial, con lo que se aseguró efectivamente su papel como presidente hasta 2034. Durante su gestión, Ruanda ha dejado de ser una nación obsesionada con un pasado de genocidio para transformarse en una nación de modernidad y desarrollo.

No obstante, la notable transformación del país se dio a costa de represión constante de los derechos humanos y libertad de expresión. Un informe de 2017 sobre Ruanda de Human Rights Watch reveló un amplio patrón de deterioro de la libertad de expresión y pluralismo político, junto con ejecuciones extrajudiciales, detención arbitraria, maltrato y tortura de ciudadanos.

Las dos mujeres que desafiaron a Kagame como candidatas de la oposición en las elecciones presidenciales, Victoire Ingabire y Diane Rwigara, ahora están en prisión por delitos que muchos afirman fueron fabricados para silenciar a las voces opositoras:

2010, Victoire Ingabure (primera imagen), como única candidada de la oposición, quiso postular a la presidencia de Ruanda ante el dictador Paul Kagame; la arrestaron y cumple una condena de 15 años.

2017, Diane Rwigara (segunda imagen) quiso postular a la presidencia, la arrestaron y ahora afronta 20 años en prisión. Levántense mujeres. Libertad para Diane Rwigara.

Victoire Ingabire

Victoire Ingabire. Fotografía usada con autorización de Friends of Victoire.

Victoire Ingabire dejó Países Bajos (donde vivió 16 años) y regresó a Ruanda en enero de 2010 para competir en las elecciones presidenciales de 2010.

Ese mismo año, Ingabire ejerció como presidenta de las Fuerzas Democráticas Unidas (FDU-Inkingi) en Ruanda.

Según Friends of Victoire, su delito se originó con el discurso que dio en el Centro Conmemorativo del Genocidio en Kigali:

On 16 January 2010, her first day in the country after 16 years abroad, she made a speech at the Genocide Memorial Centre in the capital, Kigali, and laid a remembrance wreath. Her speech, which referred to problems with reconciliation and ethnic violence, addressed issues that are rarely discussed openly in Rwanda. Victoire Ingabire was arrested in April 2010. She was bailed on house arrest and prevented from leaving Kigali. She was subsequently re-arrested on 14 October 2010 and was remanded in pre-trial detention.

El 16 de enero de 2010, en su primer día en el país después de 16 años fuera, dio un discurso en el Centro Conmemorativo del Genocidio en la capital, Kigali, y colocó una corona de flores en memoria de los fallecidos. Su discurso, que aludió los problemas con la reconciliación y la violencia étnica, abordó temas que raramente se discuten públicamente en Ruanda. En abril de ese mismo año, la arrestaron. Salió bajo la condición de permanecer en arresto domiciliario y le impidieron salir de Kigali. Luego, la volvieron a arrestar el 14 de octubre y la pusieron en prisión preventiva.

Entre 1994 y 1995, Ruanda sufrió un genocidio en el que las etnias hutu y tutsi participaron en una masacre masiva, incitada por nacionalistas hutu. Aproximadamente 800 000 personas, principalmente tutsi, fueron masacradas en el transcurso de un año. El pueblo de la comunidad indígena twa perdió también casi un tercio de su población.

Como consecuencia del genocidio, aproximadamente dos millones de ruandeses, en su mayoría de la etnia hutu, escaparon hacia la República Democrática del Congo en busca de refugio para protegerse de la violencia. La invasión de Kagame junto con las Fuerzas de Defensa ruandesas, dirigida por los tutsi, en República Democrática del Congo provocó atrocidades dirigidas principalmente a los miles de hutus.

Ruanda promulgó varias leyes que proscriben la “ideología del genocidio”, “subestimar el genocidio” y el “negacionismo”, no obstante, Amnistía Internacional asevera que son “leyes imprecisas que imponen restricciones innecesarias a la libertad de expresión de las personas”.

Cuando Ingabire, miembro de la etnia hutu, cuestionó que no existiera un monumento conmemorativo dedicado a los hutus moderados que también murieron en el genocidio, y declaró que su “hermano estaba entre los muertos“, la consideraron “negacionista del genocidio”, por consiguiente, le prohibieron competir en las elecciones presidenciales de 2010. En 2013, la Corte Suprema de Ruanda emitió una condena de 15 años en prisión por:

…threatening state security and ‘belittling’ the 1994 genocide. The Supreme Court also pronounced her guilty of spreading rumors intended to incite people to revolt — charges on which she had earlier been cleared.

…amenazar la seguridad del Estado y ‘minimizar’ el genocidio de 1994. El Tribunal Supremo también la declaró culpable de difundir rumores que pretendían incitar la sublevación de la población — acusaciones de las que ya había sido absuelta.

El 24 de noviembre de 2017, la Corte Africana de Derechos Humanos y de los Pueblos (CADHP) dictaminó que Ruanda violó el derecho a la libertad de opinión y expresión de Victoire Ingabire, y su derecho a tener una defensa adecuada. La corte sostuvo que el Estado infringió varios aspectos de sus derechos:

Ingabire’s right to various aspects of her defense and to freely express her opinions within the law. The judges found that Ingabire had not minimized the genocide against Tutsis and had not spread false rumors about the government, charges that were central to Ingabire’s conviction by Rwandan courts.

El derecho de Ingabire a varios aspectos de su defensa y a expresar libremente sus opiniones dentro del margen de la ley. Los jueces hallaron que no había subestimado el genocidio contra los tutsis y que no difundió rumores falsos sobre el Gobierno, acusaciones que fueron fundamentales en la condena que las cortes ruandesas emitieron contra Ingabire.

Diane Rwigara

La empresaria ruandesa Diane Shima Rwigara postuló como candidata independiente en las elecciones presidenciales de 2017. Su padre, Assinapol Rwigara, fue un importante financista del partido de Kagame, el Frente Patriótico Ruandés, en la década de 1990, y en 2015 lo mataron, acto que su hija describió como un asesinato. La policía declaró que Rwigara murió en un accidente automovilístico.

La decisión de Rwigara de postular a la presidencia fue alabada como una forma de ‘destrozar el techo de cristal‘. No obstante, rápidamente se volvió objeto de calumnias por una fotografías en las que aparece desnuda que los medios sociales publicaron y difundieron. Rwigara declaró que esas imágenes fueron fabricadas para silenciarla.

La Comisión Electoral de Ruanda propinó el último golpe a su ambición cuando descalificó su documentación, y acusó a Rwigara de falsificar la cantidad de firmas requeridas para competir contra Kagame en las elecciones. Además, la acusaron de presentar nombres de personas fallecidas, lo que ella negó.

En un editorial que publicó en The Washington Post, Rwigara aseveró:

Captura de pantalla de Diane Shima Rwigara, candidata de la oposición ruandesa, cuyo arresto dio origen a la etiqueta #FreeDianeRwigara [Liberen a Diane Shima Rwigara].

It’s no longer news that I have been disqualified as a candidate in Rwanda’s presidential election. Unfortunately, Rwandans will not see my name on their polling cards when they go to vote on Aug. 4. President Paul Kagame will eventually be crowned as an undisputed king of Rwanda and will continue to rule the country in a climate of fear and lack of fundamental freedoms. By extending his 23 years in power, Kagame is denying Rwandans an opportunity to experience the first-ever peaceful transition of power in their country.

Ya no es noticia el que me han descalificado como candidata en la elección presidencial de Ruanda. Lamentablemente, los ruandeses no verán mi nombre en la papeleta cuando emitan su sufragio el 4 de agosto. El presidente Paul Kagame será coronado finalmente como rey indiscutible de Ruanda y continuará gobernando el país en una atmósfera de temor y falta de libertades fundamentales. Al ampliar sus 23 años en el poder, Kagame le niega a los ruandeses la oportunidad de experimentar la primera transición pacífica de poder en su país.

El año pasado arrestaron a Rwigara por los delitos de “incitación y fraude” y la enviaron a prisión por 20 años. Kagame confiscó y subastó sus activos. Los miembros de su familia también fueron enviados a prisión por evasión fiscal y varios partidarios denunciaron acoso:

Hoy se cumple un AÑO desde que la activista política ruandesa y aspirante a la presidencia Diane Shima Rwigara y su madre, Adeline, fueran arrestadas ilegalmente por delitos que fabricaron las autoridades ruandesas. Liberen a DianeRwigara. Liberen a las Rwigara.

De acuerdo con el Foro Económico Mundial, los ruandeses experimentaron aproximadamente un crecimiento económico sostenido de 8 % entre 2001 y 2014. El porcentaje de ruandeses que viven debajo de la línea de la pobreza descendió de 57 % en 2005 a 45 % en 2010. Y Kagame posicionó al país como el líder mundial en función de tener una mayor cantidad de mujeres en el Parlamento.

No obstante, ReportsAfrique argumenta que la “tiranía de Kagame contra los rivales políticos puede minar el buen nombre que construyó para sí mismo”.

El lado autoritario de Kagame se mantiene oculto ingeniosamente de los turistas y donantes de ayuda internacional. Como director de una maquinaria de relaciones públicas bien aceitada, también se le conoce como el dictador benevolente de Ruanda.

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